Mi amado ángel

Summary

A veces sin esperarlo algo que tanto buscabas por mucho tiempo por fin aparece frente a ti, esto llego a pasarle a Katsuki quien había hecho una promesa que claro que cumpliría para poder encontrar a Izuku y por fin estar juntos. Izuku esta feliz de tener un gran amigo como lo es Katsuki quien después de conocerlo le a tomado mucho cariño a demás de que siempre esta a su lado protegiéndolo y no se explica porque puede llegar a ver cosas que los demás no pueden. La historia esta basada en un story short que escribí hace algunos tiempo, el shipp es BakuDeku si no les interesa leer la historia pueden retirarse. Los personajes no me pertenecen, sino al mangaka Kōhei Horikoshi. Doy sus respectivos créditos. La imagen de la portada tampoco me pertenece, doy créditos a quien pertenezca.

Status
Ongoing
Chapters
7
Rating
n/a
Age Rating
16+

👼 Ƈαքɨȶʊʟօ 1

A veces los niños son muy ingeniosos para inventar historias y esto pasó con uno de los compañeros de Izuku, al ser de primaria claramente se creían todo.

—Hace unos días había un niño que despertaba en medio de la noche por un ruido que no lo dejaba dormir, se lo contó a sus padres y nunca le creyeron, con forme pasaba el tiempo el niño seguía aterrado— los pequeños que estaban sentados alrededor de quien contaba la historia estaban atentos a lo que sucedería a continuación.

Eso mismo pasaba con Izuku quien abrazaba su peluche de su personaje favorito, realmente no quería seguir escuchando, pero como su mejor amigo estaba cerca, aunque el miedo no surtía en él, le parecía patética la historia y como no tenía otra cosa que hacer se quedó.

—Un día, mientras estaba atento a que se volvieran a escuchar ruidos, pero lo que vio fue como la puerta de su armario se comenzaba a abrir lentamente— para este momento el peliverde se sentó más cerca del rubio.

A este le pareció increíble como gracioso que Izuku se acercara por el simple hecho de tener miedo, pero tampoco se iba a burlar de él. —El niño por miedo se cubrió con las sabanas creyendo que aquel monstruo se iría, el silencio le causaba miedo, pero pensó que ya no había nadie.

Los niños ya tenían una idea de lo que seguiría. —Fue quitándose lentamente las sabanas para ver alrededor, notando que no había nadie, pero la puerta del armario estaba abierta y de pronto…

—Oigan niños— en el momento en que su profesor entra, la mayoría de los niños comienza a gritar estando asustados, solo los habían dejado unos momentos donde aquel niño aprovecho para contar una historia, el cual ahora no paraba de reír.

Al pasar esto los niños pedían regresar a casa y que sus papás los reconfortaran, al adulto le llevo tiempo tranquilizarlos antes de llamar a los padres, cuando Inko recogió a Izuku este no paraba de llorar mientras sostenía la mano de Katsuki quien permaneció todo el tiempo junto a él.

La peliverde se llevó ambos a petición de Mitsuki, ya que estaba aún en el trabajo y no podía ir a recogerlo, llegando a casa lo primero que hizo fue calmar a su hijo mientras le preguntaba al rubio lo que había pasado con más detalle.

Tardo unos minutos en tranquilizarlo, al sentirse algo mejor el rubio propuso que jugaran para que se distrajera, esto al parecer funciono porque ya se le veía más contento, el problema vino en la noche cuando era la hora de ir a dormir.

Izuku se negaba a dormir en su habitación al tener un armario que se encontraba a pocos metros de su cama, Inko tuvo que decirle que no había nadie dentro, incluso se lo mostró, el peliverde no estuvo convencido hasta que su madre cerro con llave el armario.

Por fin pudo acostarlo para que se duerma, en medio de la noche Izuku despertó al creer que escuchó algo, se levantó para sentarse teniendo aún sueño, de pronto el silencio es interrumpido por un pequeño golpe que provino de su armario.

Se le fue todo el sueño que tomo rápidamente una linterna que se encontraba bajo su almohada con la luz alumbró hacia las puertas, no paso nada por unos segundos, al momento de querer apagar la luz se escucha otro golpe.

Inmediatamente, se acuesta para cubrirse con las sabanas sin apagar la luz de la linterna, esto causo que se quedara despierto hasta tarde, en la mañana Inko tuvo que ir a despertarlo al no bajar para desayunar.

Le costó mucho trabajo que se levantara, ya que este solo quería seguir durmiendo, pero esto se repitió en los siguientes días, su madre estaba preocupada por su bienestar porque muchas veces el profesor le dijo que el peliverde se dormía durante las clases.

De pronto tocan a la puerta cuando estaba pensando en que hacer para ayudar a su hijo, en el momento en que abre Katsuki entra rápidamente. —¡Oye mocoso, no entres sin pedir permiso antes!

—¡No quiero!— se dirigió rápidamente a la habitación del peliverde al intuir que ahí se encontraba, la rubia se molestó por sus acciones.

—En serio, lo lamento Inko no sé de donde aprendió a ser desobediente— eso le causo una pequeña risa a su amiga.

—Está bien, no te preocupes, sigue siendo un niño.

—Por cierto, lamento pedirte que cuides por un tiempo a Katsuki ha estado insistiendo en que quería vivir con Izuku y en serio se volvió insoportable al estar pidiéndolo todos los días— la peliverde se sintió alegre al saber que si el rubio se quedaba había una posibilidad de que Izuku vuelva a dormir bien.

—No hay de que disculparse, con gusto lo cuido— ambas hablaron un poco antes de que Mitsuki se marchara dejando una mochila con algunas pertenencias de su hijo, increíblemente funciono que Katsuki se quedara a dormir, el peliverde dormía a sus horas y dejo de escuchar ruidos provenientes del armario.

E incluso a veces olvidaba cerrar una de las puertas dejándola entreabierta, poco a poco perdió el miedo a que algo saliera dentro de este, una noche el rubio se había levantado para ir al baño dejando por un momento solo a Izuku.

Al regresar ve que algo oscuro está sobre el peliverde mientras este aún seguía durmiendo. —¿Qué estás haciendo?— hablo tan calmadamente mientras que ese ser se sorprendió de que logre verlo.

Este gira un poco la cabeza para verlo mostrándole los colmillos esperando que se asustara, en cambio, Katsuki solo le sonrió. —Vete, él es mío— sus ojos cambiaron de tonalidad a una más oscura, haciendo que el ser desapareciera de inmediato.

—Kacchan— el peliverde logro despertar un poco, se levantó para sentarse y ver a su amigo.

—Porque te despiertas— se acercó para subirse de nuevo a la cama, sentándose a un lado de él. —Después no te quejes de que no dormiste nada— lo acomodo para que se acostara de nuevo para posteriormente arroparlo.

—¿Creí escuchar que hablabas con alguien?— bostezo un poco antes de ir cerrando los ojos.

—Solo es tu imaginación ya duérmete— se acostó de lado para ver como Izuku ya estaba durmiéndose. No permitiré que esas pestes se vuelvan a acercar a ti mi pequeño ángel, tarde siglos en encontrarte y ahora que te tengo no pienso dejarte ir.

Sus ojos resplandecieron en la oscuridad, mientras que al sonreír sus colmillos aparecieron por un instante antes de acomodarse para dormir, sintiendo que mañana sería un gran día.

Next Chapter