𝐌𝐀𝐍𝐙𝐀𝐍𝐀

Summary

La corta historia de Daemon y Sara.

Status
Complete
Chapters
5
Rating
n/a
Age Rating
13+

01

Si bien desde el inicio parecía que la atención de Sara estaba en Baelor, el principe o el hombre que cualquier lady de poniente estaría encantada de tener de prometido no era así, Baelor era un buen chico, atractivo, respetuoso sin mencionar que su educación era por encima de excelente, un digno príncipe targaryen.


Pero no era el único, Daemon entre toda su apariencia ruda y rosca  era parecido a Baelor, no físicamente pero si en la educación que llevaba. Aunque Daemon parecía más un extranjero, su acento al hablar la lengua común era diferente por qué había adoptado hablar el Valyrio su familia principalmente con Aemma, su melliza.


— odio este clima, hace que me irrite. —susurró el joven mientras caminaba a un lado de su hermana entrando en el castillo de Winterfell.—


— tú siempre estás irritado, la gente te irrita.


— la gente me ve como si fuera un dragón caminando en forma humana.


— eres guapo no importa lo que digan.


— no dije que no lo fuera y tampoco dije que me importaba lo que digan. —Daemon miró a su hermana y está sonrió mientras el le sonreía de vuelta.—


...


La parte favorita del día de Daemon era cuando entrenaba y cuando la gente parecía desaparecer, el silencio era su amigo favorito. Ni si quiera la cena era un poco alegre para el, las personas hacen ruido al comer y el norte estaba rodeado de gente que hacía mucho ruido.


El mismo día que había llegado había buscado un lugar donde estar en silencio, recordaba el norte pero vagamente así que cuando recorría el castillo iba recordando las cosas. Sacó sus cosas del baúl y suspiró mientras dejaba los libros sobre la mesa para así quitar la armadura que tenía dejándola en el sillón junto al fuego.


...


El anciano era su lugar favorito el árbol le daba la paz que siempre necesitaba así que cuando lo encontró nuevamente se sentó entre las raíces mientras tallaba el pedazo de madera que había traído desde Desembarco que aún no terminaba pero cuando su silencio se vio interrumpido por el sonido de alguien morder algo se inclinó viendo del otro lado del árbol observando el cabello negro que caía de la joven que no conocía pero para su mala suerte estaba ahí.


— guarda silencio mientras comes. —cuando la pelinegro volteo a verlos tenía un pedazo de manzana entre los dientes mientras lo mascaba con cuidado tratando de no hacer ruido mirando a Daemon.—


— lo siento, no fue mi intención molestarte, soy sa... —quisó presentarse pero Daemon rodó los ojos regresando al otro lado donde estaba sentado mientras seguía—. Soy Sara. —habló levantándose para así ir hasta el otro lado mirando al joven que estaba concentrado en su cuchillo y la madera que tenía la forma de un dragón sin concluir.—


— no pregunté y tampoco me interesa.


— ¿Tú eres Baelor? —murmuró la joven y Daemon rió de manera burlona.—


— sí, ¿no ves mi porte de heredero? —la miró cuando está estuvo frente a él y está negó.—


— no eres Baelor, pero eres un targaryen.


— uff que decepción debes estar sintiendo. —murmuró sin verla y está sonrió sentandose a su lado mientras Daemon la miraba en busca de que entendiera que no la quería ahí.—


— soy Sara. —murmuró mientras sacaba la daga de su bolso y cortó la manzana ofreciéndole un pedazo el cual Daemon rechazó y la joven terminó comiendo.—


Cuando después de un par de minutos la pelinegra no se fue Daemon soltó un suspiro que se escuchó dando a entender que estaba irritado ya mientras Sara miraba en silencio lo que hacía con el dragón de madera.


— ¿haces una maqueta? —murmuró y Daemon la miró de reojo asintiendo, no era tan cruel. No cuando le preguntaban de algo que le gustaba como era aquello.—


— mi bisabuelo dejó una maqueta en su habitación, con los años se rompieron algunas piezas y estoy haciendolas de nuevo. —murmuró mientras miraba a Sara que observaba la pieza.— soy Daemon. —mencionó mientras hacia el número debajo de la pieza marcando en dónde iría.—


— un gusto, Daemon.


Daemon soltó un mghm y después de unos minutos se levantó sin más marchandose mientras Sara se quedaba ahí con el libro que ella misma había traído.


(...)


Cuando Sara entró en la habitación donde Daemon estaba con su hermano y arya que era obligada a comer supo que había conocido a Baelor como lo había deseado al inicio, miró a Sara que le sonrió y este alzó un poco la ceja para así mirar a arya que lo observaba mirar a Sara, quizás pensaba que aquella le llamaba la atención pero solamente era la curiosidad de saber hacia donde iba lo que intentaba hacer.


Comió su manzana en silencio mientras miraba la escena frente a él y luego observó a Sara salir de la habitación mientras Baelor miraba su libro.


Aquello no le gustaba aunque sabía que Baelor no caería en los enredos de una mujer no confiaba en Sara y lo que podría ser.


...


Winterfell no era igual a Desembarco empezando con que la luz del sol no se veía ahí, menos ahora que todo se congelaba y parecía ser más triste de lo que ya era ese lugar sin color.


Cuando Sara se vio en el pasillo donde Daemon estaba sentado está caminaba con unas hojas en su mano mientras Daemon maldijo el haberse quedado ahí, a comparación de él Sara hablaba y parecía ser tan sociable que lo cansaba el solo verla.


— Daemon. —sonrió amplio llegando hasta el joven y este la miró mientras sonreía sin ganas._


— Sara.. —murmuró mientras la miraba, tenía una marca en su mentón pero que el cuello de su vestido lo cubría, parecía un moretón pero de igual forma no preguntaría.—


— te traje algo, bueno en realidad no lo traje solamente es algo que en mi hogar se da mucho.


Daemon la miró mientras está sacaba la manzana de su bolso y la entregó en su mano mientras lo miraba.


— te he visto comer manzanas todo el día, así que supuse que te gustaban.


— gracias, es una buena manzana. —murmuró y dejó la manzana a su lado mirando a Sara seguir su camino hacia el otro pasillo y cuando desaparició de este al doblar suspiró mirando la manzana para así darle una mordida suspirando al sentir el dulce sabor de esta, adoraba las manzanas tanto como madre y padre adoraban los duraznos.—


Hasta ese momento Daemon no odiaba a Sara, en realidad no le importaba su vida y lo que pasará con ella. Sabía que Baelor amaba a Rhalys, pero si Baelor caía en las tentaciones de Sara era por que él quería, después de todo era un hombre casi adulto y sus decisiones corrían por él, no por lo que los demás quisieran.