Sonic's Plan (Shadonic)

Summary

SP || Tu quieres llamar a lo nuestro casualidad, ¿pero para mi? Para mi fue el destino. -¡Es que, por favor! ¡Algo de gay tendrá que tener! [ PUBLICADA - 30/05/22 ]

Genre
Humor/Romance
Author
🌙
Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
13+

Único

—¿Y qué haremos con la fiesta de Amy este fin de semana? —cuestiono Knuckles mientras se cruzaba de brazos recargado en la pared.

—¿Iremos? —Tails dudó, mirando a sus dos amigos.

—No quiero ir. —Sonic fue quien respondió esta vez, recostado en la cama de modo que los veía de cabeza.

—¿Cuándo has rechazado una fiesta? —siguió Knuckles con confusión mientras ladeaba su cabeza, como si así comprendiera lo que querría decirle al momento de darle la excusa.

—No me siento bien, es todo. Además, tenemos que ir a la ciudad, —dijo, con el mismo fastidio —¡Y esta demasiado lejos!

—No sales desde hace días de este lugar, ¡por favor! —suspiro —Y el hecho de que tu única excusa sea tu rompimiento con Sally es tan triste.

—¿Por qué? —exclamo indignado —Yo quería a Sally.

—La querías de tapadera que es otra cosa, —Tails dijo —incluso si ella lo sabía no es justo que haya terminado todo así, sabias como resultarían las cosas si metías la pata, y fue justo lo que hiciste.

—¡Bien! ¡bien! —levanto ambos brazos y se enderezó en la cama con una expresión cansada —Iré si dejan de molestarme.

—Lo prometo. —Tails sonrió satisfecho.

—Yo no prometo nada. —le siguió Knuckles con la misma sonrisa tranquila.

Si que sería una largo fin de semana.

[ *** ]

Sonic no odiaba a Amy, todo lo contrario. Era su amiga de la infancia, prácticamente su mejor amiga; ignorando el hecho de que llegó a enamorarse de él sin saber su homosexualidad fue incomodo, pero aún así su amistad perduro, y con veintiún años de edad seguían siendo inseparables. Su fiesta de cumpleaños era ese preciso fin de semana, y se sentía feliz por ella, tan solo que sus ganas no estaban.

Su rompimiento con Sally no tenia nada que ver en el asunto como Tails se lo planteo, de hecho, secretamente aún llevaban una muy grata amistad que el apreciaba mucho; se sintió increíblemente satisfecho cuando le reveló su preferencia y recibió su apoyo incondicional, y ahora, esa era justo la cuestión.

No tenia a nadie, nada había llamado su atención desde entonces, ni siquiera los guapos de las películas que veía los sábados cuando no había nada interesante que hacer en su vida (como de costumbre, para variar). Se sentía un tanto vacío y frustrado ante la simple idea de que la mayoría de sus amigos ya estaba en una relación a excepción de él.

Era guapo, ¿no? A veces se miraba en el espejo y se halagaba con una sonrisa, orgulloso de como se veía, ¿por qué nadie exterior a su círculo de amistades lo notaba? ¿Por qué nadie buscaba algo serio con él?

—...¡Sonic! —una voz lo saco de sus pensamientos haciendo que se sobresaltara y mirara a su alrededor desconcertado, no recordaba que estaban dentro de un taxi —¡Vamos!

El erizo azul se apresuro a sonreír con pena al hombre mayor que manejaba y se bajo, Tails dedicándole una mirada un tanto preocupada a la par que comenzaban a caminar hacia el centro comercial en el que habían quedado.

Amy estaba muy emocionada por la celebración, y debido a esto había insistido hasta el cansancio en que sus mejores amigos la acompañarán a comprar el vestido que usaría esa misma noche, pero eran las 7:09 a.m. y Sonic venia con una ojeras que se notaban a kilómetros; venia a la fuerza, ¿Qué se podía esperar?

Caminaron por las tiendas del centro comercial que estaba semi-vacío (por la hora, obviamente) buscando la que Amy les había dicho por mensaje, resultando en una desesperación por parte de Sonic que termino por contagiar a Tails.

Fueron largos minutos de pánico hasta que por fin estaban ahí.

Sonic caminaba con las manos dentro de su sudadera detrás de Tails, observando con desinterés la cantidad de vestidos de todos colores que los rodeaban, hasta se sintió mareado.

—¡Ah, ahí están! —el grito de Amy resonó en sus oídos haciendo que abriera los ojos con demasiada y parpadeara un tanto perdido; para cuando planeaba reaccionar, su amiga ya estaba entre sus brazos abrazándolo con fuerza —Años que no nos vemos. —le dijo al azul haciendo que este sonriera apenas y asintiera aún adormilado —¡Quita esa cara, Sonic! ¡Esto es una emergencia como para que estés con esa cara!

—¿Una emergencia? Vienes a comprar un vestido. —dijo, como si se tratase de cualquier cosa.

—¿Solo un vestido? —Rouge salió de quien sabe cual pasillo sobresaltándolo también, se toco el pecho angustiado ante el susto —Querido, no todos los días cumples veintiún años y tienes un novio maravilloso que espera para verte bien esa noche.

Había olvidado que Amy llevaba más de un año conociendo a un erizo del que ni siquiera sabía su nombre, pero las maravillas que había escuchado hasta ese momento si hacían que estuviera feliz por su amiga.

—Bueno, no sabré lo que se siente a menos que el amor de mi vida se encuentre en este lugar y aparezca en este momento. —exclamo con fastidio y de brazos cruzados.

—¡Rouge, estoy harto! ¿Dónde pretendes que ponga todo esto? —una tercera voz resonó haciendo que voltearan, sobre todo la mencionada que inmediatamente se acerco para comenzar a darle indicaciones al recién llegado.

Sonic sintió a su mundo reducirse a ese momento, las voces de sus amigos sonando increíblemente lejanas cuando su mirada cayó en él.

Puro jurar ver a los corazones a su alrededor de tan solo ver sus ojos y todo él, pero es que ¿¡cuando veías a un erizo tan perfecto parado a unos cuantos pasos de ti y no pensabas en lo feliz que sería tenerlo besándote contra la pared!? Ese fue su momento.

Era alto, quizás le llevaba media cabeza, estaba muy serio y parecía demasiado hastiado ante lo que sea que Rouge le estaba diciendo, sus ojos eran rojos tal cual sangre, rayas rojas en sus púas y traía una chaqueta que lo hacia lucir el doble de atractivo, un mechón de pelo blanco en su pecho; todo él gritaba ¡Este es tu momento, este es el erizo que has buscado durante toda tu vida! ¡Muévete, idiota!

—¿Ya dejaste de enamorarte o te espero un poco mas? —la voz de Amy sonó muy cerca de su oído, pero no se espanto esta vez, solo siguió los movimientos del erizo negro con mucha cautela demasiado metido en su ensoñación.

—¿Quién es él? —la eriza soltó una risa por lo bajo ante el tono de voz tan esperanzado que salió de los labios de Sonic, en su vida había visto esa mirada en los ojos de su mejor amigo.

—Es un amigo... —de pronto sintió a las manos del erizo azul en sus hombros y como este comenzaba a zarandearla.

—Amy, ¿Cuántas veces te he dicho que tienes que presentarme a todos los amigos guapos que hagas aquí y que yo no conozca? —soltó aquello en un tono tan desesperado, pero en voz baja para no crear un escándalo.

Rose soltó otra risilla. —Si que estas desesperado. —se burló —Te hace falta un buen polvo.

—¿Cómo voy a tener un polvo si no me lo has presentado? —cuestiono como lo mas obvio del mundo.

—Se llama Shadow the Hedgehog, —comenzó, virando los ojos falsamente exasperada como él —lo conocí gracias a Rouge hace unos meses. Al parecer trabajan juntos pero él está constantemente de viaje; me enteré que estaría en la ciudad esta semana, así que decidí invitarlo esta noche.

Rouge quiso traerlo aquí desde temprano porque Knuckles se quedó dormido y no tenia quien la ayudará a cargar con todos los vestidos que quería para ella también, el pobre debe estar muy cansado.

Sonic escucho con atención y de nuevo su vista paso al erizo negro que estaba recargado en uno de los pilares de la tienda esperando a Rouge que no dejaba de dar vueltas con ropa, los brazos cruzados sobre su pecho y su pierna recargada en la pared despertaron una sensación en su corazón que no hizo más que ponerlo de rodillas (no literalmente, porque sería vergonzoso).

No solía creer en el amor a primera vista, pero Shadow había sido la prueba de que quizás si existía después de todo.

—¡Tails! —llamo a su amigo quien dejo de dar vueltas por el lugar para mirarlo, encarno una ceja ante la radiante sonrisa que adornaba los labios de su amigo.

—¿Y a ti que te pico? —cuestiono curioso.

—He conocido al amor de mi vida y necesito tu ayuda. —sus ojitos brillaron esperanzados ante la emoción en su pecho, se sentía como un niño pequeño antes de recibir su preciado juguete en navidad.

Tails no podía creer lo que escuchaba cuando Sonic comenzó a relatar la manera en la que sus ojos se cruzaron con los del azabache por un microsegundo, e incluso se atrevería a decir que se sintió asustado porque jamás había visto al erizo azul tan preocupado por su apariencia antes de ir a una fiesta, o la preocupación ante sus ojeras de ese momento; ni siquiera cuando lo veía junto a Sally se comportaba así.

Con ayuda del zorrito, Sonic recorrió otras tiendas buscando algo llamativo para ponerse esa noche, mientras, las chicas seguían trayendo a Shadow de un lado a otro con más compras, exasperando de más al erizo al grado en que su miraba daba mucho miedo.

Después de un par de horas y que el reloj marcó las once y media, todos estaban de salida del centro comercial, los chicos con diez bolsas cada uno y ambas chicas charlando animadamente mientras subían al taxi que las llevaría a casa de la rozada, Shadow tuvo que amenazar al taxista para que los dejara subir a todos ya que desafortunadamente a Rouge se le ocurrió viajar en el mismo vehículo esa mañana y no en su motocicleta, pero ya no estaba para lamentos.

Sonic sonrió en grande cuando le toco subirse al auto y así quedar junto a Shadow; el erizo negro apenas y volteo a mirarlo un segundo cuando ya se encontraba con su teléfono muy concentrado, y fue en ese instante en que Sonic se percató que ni siquiera habían cruzados un monosílabo desde esa mañana en la que se vieron, ningún “hola”. Nada. Es más, tampoco estaba seguro de si una mirada directa de su parte.

Miró al frente y pánico se apoderó de el porque si lo pensaba, realmente él ya estaba jurando amor eterno con tan solo saber su nombre, no sabía sus actitudes, lo que le gustaba, lo que no, y lo más importante, sus preferencias.

Sonic decía que tenia un radar gay, ¿pero con él? Ni siquiera veía algún indicio que lo delatara, y aquella esperanza decayó cuando por pura casualidad captó por el rabillo del ojo los mensajes en su teléfono.

Estaba hablando con alguien demasiado cariñoso para su gusto, tenia el presentimiento de que alguien como Shadow no usaría palabras como esas, se había acostumbrado a sus gritos a Rouge, que ni siquiera podía imaginárselo riendo aunque quisiera; todo se estaba convirtiendo en un gran problema difícil de resolver.

¿Cómo saber si alguien es gay? Yahoo respuestas.

Su vista quedo al frente y perdido entre sus pensamientos y posibilidades, incluso Tails intento inútilmente llamar su atención recibiendo una ignorada olímpica, toda su actitud había cambiado en un parpadeo y no sabia a que se debía, es decir, si se había puesto de esa manera solo porque no le quiso decir la hora seria algo estúpido de su parte, ¿pero quedarse como un tonto mirando a la nada, por nada?

Ahora se daba cuenta que Sonic verdaderamente usaba sus viajes en taxi para dar sus propios viajes entre pensamientos.

Una vez llegaron al departamento de la rosada y estuvieron casi diez minutos intentando sacar todo de nuevo e ir subiendo el edificio y bajando con tal de no olvidar nada, los chicos estaban cansados, pero Sonic no estaba a disposición de tirarse al sillón en ese momento, por supuesto que no.

Una vez todos estuvieron planeando que pedir para almorzar, el erizo se fue corriendo al baño para posteriormente quedar frente a su reflejo en el espejo y suspirar; se prometió a si mismo dar un gran paso esa noche, tenia la oportunidad de embriagar un poco al azabache en un antro donde las bebidas iban y venían, podía saciar una que otra de sus dudas; estaba dispuesto a lo que fuera necesario con tal de llamar su completa atención.

[ *** ]

La manera tan increíble en la que la ciudad se iluminaba de noche era algo que Sonic no estaba acostumbrado a ver, quizás porque no vivía ahí y que no frecuentaba tanto, pero realmente nunca se cansaría de apreciar las luces; y en ese instante, lo maravillado y tranquilo que se veía Shadow observándolas también fue una imagen mental que no olvidaría, su sonrisa era pequeña pero aún así no pudo sentirse más emocionado al apreciarlo.

El resto del día había transcurrido demasiado... extraño.

Después de haber almorzado, tanto Knuckles, Silver, Blaze y un par de amigos desconocidos de Amy más llegaron al departamento; las chicas ayudaron a la rosada a verse hermosa ante su nuevo novio y los chicos conversaron tranquilamente entre chistes y anécdotas de grupo pasadas.

Sonic no presto la mas mínima atención debido a que estaba muy ocupado pasando frente a Shadow constantemente, ya sea con poca ropa, por mero capricho o pidiéndole que alcanzará un par de objetos “lejanos” para el con la excusa de poder acariciar sutilmente sus dedos un instante; le dedico sonrisas coquetas, hizo un par de indirectas muy directas pero jodidamente nada.

Estaba comenzando a tener un molesto tic en el ojo.

Shadow no se inmutaba ante nada, lo veía pero no mas de un segundo, en las conversaciones contestaba de manera cortés, ¿pero a él? A él lo ignoraba olímpicamente y estaba comenzando a pensar que aquello era a propósito solo por el afán de querer molestarlo; podía ser muy posible, pero pensando en que ya había llegado a un punto en donde la atención de Shadow era algo primordial esa noche, no estaba en sus planes rendirse.

El conflicto duró largas horas hasta que todos tomaron la decisión de moverse al lugar en donde seria la reunión, resulta que al estar muy justos de tiempo con la celebración decidieron que lo mejor sería ir a un antro todos juntos, y siendo alrededor de doce personas no hubo ningún inconveniente.

Tomaron un taxi por grupos, a excepción de Shadow quien esta vez si llego en su motocicleta dejando a Sonic un tanto atontado cuando ya se encontraban en la entrada del lugar y veía al erizo quitarse el casco para guardarlo; aquel aire que tenia especialmente en ese momento incremento su atractivo mucho mas, y Sonic no pudo evitar viajar entre sus pensamientos por milésima vez preguntándose lo que se sentiría tener a esas manos tocándolo y a sus brazos rodeándolo.

La música en el interior del salón era muy fuerte, las luces de colores inundaban cada rincón y las masas de personas se movían al ritmo de la intensa música; Sonic no podía recordar la última vez que sintió un entusiasmo tan grande al momento de entrar a un lugar como ese, habían pasado meses y su yo fiestero estaba feliz de estar ahí y poder disfrutar del momento al menos un par de horas.

Su reojo viajo a su lado en donde Shadow parecía muy poco interesado, sus manos dentro de los bolsillos de su chaqueta; también, justo en ese momento observo a sus demás amigos quienes iban todos en pareja, incluso Tails quien había llamado a Cream para hacerle compañía a pesar de que no pudiera beber ninguno. ¿Pero él? Tenia una para nada obsesión con la atención del erizo negro.

—Deberías simplemente acercarte. —sugirió Tails como si se tratase de lo más obvio del mundo —Invítalo a beber y después que las cosas fluyan solas.

—Entonces... ¿Estas luchando por la atención de alguien? —soltó Cream con deje de sorpresa —Eso si que es nuevo.

Sonic tallo su rostro con frustración. —Créeme, incluso yo estoy sorprendido.

—Ha estado obsesionado todo el día. —le dijo esta vez Tails —Pero, ¿no has pensado en la posibilidad de que el tipo sea... ya sabes, hetero?

Si que llegó a pensarlo, pero...

Volteo a donde el erizo negro quien seguía a los demás a un sofá, topándose en el camino a una pareja a quienes les sonrió tranquilamente; en definitiva había algo que no cuadraba en el cliché heterosexual-fuckboy que Shadow representaba con simplemente mirarlo, hasta le parecía un tanto absurdo.

—¡Es que... —un puchero inconsciente se dibujo en sus labios ante semejante duda existencial — por favor! ¡Algo de gay tendrá que tener! —exclamo —Y tendré que ser yo quien saque ese lado a relucir, sino...

—Pues ya te estas tardando. —completo Cream mientras miraba al susodicho que había sido interceptado por un chico, uno al que pareció no importarle nada ya que comenzó a toquetearlo y sonreír de manera comprometedora.

Sonic sintió a sus púas erizarse ante la rabia que creció en su interior de repente al verlo ahí sonreírle a alguien más que seguramente no conocía, cuando el llevaba todo el día intentando que le sonriera a el logrando fallar estrepitosamente en el proceso, pisando su hasta entonces intacta dignidad.

—No, no en mi guardia. —le arrebato un vaso de alguna bebida a un tipo que pasaba a su lado y se acabó el contenido de un solo trago haciendo una mueca en el proceso; el chico parecía querer protestar pero Sonic lo miró amenazante —¡Ahora no, grandote, estoy ocupado! —y estrelló el vaso de plástico en su pecho para emprender camino a donde Shadow.

—Algo me dice que esta noche no fue tan buena idea... —Tails dijo a la menor quien asintió mientras se mordía el labio inferior para reprimir una risa ante la manera en la que Sonic que se atrevió a empujar al chico y ponerse a conversar con Shadow de repente.

El azabache miraba al azul con algo de confusión, este empezó a preguntarle cosas al azar, y cuando intentaba contestar se adelantaba a otra; definitivamente el chico no estaba en sus cinco sentidos, pero parecía inofensivo así que lo dejo con su “conversación” con él por no ser irrespetuoso.

Shadow se acerco a la oreja del menor para preguntar —Sonic, ¿verdad? —él asintió con una sonrisa boba —¿Qué te parece si te sientas? No pareces estar lo suficientemente bien como para...

—¡Bah! ¡Estoy perfecto! —exclamo con las manos al aire —¿Sabes? No se que tenia eso pero es fantástico, —siguió —tendré que preguntarle al chico donde consigo otra de esas.—miró a su alrededor, entrecerrando los ojos ante las luces neón.

—No. —esta vez intervino Shadow —Vamos a sentarnos, necesitas tranqui...

—¡Vamos, Shads! —interrumpió —Tu pareces ser el único sobrio en este lugar, necesitas entrar en ambiente, ¿si? —busco a su alrededor —¡Hey, amigo! —habló al bartender que estaba a unos cuantos pasos, detrás de la barra —Tráeme algo fuerte para el caballero de aquí, ¿quieres? —se atrevió a rodear los hombros de Shadow y así obligarlo a sentarse en un taburete debido a la diferencia de altura.

—Sonic, estas ebrio. —recordó Shadow.

—¡Y tu no lo estás! —recordó también —Además, —esta vez, una sonrisa traviesa se dibujo en sus labios —¿Crees que desaprovecharía la oportunidad de llamar tu atención de una vez por todas?

Se lamentaría por siempre haber dicho tal tontería tan de repente.

—¿De qué estas hablando?

—¿Qué no es obvio? ¡He estado coqueteando contigo desde el instante en que cruzamos palabra! —exclamo como si se tratase de lo más obvio. Soltó una risa burlándose de sus propios pensamientos, después se acerco al azabache —Dios, ¿siempre has sido así de guapo?

Shadow trago pesado ante la cercanía y coloco ambas manos en los hombros de Sonic para detenerlo. —No sabes lo que dices.

—¿Ah no? —retó —Te prometo que estoy lo suficientemente sobrio como para saber lo que te estoy diciendo. ¡Lo único que he querido desde que llegamos aquí es buscar una excusa para acercarme, pero lo único que haces es evitarme! —se acaricio el entrecejo —¿Sabes que? —se puso de pie —Ahora vuelvo.

Camino hacia la masa de gente que bailaba con la música y sintió al calor inmediato invadirlo ante los movimientos próximos a su cuerpo, pero eso no evitó que comenzará a imitar estos comenzando a moverse al ritmo.

Nunca había sido fiel fanático del baile, pero antes, cuando salía de fiesta, lo hacia hasta que los pies le dolieran y no podía más, resultaba tan liberador, sobre todo al saber que ninguna persona lo conocía ni juzgaría.

Con ambas manos recorrió su cuerpo, meneando sus caderas y tarareando la canción que alguna vez escucho por ahí. Estaba tan enfocado en sus movimientos que ni siquiera se percató de la mirada rubí que le siguió en cada momento sin perderse un solo movimiento, interesado ante el espectáculo que le estaba brindando el erizo azul y que lograban sacarlo de sus casillas; ese chico si que sabía moverse.

Fueron eternos minutos de apreciarlo a la distancia; los cuerpos se movían a su alrededor, pero su vista estaba en Sonic y solo en él, la forma tan hipnotizante en la que bailaba era algo que jodidamente nunca olvidaría, y se habría quedado observando toda la noche de no ser por la presencia que bloqueo su vista.

Era el chico de hace un rato, (no recordaba ni el nombre) quien se le había acercado con unas claras dobles intenciones que se apresuro a negar, pero es que el chico se había comportado tan insistente que no pudo evitar acabar con su paciencia para así mandarlo al carajo, pero ahí estaba otra vez, maravilloso.

Ni siquiera supo que le pregunto, solo que no tenia las ganas ni el tiempo para soportarlo, así que le pidió inmediatas disculpas y lo aparto para así encontrarse con una sorpresa, Sonic ya no estaba ahí.

Su vista viajo rápidamente por el resto de la pista, después del lugar, encontrando así al bonito erizo azul que terminaba de hacerle una ceña al zorrito amarillo para posteriormente dirigirse a la salida con prisa.

Shadow se levanto de golpe y corrió para alcanzarlo, logrando así tomar su muñeca para llamar su atención.

No supo si se trato de su propia imaginación, pero los orbes esmeraldas contrarios parecían contener fuerte las lágrimas.

—Hey, ¿estas bien? ¿Planeas irte así?

—Solo... —suspiro y cerró los ojos —necesito aire fresco, no quiero estar aquí. —su voz sonó temblorosa, pero lo disimulo muy bien.

—Entonces te acompaño.

—No no, —coloco una mano en su pecho —Ni siquiera te molestes.

—Insisto. —siguió, serio —No voy a dejarte salir solo, y mucho menos con todo el alcohol que llevas encima, es peligroso.

Sonic se trago el llanto por segunda ocasión, Shadow le mandaba señales tan confusas, unas que ya no quería descifrar, estaba cansado de siquiera seguir intentarlo.

Sin decir nada siguió su camino a la salida del lugar esperando que Shadow tomará su acción sin respuesta como un rotundo no, y por un instante lo pensó así, hasta que se topo con una lluvia intensa en el exterior frenándolo abruptamente.

—Tienes que estar bromeando... —se maldijo en voz alta, no llevaba ni una sudadera o chaqueta, mucho menos un paraguas.

Con una mueca y contando hasta tres mentalmente, corrió hacia la calle esperando que a esa hora de la noche pudiera encontrar un taxi que lo llevara a casa, las personas a su alrededor corrían, lo salpicaron, empujaron y la lluvia no le permitía ver correctamente, por lo que optó en correr hasta el techo otra vez e intentar secarse sacudiendo su cuerpo, sintió una corriente de frio que lo hicieron temblar.

—No debiste hacer eso. —la voz a sus espaldas terminaron por hacerlo suspirar, agotado. Por un momento creyó que si había comprendido que no quería que lo siguiera, pero verlo ahí quitándose su chaqueta para extenderla en su dirección y después abrir el paraguas que no sabía de donde había sacado fue otra señal confusa que agotó su paciencia.

—Shadow, te dije que no quiero... —intento empujar la chaqueta de nuevo en su dirección pero este rodó los ojos y la extendió para ponerla sobre sus hombros.

Con su mano restante tomó su mentón para que levantará la vista y de una vez por todas lo mirara. —Y creo que ya te deje en claro que no me importa, así que deja tu orgullo de lado y déjame ayudarte. La lluvia esta muy fuerte, tienes gran cantidad de alcohol en tu sistema que apenas te permite caminar correctamente y te aseguro que en esta zona de la ciudad no encontraras un taxi.

—¡Bueno, si! —cedió —Pero no voy a quedarme aquí toda la noche, quiero irme ya.

—Voy a llevarte a casa.

—¿Qué? —parpadeo confundido —¿Por qué harías eso?

—Estoy siendo amable, aprovéchalo porque puedo dejarte aquí a que te congeles si quieres.

—¡N-no! —dijo, dejando su orgullo de lado —Esta bien, por favor llévame.

Shadow suspiro con alivio y abrió el paraguas para posteriormente salir del lugar techado y mirar a Sonic.

—¿Vienes o que? —cuestiono mientras extendía su mano hacia el azul que tuvo una perspectiva de Shadow que nunca olvidaría, se veía tan... —¿Sonic?

El azul parpadeo varias veces y sonrió apenado, luego sostuvo su mano y corrió hasta debajo del paraguas para caminar a la par de Shadow esta vez.

Siguieron hasta el estacionamiento y fue entonces que Sonic recordó que Shadow no venia en un auto sino en...

—¿Tu motocicleta? —soltó con deje de miedo una vez que estuvieron junto a ella.

—¿Qué hay con ella? —cuestiono de regreso —¿Te da miedo subir? —le sorprendió no encontrar un tono de burla en su voz.

—Supongo, nunca he subido a una... —admitió —Además nos vamos a empapar.

—Creo que ya estas lo suficientemente empapado. Vamos, iré con cuidado. —incitó.

Sonic asintió mientras Shadow se subía en esta para encenderla y después palmear el espacio detrás de él, Sonic cerró el paraguas y se sentó para posteriormente abrazar a Shadow de la cintura y aferrarse fuerte, dejando de lado los nervios por la cercanía y concentrándose en el hecho de que en cuestión de segundos estuvieron completamente mojados y que en verdad le aterraban las motocicletas.

—Sujétate fuerte. —termino por decir mientras se escuchaba el chirrido de las ruedas y ellos moviéndose hasta la transitada carretera.

Sonic le dio indicaciones a Shadow sobre la dirección que tenían que tomar, al no ser de la ciudad habían optado por unos cuartos de hotel, Tails se quedaba en uno y Sonic en otro, Shadow se sorprendió ante lo cercano que estaba el lugar del hogar de Rouge, con quien había prometido quedarse esos pocos días que estaría en la ciudad.

Llegaron al hotel y se bajaron corriendo hasta la recepción, Shadow rio bajito ante las quejas de Sonic sobre que odiaba estar mojado, le pareció divertido.

El azul lo guío hasta su respectiva habitación y lo dejo pasar, el espacio estaba perfectamente ordenado con su maleta y cosas aún en su lugar (gracias a dios, porque era un desordenado).

Sonic insistió en que tomará una ducha primero, que era lo menos que podía hacer después de que se ofreciera a llevarlo.

Shadow le tomo la palabra después de mucho insistir y se encerró en el baño.

Sonic dio brinquitos alegres ante la idea de que tenia a Shadow the Hedgehog siendo amable con él, sonriéndole después de dejarlo en el hotel a pesar de que estaban empapados y ahora dentro del espacio reducido de la habitación; si que estaba siendo recompensado después de su gran esfuerzo.

Pocos minutos después, Shadow salió con una toalla alrededor de su cintura, Sonic tuvo que luchar por no bajar la mirada o hacer algo extraño para después ir al baño también.

Paso un largo rato, probablemente media hora. Shadow llevaba observando la ventana muy pedido entre sus pensamientos mientras la tormenta aumentaba, rayos y relámpagos en el cielo.

—Supongo que no puedes salir así, puede ser peligroso. —se atrevió a romper el silencio.

—La casa de Rouge esta cerca, puedo llegar. —sentencio mientras se acercaba a la puerta.

—¿De verdad tienes que irte? —se sorprendió por el tono tan desanimado de su voz.

—Si la chaqueta es lo que te preocupa, mañana...

—No, no es eso. —se apresuro a intervenir —Es solo que... no quiero estar solo esta noche.

—Sonic...

—¡No voy a hacer nada extraño, lo prometo! —“aunque no niego que si me encantaría hacer cosas contigo”.

Shadow pareció tener un debate mental un rato, pero termino por acceder después de ver el rostro de súplica del erizo azul; ser amable no iba a matarlo y lo sabía, pero había sufrido por lo mismo demasiadas veces, y no podía evitar desconfiar de cualquier sentimiento que se instalará en su corazón; estaba acostumbrado a la soledad, pero por alguna razón decidió ceder un poco esa noche.

Ver la expresión de alivio y felicidad de Sonic por su respuesta terminaron por reconfortarlo un poco, incluso le pareció adorable su sonrojo después de decirle que solo había una cama para dormir.

Por su parte, no había problema en acostarse, y por eso no le molesto recalcarle al azul lo mismo.

—Tienes que estar cansado. —le dijo una vez que se encontró recostado en su esquina de la cama—Ven, no muerdo.

Sonic obedeció y se acostó también, apago la luz de la lámpara de su lado y se quedo mirando al techo en un intento de calmarse; sabía que Shadow no le haría daño, (de tener esas intenciones, ya lo habría hecho) pero tenerlo a su lado, alborotando las mariposas en su estómago no le hacían más fácil tener que dejar de lado su capricho por su atención, incluso la borrachera se le bajo por completo.

Había llegado muy lejos, se esmero en pensar, y quizás las cosas no estaban tan perdidas como lo creyó, solo necesitaba saciar su curiosidad.

—Shadow. —le llamó —¿Puedo hacerte una pregunta? —el mencionado hizo un sonido afirmativo invitándolo a proseguir —¿Eres gay?

Quiso soltar una risa ante el miedo con el que Sonic cuestiono aquello, y es que de cierto modo ya esperaba algo así.

Paso su brazo por detrás de su cabeza y de esa manera pudo apreciar mejor a Sonic, el erizo estaba un tanto cohibido a pesar de estar mirando el techo; al parecer sintió su mirada, porque sus ojos esmeralda quedaron a la par de los suyos.

—No me gusta ponerme etiquetas. —dijo —Si quiero estar con alguien, el género no debería importar.

—¿Qué es lo que buscas entonces?

—Alguien con que pueda tener una conversación que no involucre el futuro, quiero vivir el momento sin pensar más allá de eso. Quiero que haya confianza... se que viajo mucho, pero si esa persona realmente quiere que las cosas funcionen como yo deberá vivir con la idea de que a veces no se cuanto tiempo estaré fuera, pero que a pesar de eso siempre regresaré. —giro su cabeza de nuevo —Quiero que pueda hablarme de lo que le molesta a pesar de que no tenga que ver conmigo, pero sobre todo, quiero que tenga iniciativa desde el principio.

Sonic sintió a un escalofrío recorrerle la columna.

—¿Has tenido desilusiones con eso?

—No.

—Pareces muy seguro de lo que quieres. —murmuro sorprendido.

—La vida me ha enseñado cosas, además, cuando encuentre a esa persona quiero creer que será la primera y última. —confesó, y esta vez lo miró a los ojos —Incluso si ya lo encontré y aún no lo asimilo del todo, las cosas se darán pronto; solo necesito saber si puedo sobrevivir una noche en su cama sin preocupaciones de por medio.

Sonic no pudo evitar sentir a los colores llegar a su rostro, y agradeció que estuviera oscuro para que Shadow no lo notará. ¿Acaso él...?

—Te aseguro que si logra asimilarlo también, resultará muy fácil... —soltó mientras tragaba pesado —quizás logres conocer una faceta que no conocías.

—¿De verdad? ¿Y cual crees que sería esa?

—La que es impulsiva y que no puede aguantar más las ganas de besarte.

Shadow entrecerró los ojos con curiosidad, la leve sonrisa aún en sus labios. —Me quedaría a averiguar si realmente se atreverá a eso, porque secretamente también he esperado el momento adecuado toda la noche.

Esa fue la señal de Sonic para lanzarse a los brazos de Shadow y juntar sus labios en el proceso.

Lo beso con tranquilidad; la manos del azabache viajaron a su cintura para acariciarla mientras las manos contrarias iban a su cuello buscando no separarse en un buen tiempo.

Y ese beso fue el detonante de una aventura que ambos calificaron como lo mejor que les paso en la vida.