Saga Vampire Darks {EXTRAS} ©

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Summary

EXTRAS de toda la Saga: ✘ VAMPIRE DARKS ✝ LIBRO #1 Loca por un vampiro ©️ LIBRO #1.5 Esteban ©️ LIBRO #2 Vínculos de Sangre ©️ LIBRO #3 Vida eterna ©️ LIBRO #4 Darel:Mundo Vampirico ©️ LIBRO #4.5 Aziel {Él Oscuro} ©️ "Los vínculos son eternos" ✝ Vampiros Oscuros ✝ {QUEDA PROHIBIDA LA COPIA TOTAL DE TRAMA, PERSONAJES. BAJO MI AUTORIA. USA TÚ PROPIA IMAGINACIÓN}

Status
Complete
Chapters
13
Rating
n/a
Age Rating
18+

Extra #1

"Util tecnologia"


D A R R E N

Tal vez fue la peor forma o una que no imaginé ella al enterarse de mi secreto. Sin embargo estaba predicho, tarde o temprano pasaría, en mis planes estaba morderla, probar de esa sangre que tanto deseé, fue difícil mantener mi control al estar cerca de ella. Miles de formas imaginé en mi cabeza robarle su preciada sangre. Me imaginé como ella lo tomaría, su cara de terror al enterarse que un monstruo estaba cerca de ella.


Cree un plan para lograr morderla, hubiera logrado hacerlo en secreto. Morderla mientras ella estuviese inconciente, sin embargo, tenía que saberlo. No sería lo mismo. Al menos para mí, quería ver, sentir su miedo cuando me tuviera cerca apunto de arrebatarle unas cuantas gotas necesarias para calmar mi sed.


Esa sangre que se me volvió vicio. No lograba controlarme. De todas, era mi favorita. Esa humana era la perfecta donante.


Con lo ocurrido con su maldito exnovio, me ayudó a mejorar mi plan. Aunque no creí que fuera tan estúpida en ella ir sola a "enfrentarme" a mi departamento, con las pruebas que yo mismo estaba consciente, yo mismo se las mandé. Eso era algo que no preocupaba, eso formaba parte del plan, era el inicio. Sin embargo, mi plan era distinto. Quería que ella se enterará de que yo era el culpable/asesino de la muerte de esa escoria de porquería de novio que tenía. La grabación fue de ayuda y ella la escucharía, en esa grabación estaba mi voz y su poca inteligencia le ayudaría a saber que yo era el culpable de su muerte.


"Muerte que disfrute tanto"


"Sin arrepentimientos"


Mi plan consistía en causarle miedo. Ella al enterarse se daría cuenta de lo que soy capaz. Con miedo sería más fácil asustarla, quedaría vulnerable y en el momento perfecto me presentaría en su departamento dispuesto a mostrarme como tal, asustarla más y probar su exquisita sangre. Realmente quería que ella me viera transformado en un cruel monstruo. Me molestaba que interara ser valiente al estar frente a mi, discutir con ella; quería causarle miedo como a todo el despreciable mundo y ella no sería la excepción. Por fin, no ocultaria mi naturaleza como vampiro frente a ella.


Sin embargo fue lo contrario. No espere su acción, fue repentino, un gran cambio en mi plan en que ella llegará por su propia cuenta a mi departamento con una patética acusación y supuesta valentía. Tenía que admitirlo, se mostraba o quería aparentar ser fuerte cuando se notaba que estaba llena de miedo cada vez que me acercaba.


"Pobre niña tonta había venido por su cuenta a la cueva del monstruo"


"Era el momento perfecto para condenarla y convertirla en mi preciada donante"


Fue inteligente, un poco valiente al querer enfrentar a un monstruo cuando no entendía que ella solo era una víctima más. Que yo era su cazador y ella una pequeña ingenua presa. Sin embargo, ese fue el momento perfecto para probar su sangre y destruir la única prueba que me delataba. En cuanto a eso, no fue tan inteligente al traerla sin una copia de resguardo. Se dejó llevar por sus impulsos y yo por los míos.


Destrui ese maldito aparato. Ese celular que tuve que reponer después.


+++


Jamás había hecho esto. De hecho dudaba en hacerlo. No le debía nada. Darle un nuevo celular sería cambiar todo el avance que había logrado, ella ya me tenía miedo y esto sería una confusión. No quería que pensara otra cosa. No quería que me viera como alguien "bueno" porque era todo lo contrario. Yo era el culpable de todo su inestabilidad. Prefería mil veces recibir un odio, susto de su parte a un simple agradecimiento. Sin embargo, por más que pelee conmigo mismo, aquí estaba. Apunto de hacer algo realmente patético.


Salgo de la habitación y llego rápido a la sala, veo a Esteban sentado en el sillón con un maldito libro en sus manos. Ya no me extraña verlo aquí, parece que no tiene vida propia o un lugar donde quedarse, cuando realmente lo tiene. Aveces la mayoría de veces me molesta su presencia, sin embargo en este momento ocupo de su maldita ayuda.


—Ya no me extraña verte aquí. —le digo y me acerco a él.


—Gracias, sé que soy bienvenido.—me responde sin apartar la vista del libro.


Me coloco frente a él y me cruzo de brazos.


—Necesito tu —paso mi lengua por mis colmillos y gruño—ocupo otro de esos malditos aparatos.


—¿Te refieres a un celular? —me pregunta.


Asiento


—¿De nuevo lo destruiste? —Esteban levanta la vista—. Ya perdí la cuenta de cuantos celulares te he dado, deberías ser más cuidadoso Darren.


Gruño


—Lo ocupo ahora.


Esteban gruñe y cierra el libro.


—¿Qué le pasó al anterior?


—Lo mismo que a todos.


Evito darle una explicación. Decirle que realmente no es para mí.


—No tienes solución Darren, llego a pensar que tú y la tecnología jamás se llevarán.


—Sabes que no estoy interesado en esas cosas.


Pero soy consciente de la importancia para esos despreciables mortales. El valor que ella le da.


—Ya te dije que es una forma de estar comunicados de manera fácil. Hay que adaptarnos a nuevas tecnologías, somos viejos con siglos encima lo sé pero es útil sus inventos.


Gruño y niego.


—Somos vampiros Esteban, eso es una burla. Algo patético.


Él ríe


—No seas tan anticuado. El mundo cambia y solo hay que adaptarnos.


—Solo ve por el maldito aparato.


—Despues te lo entrego.


Esteban vuelve a abrir el libro. Rápidamente se lo arrebato y él se levanta velozmente tratando de agarrarlo.


—¡Devuelvelo!


—Dije que lo quiero ahora.


Él gruñe y pasa sus manos por su cabello.


—Bien, iré por tu maldito celular. —me arrebata el libro—solo ocupo dinero.


Frunzo el ceño.


—Se supone que eres vampiro, no es necesario. Hay muchos métodos fáciles para lograrlo.


—No me digas. —se cruza de brazos—aveces me gusta actuar normal. Aveces no es bueno presumir lo que somos.


—Solo vete y no regreses sin el.


Dicho esto y me doy la vuelta.


—Al menos un por favor puedes decir.


—Tienes tres horas para regresar con el, sino despídete de tu cabeza.


Corro hasta llegar de regreso a la habitación y entro. De nuevo a encerrarme la mayor parte del día, después de haber solucionado el problema.


(...)


Tiempo después...


Me encuentro sentado en el sillón en la sala, con una gran tranquilidad. Los pies sobre la mesa de centro. Agradezco que Estefan no se encuentre aquí, tengo el departamento para mí solo. Al no tener que seguir a mi molesta vecina mientras está en su maldito instituto recurro a mi grata soledad. Muevo la copa que tengo en mi mano mientras observo el líquido carmesí moverse dentro de la copa. Tengo que recurrir a ella cuando no tengo a mi donante cerca para satisfacerme. Tengo que beber de esas botellas envasadas, aunque no es lo mismo. No es el mismo sabor al beber sangre fresca.


No obstante, toda calma se exfuma al ver a Esteban en el marco de la puerta recargado en ella.


—¿Ibas a brindar sin mi?


Gruño y bebo de la copa.


—¿Qué quieres? -le digo al dejar de beber y lamer mis labios.


—Tengo tu encargo.


Se adentra al departamento y tan pronto lo tengo frente a mí. Noto una caja en su mano y me la entrega. Bajo los pies, me inclino y dejo la copa en la mesa. Veo la caja mientras la analizo.


—Es el celular más reciente.


—No me interesa el dato.


Abro la caja y saco ese maldito aparato.


—Es el último que te doy, para la próxima iras tu mismo a conseguirlo. Solo tienes que acomodarlo, pasar contactos todo lo que tenías en el anterior. —hace una pausa— claro si sabes—. menciona lo demasiado bajo sin embargo logré escucharlo perfectamente.


Lo ignoro y observo el aparato mientras toco la pantalla con mi uña.


—No le pegues a la pantalla es frágil.


Gruño y lo lanzo a la mesa.


—Como los humanos.


Escucho a Esteban gruñir.


—Pues de nada.


Vuelvo a tomar la copa y levanto la vista puesta en él.


—Es para lo único que sirves.


—Me necesitas para todo tienes que admitirlo.


Le doy un trago a la copa ignorandolo.


—Ire por una copa. —añade y se marcha en dirección a la cocina.


—Lo que necesito es a mi donante. —murmuro.


—Te recuerdo que a tu preciada donante tendrás que matarla. —lo escucho decir desde la cocina. Gruño y vuelvo a beber de la copa—. porque lo harás ¿no?


Dejo de beber y guardo silencio.


—No vivirá mucho. —me limito a responder aunque no estoy seguro de eso.


...


Tuve que entregarle ese celular a ella. Me molesto su aptitud al no querer recibirlo. Tuve que obligarla. Es tan terca y orgullosa.


Esa humana acaba con mi poca paciencia con facilidad.


Después de eso, regreso al departamento y azoto la puerta al entrar. No me extraña al no ver a Estefan, agradezco que no cuente con su presencia. Me molesta su cercanía y su patética actuación de "padre" preocupado.


Llego a la cocina rápidamente y saco ese aparato que me dio Esteban de mi bolsillo y lo dejo en la mesa. Aunque realmente no le doy mucho uso. Aveces se me olvida que lo tengo. Es irrelevante para mí, pero no puedo decir lo mismo por Ayline.


Dejo mis manos sobre la mesa. Debí beber de su sangre.


—Regresaste pronto.


Gruño al escuchar su molesta voz.


—Mejor largate.


—¿Dónde estabas?


Tan pronto tengo a Esteban a un lado de mí. Giro a verlo con desprecio.


—No tengo porque darte explicaciones de lo que haga o dejé de hacer. No necesito tu permiso.


—Estabas con tu vecina. —se recarga en la mesa.


—No es de tu incumbencia. –le digo y regreso la vista al frente.


Ambos guardamos silencio.


—Crei que habias roto tu celular. —lo escucho decir de pronto. Giro a verlo. Esteban toma el aparato entre sus manos.—tu mismo lo dijiste.


Guardo silencio.


—¿Entonces por qué querías el otro celular? —añade ante mi silencio—Darren, —hace una corta pausa y deja el celular en su lugar— ¿qué hiciste con el otro celular?


Gruño y evito verlo.


—¿Se lo diste a la vecina?


—¡Se lo debía!


Giro a verlo dándole una mirada asesina.


Él sonríe amplíamente.


—¿Y desde cuándo regalas obsequios? Y más a una torpe humana. —Esteban se cruza de brazos—. Esto es peor que lo imaginé, ¿te importa la mortal?


—He dejado en claro para el único motivo que la necesito. —me acerco a él—. solo por su sangre.


Él sonríe burlón.


—Sigue mintiendo Darren, te creo —él hace comillas con sus dedos—. al final la verdad y los secretos salen a la luz y ahí te darás cuenta de lo equivocado que estás.


Me empuja y termino por perderlo de vista.


Gruño y golpeo la mesa.


"Maldita débil humana"



Extra [2°] segunda parte


A S H L E Y

La mayoria de veces voy a visitar a mi hermano a ese edificio, siempre y cuando no me corre. Darren es difícil de entender, en el tiempo que llevo cerca de él, conociéndolo noté que le gusta mucho la soledad. Aveces es difícil tratar de "socializar" con él. Aveces creo que me odia o simplemente le vale mi existencia y que ambos compartamos al mismo padre lo tiene sin cuidado.


No me arrepiento de haber buscado a mi padre. Era lo que mi madre me pidió hacer antes de verla descansar eternamente y realmente tenía ganas de conocerlo. No solo gané un padre aunque aveces me es difícil verlo como tal, gané un hermano que no creí que tenía y por supuesto un amigo, su divertido amigo Esteban. Los tres somos el equipo perfecto.


Soy lo único que tengo, daría cualquier cosa por ellos incluso protegerlos y callar como siempre lo he hecho. Para mí mala suerte, el maldito de Salvatore logró encontrarme y me obligaron a hablar sobre el paradero de mi familia. Aunque la verdad no tenía la menor idea, hace mucho que no sabía de ellos. Mi padre me pidió alejarme, lo que tenía claro era que ellos los buscan con desesperación a mi padre y más a Darren. Tienen una obsesión con mi hermano. Usaron las peores técnicas de tortura para hacerme hablar, fue un milagro que logré sobrevivir y escapé del Castillo en cuanto tuve la oportunidad. Herida en la mayor parte de mi cuerpo con quemaduras de plata, sediente y sola.


Hasta que logré contactarme con ellos y Esteban fue por mi. Me ayudó, curó mis heridas y me llevó de regreso con mi padre y mi hermano. Al menos sabía que aún seguía formando parte de esa familia. El rubio me contó que ambos me buscaban, incluso Darren. Él que jamás mostró un poco de interés en mi.


A los pocos días me cure por completo y fuí al verlos en compañía de Esteban. Él me había puesto al tanto de todo incluso de la existencia de la nueva donante de mi hermano, lo más raro que sin conocerla, tuve una rara visión de ella. No le comenté nada al respecto a Darren, solo a Esteban y ambos prometimos guardar el secreto.


Después conocí a Aylin Villanueva del Río en persona y me di cuenta que realmente no era tan mala como yo creí. Solo era una humana normal que al saber de nuestra existencia ya formaba parte de nuestro tétrico mundo.


+++


Cuando no estoy en el departamento de Darren, recurro a mi nuevo hogar con Esteban. Gracias a él tuve otro lugar en donde quedarme, aceptó en que me quedara en su casa. No soy mucho de soledad, disfruto de la compañía aunque sea de unos vampiros. Por suerte, esa mortal ya forma parte de nuestro grupo, me cae bien y aveces es bueno convivir con una mujer mortal y no con solo dos diferentes vampiros.


La mayoría del tiempo Darren no se encuentra en el departamento, ni Estefan. Entonces tengo que estar en esta casa en compañía de Esteban, justo como ahora. Aunque él con un libro en sus manos y yo con un celular en mi mano. Un poco raros por cierto.


Cruzo las piernas y coloco mi mano en mí barbilla mientras veo el celular. Dejo de hacerlo y giro a ver a Esteban.


—Estoy aburrida.


—Shh momento de lectura.


Le doy una mirada fulminante.


Mientras esté Esteban con un libro es difícil obtener su atención.


—Hay que hacer algo.


—Vete a cazar a Ashley. —dice y se acomoda en el sillón.


—Es de día, no puedo hacerlo. —me ignora— idiota.


Regreso la atención en el celular. Me recargo en el sillón y lamo mis colmillos.


Duramos varios minutos en silencio hasta que escucho a Esteban hablar:


—¿Qué le viste al convertido?


Giro a verlo.


—¿Te refieres a Owen?


—¿Conoces otro débil convertido?


—Muchos —digo con burla.


Él gruñe y gira a verme.


—Él es diferente. —lamo mis labios.


—Con tan poco te conformas. —Esteban regresa la vista al frente.


—Juzgas mal a Owen.


Él suelta una carcajada.


—Estamos hablando del mismo que nos traicionó. Después de todo lo que hicimos por él, le ofrecimos ayuda y mira como nos pagó, nos delató con Salvatore. —pausa—. No seas ingenua bombón. Él no merece tu aprecio.


Guardo silencio.


En verdad me afectó lo que hizo Owen. Después de todo yo fui la primera en conocerlo, le ayude apenas Salvatore lo convirtió, le enseñé su nueva vida inmortal. Convenci a Darren y a Esteban de ayudarlo. Llegué a tomarle aprecio, llegué a sentir un poco de química con él. Lo hicimos parte de nuestro grupo. Me gustaba estar con Owen y no le importó nada. No le importó que vinieron por nosotros y como pudimos logramos escapar mientras él se unió con Salvatore y ahora regresa siendo nuestro enemigo.


—No me interesa lo que pienses. —murmuro.


—No quiero sonar cruel pero mereces a alguien mejor que un simple convertido avaro. Eres una de las vampiras más sexy que conozco, valorate Ashley.


Golpeo su pecho y le sonrío.


—Gracias, lo aprecio mucho.


—Eres como mi hermana y lo sabes. Siempre vas a contar conmigo y con Darren.


—Lo sé rubio, lo sé.


Esteban regresa su atención en su libro. Le doy una última mirada y regreso la atención en el celular.


—¡No puede ser, la encontré! —grito de pronto y me enderezco en el sillón sin apartar la vista del celular.


—¿A tu verdadera alma gemela?


—No idiota, a la vecina de Darren. —giro a ver a Esteban y muevo el celular—. Está aquí.


Esteban gira a verme y mira el celular. Su ceño fruncido es lo bastante obvio.


—¿Y qué hace ella atrapada en ese celular?


Gruño


—No está en el celular Esteban. —pausa—. Me refiero a que encontré su perfil.


Su confusión es lo bastante obvia.


—Red social —añado.


Esteban cierra el libro y se acomoda en el sillón.


—¿De qué hablas?


Bufo


—Aylin tiene un perfil en una red social. Esta cosa es muy famosa y usada por muchos humanos. Me enteré de su existencia gracias a un humano que terminé matando. Al fin encontré a Aylin, creí que no lo haría. La busqué muchas veces. —muevo el celular mientras sonrío—. Aquí está.


—Me alegro por ti pero no comparto la misma felicidad de algo que no entiendo.


—No tienes la menor idea de que te hablo ¿verdad? —Esteban niega— ahh, se supone que eres el más actualizado de los tres.


—Trato de hacerlo.


—¿Prefieres los libros que descubrir cosas nuevas?


—No voy a mentirte bombón.


Regreso la atención en el celular y entro al perfil de ella.


—Si es ella. —digo al ver su foto de perfil— realmente es bonita, mira su foto.—se la muestro a Esteban— es envidiable que ella si logré reflejarse en una.


—¿Y cómo es que usas eso? También colocas tu foto. —inquiere Esteban burlón.


—Uso una foto cualquiera.


Él deja de reírse y se acerca a mi. Dejo de prestarle atención y fijo la vista en el celular mientras veo fotos de ella.


—Ashley pareces una acosadora. —lo escucho decir—. aunque tú por medio de la tecnología. Pobre niña, tener que batallar con el acoso de los hermanos Collins.


—Callate Esteban. —él ríe y se recarga en mi hombro.


—Tenerte cerca es tentador bombón.


Entierra su rostro en mi cuello.


—Alejate rubio —lo amenazo. Él ríe y se aleja— no voy a cometer el mismo error de hace siglos.


—Vamos bombón bien que te gustó. Ambos lo disfrutamos. —lo escucho susurrar en mi oído.


"Ese será un secreto de dos"


—No fue para tanto. —digo y sigo bajando en el perfil de ella. Esteban se vuelve a recargar en mi hombro. —Hay que admitir que es bonita, los humanos también lo son.


—Pero no más que yo. —dice Esteban— la belleza es parte de nuestra naturaleza.


Asiento


—Aunque esa humana realmente posee de belleza. —añade.


Esteban trata de tomar el control de mi celular.


—Es mío


—Quiero ver


Gruño y muerdo mí labio.


—No me hagas enojar Williams. —pronuncio entre dientes.


Solo recibo una risa de su parte.


—¡Espera! —deja de reír y me arrebata el celular— esa foto. —gruño—. esa es su amiga ¿no?


Miro la foto y asiento. En ella aparece Aylin riendo acompañada de su amiga, ambas abrazadas y sonriendo.


—Ella no importa.


—Es realmente hermosa.


Le arrebato el celular a Esteban.


—Que tan poco te conformas.


—Admite que es bella.


—¡No! Es mejor Aylín.


Esteban gruñe.


—Lo es, no lo niego pero hay que admitir que su amiga es sensual. –giro a verlo con una mueca en mi rostro— además esa niña es de Darren, su amiga no tiene dueño o eso quiero creer.


—Sigue soñando rubio, no incluyas a esas humanas para tu perversa diversión.


Regreso la atención en el celular.


—Celosa —lo escucho decir y lo ignoro.


—Si Darren la convirtiera apuesto que sería más hermosa de lo que es.


—Si Darren la matará, sería feliz por eso.


Gruño y analizo un dato importante.


—¡Mañana es su cumpleaños!


—¿Cómo lo sabes?


—Por está fecha. —le muestro el celular a Esteban.


—En efecto, apenas 19 —rie—. es una cosita comparada con nosotros.


Alejo mi celular y vuelvo a ver la fecha.


—¿Y si le regalamos algo?


—No creo que quiera Darren.


—Él no tiene porque enterarse. —me acomodo quedando frente a Esteban—. Lo merece después de todo lo que a vivido. Ambos estamos concientes de como la trata Darren. Vamos Esteban será un pequeño regalo.


—Primero quieres que la invite a salir y después esto, no bombón, no cuentes conmigo.


—Prometiste hacerlo. —le recuerdo y coloco mis manos en mi cintura.


—Obligado por ti.


—Lo merece Esteban.


Él gruñe.


—Solo lo hago porque me conviene.


Sonrío victoriosa.


—Entonces, ¿le regalamos algo?


—Ya que


Aplaudo con emoción.


—Ya tengo el regalo perfecto.


—Yo también. —dice Esteban y vuelve a abrir el libro empezando a leerlo de nuevo.


Tomo mi celular y sigo viendo sus fotos.


—¿Qué carajos hacen?


Ambos fijamos la vista en el dueño de esa voz.


—Darren bienvenido a mi casa, yo no pienso correrte como otros.—le dice Esteban, él se acerca a nosotros.


—Que bueno que viniste. —le digo.


—No se emocionen, solo estoy aquí porque Estefan está en el departamento. No tolero su compañía. Necesitaba otro lugar.


—Estas en el lugar perfecto. —le dice Esteban.


—Creo que me equivoqué porque ahora tendré que soportarlos a ustedes.


Darren toma asiento en el sillón frente a a nosotros.


—No te obligo a quedarte. —le dice Esteban y regresa la atención en libro.


Me acomodo y me inclino un poco al frente.


—Encontré a Aylin en esta red social.


Él frunce el ceño.


—No tengo la menor idea de lo que hablas Ashley. —se recarga en el sillón— y no me importa.


Gruño


—Una red social es... —me callo al ver que Darren me ignora— lo bueno es que tengo fotos de tu vecina.


Él regresa la atención en mi.


—Y yo puedo verla de cerca y causarle miedo sin necesidad de una maldita foto.


Me levanto con el celular en mi mano.


—Te mostraré.


Rápidamente llego hasta él, detrás del sillón y estiro mi mano con el celular al frente para que lo vea.


—Mira, es Aylin.


Darren gruñe y toca sus sienes.


—Ashley aleja esa cosa de mi vista o no volverás a ver tu celular servible.


—Solo mira


Toco la pantalla y sigo bajando.


—Ashley —lo escucho decir entredientes en tono amenazante.


—Solo quiero que veas lo hermosa que sale tu vecina en fotos.


Esteban ríe.


—Maldicion Ashley.


Empuja mi celular y este cae al suelo. Rápidamente corro hasta el y lo levanto. Por suerte sin ningún rasguño.


—Cuidado bombón, Darren y la tecnología son enemigos.


Le doy una mirada asesina a Darren. Él se muestra sereno. Veo la pantalla y frunzo el ceño al ver una foto con Aylin junto a su amiga y un chico en ella abrazando a Aylin.


—¿Quién es él?


Le muestro la foto a Darren y a Esteban.


—El exnovio de Ana Aylin —responde el rubio— al que Darren mató .


—Se lo merecía. —menciona el responsable en tono molesto.


—Si claro, gracias a él tuviste tu donante.


—Callate Esteban.


—No se que le vio. —dejo de ver la foto y bloqueo mi celular—. Aunque no tenías que matarlo.


—Entonces hubiera dejado que le hiciera daño.


—¿Mas daño que le has hecho? —le dice Esteban.


—No te metas. —Darren inclina la cabeza para verlo—. es mi problema. Mi donante no la de ustedes. Dejen de meterse en lo que no les importa.


—Aun dudo porque no la has matado. Claro porque te interesa y no por su sangre.


Darren gruñe y se levanta rápidamente al igual que Esteban que deja su libro cerrado a un lado del sillón.


—¿O me equivoco? Confiesa.


—Te arrancaré la cabeza si no te callas.


Me coloco entre ambos.


—Te gusta la humana.—le responde Esteban.


Darren hace sus manos puños. Noto sus ojos cambiar de color y visibles sus colmillos.


—Basta los dos. —intervengo.


—Si no te importa no estarías así. —le dice Esteban. Le doy una mirada fulminante tratando de callarlo, sin embargo la ignora.—si no te importa tanto, no creo que te moleste en compartirla.


—No te quiero cerca de ella, ya les había advertido a los dos.


Esteban ríe.


—Te importa. —añade Esteban y vuelve a sentarse— no lo niegues.


—No tengo porque soportarlos. Ni mucho menos darles explicaciones de mis asuntos. —dice Darren y se da la vuelta.


Lo pierdo de vista hasta escuchar la puerta ser cerrada bruscamente.


Giro a ver a Esteban y me cruzo de brazos.


—Ahora más que nunca quiero invitar a salir a esa pequeña humana.


—Solo deja de descutir con mi hermano. No creo que tenga otro interés en ella. Solo es por su sangre.


—Claro y a mi no me gusta la lectura.


Esteban vuelve a tomar el libro y lo abre en cualquier página mientras hojea varias.


Ruedo los ojos y observo en dirección a la puerta.


Tal vez Esteban tiene razón y no quiero ver lo obvio. Tengo que admitir que Darren se comporta muy raro con Aylin.


Tal vez ella sea su... alma.