Emma, la hija de Takemichi (Mitake/Maitake)

Summary

Ya habían pasado varios años desde que Takemichi los había salvado, 12 para ser exactos, aunque Mikey agradecía al menor por haberlo hecho eso no cambió la idea de que él quisiera alejarse de todos incluso de sus más preciados amigos. -¿Tio Shinichiro? - menciono la niña, Mikey al escuchar eso se sorprendió. Takemichi quería llorar como siempre, ver a su preciado amigo le hizo tener nostalgia pero al mismo tiempo alegría, quería abrazar a Mikey, quería decirle lo mucho que lo había echado de menos todo este tiempo. - ¿Es tu hija? - preguntó Mikey interrumpiendo los pensamientos de Takemichi.

Status
Complete
Chapters
4
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n/a
Age Rating
16+

Primer encuentro

Ya habían pasado varios años desde que Takemichi los había salvado, 12 para ser exactos, aunque agradecía al menor por haberlo hecho, eso no cambió la idea de que él quisiera alejarse de todos incluso de sus más preciados amigos.

Mikey ya no se sentía tan vacío después de haber sido salvado por Takemichi, sus pensamientos oscuros fueron disminuyendo con el tiempo, aprendió a manejarlos y es por eso que él dejó el mundo de las pandillas, eso ya no era parte de su mundo.

Ahora se dedicaba a su pequeño taller, arreglaba motos y poco a poco fue ganando reconocimiento, de igual forma daba clases de artes marciales en el dojo que una vez fue de su abuelo el cual había partido hace 5 años diciéndole que por favor continuara con lo que él una vez había empezado, a Mikey no le quedó más que aceptar la última voluntad de su abuelo, después de todo era la última persona que lo había estado acompañando pero debía partir.

Mikey había salido a comprar algunas cosas para preparar la comida, iba sumido en sus pensamientos cuando de pronto escuchó un grito — ¡Emma no corras, te vas a caer! — ¿Emma? Sonrió pues el nombre le había recordado a su hermana pero esos pensamientos duraron muy poco pues sintió como algo chocó contra él haciendo que sus cosas cayeran al piso.

Volteo y solo logro ver a una pequeña niña quien se estaba sobando su cabeza, la niña en ese momento volteo a verlo y agrandó sus ojos.

— ¡Eres como tío Shinichiro! — menciono la niña, Mikey al escuchar eso se sorprendió, miro a la niña la cual tenia su cabello color coral y unos hermosos ojos azules, pero ¿De dónde esta niña conocía a su hermano? No entendía que estaba pasando hasta que una voz lo interrumpió.

— Le pido una disculpa, mi hija estaba jugando, déjeme ayudarlo con todo esto, una disculpa una vez más — Takemichi hizo una reverencia mientras recogía las cosas que habían caído — Emma discúlpate con el señor también, te dije que no fueras tan rápido.

— Papi pero es como el tío shinichiro — contestó la niña, el mencionado agrandó los ojos volteando a ver a quién se refería su hija, solo había una persona a la que podía referirse su hija, Takemichi no podía creer lo que sus ojos estaban viendo, era Mikey, su amigo con el que perdió el contacto hace mucho pero siempre quiso saber de el, saber que estaba bien.

— ¿Mikey-kun? — Takemichi aun así quería confirmar que era mikey, el mayor de igual forma estaba confundido pero aun así contesto.

— Takemichi, cuanto tiempo — dijo con una tenue sonrisa, como las que él solía dar en el pasado.

Takemichi quería llorar como siempre, pero es que ver a su preciado amigo le hizo tener nostalgia pero al mismo tiempo alegría, quería abrazar a Mikey, quería decirle lo mucho que lo había echado de menos todo este tiempo, pero sabía que no podía, no después de todos estos años que habían pasado sin cruzar una sola palabra.

— ¿Es tu hija? — preguntó Mikey interrumpiendo los pensamientos de Takemichi.

— Oh sí, es Emma, Emma él no es tu tío Shinichiro, es tu Tío Mikey — contesto Takemichi, mientras Emma al escuchar eso sonrió y se lanzó abrazar a Mikey. — ¡Tio Mikey! siempre quise conocerte, ¿sabes que eres mi tío favorito? — mencionó la niña con una sonrisa.

— Yo...le he hablado de ti todo este tiempo — dijo Takemichi un poco avergonzado pues no sabía cómo tomaría eso Mikey — De hecho le he hablado de todos, incluso de tus hermanos, es por eso que ella los conoce pero aun así siempre has sido su favorito — Termino de decir con una sonrisa.

Mikey se sorprendió al escuchar eso y sobre todo el abrazo que la niña le había dado antes, había sido muy cálido, justo como los que le daba su hermana.

— Mikey déjame ayudarte con eso, podemos Emma y yo llevarlo hasta tu casa después de todo fue nuestra culpa que tu bolsa se rompiera y cayera todo al piso — dijo Takemichi al ver que Mikey seguía sin decir nada.

Mikey estaba aun pensativo en si eso seria lo mejor o no ya que hacía mucho que no tenía una conversación con el otro y no sabía cómo eso podría ser, incluso el otro ya tenía una hija, hija de Hinata, pero sus pensamientos fueron interrumpidos cuando la niña le tomó la mano y le sonrió — De acuerdo — Termino de decir con una ligera sonrisa.

Una vez llegaron a la casa de Mikey les ofreció la merienda en agradecimiento por ayudarlo, Takemichi y Emma con gusto aceptaron.

— Se llama Emma — dijo Mikey con un poco de nostalgia.

— Si — sonrió Takemichi — Hina siempre aprecio mucho a Emma así que no dudo en ponerle así cuando supimos que sería niña.

— Ella.. ¿cómo está?

Takemichi quito su sonrisa — Hina murió hace 2 años, tenia una enfermedad incurable y ya avanzada...después de todo no pude salvarla.

— Takemichi...lo lamento.

— Descuida Mikey kun, son cosas que no puedes cambiar aunque quisieras, Hina me dejo a Emma quien es mi mas grande tesoro ahora — dijo con una enorme sonrisa — Sabes, todos los chicos la adoran y ella a ellos, Hina fue quien le hablaba mas de ti y de Emma, creo que por eso eres su tío favorito, ella siempre espero que fueras a visitarla.

— No creí que quisieran...después de todo lo que había pasado.

— Mikey yo nunca deje de considerarte mi amigo, todos estos años tampoco te busqué porque creí que tampoco querías pero siempre quise saber que estabas bien — dijo Takemichi con unas lagrimas en sus mejillas.

— Aun no dejas de ser un llorón eh — Mikey sonrió.

— Papi ¿por que lloras? — interrumpió Emma quien había estado viendo tv mientras su papá y su tío hablaban.

— No es nada es que yo solo...había extrañado mucho a tu tío — contesto Takemichi mientras se limpiaba las lágrimas y le sonreía a su hija.

— Papá eres un llorón — dijo inflando sus mejillas — pero no te preocupes, desde ahora verás mas seguido a tío mikey, ¡QUIERO ENTRENAR EN SU DOJO! — finalizó la niña elevando sus bracitos como si hubiera sido la mejor idea de todo el mundo.

— ¿¡EEEH!? Emma no...creo que el tío Mik... — Mikey interrumpió a Takemichi.

— Sería un placer Emma — contestó Mikey con una sonrisa.

— ¡VIVA! — la niña empezó a dar saltitos alrededor de los dos adultos — muchas gracias tío Mikey eres el mejor — finalizó para darle un abrazo.

Mikey sentía de nuevo esa calidez, estaba sonriendo.

— Muchas gracias Mikey kun, no sabía que aún funcionaba el dojo de tu abuelo.

— Mi abuelo falleció hace algunos años pero me pidió que siguiera enseñando, también tengo un taller de motocicletas, la vida sin pandillas es un poco más aburrida pero más reconfortante.

— Me alegra oír eso, los chicos también te han extrañado — Mikey dejo de sonreír para volver a su semblante serio — Espero que un día podamos volvernos a juntar — dijo Takemichi con una sonrisa — Seguro se alegrarán de verte.

Takemichi le contó cómo estaban los demás y lo que hacían ahora, Mikey se alegro al escuchar que todos estaban bien, estaba feliz por sus amigos, sabía que había sido la mejor decisión haberse alejado de ellos, había tenido mucho miedo de que sus impulsos terminaran con los demás.

— Muchas gracias por todo Mikey, en verdad me alegro que estés bien pero ahora Emma y yo tenemos que irnos, ya es un poco tarde y no queremos molestar.

— Gracias a ti Takemichi, siempre ha sido gracias a ti. — Takemichi se sonrojo al escuchar las palabras de Mikey pero de igual forma le volvió a sonreír.

— Emma despídete de tu tío Mikey, es hora de volver a casa — Emma hizo un puchero pero aun así asintió a su papá.

— Tio Mikey debo irme pero no porque quiera, es porque mi papá me obliga — dijo la niña cruzando sus bracitos — Me gusta mucho tu casa tío Mikey, ¡es muy grande! quiero venir a jugar contigo! ¿jugarías conmigo?.

— Claro que sí, estaría encantado de tu visita.

— ¿Escuchaste eso papi? ¡tío Mikey quiere que venga! — dijo dando saltitos — Tío Mikey quiero jugar mucho contigo pero promete una cosa ¿si? No me vuelvas a dejar porque a Emma le gusta mucho el tío Mikey — terminó de decir la niña con una sonrisa mientras tomaba la mano de Mikey.

Mikey terminó aceptando la promesa de la niña, después de todo no podía alejarse y fingir que Emma la hija de su amigo Takemichi y Hinata no existía. Takemichi y Emma salieron de la casa de los Sano elevando sus manos y despidiéndose de Mikey no sin antes Emma amenazar a su tío Mikey de que vendría para sus clases de artes marciales, eso una vez más hizo sonreír cálidamente a Mikey.