Pity party 국민 O.S

Summary

It's my party and I'll cry if I want to... I'll cry until my pity party's in flames🔥 🍰💔 Es el cumpleaños de Jimin, la decoración está impecable, el ambiente es hermoso, es un día soleado pero... -¿¡Por qué diablos no hay nadie aquí!? Cover & Banner by: @TAES0FTIE de Editorial Dynamite 😗Terminada. 14-10-2020 .

Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
16+

🥺


—Te invito a mi fiesta— Dijo el chico peli rosa de mejillas regordetas, entregando una linda invitación a otro compañero de la Universidad.


Ese chico simplemente asintió riendo.


Mientras Park Jimin sonreía y se dedicaba a repartir todas y cada una de sus invitaciones.


Era su primera fiesta, después de todo, nunca había celebrado nada.


Sus padres siempre habían sido muy estrictos y lo reprendían por todo. Era el típico caso de : 'Somos ricos, lo tenemos todo, pero no importa si Jimin está triste, dale algo de dinero y luego todo pasará'.


Así era como todos en los pasillos de la escuela podían ver al tierno chico muy emocionado, repartiendo todas y cada una de las invitaciones que con tanto esmero y cariño había hecho.


¡No faltes!, ¡te divertirás! .


Y por supuesto, que algo como eso podría pasar.



Daban alrededor de las 8.45 de la noche de un 13 de Octubre.


El dulce pelirosa terminaba de retocar su leve maquillaje y se miraba ante el espejo con una gran sonrisa.


—Es hoy—dijo en un suspiro.


Se aseguró de que todo estuviera en perfecto orden, las luces, los gorros de cumpleaños, el grande, bonito y delicioso pastel.


Sin duda era un lugar hermoso, aunque en ese momento sólo permanecía él solo.


Todo era tan extraño, lo era porque incluso en las invitaciones había especificado cual era la hora exacta en la que empezaba la celebración, sin embargo; estaban por dar las diez de la noche y ni uno solo de sus compañeros y "

amigos

" había asistido a su fiesta.


Comenzó a caminar de un lado para el otro, prácticamente mordiendose las uñas por los nervios.


¿Qué sucedía?


¿Por qué no llegaban?







12.30 pm


Nadie se había dignado a aparecer por ese lugar.


Jimin sintió un dolor terrible en el pecho, pero no uno físico más bien; emocional.


Comenzó a llorar sintiéndose tan desdichado.


Se había esforzado tanto en conseguir amigos de verdad, siempre había sido un chico solitario pero esta vez; cuando había iniciado la Universidad, había decidido dejar sus miedos e inseguraidades atrás para comenzar a conocer personas y hacer nuevos amigos, pero esto sucedía.


¿Por qué le sucedía esto?, ¿por qué nadie quería ser su amigo?.


Entonces, el sonido del timbre de la casa, hizo acto de presencia.


Su corazón se sintió acelerar y limpió sus lágrimas, corriendo como niño pequeño hasta la entrada.


Al abrir, encontró a sus cuatro amigos y a su crush.


Detrás de ellos había unos cuantos chicos más, alrededor de un grupo de 18 personas.


Los invitó a pasar e intentó hacerlos sentir tan cómodos como podía, aunque cabe decir, que cuando los demás vieron al pelirosa, no pudieron evitar bufar y  criticar el ambiente.


—Es muy colorido y tonto, ¿por qué rosa?—se burló Yoongi.


—E-Es un color que me gusta mucho, hyung.


Todos habían llegado tarde, más que eso, simplemente fueron a su fiesta  hasta que quisieron.


No habían llevado ni si quiera un obsequio, nunca lo felicitaron ni abrazaron.


Pero,

¿Por qué Jimin seguía sintiendo ese vacío y esas ganas de llorar de nuevo? .


¿Por qué seguía tratando de convencerse de que todos esos chicos eran sus amigos? .


La fiesta había pasado de un ambiente tranquilo a uno completamente desordenado, nada había sido como Jimin había querido.


Todos hicieron lo que quisieron, lo ignoraron, comieron y disfrutaron entre todos sin Jimin.


El pelirosa se sentó en las escaleras con la mirada afligida.


Estaba rodeado de gente pero ¿por qué seguía tan

solo

?.


Las cosas empeoraron cuando vió a Jungkook, ese pelinegro que le gustaba tanto, besando a otra chica.


Ambos reían y se notaban muy cómodos juntos.


Jimin se sintió celoso, triste, más que ignorado, se sintió...


—¡Hey! —le llamó el que se conocía como Jin— ¿podemos subir a las habitaciones?, tu casa es muy grande,

niño raro

.


Esa fue la gota que derramó el vaso. En realidad a ese chico ni a ninguno les  importó su respuesta, porque no valía nada.


Todos disfrutaban, todos reían, bailaban, todos estaban felices, nadie lloraba como él, si lo miraban era sólo para burlarse, para

criticar

.


Es mi fiesta y yo lloro si yo quiero...


Entonces, mordió su labio inferior.


Comprendió que la maldita sociedad era e iba a seguir siendo una jodida mierda, no sólo con él sino con todos los

débiles

.


Y él estaba cansado de seguir siendo de esa manera. A veces o la mayor parte del tiempo, odiaba ser él.






Esa noche, salió de su casa, se sentó en los escalones de la entrada y pensó en todo lo que posiblemente había hecho mal, para que todos lo trataran de esa manera.


—No necesitas preguntarte por qué sucede todo esto.


Dijo una voz , seguido de un castaño sentándose a su lado.


— Nadie hace nada, como tal estas cosas suceden, en ocasiones si a la jodida sociedad no le parece; simplemente te rechazan. Es por eso y muchas otras cosas más que lo mejor sería desaparecer a la humanidad, ¿no es así?.


El pelirosa lo mira y suspira.


—Siempre busqué una manera de agradarles, siempre se burlaron. Todas las personas son una mierda.


El otro sonrió y asintió.


—Exacto. Entonces,

¿por

qué no terminar con todo esto?


Jimin lo mira confundido.


—¿Perdón?, ¿quién eres?, no recuerdo haber invitado a alguien como tú... ¿Te-te he visto en mis sueños?


El otro chico ríe levemente y baja los hombros.


— Tal vez. Los nombres ni las presentaciones importan, no cuando son momentos fundamentales a lo que sucederá.


—No comprendo


El contrario sonríe más y toma sus manos.


—Ellos siempre van a hacer lo que quieran. Les importa un carajo tú, yo, hasta ellos mismos. En un futuro nada cambiará, fingirán hipocresía para conseguir lo que quieren o humillarán a otros, estarán satisfechos con eso y más, entonces; ¿no crees que deberías acabar con eso, Jimin?.


El más bajito se sorprende y recuerda la ira y la tristeza que sentía.


Asiente lentamente.


Quiero acabar con esto

—Respondió entre lágrimas y una amarga sonrisa.







El  sonido de la música en la fiesta, el de la puerta principal siendo cerrada.


Jimin simplemente volvió a la fiesta, sonrió tranquilamente y con esa misma tranquilidad subió  las escaleras.


—Hey, ¿a dónde vas? —preguntó sorprendido Yoongi—, te desapareciste por un buen tiempo, es tu fiesta. Deja de ser tan infantil—dijo riendo.


Jimin no dijo nada, solamente sonrió y siguió su camino hasta llegar a su habitación.


Se sentó en el borde de la cama, con mucha ira apretó las manos con sus puños. Estaba harto, el chico de la salida tenía razón, no tenía nada que perder, ellos, su familia y todos, incluso hasta él era miserable por sí solo. Por eso mismo, debía hacer un poco de justicia. Porque entonces eso a nadie le importaba.


Se dirigió al armario y buscó entre todas sus prendas de ropa, aquella peculiar cajita blanca. Esa que contenía los juguetes  que su padre siempre le prohibió.


Limpió sus lágrimas y retocó su maquillaje, no podía hacer las cosas de manera descuidada.






Cuando la canción del momento se reproduce, todos enloquecen. Aman lo que está de moda, aunque no lo hagan puede que finjan. Entonces, todos se reúnen para bailar.


Los besos, las caricias y todo lo que quieren hacer con su libertinaje domina el escenario.


Sin embargo, las luces coloridas se apagan dejando a todos en la absoluta oscuridad. La música tiene un volumen aún más alto que el anterior, todos murmullan entre sí.


—¿Qué sucedió?


—¡Arregla eso, Park!, ó la fiesta también será igual de aburrida que tú


Ante eso, se escuchan risas por su comentario.


—Joder, ¿Adónde fue ese tipo? —pregunta uno de ellos.


Todos están tratando buscar un poco de iluminación. Jungkook y la chica simplemente se abrazan y esperan a que la luz regrese.


Yoongi bufa y se dirige a tientas hasta la salida, pero la puerta está cerrada, por lo que parece; con seguro.


—¿Qué diabl...?


—Aquí estoy, no te molestes. Está cerrado y nadie puede salir.


Dijo el pelirosa, siendo iluminado por una rosada luz. Como si de un show se tratara. Todos lo observan.


—Joder, enciende las malditas luces y deja de hacerte el interesante. —respondió uno de los chicos de la multitud.


Los demás también se quejaron.


Jimin rió.


—¿De verdad quieren que encienda las luces?


—¡Si! , ¿qué te sucede? , ¿no lo entiendes? —dijo ese anterior chico.


Jimin sólo suspiró y encendió la luz, todo completamente rosa.


—¿No pudiste elegir otro color? —regañó otro invitado en forma de burla.


Jimin negó con una sonrisa juguetona, mientras terminaba de bajar las escaleras y se recargaba en el barandal.


—No. Ese me gusta y ese quiero. Ah por cierto—dijo tranquilamente—,les recomendaría que no se movieran tanto, podría explotar.


Los demás chicos fruncieron el ceño y miraron alrededor, al fin dándose cuenta de la existencia de cables por diferentes partes de la casa.


—¿Qué es...?


—Ustedes olvidaron que esta es mi fiesta, yo soy quien debe celebrar y divertirse. Merezco ser querido y recibido con todos, también quiero formar parte de

la

maldita multitud

—dijo haciendo un puchero.


Los demás seguían más que confundidos.


—Al diablo, este idiota enloqueció—dijo ese mismo chico riendo, decidió alejarse de aquel cable.— ¿Lo ven?, acabo de romper tu estúpida regla, no sucedió na...


Es entonces cuando el sonido de explosión se hace presente y ante los ojos de los demás, el chico

explota en mil pedazos.

Esparciendo por doquier restos del cuerpo y sangre.


Todos están más que aturdidos. Comienzan a desesperarse y gritan asustados.


—¡Joder!, ¡Jimin!, ¿¡qué diablos crees que estás haciendo!?

—gritó alterado Yoongi, mirando todo tan impactado y asustado.


Jimin bajó los hombros y se sentó en una de las escaleras.


—Nada. Sólo hacer que la diversión sea para todos.


Un castaño sonreía ampliamente desde una de las esquinas de la casa.


—Jimin... Tienes que ser más consciente—dijo muy nervioso Hoseok.


—No quiero—respondió como niño pequeño para luego volver a sonreír—y te recomiendo que no des un paso más, el cable se activará y podría sucederte lo mismo que le pasó a nuestro amigo.


Hoseok sintió más que temor y se quedó inmóvil en su lugar, así como todos lo estaban.


—Diablos, ¿q-qué es lo que quieres? ,te lo daremos, por favor, déjanos ir.


Dijo entre sollozos una chica.


Jimin se sorprendió mucho tras escuchar eso de aquella chica en particular. Su sonrisa se amplió aún más y se encaminó hasta ellos.


—¿De verdad vas a darme lo que quiero?—dijo mirándola fijamente, haciendo que ella sintiera aún más miedo.


Sin embargo, Jungkook aún con su poca valentía intercedió por la chica.


—A ella déjala en paz. No te hemos hecho nada, déjanos ir.


Jimin lo miró e hizo un mohín.


—¿Por qué?, todos me han hecho sentir muy disgustado y rompen mis reglas, además; ella acaba de decir que me dará lo que quiero pero... En realidad no es ella quien me lo dará porque lo que quiero

siempre debió pertenecerme a mí, me pertenece

.


Dijo aún más feliz. Acercándose hasta el pelinegro, quien lo miraba confundido.


—Sólo suéltanos, Park.


Jimin dió

una rápida mirada al chico castaño que le miraba a lo lejos

,

totalmente

emocionado.


Sólo necesitaba esa aprobación.


¡Joder, si nos sueltas olvidaremos esto y no le diremos nada a nadie!

—Pidió Seokjin.


Jimin rió por lo último y negó.


—De cualquier forma se están quejando ahora, de cualquier forma también me delatarían y...

Ni ustedes ni yo tenemos salvación.


Los murmullos llenos de temor continuaron rodeando el lugar.


—Bien, vamos a hacer un juego. ¿Qué les parece?


—Lo que sea, lo que sea pero déjanos libres—Dijo Yoongi.


—El objetivo es

ganar

como siempre, sólo que esta vez tienen que ganar una

vida

o si pierden ganan—sonríe nuevamente—

la muerte

.


Todos se pusieron aún más tensos.


—¿D-De qué se trata ese juego? —preguntó Namjoon.


Jimin se acomodó en uno de los sofás, en medio de todos los invitados.


—Primero quiero que juguemos a que todos somos amigos y tú—dijo mirando fijamente a cierto pelinegro—,

tú eres mi novio.


Los demás se quedaron anonadados.


—¿Qué? —dijo la chica que acompañaba al pelinegro— eso no puede ser posible, Jungkook es mi novio.


Era

—Respondió el pelirosa sonriente.


—Joder, Nancy sólo fingiré esto para poder salvarnos—susurró en su oído el pelinegro.


La chica lo miró con temor y asintió.


Pero Jimin sonrió con decepción y tristeza.


—No quiero que finjas, quiero que me ames.


—Lo siento. No puedo hacerlo, no...


—¡Quiero que lo hagas!

—gritó haciendo un berrinche muy infantil.


—¡Está bien, está bien!— intercedió Hoseok— Jungkook es tu pareja y nosotros tus amigos, lo prometemos.


Jimin sonrió.


—¿Enserio?


Los demás afirmaron asustados.


—Bueno, entonces; yo no quiero que mi novio sea falso, tampoco quiero que me traicione, así que... —miró a Nancy—

¿por qué mejor no te mueres ya?


Dijo apunto de presionar uno de los botones explosivos.


—¡

No

! —gritó Jungkook  muy preocupado. —No hay necesidad de eso, ¡v-voy a terminar con ella!


El pelirosa asintió y se cruzó de brazos.


—Hazlo.


Jungkook suspiró y dedicó una mirada de disculpa y de consuelo a la chica, esta comprendió la situación y asintió.


Ambos dejaron en claro que su relación terminaba en ese momento.


—Ahora sí, hemos terminado. S-Soy tu novio. Déjanos libres, por favor.


Jimin negó.


— No quiero. Además; ¿por qué tu ex- novia tiene que estar en el mismo lugar que nosotros?


Sonrió y estuvo a punto de presionar nuevamente el botón. Sin embargo, Jungkook volvió a interceder.


—¡Ya hice lo que querías!, ¡déjanos en paz!


—¡Eso no es cierto!, ¡lo que yo quiero es que ella muera!


—¡No, por favor!, ¡no es necesario que la mates!


Jimin pensó en lo que dijo y asintió.


—Bueno,

tienes razón

.


El pelinegro, la chica y los demás se relajaron un poco ante eso.


—Lo mejor es que seas

quien lo haga—respondió sacando un cuchillo y extendiendolo hacia él.


—¿Qué?, ¡no voy a hacerle daño!


—Lo harás. Y si intentas algo, te advierto que no estoy trabajando solo y toda acción que hagas en contra mía recaerá en

ella

.

De todas formas, volará en pedacitos.


Rió divertido.


Los demás lo miraban incrédulos y más que asustados.


—Por favor, Jimin.

Tú no eres así

. —Intercedió Jin.


Tú ni si quiera me conoces

. Y tú Jeon, ¿lo vas a hacer o quieres que sea yo quien lo haga de una vez?


—¡No lo haré, preferiría morir antes que...!


Jimin se cansó y rodó los ojos fastidiado. Simplemente apretó el botón  y en menos de un segundo lo último que se escuchó en el lugar fueron gritos y el sonido de los restos cayendo alrededor.


—¡

Nancy

! —gritó Jungkook a punto de moverse hacia el lugar. Pero Hoseok a su lado, lo detuvo con una mano.


—Que fastidio. — dijo el pelirosa volviendo a su sillón.


—¡No tenías que hacerle esto!, ¡ella era inocente! —Reclamó con ojos llorosos.


—Y yo también, también soy inocente —sonrió—pero a veces justos pagamos por pecadores. Así que, vamos a continuar con el juego.


¡No voy a continuar con tu maldito juego, imbécil! ¡Mátame si eso es lo que quieres!


—Oh, pero quiero que la fiesta y el juego continúen.

¿Por qué tienes que ser tan amargado?, ¿por qué lloras?, ¿quieres terminar el juego ahora?

, escucha Jungkook, si yo termino el juego ahora va a ser tu culpa porque entonces todos aquí van a morir

uno por uno.


Los demás invitados volvieron a temblar de miedo por lo dicho.


—N-No, no Jimin—respondió Jin— vamos a continuar el juego.

Por favor

.


—Vamos a-a continuar

, ¿verdad Jungkook?

—ahora expresó entre tantos nervios Hoseok.


Jungkook no sabía que hacer.


Prácticamente Jimin lo estaba amenazando con la vida de los demás. Si él no accedía sería su culpa y él podía llegar a ser un desinteresado, pero no podría ignorar el riesgo que corría la vida de todos los que estaban ahí.


—Está bien... —respondió en voz baja.


Jimin sonrió aplaudiendo y presionó otro de los botones.


—Vas a acercarte hasta aquí. Vas a tratarme como el novio que eres para mí y todos los demás van a disfrutar de la fiesta, conmigo. Porque todos somos amigos y nos queremos, ¿está bien?, sólo que... No olviden no moverse mucho, podrían morir con sólo un error y tú Jungkook, vendrás hasta mí,

si me convences los dejaré a todos libres.


El pelinegro y los demás asintieron con miedo.


Y así fué, esa noche durante las seguidas 2 horas se la pasaron "

bien

" "

Divirtiéndose

", riendo falsa y nerviosamente.


Jungkook trató a Jimin como si fuera su novio. Pero el pelirosa no estaba conforme, seguía viendo sus falsas acciones, las de todos.


Odiaba eso, era tan repugnante como su día a día.


—Jungkookie dame un beso.


El pelinegro se quedó sorprendido.


—¿U-Un beso?


—Sí. Eres mío así que quiero que me des uno, justo como hacen todos los novios.


El pelirosa cerró sus ojos y esperó un beso del contrario.


Jungkook pasó saliva y miró a los demás, quienes le pedían con miradas de temor que por favor lo hiciera.


Pensó en quitarle el control para explosivos,pero como si supiera que había

alguien más mirándolo

, buscó entre todas las personas y encontró a un

castaño

muy sonriente en la esquina de la casa, junto a la bocina de música.


Entonces comprendió que Jimin no decía mentiras, no estaba solo en esto.


Sin negarse más, se acercó y depositó un beso corto en los labios de Jimin.


El último frunció el ceño.


—¿Por qué no me besas como a ella?


Tú jamás serás ella

y ninguno de nosotros quiere estar aquí, en este lugar contigo —dijo  olvidando en que posición se encontraba, los demás temieron por sus vidas.


Lágrimas

resbalaron dolorosamente por el rostro de Jimin.


Suspiró, volvió a sonreír y asintió.


Abrazó al pelinegro, juntó su frente con la contraria y le dió un beso pese a que el otro ni si quiera lo siguió.


Se alejó a tres pasos con una mirada triste.


—¿Nos liberarás?—preguntó con inquietud, Jeon.


—Claro... —dijo Jimin—pero quiero que digas

que me amas, que me amas a mí y a nadie más, que eres mío.


Jungkook suspiró.


Te amo Jimin, sólo a ti y soy tuyo, por siempre.


Sin embargo, el pelirosa se acercó nuevamente y

cortó la garganta

del pelinegro tan repentinamente que todos alrededor apenas y pudieron asimilarlo.


Sangre comenzó a desparramarse, mientras el pelinegro tocaba su lastimado cuello, dejándose caer al suelo.


—Esas fueron

tus últimas palabras

. Y siguen los demás, porque son mis amigos y

los amigos están siempre para ti.


Esa noche, Jimin torturó de distintas maneras a todos los chicos  que se encontraban en el lugar.


Sólo habían sido 3 horas desde que su juego había comenzado y ya había hecho un desastre, al final miró su reloj  y se dió cuenta de que faltaba poco.


—Cielos, ¿cómo pude olvidarlo? —rió—olvidé que había preparado un poco de comida para todos

y dejé la estufa encendida

... Creo que

es hora de servir

.


Los demás parecieron comprender sus palabras aún más, en el momento en el que vieron a Jimin sacar un fósforo de su bolsillo,preparándose para lanzarlo a la pequeña cocina.


Taehyung también había ayudado en eso, sin duda.  Cuando Jimin decidiera prender el fosforito todo acabaría.


Pero no todo estaba perdido, al menos no para todos.


Porque Jimin dió una última mirada al herido y débil pelinegro  para luego mirar a su castaño cómplice.


El último pareció entender bien su mensaje, pues se encaminó hasta Jungkook, lo tomó en brazos y lo sacó lo más lejos posible de la casa.


A cierta distancia Jungkook pudo ver débilmente la alejada casa.

¿Por qué no se dió cuenta de todo antes?.


Era una jodida casa alejada de muchas  otras. Tal vez ese era el plan  desde un inicio. Debió haberle hecho caso a su madre. Pero en su etapa rebelde ignoró el consejo de la mujer.


Y ahora estaba ahí tirado en el césped, viendo al

castaño de sonrisa cuadrada al que tanto había molestado en la etapa de secundaria

,ahora lo recordaba, Kim Taehyung. Sin embargo al pelirosa nunca le había hecho nada.

¿Por qué hacía esto?.


Fácil,

su venganza no era con él

.


Y eso lo comprendió bien cuando el castaño se acercó a él y le miró

feliz

.


—Es hora de irme, va a comenzar la hora más esperada de todas—sus ojos se veían tristes y al mismo tiempo su sonrisa más que feliz.—

Hasta siempre, Jungkookie.


Vió al chico correr de vuelta al lugar, Jungkook intentó gritarle que no lo hiciera, sin embargo ningún sonido pudo hacer y a lo lejos vio aquella casa

volar en pedazos.


Un incendio feroz y extremadamente lamentable

.








[•••]


Pasaron 2 años.


2 años en los que Jeon Jungkook nunca pudo recuperarse, quedó con un fuerte trauma y tampoco volvió a hablar más.


Los médicos habían hecho lo que podían con su garganta. Sin embargo, no pudieron volver a reconstruir correctamente el daño en sus cuerdas vocales. Sólo podía murmurar algunas cosas pero eso no le hacía falta, porque jamás volvió a ser el mismo.


La señora Jeon había tomado la decisión de internarlo, quería que ayudaran a su hijo pero nadie podía hacer nada por él. Por eso Jungkook cada día pasaba recordando esa noche,

esa fiesta.



































Historias drogadas para gente drogada. :v 👌🍃