╚»𝟭┊𝐮𝐧𝐚 𝐥𝐥𝐚𝐦𝐚𝐝𝐚 𝐢𝐧𝐞𝐬𝐩𝐞𝐫𝐚𝐝𝐚«╝
El día de hoy las ventas estuvieron demasiado movidas; los sábados la gente compra más de lo normal debido a que es el día donde los jóvenes salen de fiestas o a discotecas y necesitan ropa nueva para lucir. De todas formas, no me quejo de que se haya vendido en demasía y que por eso, mi cuerpo haya terminado cansado, sino que lo agradezco porque necesito el dinero para nuestro futuro casamiento junto a Changbin, el amor de mi vida y quien ahora mismo debe estar ocupado atendiendo el otro local de ropa (tenemos alrededor de cuatro locales por toda la ciudad)
No estoy diciendo que seamos millonarios, pero es lo suficiente para vivir, además de que estamos construyendo una casa (la segunda que tenemos, pero que es bastante humilde) y estamos planeando en adoptar una niña, creo que ya es tiempo debido a nuestra relación de más de siete años. Ella es quién será la propietaria de nuestro segundo hogar. ¿Y saben que? Debo admitir que amo mucho a mi prometido, Changbin es lo mejor que me pasó en la vida y creo que jamás nadie podrá compararse a él, mucho menos ser mejor que el; estoy enamorado de cada parte de su ser y de cada esquina de su cuerpo, es un arte demasiado preciado para mis ojos.
Todo transcurrió de maravilla para ser un sábado, hice demasiado dinero y podría guardar en la caja de ahorro bastante de este. Sin embargo, el día podría haber terminado de la mejor manera si no fuera porque uno de mis empleados me dijo que lamentablemente dejaría de trabajar, el mismo me explicó que con la universidad y el trabajo, no puede. Claramente eso fue una noticia demasiado triste ya que él estuvo conmigo desde que abrí este primer local, e incluso lo podría nombrar como mi mejor empleado, pero lo entiendo, debe ser difícil hacer todo junto más cuando tienes responsabilidades a parte del trabajo y los estudios.
Con el corazón roto, le dije que estaba bien y que se tome su tiempo, sin mencionar de que le di más dinero de lo que debería por todos estos años de excelente servicio que me brindó. Luego lo abracé demasiado fuerte y nos despedimos con palabras tiernas, no sin antes decirle un claro "puedes volver cuando quieras" y el me haya dado como respuesta una sonrisa y haber levantado su mano en forma de despedida. ¿Donde encontraré un gran trabajador como él? Ni siquiera pude contener unas cuantas lágrimas que se deslizaron por mis mejillas una vez lo ví desaparecer de aquí, y no de tristeza, sino de felicidad al saber que me quedaré con su amistad.
Suelto un suspiro de cansancio (acompañado de la soledad) y me dirijo hacia el interruptor de la luz que se encuentra a un costado de la entrada de este lugar, exactamente frente a mi, y apago las luces de adelante, dejando las de atrás prendidas. Me dirijo hacia la pequeña mesa que tenemos en el medio y tomo asiento en la pequeña banqueta a esperar a Changbin como de costumbre. Por inercia observo hacia abajo de la mesa y me encuentro con la caja de dinero totalmente cerrada, la misma es de un color gris oscuro y tiene una llave de seguro a un costadito; luego observo un poco mas hacia de la derecha y las pequeñas maquinas donde los clientes pagan con tarjeta, se encuentran apagadas; finalmente, los diferentes cuadernos donde se anota cada cosa que se vende aquí, están apiladas en una esquina.
El silencio me rodea y la gente ya no circula. Todo se volvió triste.
Tomo mi celular para desconcentrarme y en el transcurso, subir un comunicado a mi instagram sobre que busco un nuevo empleado, lo cual, mensajes de muchas personas me comenzaron a llegar luego de haber escrito un pequeño texto en mis historias, sin mencionar que tengo más de 30k de seguidores (que son mis clientes y familiares) pero no quita el hecho que mi buzón de mensaje comenzó a estallar. Observé cada mensaje que me llegó y decidí que cuando llegue a mi casa contestaría cada uno de ellos, pues en este instante no tengo muchas ganas de hacerlo, mucho menos cuando Changbin apareció justo en el momento indicado.
—Hola, mi amor—dice él una vez que llega hacia mi y me toma de las mejillas para comenzar un suave y profundo beso, las mariposas ya se hacían presentes en mi estómago.
—Hola cariño, ¿como te fué?—cuestiono una vez que nos alejamos e inmediatamente me dirijo hacia mi bolso de mano que descansa hacia nuestro costado.
—Ya sabes, la venta estuvo demasiada movida, como todos los fines de semana—me sonríe tiernamente y espera hasta que me acerque hacia él—¿y a ti bebé?
—Igual—contesto mientras tomo su mano y él entralaza nuestros dedos, luego realizo una seña con mi cabeza para que salgamos del local y así lo hicimos, no sin antes haber apagado todas las luces y poner llave en la puerta. Finalmente, comenzamos camino hacia nuestro auto.
En el trayecto al vehículo conversamos sobre lo que comeríamos una vez que lleguemos a nuestro hogar, como también le conté que nuestro empleado dejó de trabajar; como era de esperarse, se puso triste debido a que los dos le teníamos un cariño profundo, pues en una de las millones conversaciones que yo tenía con el empleado antes de haberme conocido con mi prometido, le contaba que estaba conociendo a un chico y que me tenía enamorado, semanas después, Changbin llegó a mi local y ambos se conocieron, desde entonces, los tres formamos una bonita amistad. Era inevitable no sentir tristeza, pero sé que dentro de todo nos seguiremos viendo con Seungmin, ya sea porque organice una juntada entre los tres, o simplemente nos juntemos a merendar y conversar de esto o de aquello.
Terminamos de cenar una rica carne que Changbin metió al horno, el mismo fué acompañado de unas cuentas especies y diferentes ensaladas. Oh, y debo admitir que por lo que estoy comprometido con él (a parte de que lo amo) es porque cocina demasiado rico, y con eso me refiero a que llego al punto de chuparme los dedos de tan rico que este chico cocina. Si, estoy enamorado de él. Por unos minutos estuvimos discutiendo si deberíamos salir a dar un paseo o solo quedarnos en casa, pero como ambos estábamos cansados, optamos por la segunda opción y ahora nos encontrábamos abrazados el uno al otro en medio de nuestra cama. Yo aproveché esto y como había dicho, comencé a contestar los mensajes por instagram de las personas que querían el empleo.
Luego de unas aproximadas dos horas, terminé con aquello y decidí abrazar a mi prometido para dormirme junto a él, pero al girarme y observarlo, reí ante la imagen de su boca abierta mientras soltaba pequeños ronquidos, tal y cual como un chanchito, sin embargo, es la imagen mas tierna que he visto en toda mi vida, por lo que no aguanté y llevé mis labios hacia los de él, logrando que por inercia cierre su boca y me tome de la cintura, y aún dormido, llevó mi cuerpo hacia el suyo para atraparme con aquellos brazos que son demasiados grandes debido a que se mataba en el gimnasio, pero me gusta, amo su cuerpo, demasiado sexy.
Al momento en que decidí cerrar mis ojos y sumergirme en la inconsciencia, mi teléfono comienza a sonar desesperadamente con una llamada entrante, y aún sin ganas, lo tomo y veo claramente que un número, no agendado, me llama. Dado a que nunca contesto estos tipos de números, decido ignorarlo, pero luego de alrededor de tres minutos, el teléfono seguía sonando y molestando el sueño de Changbin. Decidido, realizo malabares y con cuidado me escapo de los brazos de mi prometido, luego me dirijo hacia afuera de la habitación y contesto la llamada, claramente un poco enojado porque... ¿quien llama a estas alturas de la noche un día sábado?
—¿Si?—pregunto una vez que el sonido al contestar la llamada, suena en mi oído.
—Oh si, hola—dice una voz demasiado masculina detrás del teléfono, obviamente siendo desconocida porque no conozco a ninguna persona con esa voz, pero de alguna manera y sin entenderlo, mi cuerpo sintió escalofríos al escucharla, ¿y como no hacero?, si sonó como una combinación entre serio, sexy y tímido.
—¿Quien habla?—mi voz sale cansada, por lo que luego de unos segundos, me doy cuenta y aclaro un poco mi voz—perdón, es un poco tarde y casi me estaba durmiendo.
—Si, lo siento—dice de inmediato—me presento, mi nombre es Hwang Hyunjin y soy amigo de Seungmin, él trabajaba en tu local pero por cosas que seguro ya te habrá contado, ya no lo hará—suelta un suspiro muy cerca del micrófono, logrando que por un momento sienta como si estuviese a solo centímetros de mi cara y suelte aquello como algo obsceno, lo cual, nuevamente escalofríos recorrieron mi cuerpo—yo quería saber si podría trabajar para ti, claramente te daría mi currículo y una entrevista, pero de verdad, necesito el trabajo.
Su voz salió tan suplicante que cerré mis ojos para concentrarme en otra cosa que no sea su maldita voz, Dios, ¿que me esta pasando? Es solo una persona que nunca vi en la vida, ¿y me pongo de esta manera por su simple voz? De seguro debe ser el cansancio que siento tanto en mi cuerpo, como en mi mente, si, de seguro es eso.
—Eh... si, esta bien—suelto mientras llevo mi mano diestra hacia mi frente y comienzo a hacerme masajes en esa zona—eres la única persona que se tomó el tiempo de llamarme a mi teléfono, y él cual suena demasiado convencido de que quiere el trabajo.
—Me alegra escuchar eso, aunque si lo deseas le puedes preguntar a Seungmin sobre mi, así no tengas ninguna duda y...
—Esta bien—suelto rápidamente, no quiero seguir escuchando su voz porque es algo que me saca de mi cabeza y me transporta hacia otro lado, tal como si me estuviera hechizando, ¿a caso sus cuerdas vocales tenían algún tipo de brujería?—te espero el lunes a las 9:30 de la mañana, llega temprano, por favor.
—Entendido, que descanses y perdón por la hora.
Hubo un momento de silencio, tal como si ninguno quisiera cortar la llamada.
—No te preocupes, nos vemos el lunes, adiós—dije una vez que salí de mis pensamientos y finalicé la llamada luego de eso.
Apoyo mi espalda en la pared detrás de mi y suelto un suspiro profundo; observo hacia la pared blanca del frente y me pierdo en un pequeño retrato donde estamos Changbin y yo besándonos, sonrío y por inercia bajo mi vista hacia el suelo, pero al hacer tal acción, me encuentro con un bulto detrás de mis pantalones, ¿que mierda? ¿Acabo de tener una ereccion? Dios, esto se está saliendo de control. Corro, literalmente a una velocidad de flash, y me adentro nuevamente a la cama, tapandome con las sábanas hasta mi cabeza mientras entierro mi rostro en la almohada, y agradeciendo profundamente de que mi prometido esté dormido, sino ¿que diría de esto?
Mierda.
El día domingo había pasado en un solo parpadeo.
Como siempre, fuimos a la casa de mis padres para pasar un día en familia; comimos allí una deliciosa pasta que mamá preparó y luego fuimos un rato a la piscina. En conclusión, fué un día bonito como todos los domingos anteriores; fui feliz observando a mi prometido hablar alegremente con mis hermanos o mis padres, quienes ya los trataban como su hijo más en la familia, ¡incluso lo tratan mejor que a mi! y eso solo logra que algunas veces sienta celos por él, pero no me pueden juzgar, yo soy el menor de todos y siempre fui el consentido de la familia. Luego de que la noche llegara, nos despedimos de mis familiares y nos dirigimos a nuestro verdadero hogar, lo cual, dentro del auto, Changbin comenzó a toquetear mi cuerpo por encima de mi ropa, por lo que desde entonces supe que cuando lleguemos a casa, la pasión nos inundará y haremos el amor por el resto de la noche.
Hoy, día lunes, me levanté demasiado alegre, ni siquiera esperé a que suene la alarma para abrir mis ojos y encontrarme con la imagen de un Changbin completamente desnudo mientras tenía un leve puchero en sus labios. ¿Ese es el mismo chico que me destrozó en la cama anoche? Sonrío como el bobo enamorado que soy y dejo un casto beso en sus labios antes de dirigirme hacia el baño y tomarme una ducha, la misma que terminó luego de unos quince minutos. Pasado este tiempo, comienzo a cambiarme y a preparar mi conjunto de ropa para un día como hoy, pues es día lunes, no hay mucho movimiento, y todo está tranquilo, por ende, yo también lo estaré.
Opté por una remera negra grande y unos Jeans del mismo color, para completar, una zapatillas Nike blancas. Una vez completamente cambiado, llamo a mi prometido para que haga las acciones que hice anteriormente mientras yo preparo el desayuno para ambos; claramente su voz ronca y cansada como todas las mañanas, me enamoró, incluso observé como estaba de vago y no quería levantarse de la cama, pero eso no lo permiti, sino que estuve llamándolo por más tres minutos hasta que finalmente se levantó.
Desayunamos tranquilos como todos los días, conversamos lo que haríamos el resto de la semana y cuando terminamos, nos dirigimos hacia el auto. Changbin me dejó una cuadra antes del local y se fué hacia el local donde él trabaja, la razón por la que hace esto, es porque donde trabajo, queda en el medio de una paeatonal y no puede introducir el vehículo por un lugar donde las personas circulan. Camino lentamente mientras observo las demás personas que abrían sus respectivas tiendas, incluso saludo a aquellas que me levantan la mano y me decían claros "buenos días, Felix" lo cual yo les respondía con la misma sonrisa y las mismas buenas energías que ellos me transmitían. A lo lejos pude apreciar el cartel de mi local, pero me pareció bastante raro al ver una persona sentada en mi vidriera, ¿a caso esperaba a alguien?
Decidí no prestarle mucho la atención y seguí con mi caminata hasta que llegué a él.
—¿Esperas a alguien?—cuestiono mientras saco las llaves de mi bolsillo y la introduzco en la cerradura que estaba abajo (debido a que esta puerta tiene dos cerraduras, la otra estaba arriba) pero me veo obligado a detener mis movimientos cuando el chico se levanta rápidamente del suelo y realiza una reverencia.
—Hola, yo soy Hwang Hyunjin—oh mierda, lo olvidé por completo, esperen... esa voz.
Sin ninguna razón mis labios comenzaron a temblar, incluso trato de formular alguna palabra pero nada estaba claro en mi cabeza, podría jurar que quedé perdido en el rostro de él; en su piel tan blanquecina; en sus ojos rasgados y en un lunar debajo de este a su izquierda; ni hablar de sus labios, tan rozados y gruesos. Sus mejillas se tornan en suave carmesí y los colores de sus ojos me recuerdan al café que bebo en las mañanas. ¿Esta persona es real o aún sigo dormido en mi cama?
—Perdón pero, ¿me escuchas?
Y luego de volverlo a escuchar, pestañeo varias veces para volver a tierra y darme cuenta que debo parecer un completo raro al actuar así.
—Si perdón, am, yo... digo, me llamo Lee Felix.
—Lo sé—suelta pequeñas risas y me deja apreciar su hermosa sonrisa al hacer esta acción, por Dios, ¿me acabo de enamorar? No no, yo tengo mi prometido y de él si estoy enamorado.
—Si perdón, am, pasa, hablaremos adentro.
Nuevamente realiza un reverencia y pasa primero que yo, dándome la oportunidad de ver su cuerpo desde atrás y observar lo alto que es que incluso me sorprendí; su espalda es demasiado delgada y larga, sin hablar de sus lindos glúteos que se hacen notar demasiado en esos pantalones que tenía puestos, ¿por que pienso en estas cosas? Esta mal, claramente demasiado mal, pero yo no controlo mis pensamientos, ¿o si?