Capítulo 1...No perteneces aquí
¡Hola mis Magis! :3
Disclaimer: Magi pertenece a su creadora, Shinobu Ohtaka.
Aquí les dejo:
-.-.-Velando por ti-.-.-
Capítulo 1...No perteneces aquí
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Un golpe...
Tres golpes...
Cortes en todo el cuerpo manchando sus blancos ropajes con su sangre...
Era normal que los entrenamientos diarios fueran tan duros, pero con personas como ella, siempre eran peores. La hacían esforzarse al límite, hasta que caía inconsciente a causa de sus heridas y el agotamiento.
Se sentía patética.
Ese día, como suele suceder, volvió a caer exhausta. Las heridas de su cuerpo eran graves y sangraban demasiado, tal vez más que de costumbre.
En una situación normal, quien viera a una niña de siete años con semejantes heridas, le brindaría su auxilio. Pero la compasión era algo que no existía en Sham Lash, y menos para debiluchos como ella.
Se levantó como pudo y fue al agujero que llamaba habitación para tratar sus heridas, aunque de una forma demasiado tosca.
Cuando estaba terminando de colocar una venda en una de sus piernas, una mano le tomó la muñeca deteniendo su acción. Levantó el rostro en busca de la persona que la molestaba. No se sorprendió demasiado al verlo a él.
—Niña estúpida, no debes atender tus heridas de esa forma—La regaña el albino cuya mitad del rostro estaba cubierta por unas sucias vendas—Solo conseguirás que se infecten, y me niego a tener que cuidarte de nuevo—Le arrebata la venda con brusquedad y le empieza a quitar las que ya se había puesto.
—Pues no me cuides, nadie te lo pidió—Dice ella en el mismo tono agresivo, pero sin resistirse a lo que hacía, estaba demasiado cansada para eso.
El albino gruñó mirándola a los ojos. Esa niña era un verdadero incordio.
En completo silencio esta vez, el niño fue por un bol con agua caliente y limpió las heridas de su compañera ignorando cualquier queja que salía de su boca. Después tomó de vuelta las vendas y se las colocó de forma correcta.
—Listo, ahora acuéstate. Vittel te traerá algo de comer más tarde—Se levanta con el bol en mano.
—Gracias...Ja’far—Dice la niña ya acostada mirando hacia la pared.
El niño la miró por sobre el hombro antes de bufar.
—Como sea, solo duérmete—Sale de la habitación dejándola sola.
Ella suspiró y se acomodó mejor cerrando los ojos, no tardó mucho en caer rendida.
Ja’far caminó por el pasillo un rato, hasta que de repente se detuvo con la mirada fija en el agua del bol. Esa niña le dio las gracias otra vez, y por alguna razón, eso le molestaba. Tanta cordialidad y educación lo hacían enfermar.
Esa chiquilla llegó hace ya cinco años, y al ser dos años mayor que ella, su maestro le dijo que debía encargarse de ella. Eso significaba que si no demostraba ser útil a la organización, él debía acabar con su vida...y piensa que se está tardando demasiado en hacerlo.
No rendía bien en los entrenamientos, siempre acababa hecha polvo, y en más de una ocasión casi termina muerta. En una situación normal ya se habría deshecho de ella, pues a comparación de los otros aprendices, ella no era más que basura, simplemente no encajaba en ese mundo. Pero por alguna razón la dejaba vivir, tal vez porque a pesar de ser tan débil, no importaba cuantas veces la derribaran, ella volvía a levantarse con determinación y continuaba hasta que su cuerpo no podía más. Era algo digno de admirar.
Suspiró con cansancio y continuó su camino. Aun contando con ese valor y esa determinación tan fuertes, si seguía siendo así de débil, no tendría más remedio que desecharla...y esa sería una verdadera lástima.
—”Tiene potencial, pero si sigue así..."
Desechó el agua del bol por una ventana y se fue a su habitación tirándose en su cama con las manos tras la nuca. Esa mocosa lo hacía pensar en cosas innecesarias. Tal vez lo mejor era deshacerse de ella de una vez.
-.-.-.-.-
Era una misión simple. Matar al jefe de la aldea para asegurar la victoria de Parthevia.
Esa aldea era un lugar pequeño, pero contaba con guerreros fuertes, y el jefe tenía dos esclavos de una extraña raza que contaba con una fuerza y agilidad extraordinarias. Debido a esto, se habían convertido en una amenaza molesta que se había enterrado como una espina en el trasero del Emperador. Pero si mataban al jefe...sus fuerzas se verían mermadas de manera vertiginosa, por eso acudió a Sham Lash.
Ja’far iba con sigilo en la oscuridad del bosque. Detrás de él iban sus más fieles subordinados, Mahad y Vittel, y también...
Escuchó algo caer con un fuerte estruendo. Gruñó con hastío y volteó a mirar a esa niña molesta. Había caído del árbol junto con la rama en la que se había apoyado.
—Eres una completa inútil—Regaña bajando del árbol—¿Cuántas veces debo decirte que no te agarres de las ramas más frágiles?—Cuestiona frunciendo el ceño mientras la señalaba con un dedo.
La niña lo miró con muy mala cara mientras se incorporaba. ¿Cómo iba a saber ella cuáles ramas eran frágiles y cuáles no?
—¿Sabes? Como no tienes nombre, a partir de ahora te llamaré Incordio—Dice Ja’far con algo de burla—Ya que solo eso eres, una molestia que no hace más que amargarme la existencia.
Al escuchar esas palabras, unas venas anime palpitaron en la cabeza de la niña. ¿Cómo se atreve?
—¿Qué fue lo que dijiste momia mal peinada?—Cuestiona ella encarándolo.
—Tú me oíste, Incordio.
Los otros dos los miraban en completo silencio, ¿Era idea suya o entre sus miradas se veían chispas?
—Eh...jefe, tenemos que seguir. Si no llegamos antes de que amanezca, estaremos en problemas—Comenta Vittel un tanto nervioso. Si ese par empezaba a pelear ahora, no los separarían en un buen rato...y eso no les convenía.
Ja’far lo miró por sobre el hombro y bufó, no tenía que decirle algo que ya sabía. Él y la niña se lanzaron una última mirada llena de odio antes de seguir su camino, no sin que el albino la amenazara antes con que si volvía a caerse, ahí se quedaba.
Continuaron por cerca de un par de horas hasta llegar a la pequeña aldea. Analizaron cuidadosamente el lugar dándose cuenta sin mucho esfuerzo de que había vigilancia por todos lados. Por lo visto el jefe era consciente de que su cuello corría un gran peligro.
Restándole completa importancia, Ja’far y los otros siguieron avanzando con sigilo hasta llegar a la mansión del jefe. Encontraron una ventana por la que entraron y avanzaron con cautela por el pasillo atentos a cualquier ruido. Se asomaron en una esquina asegurándose de que no hubiera moros en la costa y siguieron hasta llegar a la habitación donde dormía el dueño de la casa. Ja’far chasqueó la lengua al ver a los esclavos de cabellos rojos custodiando la puerta.
—Mahad, Vittel, distráiganlos—Ordena en un murmullo. Ellos asintieron y acataron la orden en seguida.
Se lanzaron contra los pelirrojos llamando su atención en un segundo. Una vez los alejaron de la puerta, Ja’far y la niña entraron en la habitación para hacer el trabajo. El jefe estaba profundamente dormido.
—Así que duermes tranquilo pensando que ellos te protegerían. Qué lástima que las cosas no siempre salgan como lo planeas—Murmura el albino sacando sus cuchillas que brillaron de forma siniestra igual que sus ojos.
Se subió a la cama bajo la atenta mirada de su compañera y se puso de pie sobre el pobre sujeto, que al sentir movimiento, despertó quedando con la mirada fija en él.
—¿Un niño? ¿Cómo entraste aquí?—Cuestiona con enojo.
Pero él no respondió. Solo le hizo un corte en una mejilla haciéndole comprender su terrible destino. Ni siquiera le dio tiempo a gritar por ayuda.
Una gota de sangre salpicó el rostro de la niña, quien tenía los ojos muy abiertos. Ella estaba en la organización desde los dos años. Terminó ahí cuando sus padres la abandonaron. Y a pesar de estar entrenada para esto...era la primera vez que veía a alguien ser asesinado, por lo que le causó una fuerte impresión.
La sangre manchó las sabanas hasta comenzar a gotear por un lado de la cama. Ja’far se bajó y limpió las cuchillas con la tela para después dirigirse a la salida. Pero se detuvo a pocos metros de la puerta al no escuchar a su compañera seguirlo. Se dio la vuelta fijando sus orbes esmeraldas en ella, una sensación extraña se hizo presente en su pecho al verla.
Estaba pálida, y su perpleja mirada se mantenía sobre aquel cuerpo inerte.
Apretó los puños y se acercó a ella para tomarla de la muñeca y jalarla hacia la salida. Estando afuera, llamó la atención de Mahad y Vittel, quienes al verlos, asintieron y se las arreglaron para librarse de los esclavos y salir de ahí con los otros dos.
Lograron salir de la aldea justo cuando la alerta se escuchó por todas partes dando a conocer que su líder había muerto.
-.-.-.-.-
Miraba a la niña desde hacía un buen rato. Ella se encontraba mirando el agua del río en el que habían parado después de dos días para tomar un descanso e hidratarse...y ya llevaba demasiado tiempo ahí.
No le sorprendía para nada la reacción que tuvo al verlo matar a aquel hombre, después de todo, era el primer trabajo al que salía. Pero que hasta tuviera pesadillas...en cualquier otro asesino primerizo, eso era algo que de un momento a otro podría desaparecer, y estaba seguro de ello porque a él le pasó lo mismo cuando mató a sus padres. Sin embargo...algo le decía que con ella sería diferente.
—”Nunca será una de nosotros“—Piensa apretando los puños.
Tras soltar un suspiro pesado, se acercó a ella y la tomó del cuello de su túnica por la espalda comenzando a jalarla en otra dirección.
—¡Oye ¿Qué te pasa?! ¡¿Por qué me llevas así?!—Reclama ella tratando de zafarse sin mucho éxito.
—Cállate—Dice Ja’far como única respuesta siguiendo su camino.
Ella siguió quejándose llamando la atención de los otros dos, quienes se miraron confundidos antes de seguir a su líder. Cuando llegaron a una de las entradas del bosque, Ja’far jaló a la niña lanzándola al frente.
—¡¿Se puede saber qué pasa contigo?!—Grita molesta con una mano en una mejilla, se la había golpeado al caer.
—Vete.
—¿Eh?
—¿Acaso eres sorda? ¡Te estoy diciendo que te vayas!—Grita con enojo. Tanto ella como sus subordinados lo vieron con sorpresa—Tú no perteneces a este mundo y jamás lo harás. Te impresionaste con demasiada facilidad al ver a ese tipo muerto.
La mirada de la niña se ensombreció y la palidez volvió a su rostro al volver a recordar esa escena.
—Yo...eso fue-
—¡No me interesa escuchar tus excusas Incordio! ¡Te estoy dando la oportunidad de irte con vida, así que no discutas y lárgate de una vez!
La niña sintió unas lágrimas acumularse en sus ojos al tiempo que se le formaba un nudo en la garganta. ¿Ja’far...estaba siendo compasivo con ella?
Se levantó y retrocedió algunos pasos mirando por última vez al albino y a sus otros compañeros. Después se dio la vuelta y comenzó a correr al interior del bosque sin mirar atrás dejando que las lágrimas escaparan.
Siempre pensó que estaría atrapada en ese mundo para siempre. Se resignó a creer que moriría en ese lugar con las manos manchadas de sangre, pero...Ja’far le había dado la oportunidad de vivir, y algún día, si volvían a encontrarse, buscaría la manera de pagárselo.
En cuanto a él. La vio alejarse hasta que los árboles la taparon. No sabría cómo explicarlo, pero por alguna razón...sentía como si un peso se le hubiera quitado de encima.
—Jefe—Llama Vittel interrumpiendo sus pensamientos.
—Si alguien pregunta, la maté por no hacer su trabajo como debía, ¿Queda claro?—Ordena mirándolos a ambos con amenaza.
—Si jefe—Dice el pelilila disimulando lo mejor que puede el miedo que le causó esa mirada.
Ja’far bufó y miró por última vez al bosque antes de irse en otra dirección seguido de Mahad y Vittel. Ahora que esa chiquilla molesta no estaba, podía concentrarse en hacer su trabajo...sin tener que preocuparse más por ella.
Continuará...
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Espero que les haya gustado...mi husbando de Magi es Sinbad y siempre lo será, pero no negaré que Ja’far también es husbandeable xD...pero no fue eso lo que me motivó a escribir este fic -una cosa fue que una lectora me lo pidió :3-.
Hace un tiempo me puse a buscar, y vi que no habían muchos fics de Ja’far x lectora, y de los que hay, no he visto alguno que esté completo -solo encontré uno y no me acuerdo si había otro-. Así que decidí contribuir a la causa y traerles a las fans de Ja’far un pequeño regalito...aprovechando que todavía ando con Magi -y que tenía este fic guardado en los prototipos :v-.
Y como ya saben, el siguiente capítulo empezará en Balbadd, pero los eventos solo serán mencionados y otros cambiados. ¿Por qué aviso esto? Porque soy plenamente consciente de la gran cantidad de fics que empiezan por ahí -los he leído casi todos...demasiado tiempo libre :v-, y eso puede espantar a los lectores...aunque es interesante ver como lo maneja cada escritor xD
Ene fine...mucho texto.
¡ESPERO SU APOYO PARA CONTINUAR GENTE!
¡BARARAQ...JA NE! :D
dom., jul. 2, 2023