Capítulo 1...Corazón roto
¡Hola mis tortuguitas, ninjas y kunoichis! :3...esta historia la tengo almacenada desde hace casi dos años, pero ya es hora de que vea la luz :3
Disclaimer: Las tortugas ninja pertenecen a sus creadores, Kevin Eastman y Peter Laird. Los derechos de la serie de 2012 pertenecen a Nikelodeon. Lo único que me pertenece es la historia.
‘-’-’-’Volver a sonreír’-‘-’-′
Capítulo 1...Corazón roto
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Era una noche bastante normal en Nueva York, o tan normal como podía ser en esa ciudad. Las tortugas saltaban por los edificios patrullando como de costumbre. Ya llevaban un buen rato, así que Leo decidió parar y dividir al equipo.
—Ya que estando juntos no hemos visto nada fuera de lo normal, nos separaremos—Dice el líder deteniéndose al igual que sus hermanos—Ya saben que lugares cubrir, nos veremos aquí en una hora—Ordena antes de irse.
Mikey, Donnie y Raph también se fueron.
Yendo con el genio. El chico patrullaba su zona pensando en cierta pelirroja. Estaba muy extrañado porque ella no había ido a la alcantarilla en las últimas dos semanas, y Casey tampoco...aunque él le importaba un pepino. Trató de apartar pensamientos negativos como que ella ya no quería verlos -como cuando su padre mutó-, y pensó que a lo mejor estaba en exámenes y no podía ir a visitarlos.
—”Y lo más probable es que esté ayudando a Casey“—Piensa molesto/celoso deteniéndose en un edificio para observar la zona en busca de algo sospechoso...pronto desearía nunca haberlo hecho.
Sonrió al ver a Abril pasando en la acera de enfrente, estaba en compañía de Casey y estaban muy juntos para el gusto del quelonio. Con curiosidad por saber de qué tanto hablaban, decidió seguirlos. Bajó a un callejón con sigilo y se puso a escuchar lo que decían.
—No lo sé Casey, creo que ya es momento de decírselos—Dice Abril visiblemente nerviosa deteniendo su andar. ¿Decirles? ¿Decirle qué a quién?
—Bueno...fuiste tú la que dijo que quería mantenerlo en secreto un tiempo—Dice Casey deteniéndose también con las manos metidas en los bolcillos del chaleco—Si te sientes lista para hacerlo, yo te apoyo pelirroja—Le toma una mano a la chica.
—Gracias Casey, a veces puedes ser lindo—Dice Abril sonriente para después darle un beso en la mejilla—Y si, ya estoy lista para decirle a los chicos que estamos saliendo—Continúan caminando.
En su lugar, Donatello quedó de piedra.
¿Ellos...estaban saliendo?
Sintió su corazón oprimirse hasta el punto de romperse. Todo a su alrededor dio vueltas.
Subió al edificio y comenzó a correr sobre los otros sin un rumbo fijo, solo quería alejarse de todo. Sus ojos escocían por las lágrimas que amenazaban con salir. Estaba roto, no solo su corazón. Su mente y su cuerpo también.
. . . . . .
Terminó de arreglar la cocina. Sus padres ya se habían ido al aeropuerto para tomar un avión a París para ir a celebrar su aniversario, cortesía suya y de su tío. Estaría sola por al menos dos semanas, así que debía aprovecharlo.
Tomó la laptop de la mesa y decidió subir un rato al techo, le gustaba ir ahí para hacer sus deberes de la escuela de vez en cuando. Salió dejando la puerta de la azotea recostada y se sentó junto a ella comenzando a hacer su trabajo de literatura. Debía escribir una historia con los Dioses del Olimpo como personajes principales, y ya estaba lista, solo faltaba corregirla...si no sacaba un diez o un ocho como mínimo, tiraría al profesor por la ventana con todo y trabajo.
En eso escuchó algo. Alzó la cabeza para tratar de encontrar el origen del ruido notando la irregularidad de los mismos. ¿Acaso eran...sollozos?
—¿Hola?—Llama ocasionando que los sollozos callaran.
. . . . . .
No sabía cuánto tiempo había corrido ni que tan lejos, solo corrió hasta quedarse sin aire deteniéndose en un edificio, donde se apoyó con una mano de una pared. Su respiración era un caos y su bandana estaba empapada debajo de los ojos. Se recostó a la pared y se dejó caer quedando sentado en el suelo mientras comenzaba a sollozar dejando que la tristeza desbordara en sus lágrimas. Le ardía el pecho y le costaba respirar, ¿Era así como se sentía un corazón roto?
Escuchó una puerta abrirse, pero no le prestó atención. Segundos después escuchó que alguien llamaba, una chica al parecer, pero no se movió de su lugar, solo calló sus sollozos. No tenía ganas de moverse, solo quería permanecer ahí, lejos de sus hermanos, de su padre...y de Abril. Solo pensar en ella trajo los sollozos de vuelta sin que pudiera evitarlo.
—¿Quién está ahí?—Pregunta la chica dejando la laptop en el suelo para seguido levantarse.
Donnie la ignoró, ya no le importaba si lo descubrían. ¿Que los hombres no lloran? Al diablo con eso. Todos los seres con sentimientos lloran, y los de él estaban destrozados.
La chica caminó un poco acercándose a donde él se encontraba con la curiosidad reflejada en sus ojos. Terminó de acercarse y se asomó por la esquina quedando totalmente sorprendida, ¡Era una tortuga gigante!
—”Santo cielo“—Piensa escondiéndose, pero no por el susto, sino por el asombro. Era algo realmente increíble—”Pero...¿Por qué está llorando?“—Piensa volviendo a asomarse para verla mejor.
Dada su complexión, podía decir que era un chico -o una chica muy plana-. Con la poca iluminación que había pudo ver sus ojos castaño-rojizos, notando a su vez lo hinchados que estaban, prueba de que llevaba llorando mucho tiempo. Dada su experiencia con un amigo, sabía que un chico no lloraba a menos que hubiera pasado algo grave.
Se mordió el labio, sabía que era una impertinencia, pero quería saber qué le ocurría. Tomó aire, se acercó despacio para no alarmarlo y se arrodilló junto a él.
—¿Por qué lloras?—Pregunta con tono suave.
Al escucharla tan cerca, Donnie se sobresaltó y la miró. Se sorprendió al ver que la chica no se veía asustada, en vez de eso parecía...preocupada.
—Está bien si no quieres decirlo, soy una desconocida después de todo—Dice ella con una sonrisa comprensiva—Deberías quitártela, está empapada—Se acerca despacio llevando sus manos a la bandana y la retira del rostro del genio—Me llamo Tn__, ¿Y tú?—Se sienta en posición shinto con la bandana en las manos.
Donnie respiró para calmarse, la chica no parecía ser una mala persona, y tal vez hablar con una desconocida lo ayudaría un poco.
—Donatello—Contesta limpiándose las lágrimas—¿No te doy miedo?—Pregunta volviendo a mirarla.
La chica parpadeó un par de veces confundida, ¿Tenerle miedo por qué?
—Soy...un mutante. Una persona normal habría gritado y llamado a la policía—Dice Donnie, la chica rio por lo bajo.
—Entonces supongo que no soy una persona normal—Dice con diversión sacándole una pequeña sonrisa al esbelto—Entonces...¿Puedes contarme por qué llorabas?—Pregunta con una expresión entre dudosa y preocupada. No quería ser metiche, pero algo le decía que este chico tenía algo muy pesado de lo qué liberarse...y cuánta razón tenía.
El esbelto se quedó en silencio mientras ella se sentaba mejor junto a él dejando la bandana extendida en su regazo. Dio un suspiro y procedió a contarle lo que pasó. La chica escuchaba cada palabra en silencio.
—Ya veo—Dice al terminar de escuchar la corta historia—Aunque lo mío fue diferente, entiendo cómo te sientes.
Donatello le dirigió una mirada entre confundida e intrigada, ella sonrió.
—La historia es larga, así que te haré un resumen. Hace tiempo salí con un chico, pero él salía con otra además de mi—Comienza a contar sentándose en posición india—Gracias a esa misma chica, me enteré de lo que pasaba. Ambas le dimos su merecido y voila, actualmente es mi mejor amiga—Alza los pulgares con una sonrisa divertida—Después de eso estuve muy mal. Estaba muy deprimida, y tuvieron que llevarme al hospital de emergencia porque no comía ni dormía bien. De no ser por mi familia y mis amigos...prefiero no imaginar lo que habría pasado.
El genio quedó impresionado por la historia. Ciertamente era diferente, e incluso peor. Pero también terminó con el corazón roto, tal vez incluso más que el suyo.
—Escucha, como alguien a quien acabas de conocer y te entiende, te daré un consejo—Le coloca una mano en el hombro—No te encierres—Dice haciendo que volviera a mirarla—Aislarte es lo peor que puedes hacer. ¿Que quieres estar solo? Perfecto, es bastante normal, pero no te aísles por mucho tiempo...o podría empeorar.
Tras unos segundos de silencio, la chica miró la bandana, aún estaba algo húmeda. Se levantó y le tendió una mano a Donnie confundiéndolo.
—Vamos, secaré esto para que puedas volver a ponértela—Dice con una sonrisa.
El quelonio volvió a sorprenderse. Esa es una actitud que no esperarías de un humano hacia un mutante. Así que, sip. Ella definitivamente no era normal. Tomó la mano que le ofrecía y se levantó, luego la siguió. Tn__ recuperó su laptop guardando el progreso de su trabajo para después apagarla y entrar seguida de Donnie.
—Siéntate donde quieras, llevaré esto a secar—Dice ella alzando la bandana antes de perderse por el pasillo.
Donnie hizo caso. Se sentó en el sofá y, después de dejar el bo en el suelo, se puso a admirar el lugar. Se dio cuenta de que la casa por dentro era mucho más espaciosa de lo que parecía por fuera. La sala, el comedor y la cocina estaban a solo pasos entre ellos, pero tenían el espacio suficiente hasta para seis personas. Y salvo por algunos libros y cuadernos regados por ahí, todo estaba en perfecto orden, y parecía ser que habían limpiado no hacía mucho.
Mientras admiraba el lugar en silencio, Tn__ no tardó mucho en volver. Tenía que secar su toalla y otras prendas, así que metió todo con la bandana y encendió la máquina para después regresar a la sala. Se quedó en el marco mirando al chico, parecía haberse perdido en sus pensamientos. Quería ayudarlo a olvidar lo que había pasado aunque fuera por un rato, y ya sabía cómo.
—Mientras esperamos...¿Qué tal si nos conocemos un poco?—Pregunta sentándose junto a él llamando su atención.
—Claro, ¿Por qué no?—Dice Donnie con una sonrisa desanimada.
—Yei, entonces dime, ¿Con quienes vives?—Pregunta emocionada.
—Con mi padre y mis tres hermanos. ¿Qué hay de ti?
—Soy hija única y vivo con mis padres, pero ahora mismo están de viaje por su aniversario.
Pasaron un rato hablando de sus familias -Donnie sin decir demasiado dándole a entender el por qué, claro-. Una alarma sonó. La chica tomó su celular y apagó la alarma para después levantarse e ir al cuarto de lavado para sacar las prendas de la secadora.
Mientras ella hacía eso, Donnie se quedó pensando. Pronto tendría que regresar a casa, y cuando sus hermanos lo vieran era seguro que comenzarían a hacerle preguntas. No quería hablar con nadie, tampoco quería responder preguntas, solo quería estar apartado. Pero su nueva conocida tenía razón, no debía aislarse mucho o las cosas terminarían muy mal para él.
De repente sintió algo tibio en su rostro. Era su bandana recién sacada de la secadora.
—No quedó muy apretada ¿O sí?—Pregunta la chica dejándose ver por un lado.
—No, está bien así. Gracias—Responde Donnie aun con una sonrisa desganada, pero menos que antes.
En eso su T-Phone comenzó a sonar. Lo sacó viendo quien lo llamaba y checó la hora, ya era el momento de reunirse con sus hermanos en el lugar de encuentro, y él llegaba quince minutos tarde. Soltó un suspiro triste dejándolo repicar, no quería contestarle a Leo.
—¿Quién te llama?—Pregunta Tn__ curiosa.
—Leonardo, mi hermano—Responde Donnie mirando el celular, la llamada se había cortado, pero era seguro que intentaría llamarlo otra vez—Teníamos que reunirnos hace quince minutos para regresar a casa—Y el líder volvió a llamar.
—Deberías responder entonces, si no pensará que te pasó algo grave—Lo anima con una sonrisa comprensiva.
Donnie suspiró, de nuevo tenía razón. Al final decidió contestar y disculparse con Leo diciéndole una pequeña mentira sobre lo que había estado haciendo para no fijarse en la hora. Al colgar se levantó y la chica lo acompañó hasta la azotea.
—¿Está bien...si vuelvo a venir alguna vez?—Pregunta el genio con algo de pena llevando una mano a su nuca.
Ella parpadeó curiosa y luego sonrió.
—Claro, trabajo hasta las siete, así que estoy en casa a partir de las siete treinta—Se acerca a él y le quita el teléfono para guardarle su número—Luego envíame un mensaje para guardar el tuyo—Se lo devuelve.
Donnie tomó su celular de vuelta y después saltó al edificio de enfrente. Antes de irse se volteó y se despidió de su nueva amiga con una pequeña sonrisa, gesto que ella le devolvió antes de entrar de nuevo a su hogar.
Cuando estuvo a punto de llegar con sus hermanos, se detuvo y respiró profundo. No quería que vieran su tristeza.
Al llegar con ellos, tal y como esperaba recibió un buen regaño de Leo y un zape de parte de Raph por hacerlos esperar, luego se fueron a casa. El genio miró un poco hacia atrás y sonrió antes de seguir a sus hermanos.
Continuará...
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Espero que les haya gustado...como dije, esta historia la tengo almacenada desde hace mucho -junto con muchas otras-, y aunque no está muy avanzada, quise traerla para ver qué transa :v
Si veo que recibe bastante apoyo, la traeré completa para ustedes Donnielovers :3
Ene fine...
¡ESPERO SU APOYO PARA SABER QUÉ HACER CON LA HISTORIA GENTE!
¡JA NE Y...BOOYAKASHAAA! :D
lun., dic. 18, 2023