Favorite Crime [Hermanos Haitani&Tú]

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Summary

Lo intenté… realmente intenté, pero ¿Sirvió de algo? No puedes culparme por creer que hacía lo mejor Pero puedo culparte por dañarme a conciencia No fue para dañarte fue para protegerte 〨 - - - - - - - - - - 〨 El amor es la tortura más dolorosa, más engañosa y la más tentadora. Y es que… se siente tan bien, tenerte entre mis brazos me hizo pensar que al fin me estaba arreglando. No pudiste salvarme y aún así no quieres soltarme ──── ∗ ⋅◈⋅ ∗ ────

Status
Ongoing
Chapters
4
Rating
n/a
Age Rating
18+

1.

______'s POV




—¡Por qué nunca me lo dijiste! -me gritó Yuzuha desde la sala, escuchaba sus pasos rápidos hacia mi habitación, dónde me escondí de ella-.



Perdón pero es que... mi amigoa puede ser un poco terca.



—¡_____! -golpeó la puerta de mi cuarto, la escuché desde el fondo de mi armario, mi mejor escondite-.



E insistente...



"¿creerá que estoy en otro lado si mantengo silencio?"


"No, idiota ____, te vio arrancar y tu apartamento no es tan grande como para que te haya perdido el rastro"





—¡BASTA YA! -gritó Yuzuha-.






"La escucho en afuera, está en mi cuarto, ¡¿cómo mierda entró a mi cuarto?! Le puse seguro a la puerta"







Suerte de mierda ¡¿Por qué tuvo que enterarse de lo que pasó con Nahoya?! Casi me cae una lágrima al recodarlo. Tch, que rabia. Toda esta situación no me deja concentrarme en mi cita con Rindō. Aunque... la idea de tener algo cercano a una cita después de Nahoya, me aprieta el pecho.








[Flashback]




NARRADOR


[02:20PM]




______ estaba batallando con el desorden en su cuarto a la par que trataba de amarrar su cabello para lograr ponerse la bendita peluca de su disfraz, para la fiesta de Halloween de mañana, a la que iría con su novio.


En ese momento le habló su novio de hace ya 11 meses, Nahoya Kawata, a.k.a. Smiley.




💬[Bae❤︎]: Hey, ¿estás en tu apartamento?




____ sonrió al ver la pantalla del celular y lo tomó en su smanos.




💬Si cariño, estoy viendo mi disfraz para mañana, ¿por?


💬[Bae❤︎]: Genial, estoy allá en 5 minutos.


💬¿Si? Pero ¿ahora no tenías que ir a ver unos trámites al centro?


💬[Bae❤︎]: Aún tengo que ir a eso, pero la oficina se atrasó así que iré mas tarde

💬[Bae❤︎]: Aparte tu casa quedar cerca de la estación que me sirve

💬[Bae❤︎]: Y aparte de eso, tengo ganas de tus besitos😗





_____ rió con el último mensaje y se sonrojó un poco, sintiendo el típico hormigueo en su estómago.






"Tch. Carajo, la cama está llena de bolsas y cajas... Listo, mejor arrojo todo al suelo y después ordeno"-se dijo ___.







El disfraz traía un largo abrigo negro, ____ estaba complicada para amarra bien su cabello yq ue este no se notara tras la peluca, como última opción se hizo unas trenzas en su cabello.


Nahoya y _____ se conocieron por ToMan, ____ siempre andaba por ahí, ya que era hermana menor de Baji, por un año, y su madre siempre los obligó a andar juntos (para cuidarse mutuamente), era obvio que todo allí la conocían, con el tiempo ToMan fue creciendo, los niños empezaron a tener su buena reputación en las calles. Todos sabían que lidiar con ToMan no era un trabajo fácil.


Y nadie quería descubrir qué pasaría si se metían con la hermanita del capitán de la 1ªDivisión, Keisuke se encargó de dejar bien en claro que quién se metía con su hermanita era hombre muerto. Por 2 motivos, el primero; _____ sabía pelear y no se quedaba callada ante bravucones, y segundo; él mismo se encargaría de romperle las piernas a quién se atreviera a molestarla o faltarle el respeto. Aunque eso aplicó también en la adolescencia, espantando a cualquier "idiota" que gustara de su hermana.


Amenazaba a sus compañeros de clase, a los de otras clases también, a otros miembros de ToMan, a conocidos de otras pandillas. El hecho de que fuera amiga cercana del capitán y vice-capitán de ToMan tampoco ayudaba. Todos temían de acercarse a _____, incluso por miedo de que su hermano o cualquiera de los capitanes pensara que se estaba propasando con ella.


Todos vieron un gran muro levantado entre _____ y el resto, todos excepto Nahoya, quién lo vio como un reto y el hecho de ser amigo del resto de los capitanes, lo vio como una ventaja.


Baji confiaba en los Kawata, así que podía hablar con ____libremente antes de las reuniones de ToMan o cuando todos se juntaban después de clases.


______ le empezó a gustar cuando todos terminaron la escuela, los Baji empezaron a trabajar después, como plan de juntar dinero para su universidad, pero ambos quisieron independizarse, así que siguieron trabajando en lugar de estudiar. Así se le facilitaron las cosas a Nahoya para conquistarla. Iba a verla al trabajo, la recogía, iban a citas improvisadas, todo un romántico.






—Oi, Baji -dijo Kawata-.


—¿Qué sucede, Nahoya? -dijo el mencionado mientras caminaban a su casa-.


—Me gusta tu hermana -confesó sin más-.






Suerte que en ese momento ya iban cerca de la casa de los Baji y justo su madre había mandado a _____ por cosas para la cena. Se los topó en el momento justo y fue con ellos a saludar, en ese tiempo ya habían sentimientos mutuos entre el mayor de los Kawata y la menor de los Baji.


Keisuke tratando de digerir la noticia, _____ sin palabras, pues apenas llegó junto a los chicos, preguntó qué le sucedía a su hermano, a lo que Nahoya dijo sin más y con su sonrisa característica:


—Le dije que me gustas mucho -confesó él-.




Ahora los 2 hijos de la señora Baji trataban de procesar las palabras del Kwata, pues él aprovechó el momento y se le declaró a _____.


Se confesó a ambos Baji al mismo tiempo, un 2x1.


Como todo un galán, aprovechó el momento para poner nerviosa a la chica y seguir coqueteándole, ______ ayudó a que su hermano no quisiera golpearlo y solo por esas insistencias, los 3 tuvieron una cena pacífica.


Nahoya siempre fue así de... excéntrico y caótico. Te decía las cosas sin más, lo que no siempre era bueno, pues eso conlleva que no pensaba en como se sentiría la otra persona. Por suerte, los Baji no se dejan pisotear... y tal vez tengan ciertos problemas manejando la ira.


____ nunca se dejó tratar mal por Nahoya, por lo que al Kawata le tocó ingeniárselas bien para arreglar las cosas con su chica después de que metía la pata.

Lo malo, tal vez, es que... era todo un hormonal. Lo cual la verdad, a ____ no molestaba tanto.


Nahoya fue su segunda pareja en toda su vida, comparten lindos recuerdos: estar en ToMan, graduarse de la escuela, tener el primer trabajo ahora, el apartamento de _____ que pudo obtener gracias a la insistencia de su madre en administrar bien su dinero.


No era lujoso, pero para una chica de 22 años, era el cielo.


Y también para su caliente novio... el más feliz de que pudieran ya estrenarlo sin el dolor de cabeza de estar atentos siempre para no ser pillados por Keisuke o su madre, cualquiera de los dos le daba miedo.


Aunque la adrenalina igual encendía al Kawata y sabía dónde presionar para tentar a su novia.


Como en este recuerdo, donde ____ trata de escribir un correo de trabajo mientras tiene a su novio junto a ella, sentada en su regazo... jugando con su pezón.







—Cariño... -decía ____- ¿Qu-Quieres dejar en paz mi pezón?


—Puedo apartar mi mano si quieres... -apartó su mano del pecho de ____-.


—Gracias... -dijo ella suspirando- debo—


—¡Para empezar a usar la boca...! -dijo Nahoya volteándola rápido, apartándola de la laptop y devorando el pecho de la chica, quién casi cae de la silla-.







Usando su gran fuerza a su favor, los alejó de la mesa, así _____ no podría volver a la laptop. Sin escuchar los reclamos de la chica, Nahoya siguió besando el pezón de su novia, aunque _____ se quejaba, no podía decirle a su cuerpo que simplemente no reaccionara a lo bien que la estaba tocando Nahoya.


Sin perder el tiempo, el chico llevó su mano a la entrepierna de ____ para seguir estimulándola, con eso ella ya empezaba a jadear y moverse ante él.


______ se sentó mejor sobre él, rodeó su cuello con sus brazos y así se besaron sobre la silla. Kawata no perdía el tiempo y no tenía una gota de vergüenza en reflejar las ganas que le traía a su chica.


Terminó de abrir el traje de _____, bajó por su cuello besándola, dejando marcas en el proceso. Después puso sus manos en el trasero de la chica y así se puso de pie hasta pegarla a la pared.







—Me... Me sorprende que hagas esto aún cuando estoy vestida así -dijo ____ mientras su novio besaba sus pechos y seguía estimulando su clítoris con sus dedos-.


—Qué dices, uses lo que uses te daría día y noche sin parar -le dijo sin problemas. Dándole esa sonrisa pícara y mirando directo a sus ojos, todo para verla ruborizarse-.








Él volvió a besarla, esta vez _____ bajó sus pies al suelo y empezó a desabotonar la camisa negra de su novio, besando todos sus músculos mientras le bajaba el pantalón.


Así empezó a darle un oral, sin pudor ella lo mirada de forma coqueta mientras pasaba su lengua por todo el miembro de Nahoya.







—Cómo me encantas... -le dijo él acariciando la mejilla de _____-.


—Lo sé~ -dijo ____ poniéndose de pie y masturbando a su novio, sin cortar el contacto visual-.








Ella gustaba de provocar a su novio en medio del sexo. Fingía ir a besarlo y luego se detenía, de a poco iba colmando la paciencia de su novio con el fin de tener un sexo más duro... y siempre le resultaba.

Ambos desnudos de la cintura hacia abajo. Hace un tiempo _____ le decía a Nahoya que no temiera en jalarle el cabello o incluso nalguearla, él sabía de los kinks de su chica, su inclinación por el BDSM, trataba, aunque aún le costaba un poco salir del "sexo vainilla".


Por en ese encuentro, las provocaciones de ______ combinadas con la poca paciencia de Nahoya, dieron resultado por fin.


_____ lo llevaba al límite masturbándolo, para detenerse justo antes de que eyaculara, soltando una pequeña risita al ver la expresión de desesperación de su chico.





—Ohh, de esta no te libras... -dijo Kawata tomando el cabello de _____, girándola hacia la pared y levantando sus caderas para él-. JeJe las trenzas son útiles ahora...





Eso dijo antes de dar una fuerte nalgada a _____, jalando su cabello y entrando en ella de golpe. Empezó a embestirla con desespero y rápido todo el lugar se abrumó de gemidos.











[2 horas después]







—Lo hice tan rudo, así y todo no te ves agotada -decía Nahoya mirando a su novia bajo él en la cama, con el cabello desordenado y la respiración agitada-.



_____ soltó una leve risa.



—Solo los más fuertes me vencen, Kawata... -dijo acariciando la mejilla de su novio, sonriéndole dulcemente-.


—Juguetona en las peleas y juguetona en la cama -decía él enterrando su rostro en el cuello de ____- ¿no serás la chica perfecta?






Para _____ vivía la relación perfecta, creía que encajaba bien con Nahoya.


Después de eso el chico se fue enseguida, diciendo que ya debía ir a hacer unos trámites. Esa prisa y responsabilidad no era común en Nahoya, eso le extrañó a ______, pero quién sabe.





"Tal vez qué tiene en mente ahora..."-pensaba ____.






💬Cariño, después de tu trámite, ¿te nos unes con Chifuyu? ¡Hoy hay una exhibición de astronomía en el centro! 🪐🤩

💬Me invitó y dijo que estaba bien si querías ir.


💬[Bae❤︎]: No podré, no llegaré a la hora, lo siento. El trámite se demorará bastante. Hazlo tú y me avisas cómo te va.






______ no le hizo problema, tampoco le insistió. Era ese tipo de novia. Entendió que tenía algo que hacer, pero...






"Son las 4PM, ¿qué trámite se tarda tanto?"-pensó _____.


"Además no le dije a qué hora nos veríamos..."-se dijo ella.







Cómo no quería retrasarse, se arregló y ordenó un poco su apartamento. El universo, las estrellas, las galaxias, son cosas que siempre me encantaron, desde pequeña. Así que le hacía muy feliz poder ir hoy a esa exhibición.







(...)







¿Qué pasará por la cabeza del infiel?


Tantas cosas que se pueden evitar con la comunicación y sinceridad con uno mismo y a su actual pareja.


Nahoya ya no amaba a ____ como tal, ya no le daba ese brillo a su persona como al inicio... o tal vez nunca lo hubo, sino que le gustaba más la idea de quién era su novia. Aún con su buena reputación en las calles, todos sabían del pedazo de mujer en la que se había convertido Baji _____.


A quienes no ahuyentaba el hecho de que fuera una mujer pateándole el trasero a hombres en las peleas clandestinas, se les caía la baba al saber de ella, mucho más al verla. Aunque su cara seria comunicara un "háblame y te golpeo", al parecer a los hombres les encanta con quién no tienen oportunidad... o quiénes de entrada les dicen "No".


Yendo por la calle, los Kawata a lo largo de su estadía en ToMan escucharon varios comentarios sobre _____.




—Carajo, hombre, esa chica es ardiente. Mírala, con esa actitud parece que se come al mundo...


—Que no te escuche gente de ToMan pero, Uff... hombre, pagaría para que me pisoteara. Vaya mujer.


—Al idiota de Kanato lo golpeó el otro día por pasarse de listo. Tch, suertudo, ¿vieron cuando le hizo esa llave? ¡Sus pechos estaban justo en su torso! Agh...


—Todos lo de ToMan parecen de otro mundo, incluso sus chicas con ardientes y saben pelear también. Tch... me la deja difícil, ¿cómo destacas para una chica así?


—Creo que no tiene novio. ¡No esta todo perdido! Te juro que me vuelvo esclavo de ToMan con tal de hablarle. A las chicas también les gusta un hombre que muestre su lado sensible.




Y ser él quién besara a esa chica en frente de todos esos perros hambrientos, le llenaba de vitalidad.


Al inicio era algo curioso que sucedía con la chica que le gustaba, cuando fue su novia nunca le causó celos esos comentarios, pues ____ nunca fue tan sociable, así que no llegaba a largas charlas con desconocidos.


La tenía solo para él, a esa grandiosa chica...


Pero eso le subió el ego y dejó de lado lo importante, el corazón, la persona que tienes a tu lado.







(...)







📞¡Ya voy llegando...! -dijo ____ al teléfono, corriendo, hablando con Chifuyu-. Te juro que ya llego.





Chifuyu rió tras el celular. Eran buenos amigos... así decidió mantener las cosas, pues nunca pudo declararse y después, le Kawata le ganó el lugar.


Chifuyu la llevaría a una exposición del universo, pues sabía la fascinación de ____ por las estrellas, la luna, los planetas. Supo de la exposición y la invitó ese día.






—Aún tenemos tiempo, no te preocupes -dijo el rubio- no llegas tan tarde.



_____ corría entre la multitud.



—¡Creo que ya vi la entrada! -dijo _____- ¡Si, esa es!


—La corrida valió la pena -dijo Chifuyu sonriéndole al celular- ¿ves la fila a la entrada?


—Eh... Chifuyu, piedad, recuerda que soy miope -dijo ____ riendo- y no traigo mis lentes.


—¡Perdón! Perdón, te dieron los lentes hace tan poco que aún se me olvida. Ve hacia el gran cartel azul, la fila termina bajo el.


—Entendido, ¡ya voy! -así cortaron la llamada-.







______'s POV




Caminé hacia la fila, aún debía cruzar la calle, había mucha gente por el centro a esta hora.


Corté camino para evitar la multitud y llegar antes junto a Chifuyu.

A veces creemos que cambiar de ruta es la mejor idea... si pudiera volver en el tiempo, no sé si eligiría le mismo camino otra vez, no quiero repetir ese dolor.


Ojalá mi miopía hubiera jugado a mi favor para evitarme ver eso... Nahoya con otra chica, abrazados, frente a una tienda de helados, la toma de la cintura.


Idiotamente mi cabeza me dijo por un segundo que no era como se veía. Pero la realidad es cruel, vi como se besaban brevemente.










Se se estruja el alma y el oxígeno se va lejos. Quedé sin palabras, todo el resto dejó de existir. Mis ojos se aguaron, por un momento pensé en girar e irme de allí, pero la idea de verlo salirse con la suya, creyendo que era un genio ocultándolo, me hizo caminar hacia él, quité la carcasa de mi celulaar, qué él me había regalado y se la lancé en la cabeza con fuerza, mi puntería parecía ser lo único que estaba a mi favor ahora.





x: ¡Ah! cielos, ¿estás bien? -le dijo la chica, tocando su mejilla- ¿De dónde vino eso?



Ahí ambos me miraron, primero ella, después él.



x: Ehh... cariño, ¿tú... la conoces? -dijo la chica separándose de él-.


—Oh, ____, eh... -balbuceaba Nahoya, nervioso-.


—Tienes exactamente 3 segundos para explicar que es esto antes de que te parta la cara -dije acercándome a él, con la voz quebrada y ojos aguados-.


—Oye, te lo puedo explicar -decía Nahoya, nervioso aún-.


—¡Yo soy su novia! -le grité a la chica- ¡Desde hace casi un año! ¡¿Quién mierda eres tú...?! -le pregunté ya con las lágrimas cayendo por mis ojos-.


x: ¡¿Qu-Qué...?! -me dijo ella alejándose de él- ¡Tú dijiste que estabas soltero! -le dijo a él-. Oye a la mierda, yo me voy. Lo siento por tu chica, mierda infiel.


—¡No, oye, espera! -le gritó a la chica, conmigo ahí-.






Y... ¿la llama a ella conmigo aquí?


Oye... Nahoya, yo sigo aquí...






—Tch, Carajo -dijo Nahoya, viéndola irse-.




Lo empujé con rabia, pero el dolor no me dejó fuerzas.




—¡Si-Sigo aquí, Nahoya...! -dije-.


—Hey, hey, ven... escúchame -decía tomando mis brazos, yo me alejaba de él, negando-. ¡Te lo puedo explicar!


—Suéltame... -dije-.


—E-Es eh... no, no iba en serio -trataba de excusarse-. Por favor, linda, no te—


—¡Después de que cogimos, Kawata! -grité moviendo mi brazo ara zafarme de él-. Lo... Lo hiciste conmigo y después te viste con ella... -dije llorando-.


—Per... ¡Perdón! Oy–




Le solté un puñetazo en el rostro, lo único mínimamente satisfactorio de eso fue al fin ver esa puta sonrisa irse de su rostro.





—¡Vete al carajo! -dije llorando y apuntándolo-. 3 semanas, Kawata, ¡a 3 putas semanas de cumplir un año! -mi garganta dolía por reprimir el sollozo-. Y encima... vas y cogemos como si nada, y después sales de mi casa a verte con ella...


—_____, oye...





No lo escuché más y fui hacia mi moto, ni pensé en el caso, en la gente, en ver si venía un auto. Nada, metí la llave y aceleré. Las lágrimas no me dejaban ver bien, pero solo quería salir de ahí.


No pude avanzar mucho hasta casi chocar un auto y después casi atropellar a alguien.





—¡_____! Carajo, ¡¿qué haces?! ¡¿Qué sucedió?!





Levanté la vista y vi a Chifuyu afirmando el manubrio de mi moto y mirándome.







[Actualidad]









—Te encontré -dijo Yuzuha-.


—¡AHHH! -grité del susto cuando Yuzu abrió al puerta del clóset y me sacó jalando mi brazo, caí al suelo-. No me mates... piedad -pedí con voz temblorosa, en el suelo-.


—Oye... -me pateó despacio- cualquiera que te viera diría que yo soy la loca de peleas clandestinas y tú la pobre víctima.



Me reí, malvada.



—JeJe... ¿pero soné convincente, viste? -le dije juguetona-.




Eso solo la hizo enojar más y ahora si se me tiró encima y casi me deja calva. Se levantó minutos después y fue a mi cama, yo me senté en el suelo.




—Ahora si, me vas contar por qué me tengo que enterar, por Chifuyu, que terminaste con Nahoya hace unas semanas -me miraba seria- ¡y porque te tenía de cornuda, encima!


—Auch... gracias -dije ante el recuerdo y la cruda realidad-.


—Perdón por decirlo así, pero -suspiró- ____, ¿qué sucedió? Sabes que Hakkai no tiene trabajos fuera de Tokio hasta dentro de mucho tiempo, o sea que estaré aquí con mucho más tiempo disponible -desvié la mirada- Es... ¿qué no querías que yo supiera?


—No, no, Yuzu... -subí a mi cama, junto a ella- es que, ya sabes... -suspiré- perdón. Sé que estás muy ocupada siendo la manager de Hakkai y supongo que debe ser un trabajo cansador... no quería molestarte a las 1am llorando por... lo que siempre me advertiste.




Suspiré y me dejé caer en la cama, pensando en todo. Me siento (y soy) una idiota. Encima tuve la oportunidad de intentarlo con Sōta y la idiota no, eligió al peor de los gemelos, hasta se me aprieta el pecho recordando como Angry fue tan lindo conmigo cuando le dije que gustaba de Nahoya... Agh, me odio.


Ante el recuerdo mis ojos empezaron a aguarse, llevé rápido mis manos a mis ojos, presionándolos para que no salieran. Yuzuha lo notó, se recostó a mi lado y empezó a acariciar mi cabeza, tan dulce como siempre, eso me hizo romperme más. Obvio que no lo había superado, un dolor así no se olvida fácil.


Que te vean la cara de estúpida y les valgan mierda tus sentimientos, no se olvida fácil.


Sigo llorando en silencio, incluso dejo de respirar para que el sollozo no salga. Pero recordándolo duele... me sentí tan usada cuando lo descubrí ese día, me sentía asquerosa, ese día aún tenía sus marcas en mi cuerpo.


Me daba asco mi propio cuerpo... no me alimento bien desde entonces.




—¿Tú lo descubriste o alguien más te dijo? -preguntó Yuzu-.




Tomé aire, tampoco me gustaba mi voz quebrada mientras lloraba, mi garganta ya arde.




—Yo lo vi... -tomé aire, quitando mis manos de mis ojos, mirando al techo- fue antes de una fiesta de Halloween.


—¿La que me contaste el otro día? -asentí- Oh... es más reciente de lo que creía.



Solté una risa amarga.



—Mitsuya me preguntó si algo pasaba el otro día, le mentí porque estaba fingiendo estar bien con ello -confesé- pero que idiota... -volví a cubrir mi rostro- tratar de reprimirlo duele más.


—Qué rabia el imbécil. Tch, nunca me convenció al 100%, pero... ¿llegar a engañarte? Agh. Que ganas de partirle la cara. Sé que tiene muy claro la tremenda mujer que perdió, estoy segura.



Me volteé hacia ella, acurrucándome en la almohada.




—Yo no era tan brillante ante sus ojos si me desechó así... -apreté mis labios-. Cuando lo confronté, él... estaba más preocupado por no perder su cita.



Yuzuha empezó a rabiar más y a detallar los golpes que le daría, no sé cuanto duró así, pero me subió un poco el ánimo.



—Agh, mi maquillaje se corrió -dije viendo restos de sobra de ojos en mis manos-. Bien, te cuento más detalles mientras trato de arreglar esto -dije yendo al baño, ella me siguió-.



Tomé aire antes de hablar, una vez saqué las cosas que necesitaría para retocar mi maquillaje.



—¿Recuerdas cuando te dije que tal vez me disfrazaría de ese personaje de un manga que estaba leyendo? ¿Cuando te mandé las fotos de que recién me había llegado la peluca que compré?


—Si, si...


—Pues, ese día, cuando dejamos de hablar, seguí intentando amarrar mi cabello para ponerme la peluca, aún estaba todo hecho un desastre, por las cajas de la mudanza -contaba mirándome al espejo-. Intenté hacerme dos trenzas, para amarrarlas y poner la peluca, me estaba resultando bien así que me puse el abrigo del disfraz, para probar todo el traje completo.


—Si esto pasó poco antes de Halloween, supongo que al final no fuiste a la fiesta de los chicos ni usaste ese disfraz que tanto querías...


—Correcto -dije-. Chifuyu dijo.. -solté una risa breve- él dijo que podíamos festejar el siguiente cumpleaños con temática de disfraces, así yo tendría la oportunidad de usarlo y no... y no habría preparado todo por nada.


—Oww, Chifuyu... que tierno -dijo desde el marco de la puerta-. Yo siempre he dicho que le gustas mucho, el tiempo pasa, pero sigo sosteniendo esa teoría ¿Quién más sabe lo que pasó?


—Tú, tal vez Angry, quién quizá quién más sabe... y Chifuyu lo sabe porque estaba con él ese día... casi lo atropello con la moto -dije- por ir alterada conduciendo y apenas podía ver con las lágrimas y sin el casco.


—_____, eso fue peligroso -me regañó-.


—Lo sé... me disculpé con él y le hice prometer que no le diría a Keisuke, a cambio yo le decía lo que me pasaba.


—Recuérdame agradecerle luego ¿Cómo descubriste a ese idiota? ¿Ya lo sospechabas?


—Ay... -suspiré- tenía la esperanza de que no preguntaras eso -le dije sonriendo, débil-. No tengo que salir hasta dentro de un rato más, así que, te cuento como fueron las cosas...




Le di el doloso relato, maldijo el nombre de mi ex, golpeó la cama y así muchas reacciones que me esperaba.




—Y por eso y porque el amor es un asco... -dije tomando mi bolso, dispuesta a reprimir una vez más ese mal sentir- ¡Iré a divertirme con un lindo chico~!


—Espera -dijo firme y se puso de pie de mi cama, yo la miré atenta- Entonces, ¿es cierto lo que dicen?


—¿Eh? ¿Qué dicen? Y mejor aún, ¿quién dice qué? -cuestioné-.


—Que últimamente andas más presente en las calles, en peleas clandestinas y paseándote todas las noches por Roppongi -eso lo dijo regañándome, era como mi mamá a veces... pero mi madre daba más miedo-.






No quiero decirle porque me regañará más y es capaz de noquearme para no salir.








—Pues... ¿qué tiene que ver que golpeé a idiotas con que vaya a divertirme ahora? -me crucé de brazos-.


—¡Qué apuesto que te vas a Roppongi y ahí, se va a todo menos a trabajar! -desvié la mirada apretando mis labios-. Y por si no estoy siendo clara... ¡_____, NO TE PUEDES IR A COGER CON UN TIPO DESCONOCIDO Y MUCHO MENOS A ROPPONGI!






Juro que casi me deja sorda con ese grito. Ya solo escucho un pitido.







—Pues... -toqué mi oído- gracias por comunicarle mi itinerario a los vecinos, apuesto que la señora Nakamura estará feliz de saber cuando salgo -dije sarcástica- ¡Auch! -Yuzuha me goleó en la cabeza-.


—_____ -usó su tono serio- sé por qué lo haces. Sé lo mucho que te dolió lo que pasó con Nahoya... -tensé mis músculos ante ese nombre- pero no porque distraigas tu mente en fiestas, peleas y citas con desconocidos, el dolor se irá... tampoco tienes que probar tu valor ganando esas peleas horribles, arriesgándote a que te maten.




No dije nada, pues me conocía. No me gusta enfrentar mis emociones, menos el dolor. Los ahogo en lo primero que se me cruce, alcohol, peleas... sexo. No me enorgullece pero... es la realidad.




—____, amiga... aunque esté ocupada con trabajo, siempre tendré tiempo para ti, sobretodo si estás mal -se acercó a mi-.




Tragué en seco. No me gusta llorar, aunque lo hago por casi todo, odio mis lágrimas, me siento como una estúpida niña de 9 años otra vez.




—No pasa nada, Yuzuha -le dije yendo a la puerta-. Estuve casi todo un año privándome de salir y disfrutar con mis amigos, ahora quiero disfrutar mi soltería.


—Juntarte con esos estúpidos que viven de bar en bar, no es "disfrutar con tus amigos" -dijo molesta- ¿Con ellos te la pasarás ahora?








Frené y volteé hacia ella al notar su cambio de tono. Hablaba de unos chicos que conozco gracias a las peleas, pandillas y eso. Es verdad lo que dice, parece que viven de conocidos que les consiguen alcohol y drogas, conocen a todo el mundo. No son quienes quisieras en tu casa, pero eran agradables y nos llevamos bien hace años.









—No, Yuzu, nada de eso -dije poniéndome seria por primera vez en la conversación, fui hacia ella- esos no son mis amigos, solo aprovecho el hecho de que me llevo bien con ellos para divertirme un rato y poder distraerme después de toda la basura que pasó. Solo eso, yo... quiero relajarme un poco.



Me miró unos segundos, pero pareció entender.



—Yuzu, me la pasé llorando por semanas, ya estoy harta de sentirme así -tomé sus manos-. Gracias por preocuparte por mi, pero puedes estar tranquila, no me encontrarás botada por las calles -sonreí-. Además, dijiste que Hakkai no tiene trabajo fuera de Tokio hasta un tiempo más, ¿no? Hagamos una pijamada y ahí si quieres te digo más detalles de la historia y nos ponemos al día, ¿te parece? -la miré emocionada, aún tomando sus manos, sabía que esa mirada la convencía de todo, me funcionaba desde que éramos pequeñas y seguía funcionando ahora-.


—Está bien... -dijo rodeando sus ojos- tu ganas, pe–


La abracé fuerte.


—¡Ay como te adoro! ¿lo sabes? -dije mientras la apretaba y movía de un lado a otro-. ¡Te iré contando como me va!


—Te golpeo si no me cunetas -me dijo y reí-. Pero no tanto detalle, no quiero ver que posición rara probaste esta ves...





Ambas reímos. Obvio que nos contábamos de todo, pero ella en ese ámbito es más... vainilla, por decirlo así. Yo y mis traumas, somos la parte más kinky de la amistad.

Aunque sé que es cosa de poco tiempo más para que venga a mi pidiéndome esposas o algunas cuerdas. A mi no me engaña.




—Ya me voy -fui hacia la puerta- ¡puedes quedarte un rato si quieres! No llegaré hasta la noche -tomé mis llaves y le di una mirada coqueta, ambas reímos- aunque si me va bien, tal vez no llegue.


—¡____! -me arrojó un cojín del sillón, riendo pero ruborizada-. HEY, alto -me frenó antes de tocar la puerta-. No me haz mostrado quién es, ni de donde lo conociste y como llegaste a tener esta "cita sexual".










Me reí por lo que dijo, me acerqué a ella sacando mi celular, ambas nos sentamos en el sillón. La "cita" es dentro de hora y media, solo salgo antes porque no conozco bien en lugar y odio perderme. Además que siempre llego antes para dejarlos esperando mientras los observo desde lejos, solo por verlos y hacer mi llegada fantástica.










—Mira~ -le mostré la primera foto, mordiéndome el labio, es que estaba muy guapo-.




—Uhh~, tatuajes -dijo ella-.


—¡Si~! -festejé- ¡Tatuajes! Agh, me encantan, Dios, se le ven tan bien...


—Son como tu fetiche -me dijo riendo-. ¿Cómo se llama? Y cómo lo conociste.


—En una fiesta en Roppongi, con estos "estúpidos que viven de bar en bar" -la miré- de hecho, no quería meterme con él esa noche, sino con su amigo, peeero, las... luces estaban confusas y terminé metiéndome con él -le mostré otra foto-.




—¿Las "luces estaban confusas"? O tu estabas borracha y lo confundiste con su amigo -me miró-.








Dio en el blanco... otra vez.











—En mi defensa, tenían peinado similar, pero, no me arrepiento~ -le sonreí, ella sonrió igual y negó con la cabeza-. Después, otro día, le gané con creces a un amigo suyo y me reconoció por la fiesta. Fue amigable, no hizo comentarios machistas cuando vio que una chica le ganó a su amigo, lo cual suma puntos y de ahí me pidió mi número, seguimos hablando, coincidimos en otra fiesta y... nos veremos hoy -le sonreí-.


—Mmh... -examinó la segunda foto- bien. Pero, ¿qué onda con los guantes?


—Qué importan los guantes, ¡está buenísimo! Y no es irritante, además que no fingió desconocerme cuando gané la pelea, eso no se ve mucho en ese mundo y lo sabes.


—Si, si, lo reconozco, parece tener cerebro el tipo. ¿Tienes más fotos? -le mostré otra-.




—Todo bien por ahora, pero aún no me dices su nombre.


—¡Ah! Se llama Rindō -dije-.


—Rindō... ¿y su apellido es...?


—Eh... no sé -le sonreí esperando que no me golpeara otra vez-.


—¡¿Cómo que no sabes?! ¡¿No te lo dijo?! -me gritó-.


—¡No sé! -cubrí mi cabeza, por si me golpeaba- ¡Tal vez si, no recuerdo! ¡¿Pero eso que importa?!


—¡¿Cómo qué "qué importa"?! Tch, ____ ¿Y si es de alguna pandilla peligrosa? Cómo Black Dragons cuando estaba Taiju o Tenjiku, recuerda que ToMan ya no está, tu hermano tampoco, es peligroso para nosotras juntarnos con tipos de la calle. Sobretodo tú, te conocen por ser la hermana de Keisuke y por ser amiga de los chicos.


-—Tch, Yuzu, estaré bien~ -guardé el celular y la abracé- las pandillas no tienen nada que ver aquí, solo es sexo y ya. Me sé defender si algo sucede, lo sabes.