Adios

Summary

Soobin estába consciente de que algún día se tendría que despedir de Jungwon, más nunca pensó que eso fuera mas dificil y doloroso de lo que pensaba, hasta que llegó el día en el que supo que pronto lo tenía que hacer. -Me duele esto...- -Ambos sabíamos que algún día nos teníamos que despedir Binie...- -Esto duele mucho Woonie...me duele tener que despedir de ti...te amó...- -Solo hazlo en el momento...yo te ayudaré...- -Pero ya no estarás aquí...no podré amor...no creo poder hacerlo...- -No lo tienes que hacer ahora...yo te prometo que estaré aquí siempre...pero tu prométeme que lo harás amor...- -Te lo prometo mi vida...lo haré por más que duela...- -Te amó...- -Yo te amo más...-

Genre
Romance/Other
Author
Ione
Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
13+

...Adios

Sonrió en grande mirando como su pequeño esposo comelon se sentaba en la mesa de living empezando a comer como niño pequeño, meneaba sus piernas como un niño y comía con una leve sonrisa, todo era normal en ese momento, Jungwon solo había tenído algunas migrañas del estrés en el trabajo hace unas semanas, y habían tenido que ir rápido con el doctor hace unos días, el cual solo le dijo que tomara unas pastillas para el dolor al ver qué Jungwon se negaba a ser checado justificando que seguramente fue el estrés y insomnio las noches anteriores, no entendió por qué su novio se aferraba a eso, pero lo respetaba y amaba con su tacañia de niño pequeño.


Se sentó enfrente de el empezando a comer, claro no antes de darle un dulce beso a su dulce Omega.


-Te despertaste temprano ovejita-dijo bromeando con el día en el que Jungwon se vistió de oveja para su trabajo en el kinder para una obra y luego para dar una clase a pedición de los niños y el director-


-Rio levemente- Y tú tarde dormilon, ya te dije que no me molestes con eso, me veo bonito-sonrio-


Jungwon siempre había sido alguien que amaba a las ovejas y los gastos, y obvio que cuando tuvo la oportunidad de vestirse como uno, no la desaprovecho por nada en el mundo, nisiquiera por las siguientes burlas y videos de su Alfa bromista.


-Debo apurarme para llegar temprano al Jardín, los niños quieren leer un cuento hoy y aún no tienen mucha práctica, por lo que tengo que llegar por lo menos una hora antes para leerlo y aprendan-explico el bajo mientras sonreia-


-Recuerda que no te tienes que extresar mucho, hablé con Hyunjin ayer y me dijo que tienes que descansar -regaño-


-Tranquilo Soo, solo es un pequeño dolor de cabeza, tuve mucho estrés con los niños ese día y seguramente fue eso -


Mentira, no solo habían sido unos simples dolores de cabeza, eran terriblemente dolorosos, su vista no era tan buena tampoco, y las náuseas no lo dejaban, por un momento pensó que era un embarazo, pero descartó esa idea en cuanto el doctor le dijo que había un problema con el y no podía tener hijos, eso fue doloroso.


Jungwon se paró de su lugar para hacercarse a su esposo y darle un dulce beso.


-Ademas, recuerda que este mes los niños quieren que les cante, no les puedo negar eso-sonrio-


-Amo tu voz, solo no te extreses mucho amor -beso la pequeña mano de su esposo- pero ahora come pequeña ovejita


El menor solo soltó una risita para darle otro beso y dirigirse otra vez asu lugar, empezando a comer nuevamente, pero algo golpeó de golpe a Soobin haciendolo voltear hacia Jungwon.


-¿Tomaste tu pastilla? -pregunto el mayor-


Jungwon solo hizo un puchero viéndolo, eso dio a entender la respuesta al mayor.


-Ah Jungwonie no le gustan las medicinas! -hablo inocentemente-


-Ay mi amor, de acuerdo, pero las tomas en la tarde-


El dulce Omega solo sonrió mientras le daba un dulce beso a su esposo y se concentro en comer, todo iba bien, hasta que el pelinegro sintió algo caer por su labio, toco levemente en la zona y vio su dedo, sorprendiéndose al ver qué era,bajo la vista y vio como una gota de sangre cayó a su fruta manchando está,seguido de esa más gotas cayeron incontablemente, tapo su nariz saliendo rapidamente de ahí hacia el baño.


-¡¡Ah!!-


Una punzada de dolor llegó de golpe en su cabeza, tembló levemente y tocó esta, mientras se quejaba del dolor removiendo sus cabellos con sus manos llenas de la sangre que aún salía de su nariz, cuando el dolor se izo más fuerte no pudo enviar gritar más fuerte y desgarradorménte, el equilibrio le faltó haciendolo caer al suelo mientras gritaba el nombre de su esposo en forma de ayuda.


-¡¡So-Soobin!!, ¡¡A-ah!!-


El nombrado entro rapidamente tomando entre sus brazos al pelinegro, lo llevo a su habítacion y saco las pastillas del menor, importandole mierda que fueran muchas las metió en la boca de su amado, y le dio un poco de agua para pasarlas, los quejidos de dolor del menor pararon después de un rato, quedando este profundamente dormido.


Soobin acariciaba su cabello suavemente evitando despertarlo, una lágrima cayó de sus ojos mientras salía de la habitación, decididó a hablar con su amigo, no le gustaba ver a Jungwon así, este ya tenía varias semanas en tener migrañas y dolores de cabeza insoportables,junto con mareos y náuseas,le había dicho que fuera al hospital, pero aún así su esposo se había negado a ir, o pedir unas vacaciones en su trabajo, marco al número de su amigo y este no tardó en contestar.


-¿Qué sucede Soo? -la bromista voz de su amigo se escuchó por la otra línea-


Hyunjin al solo escuchar un suspiro como respuesta, espero a que su amigo le contara el problema que le había sucedido.


-Hyunjin...esta cada vez mas mal...pero es terco por ir a un doctor, crees...¿Qué puedas venir a checarlo?...-susurro mientras agarraba la punta de su nariz-


Un suspiro se escuchó y Soobin supo que su amigo estaba pensando.


-Voy mañana en la tarde, tengo una consulta a las tres y no quiero perderla...todos los pasienetes que tengo hoy estan mal y la mayoría empeoró desde la última vez que los ví...-


-Esta bien, gracias, te veo mañana -sonrio levemente-


-Ok, Vay, tengo trabajo y tú estás de pedínche -


La característica risa de Hyunjin se escuchó en la línea y no pudo evitar reír para luego colgar.


Hwang Hyunjin era su mejor amigo, este había decidido estudiar Oncólogia después de que su ex novio, Jeongin, el haermano mayor de Jungwon muriera hace solo cinco años, con la provocante de tumor cerebral etapa tres después de tener asu hijo, mientras estudiaba el segúndo año de preparatoria, esto daño mucho a su amigo y este decidio convertirse en el más grande Oncólogo, y ahora, lo era, Hwang Hyunjin, el mejor Oncólogo y Neurocirujano de ambas Coreas, aunque se diría que no le fue mal en dos sentidos, era el mejor en su profesion, y así pudo conocer a su ahora esposo, Lee Félix, un chico australiano que llegó a el con cáncer de colon, y su amigo lo había curado e enamorado, ahora ambos estaban casados y se amaban, aunque aún Jeongin tenía un gran espacio en el corazón de Hwang, como en el de Todos, por eso ahora su amado era hijo único, y tenía una pequeña amistad con Hyunjin.


Por otro lado el era dueño de una empresa de pastelerías, panaderias y cafeterías a su cargo, como nombre, "Story Love",una gran historia de amor por su don en la repostería le iso querer y crear su propio mundo en estás, mientras tanto, su novio era maestro en un Jardín de niños por su amor a estos, era alguien muy dulce y hermoso tanto por dentro como por fuera.


En realidad, llevaban cuatro años de conocerse, solo basto un año desde que se conocieron para que se casaran,cual boda fue hace tres años, ambos se habían conocido nada más por un problema en la cafetería donde tuvieron que llamar a Soobin, pero cuando vio al bello omega pelinegro que era acusado de romper un vidrio, su corazón se detuvo por completo, ese chico era totalmente un ángel bello asu entonces, veinte años, al igual que el mayor en ese entonces solo dos años mayor, por lo que tendría entonces veintidós años, el menor no pudo pasar desapercibida esa situación llendo todo el tiempo que puediera a la cafetería donde un alto peligris también lo esperaba con rosas y regalos, hasta que llegó el tiempo en donde quisieron mostrar sus sentimientos, luego el noviazgo, los celos, el compromiso, la mudanza, la boda, y por último el enlace de su historia feliz, el cual estaba en ese mismo instante, queriendo convertirse de un enlace feliz, ha un final triste, que ambos no querían y se negaban ha que eso ocurriría, o más bien, no sabían que ocurriría.


-Binie...-


Dejo todos sus pensamientos de lado cuando escucho esa voz, volteo encontrandose con su pequeño esposo que se acercaba a paso lento y con la piel pálida, este solo le sonrio a lo lejos para hacercarse a paso lento, el Alfa se acercó a el abrazandolo de la cintura y unio sus labios en un beso, no era salvaje, pero tampoco dulce, un beso que ambos podían disfrutar, se separaron un poco y se miraron a los ojos, Soobin pudo notar en los ojos de su amado que no estaba bien, que algo había que era la causa de lo que estaba pasando, nunca pensó y mucho menos imagino ver así a Jungwon, el era alguien muy fuerte y valiente ante todo, incluso maduro a la sorpresa de muchos.


-¿Qué miras Binie? -pregunto el pelinegro-


-Nada mi amor, solo aprecio tu hermosura-


Jungwon dejo soltar una risita mientras olía el perfume de Soobin, dejo descansar su cabeza en el pecho ajeno y descanso entre sus brazos, mirando a la nada...el mismo sabía que algo estaba mal en el...que no estaba saludable del todo, pero no iba ha preocupar a Soobin así, también estaba seguro de que solo era el estrés en su trabajo, soltó un suspiro y miro hacia el alto, miro la preocupación que se veía en sus ojos, sonrió una vez más y lo besó.


-Estoy bien...no te preocupes-susurro cerca de los labios del peliazul- veraz que esto pasara y todo volverá a la normalidad, nos iremos otra vez de viaje ¡Y hasta adoptaremos a nuestro primer hijo!


La voz animada de Jungwon hizo a Soobin reír, amaba estar así con su esposo.


-Ay amor...eres una ovejita muy caprichosa y mimada-


Ambos solo empezaron a reír mientras se sentaba en el sofa empezando su gerra de cosquillas, Soobin amaba la risa de Jungwon y Jungwon amaba la risa de Soobin, no había un momento que ambos no pudieran superar, y eso caracterizaba muy bien a su matrimonio, además de ser uno fiel, hermoso y lleno de amor, solo siguieron con su trabajo de hacerle cosquillas al otro y olvidaron el trabajo por solo ese día.


...Ese día...


Jungwon sonrió mientras veía a los niños jugar y correr de un lado a otro, siempre había amado a los niños pequeños por su inocencia y ternura, le gustaba su trabajo y pasar tiempo con esos pequeños diablillos, más cuando su cuerpo no le permitía tener uno.


Hace solo una semana Hyunjin había llegado a su casa a checarlo, eso le molestó en cierta forma iniciando un conflicto que acabo en una gran pelea con su esposo, le dolía en cierta forma que Soobin no tomara su palabra, el estaba bien y no tenía nada, no negaría que su piel estaba más pálida de lo normal y que tenía más dolores de cabeza, mareos y náuseas, en esos últimos días, pero se negaba ha creer que tal vez algo estaba mal en el.


-¡Hyung Wonie! -


La voz de uno de los pequeños en especial lo iso salir de sus pensamientos y concretarse en el pequeño, se arrodillo a su altura y le sonrio.


-¿Qué pasa Sunsun? -pregunto dulcemente-


-¡Mami me dijo que te diera eto! -hablo el pequeño extendiendo una carta hacia el con sus pequeñas manitas-


Sonrió dulcemente y le dio un beso a Sunwoo en su pequeña frente.


-Gracias pequeño moustrito, dile a tu papi Tae que le mando saludos y espero verlo muy pronto -


El pequeño solo asintio con su cabezita y le sonrió, ha Jungwon le gustaba mucho la sonrisa del pequeño, pues era la misma sonrisa de Beomgyu, le sonrió al pequeño y le acomodo el pequeño chaleco que traía.


-Anda, ve a jugar con Sunghoon y Jeongin-le hablo dulcemente al pequeño, el cual se fue corriendo mientras reia y estiraba sus brasitos- ah...dios... es igual que sus padres...


Sunwoo, era el hijo de sus amigos Taehyun y Beomgyu, habían tenido su hijo inesperado después de que nunca se notará el embarazo del Omega pelirojo en ese entonces, por lo cual el parto los tomo por sorpresa, pero aún así bendicieron que su hijo aiga nacido, el niño era igual que ambos padres, tenía la sonrisa y ojos verdes de Taehyun, la nariz y dientes de su padre Beomgyu y por su puesto que las actitudes mezcladas de ambos, pero lo que causaba un poco de miedo en ese pequeñin era cuando se enojaba, tenía el mismo carácter de Taehyun cuando se enojaba, eso lo hacía temblar de miedo, en fin, Taehyun era el mejor amigo de Soobin, y Beomgyu era el mejor amigo de Jungwon, también cada uno era la expareja del otro, pero aún así se mantuvo una gran amistad en ambos matrimonios.


Mientras tanto los pequeños Sunghoon y Jeongin eran los hijos de Hyunjin, Jeongin era el primer hijo de Hyunjin, he el único de su difunto hermano, el niño llevaba el nombre de su difunto padre al ser su copia exacta de cualquier forma, este tenía cinco años y era dos años más grande que Sunoo, mientras tanto Sunghoon era el segundo hijo de su ex cuñado, producto de su ahora matrimonio con el Omega australiano, el niño era casi la copia de su padre Alfa, el pequeño era un año más grande que Sunoo, y los tres se llevaban muy bien, siempre que veía al pequeño Jeongin le recordaba asu hermano, y una punzada en su corazón lo hacía llorar al recordar su estado crítico, y deseos de querer superar esa enfermedad y ver asu hijo crecer, pero lamentablemente la avanzaba enfermedad no se lo permitió muriendo solo un año después de dar a Luz, y tres meses después de ser internado.


-¡Maesto Wonie!-


Una de las pequeñas se hacerco a el llamando su atención, solo se agachó y le sonrio.


-¿Qué pasa princesa?-pregunto dulcemente-


La pequeña unió sus manitas y las movió inquieta.


-¿Nos puede canta?-


-¡Claro pequeña!-


-¡Yei!-


Sonrio mientras se paraba y se dirigía al área de música con los niños siguendolo como pequeños soldados.


Cuando llegó a la sala sentó alos niños y se acercó al maestro de música.


-Hola Yeon, ¿Me podrías prestar tu guitarra?-pregunto, tenía confianza con el rubio puesto que era el hermano mayor de su esposo-


-Claro Jung...-las palabras del beta quedaron en el olvido cuando lo vio, se le hizo raro la expresión de preocupación que puso, estuvo apunto de preguntar pero el mayor le ganó la palabra- ¡¿Pero que diablos te paso?!, ¡¿Te golpeaste o algo?!-


-¿Qué?, ¿Por qué lo dic....¡¡Ah!!-una punzada en su cabeza lo hizo gritar-


Entonces una hora de sangre cayó al suelo, fue ahí cuando se dio cuenta de lo que estába pasando, cayó al suelo tratando de parar el dolor, pero era innecesario, el dolor ya nunca pararía....


Yeonjun, rápidamente se hacerco a el, tratando de tranquilizarlo.


La sangre que salía por su nariz solo aumentaba, y el dolor igual, ahora no solo era una zona, si no que todo su cerebro se sentía bombardear, y eso mataba del dolor a Jungwon.


De pronto, una punzada llegó, y simplemente Won dejo de escuchar todo a su alrededor...el sangrado siguió, el dolor igual, pero estaba perdido...no sabía que pensar...los gritos de dolor que soltaba también se habían ido, ahora era como si no pudiera hablar ni moverse, de pronto, su cuerpo empezó a combulcionar, haciendo que los niños salieran corriendo de ahí por el medio, y Yeonjun empezará a gritar.


Choi, entro en pánico en cuanto el cuerpo en sus brazos empezó a combulcionar, sin parar, Jungwon estaba teniendo un tipo de ataqué...


-¡¡Ayuda!!-grito como por milésima vez, un chico en especial entro ala

ala sala exaltado- ¡¡Huenigkai!!, ¡¡Llama a una ambulancia!!, ¡¡Ahora!!


Sus piernas dolían de tanto correr, como si se las hubieran arrancado sin piedad, pero simplemente eso no le importaba ahora, sentía un pequeño dolor en su pecho cada que más se acercaba a dónde le había indicado la enfermera, importandole mierda si chocaba con alguien.


La flor que sostenía en una de sus manos se estaba secando de tanto apretarla, había ido a comprar un tulipán rojo para ir al trabajo de su esposo y disculparse con este, pero en cuanto estaba en camino aya, esa estúpida llamada le entró...


Jungwon estába en el hospital y por lo poco que sabían de como llego, no estaba nada bien.


Cruzo una esquina y divisó a los padres de Jungwon, ahí también se encontraban Beomgyu y Taehyun, todos preocupados, corrio hacia ellos con gran velocidad y al estar ahí todos le miraron, ahí todos pudieron notar el rastro de lágrimas que Soobin tenía, la preocupación irradiaba en su aura.


-Esta aún adentro, no nos han dicho nada-dijo la señora Yang, con preocupación mientras agarraba una cruz en sus manos- no quiero perder el único hijo que me queda Soobin...


-No lo perderá madre... Jungwon estará bien, el estará bien-


Beomgyu, se hacerco a el, tocando su hombro- el primer doctor salió corriendo del quirófano, luego entro Hyunjin, Soobin...tu y yo sabemos muy bien la profesión de Hwang...


El miedo en ese momento se adentro más en el, estaba preocupado, estába temiendo por lo que le pudiera pasar a su solecito.


Iba a decir algo, pero las puertas por fin se abrieron, y lo que vio Soobin le rompió...


Enfermeras llevaban a Jungwon en una camilla, este tenía muchas ahujas inyectadas en sus brazos y un respiraror, con sus ojitos cerrados...


Hyunjin venía detrás, en shock... hacercandose a ellos sin saber que decir...con la mirada perdida mientras veía como se llevaban a ese especial paciente hacia una recámara...como lo diría...


Los cuatro, se hacercaron a el, Soobin y Beomgyu fueron los más rápidos en hablar.


-¿Que le pasó?, Está bien, ¿Verdad?...-preguntaron ambos al unísono-


Hwang miro a su mejor amigo con lastima pero confusión, esa mirada nunca la había visto Soobin...


-Hijo por favor...¿Qué le pasó a mi pequeño?-el señor Yang se metió a la plática, pero el castaño seguía confundido-


-Yo...solo nesecito hacer unas radiografías...-dicho eso salió de ahí-


Los cinco estaban desconsertados.


Soobin empezaba a desesperarse, su amado no podía salír del hospital después de que llegó a este hace dos días, y Hyunjin aún no les decía el resultado de las radiografías.


Choi ahora era el único en el hospital, estaba sentado en la silla aún lado de su pequeño, leyendo un libro que tanto insistía en escuchar el pelinegro.


1984


Era el título del libro.


-El ministerio del Amor era terrorífico, No tenía ventanas en absoluto.Winston nunca había estado dentro del minimor, ni siquiera se había acercado a medio kilómetro de el...Era imp-


-Te amo...-la dulce voz del Omega se escuchó en la habitación, interrumpiendo al peliazul, llamando la atención de este- te amo mucho Soobin...


-Lo se ovejita, yo te amó aún más mi enanin, ¿Por que lo dices?-


Won, le quitó el libro de las manos con delicadeza y lo dejo en la mesita, agarrando sus manos, entrelazandolas.


-Yo...estoy seguro de que si Hyunjin aún no lo ha dicho no es bueno,así que solo quería recordartelo Binie-sonrio-


Una bella sonrisa adorno el rostro del Alfa peliazul, besando la frente de su pequeño.


-Ya veraz que no es nada amor-


El sonido de la puerta ser habierta los interrumpió, ambos voltearon, encontrandose con Hyunjin, atrás de el estaba Félix, el Rubio miro a ambos con lastima, se veía el rastro de lágrimas en las mejillas de los Hwang.


-Jungwon...quiero hablar contigo a solas...-


Won inseguro asintió con la cabeza, y Soobin salió después de una mirada de su esposo.


Una vez solos, Hyunjin se acercó a el con un sobre, y se lo extendió, Jungwon lo agarro con mirada confundida.


-Son los resultados de tus estudios y radiografías...-


El Omega sin saber que decir los abrió rápidamente, quedó atonito ante las letras en los estudios, y rapidamente vio las radiografías, no...


-¿Q-qué es?...¿Qué esto Hyunjin?...-pregunto, sus ojos cristalinos-


El castaño lo miro con lágrimas en los ojos.


-Jungwon...tienes la misma enfermedad que Jeongin...l-la convulsión se debió a un derramé, encontré un gran tumor en tu cerebro, este creció al no tratar las náuseas y dolores de cabeza...-


-P-pero lo puedes operar, ¿Verdad?...-


-Esta en un punto profundo, si te opero es casi posible que mueras en la neurocirujia...-el alfa dejo salir más lágrimas y un zolloso salió de sus labios- no puedo hacer nada...lo lamento tanto...-


Jungwon dejo salir el llanto que se había aguantado, empezando a negar con la cabeza.


-N-no...no.. no...no...¡¡No!!-


El grito desgarrador de Jungwon obligó a Soobin a entrar, rápidamente abrazo a su esposo, sin entender que pasaba, el pelienegro se aferró al cuerpo de su amado, empapando su camisa con lágrimas saladas.


-¿Qué paso Hyunjin?...-pregunto a su amigo, queriendo saber el por qué su amado estaba en tal estado-


El castaño solo nego con la cabeza.


Soobin rápidamente se separó de su pequeño, agarro los hombros contrarios, sacudiendolos de la frustración.


-¡¡Hyunjin, habla, di algo coño!!, ¡¡¿Qué le pasó?!!, ¡¡Maldita sea di algo!!-los que se encontraban cerca de la habitación le miraron-


-So-Soobin...-


Hyunjin no pudo más y lloro, no podía decircelo a su amigo....no podía...era duro... Soobin no lo soportaría...menos los señores Yang...


-¡¡¿Por que lloras?!!-las lágrimas también traicionaron al peliazul, Hyunjin nunca lloraba...- ¿Q-qué le pasó Hyunjin?...p-por fav-vor...dímelo...


Hwang levantó la Mirada, tratando de tranquilizar sus lágrimas.


-Creo que será mejor que hablen...-y dicho eso salió.


Choi volteo a su esposo el cual lo miraba empapando de lágrimas, y se acercó a el, agarro su mano y la besó, acariando está, Jungwon sonrió.


No podía decirlo, Soobin y el habían soñado con un futuro.


-L-lo lamento bi-binie...-la voz entrecortada de Jungwon rompió a Soobin-


-No tienes por qué pedir perdón amor...todos lloramos y tenemos momentos mal-


-Me voy a morir-


Todo se detuvo en ese momento...


-¿Q-qué?...-la voz temblorosa de Soobin se escuchó-


Jungwon susurro las mismas palabras del joven de bata blanca, Soobin no podía escuchar...era como si estuviera sordo, y el corazón ya no le latiera...


El joven Alfa peliazul se acurrucó en su cama, dejando mojar la almohada con sus lágrimas y abrázarse a si mismo, tenía frío...mucho frío....


El departamento era solitario y frío...en tan sólo pisarlo sentías el dolor y pena de ese pobre jovén el cual no podía superar la idea de perder a su amado.


Tenia planes a futuro con su

esposo, ni siquiera lo había podido llevar de viaje, ni siquiera habían comprado una verdadera casa grande y acogedora, ni siquiera habían tenido su propia familia....Un gran vacio se formó en su interior, sus párpados no podían cerrar, y no fue capaz de volver a visitar a Jungwon en el hospital alrededor de unas tres semanas después, ya que el menor se había quedado para hacer unos estudios, quería olvidar eso y vivir con su pareja la vida que soñaron, pero ahora ya no podrían...había arruinado todo su futuro, futuro el cual ambos anelaban...


El sonido del timbre resonó en el solitario y silencioso departamento, Soobin no tomo interés en pararse si quiera, cerrando los ojos con intención de ignorar el sonido que se había vuelto irritante.


Pero no lo logro, sus ojos se abrieron al escuchar como alguien entraba a su habitación, volteo dispuesto a reclamar a esa persona, pero al verla no pudo...


Guardo silencio y trato de no notarse tan decaído y destrozado al ver cómo Jungwon se hacercaba a el, el menor se veía triste.


-No fuiste a recogerme ni visitarme...mis padres me trajeron...yo... empezaré un tratamiento y-


-¡¡Pudimos haberlo extimparlo¡¡...¡¡Te dije que fuéramos al doctor!!, ¡¡Te dije que no era normal!!-grito, Won se encogió, Soobin nunca le había gritado así...-


-Y-yo...lo siento...pero ya no hay nada que hacér, me duele que el hombre que he amado me trate así...-


Soobin miro a su pareja, el pelienegro lloraba en silencio mientras jugaba con sus manos, Choi no supo que decir.


Ambos se encontraban en la calle, habían salido a comprar unas cosas para su casa, Jungwon tenía una radiante sonrisa, como si nadie le pudiera quitar está, Soobin admiro a su amado esa mañana.


Habían olvidado lo del conflicto y se habían concentrado en pasar tiempo juntos, el menor había dejado su trabajo siendo despedido cálidamente, los dolores de cabeza habían aumentado y las náuseas eran frecuentes, ya había pasado un mes.


Un mes menos para el pequeño...


Choi iba agarrado de la mano con su esposo, este iba hablando de como quería la cena y el llevaba cargando las bolsas con su mano libre, hasta que el Omega paro su paso, el mayor al ver dónde estaba atento su pareja sonrio delicadamente.


Centro de adopción


-¿Quieres entrar?-


El pelienegro lo miro sorprendido.


-¿Seguro Binie?-


-Claro amor, quiero consentirte, podemos pasar si tú quieres-


-¡Si!-solto animado, entrando al edificio,siendo seguido por su dulce esposo-


Ambos veían a los niños, estos jugaban y corrían de un lado a otro, la trabajadora ahí solo les hablaba de ellos y como estos se estaban criando, Jungwon escuchaba y veía todo con un brillo en los ojos.


-Esta es el área de bebés-dijo la castaña, abriendo una puerta-


Ambos entraron, Soobin sonrió ampliamente al ver a los pequeños bebés en cunas, y se acercó a su pequeño, viendo ambos a los cachorros.


-Es muy bonito...-la dulce voz del alfa se escuchó, parándose a ver a un niño en especial-


El menor dirigió su vista a dónde miraba con tanto cariño su amado, y sus ojos brillaron y el corazón se le derritio al Verlo.


Un lindo bebé de piel lechosa, pequeños cabellos rubios, con boquita inchadita y nariz de botón, con ojos raspaditos, los ojos de ambos se cristalizaron al ver al infante mientras una sonrisa se asomaba en sus labios.


La encargada notó eso, hacercandose mientras veía al pequeño.


-Es el nuevo, llegó apenas unos días, lo dejaron en la puerta, no tenemos informes de el, solo su nombre, edad y nacionalidad-dijo, los menores la miraron al instante- Nishimura Riki, es un bebe de un año y nacionalidad Japonésa muchos lo han querido adoptar,pero lo rechazan ya que el trámite de adopción se les hace caro.


Soobin sonrió una vez más, viendo a Jungwon jugar con el bebé, y se volteo a la trabajadora solo para preguntar una cosa.


-¿Cuánto cuesta la adopción del niño?-


Jungwon estaba feliz, la hermosa melodía del ahora pelicaramelo se mezclaba con las risas de Soobin y el bebé en sus brazos, al parecer el pequeño Niki amaba la música.


Igual que las letras en la arena..

Dónde las olas pasaron,

Siento que vas a desaparecer...

A algún lugar lejano,

Te extraño de nuevo y te extraño más...


En mi diario,

Todas las palabras que...

No te puedo mostrar

Es que te amo...


Esta noche voy a enviar el brillo de una luciérnaga...

A algún lugar,

Cerca de tu ventana,

Espero que sea un buen sueño...


Cuando el pelicaramelo vio como los ojitos del lindo bebé en sus brazos se cerraban lentamente y sonrió, dejando un beso en la cabezita de Niki, Soobin se hacerco, dejando un beso en la mejilla del bebé y uno corto en los labios de su omega.


Jungwon solo sonrió y dejo al pequeño en su cuna, saliendo de la habitación junto a su esposo.


-Es un dormilón, creo que será beta-dijo, una vez llegaron a la sala-


-Tu canto es muy dulce, creo que Niki lo ama al igual que yo-


Soobin abrazo a su esposo por los hombros hacercandolo a el, le gustaba cuando su Omega cantaba para el y su hijo.


Había pasado cuatro meses, Hyunjin le había realizado una Radioterapia de intensidad modula a Jungwon, el menor estaba más débil después de ello, y su cuerpo había aceptado la Radioterapia y los medicamentos otorgados, no se había caído su cabello, y eso alegro un poco al menor, los señores Yang estaban decaídos igual, perderían al único hijo que les quedaba por la misma enfermedad...


Soobin estuvo a su lado todo el tiempo, pero al ver cómo después Hyunjin parecía más ocupado en tratar a su pareja le iso preocuparse, significaba que tal vez su ángel no esté avanzando...


Pronto el menor cayó dormido, Soo acariciaba su cabello, admirando a su esposo durmiendo como un bebé, miro el cuello de este, una linda marca resaltaba en este, daría lo que fuera por presumir al mundo el amor de ambos...sonrió al ver cómo las manos del Omega se movían y tomó la cámara a su lado.


El flash salió cuando el botón fue apretado.


La primera foto salió...junto a el reloj marcando las doce de la noche....y una noche más...una noche menos...


El quinto mes paso, la familia más unida de lo normal se veía bien y feliz, en cambio los tratamientos no funcionaban...y Jungwon sufría cada vez más, los dolores eran más fuertes y frecuentes, a cada rato la nariz sangraba a mares, y las náuseas no paraban ni un segundo, había tenido que empezar a usar lentes, su vista ya no era buena...


Por un segúndo Soobin pareció enojado con Hyunjin, pero estaba consciente que el Alfa castaño no tenía la culpa de que los medicamentos no funcionarán, nadie la tenía, menos el pequeño Omega.


Estaban sentados, esperando a Hyunjin con los resultados del quinto estudio.


Sus manos entrelazadas cada vez hacían más fuerte el agarre, Jungwon tenía pequeñas lágrimas en sus mejillas, no esperaba un buen resultado...


La puerta fue habierta, y el castaño entro, cabizbajo se dirigió a su silla, sentandose en esta mientras aventaba el sobre a cualquier lado y se cubría el rostro.


-Y-yo...en Japón hay un tratamiento, conozco a un doctor ahí, te puede hacer una branquioterapia si le digo que yo soy tu Oncólogo -Hwang levantó la vista, escribiendo algo en su libreta- te dare una orden enseguida para que...


-Hyunjin...¿Para que es la Branquioterapia?...-


La dulce voz del pelicaramelo llamo la atención del mayor, este dejo salir una lágrima al ver ha su ex cuñado, de alguna manera trataba de hacer lo que sea por Jungwon, quería hacer lo que no pudo por Jeongin...


-L-lo lamento Jungwon...en serio lo lamento...e-el...e-el tumor...-paro, ya no podía hablar-


Ese susurro le dijo todo a la pareja, llanto se escuchó fuera de está... todos sintiendo pena por las tres personas dentro.


Las semanas pasaron y claramente, la Branquioterapia no funcionó aunque el doctor de ahí iso lo que pudo, incluso Jungwon se había llevado bien con el, unos días después habían internado al menor en el hospital después de que el peliazul lo llevará a urgencias cuando tuvo una convulsión mientras jugaba con Niki, Soobin no puso resistencia en ello si era por el bien de su pareja e hijo.


Al mes, Hyunjin no perdió tiempo y realizó una Quimioterapia tras el fracaso del tratamiento de Japón, más está tampoco funcionó...


Cuando el cabello de Jungwon empezó a caer, este se mostró aterrado con ello, incluso lloro del miedo que tenía, más Soobin le dijo que pasaría y con ayuda de Félix Corto el cabello de su amado para que esté no decayera de verlo caer lentamente.


Otra etapa de medicamentos empezó y el cuerpo del pequeño Omega lamentablemente no lo acepto, eso preocupo a todos. También comenzó a tener vómitos y úlceras en la boca, efectos de los remedios, su peso bajo y se sentía frágil, como si fuera un cristal a punto de romperse. Un día divago en su mente y se dio cuenta que si esto no lo salvaba nada lo haría. Su cuerpo estaba muy débil para poder someterse a una neurocirugía y las dosis que dijeron que lo ayudarían se sentían como si le enfermaran más, eso preocupo a todos, más Hyunjin siguió con ello, para hacer que el cuerpo de Won lo aceptará.


Al séptimo mes lo mando a otro tratamiento en París, y al llegar le realizó la última Quimioterapia, cual tampoco funcionó y siguió con los medicamentos, pero mientras más insistía....menos tiempo tenía el menor de convivir con los que ama...


Cuando llegó el tiempo donde se dieron cuenta que ya no había nada que hacer, Hyunjin dejo de insistir y dejar que Jungwon fuera a pasar su últimos meses con su familia, ahí fue cuando la pequeña flor de la esperanza nació, Won pudo estabilizarse en su casa, se le permitió tener una cama ortopédica, mascarillas y una silla de ruedas que realmente usaba al ya no tener fuerzas y buena Vista, Muchas veces se negaba a quedarse en la cama dormido, prefería encender la televisión, jugar con su pequeño y pasar tiempo con su Alfa a pesar de que el cansancio se instalaba en sus parpados aun quería vivir.


Aun tenia ganas de seguir viviendo.


Soobin noto como su esposo a pesar de estar en la orilla de la muerte aún tenía esa bella luz de siempre, se la pasaba riendo, jugando, he cantado, cuánto extrañaría la voz de Jungwon...


Los días pasaron, Won se sentía aterrado, pero no podía mostrarse así, prefirió mostrarse fuerte para su familia.


Una noche, mientras veía a Niki caminar hacia el, este le llamo mamá de la nada, lloro de la emoción, había visto a su hijo caminar hacia el y decirle mamá...había escuchado la primera palabra de su pequeño cuando tenía meses de vida.

Desde esa noche el pequeño Niki no paró de decirle mamá cada segúndo por dos días, Soobin lloraba cada vez que veía esa imagen, sus amores eran unos angelitos.


Se encontraban en la sala, la luz de la luna se traspasaba por la ventana, eso le gustaba a la pareja, mientras Jungwon cantaba una canción y bailaban lentamente por la sala, las manos del peliazul acariando dulcemente la cintura de Jungwon y las pequeñas manos del pequeño jugando con su cabello ahora negro, la dulce voz de Jungwon encantado al mayor.


-Me duele esto...-susurro Soobin, con los ojos cristalizados-


-Ambos sabíamos que algún día nos teníamos que despedir Binie...-


Soobin se separó, para mirar a su esposo.


-Esto duele mucho Woonie...me duele tener que despedirme de ti...sin ti es como la vida me faltara, como si cada dia se nublara y despertar fuera un castigo...-dijo entrecortado, resistiendo sus propio llanto Jungwon agarro sus mejillas con una calida sonrisa , limpiando sus lágrimas- Won te amo...no quiero decirte adiós...decirte adios a ti es como decirle adios a mi alma y mi corazón...


-Solo hazlo en el momento...yo te ayudaré...-murmuro con la voz entrecortada, su corazón estaba lleno y herido con las palabras de su Alfa, su compañero del destino-


-Pero ya no estarás aquí...no podré amor...no creo poder hacerlo...-


-No lo tienes que hacer ahora...yo te prometo que estaré aquí siempre...pero tu prométeme que lo harás amor...-


-Te lo prometo mi vida...lo haré por más que duela...-


-Te amó...-


-Yo te amo más...-


Y se unieron en un dulce beso, donde se demostraban lo que se amaban....un beso dulce...con amor... cariño...


-¡Mamá!-


La linda voz del pequeño Nishimura llamo la atención de los dos mayores quienes se separaron entre risas, cargaron al pequeño, sonríendole.


-¿Qué cariño?, ¿Quieres comer?-


-¡Chi!-respondio inocentemente-


El pelienegro soltó una risita dirigiendose a la cocina mientras era seguido por Won, sus dos angeles comieron bien ese día, entre bromas y risas.


Jungwon se la paso mirando e escuchando a Niki ese día, le gustaba hacer feliz a su pequeño, cuando esté se durmió, se dirigió con su esposo, dejando que esté lo abrazara.


-Binie...-susurro, el mayor movió la cabeza, indicando que escuchaba-


-Prometeme que Niki no sabrá la verdad...-


Soobin le miro en ese momento.


-P-por fav-vor amor, promete que Niki nunca sabrá lo de la adopción...-dijo, lágrimas cayendo por sus regordetas y pálidas mejillas-


-Te lo prometo amor...-


-¿Te puedo pedir una cosa más?...-pregunto el Omega con las mejillas coloradas-


-Lo que quieras ovejita-


-Poseme...-susurro, el Alfa le miro sorprendido- por favor...quiero ser tuyo una última vez...


Soobin asintio con la cabeza, besando a su esposo, como si el mundo se fuera a acabar, y lo cargo dirigiendose a la habíatacion y recostó delicadamente el cuerpo de su amado en la amplia cama, separandose para mirarlo a los ojos, cada uno perdido en la mirada del otro.


-Eres hermoso...-susurro Soobin, acariciando la mejilla del menor volviéndolo a besar-


Esa noche los jadeos de placer se escucharon en esa habitación, el cuerpo del pequeño y dulce Omega estremeciendose ante el toque y caricias de Choi, tan sumiso... entregándose una última vez al hombre que ama...


Fue una noche la más perfecta...


Y fue una noche la última...


La luna estaba hermosa esa noche tan oscura...y las estrellas eran más brillantes de lo normal, Jungwon miraba la ventana, la galaxia en sus ojos le dejaba sentirse más vivo que los últimos meses, mientras sus labios se movían tarareando una canción que se había vuelto una de sus favoritas, mientras acariciaba la mano de su esposo que lo abrazaba por la cintura y acariaba su cabeza donde pequeños cabellos salían y miraba la cuna donde dormía su hijo.


Se volteo, mirando a los ojos a su amado, Soobin estaba sonriendo, mientras escuchaba la canción y mantenía entrelazadas ambas manos donde unos hermosos anillos adornaban estás, Won miro su mano, y sonrió al ver su anillo, la hermosa piedra brillante y los pequeños díamantes alrededor de está adorando el círculo de plata, mientras el de su esposo solo tenía pequeños díamantes y era tan liso...como si las sortijas hubieran sido echas para ellos...


Soobin agarro su cámara y les tomo una foto, con la hermosa luz de la luna, y dejo un beso en sus labios, le sonrio al interrumpir su canción.


-Te amo...-


Ambos soltaron una risita al notar que hablaron al mismo tiempo, Jungwon estaba feliz, no se sentía débil, su voz era más prendida y sus ojos eran más brillantes dejando ver su encanto mientras terminaba su canción junto a su amado...


Pensé que toda mi esperanza se había ido....

Hasta que entraste,

Mostré este cuerpo de huesos descompuesto,

Que esta vida vale la pena,

Me dio todo lo que una persona podría pedir...

Hice mi mundo tan perfecto...

Así que rezo todas y cada una de las noches,

Que este amor valga la pena...


Si no logro pasar la noche...


No me olvides...

Mantenme en tu memoria...

Déjame ser tu ángel favorito...

Solo sigue avanzando,

Recuerda

Que la vida siempre mejora...

Llora por mi, pero

Prometeme cariño,

Seguirás siendo fuerte...


Eres el hombre más extravagante del mundo...

Simplemente no puedo entender,

Soy una bomba de tiempo que está funcionando...

Todavía estás sosteniendo mi mano..

Tu dices que es amor sin el dolor...

Sin posibilidad de que se rompa

No es real....

Que nunca va a cambiar,

Y siempre te quedarás

Aquí mismo...


No me olvides...

Mantenme en tu memoria...

Déjame ser tu ángel favorito....

Solo sigue avanzando,

Recuerda

Que la vida siempre mejora...

Llora por mi, pero

Promesa cariño,

Seguirás siendo fuerte...


Mírame, mírame a los ojos...

Me has dado una vida perfecta...

Lo prometo, esto no es adiós...

Todo va a estar bien...


Tal vez la canción cantada por esas dulces voces fue la más dulce y última que iban a poder admirar de ese hermoso ángel que volvió a su hogar esa noche...


La mañana fue dolorosa para Choi...mientras lloraba a mares junto a su hijo y abraza el frágil y delgado cuerpo de su amado, admirando por última vez la sonrisa en ese pálido rostro y cantaba débilmente la canción favorita de su ángel y la última que escucho con esa dulce voz...


Soobin entro a su departamento, quitó sus zapatos e ingreso, sonrió al escuchar pasos hacercarse, volteo, encontrandose a un Niki corriendo hacia el y pronto corrió hacia su hijo, tomándolo en sus brazos.


-¡Papito!, ¡Llegaste!-el cachorro meneo sus piernitas Soobin soltó una carcajada dejando un beso en la mejilla de su hijo-


-Ya cariño, ¿Cómo te la pasaste con tío Beomi y Sunoo?, ¿Listo para ir a visitar a mami?-


El cachorro frunció el ceño.


-Sunoo no ha querido jugar conmigo!-dijo el pequeño de cinco años, haciendo un puchero al ver llegar al otro infante-


-Eso no es cierto!-solto infantil el pequeño cachorro de nueve años Sun, enseñándole la lengua al rubio-


-Ya niños, Sunoo, mejor ayuda a Niki a terminar de vestirse-


De la nada salió Beomgyu, ambos cachorros le obedecieron al instante, Niki dejo un beso en la mejilla de su padre y este le dio otro antes de dejar que el cachorro se fuera corriendo, mientras Sunoo le enseño la lengua a Beomgyu y este le miro indignado.


-Parece que no te respeta-dijo entre risas Soobin, mirándo a su amigo pelienegro-


-Solo obedece a su madre-confeso Beomgyu, cruzándose de brazos- Taehyunie si que controla a la gente


-Es eso o tú eres demasiado idiota-


Dicho eso se dirigió a su habítacion, el pelienegro le siguió, viendo como el mayor se arreglaba con un traje, azúl Rey, caundo este se dirigió al tocador Beom llevó su vista igual, sonrió al ver miles de fotos de su difunto mejor amigo ahí, al parecer Soobin tenía muchos recuerdos de Jungwon...


-Ya vamos para allá pequeña ovejita...-susurro Choi, besando una foto en especial, la foto que tomo cuando fueron a la playa a ver el amanecer, la favorita de Won...-


Beomgyu miro a su amigo, el alfa pelienegro se veia feliz, pero algo le faltaba, Soobin no había podido superar del todo la muerte de Jungwon, nadie de hecho, todos le tenían mucho aprecio al difunto Omega.


Cuatro años, hoy se cumplían cuatro años desde la muerte de ese hermoso ángel.


A los minutos Beomgyu y Sunoo se fueron, y Soobin y el pequeño Riki salieron directo a un solo lugar, ahora estaban parados ahí, frente a la piedra, mientras Niki hablaba sobre cualquier cosa y Soobin sonreía Viendo las letras en la piedra frente a el y dejaba un ramo de flores en ella.


-¡Mami!, ¡Está semana aprendí a leer!, ¡Papi me ayudó mucho, dice que tú enseñabas en el jardín al que yo voy, así que me gusta ir, pronto podré leer los libros que a ti te gustaban y vendré cada momento a leerte y contarte todo!, ¡Adsolutamente todo!-el cachorro extendio sus brazos, empezando gritar de la emoción mientras seguía hablando- un niño hoy me dijo que el si tiene mamá, pero yo le dije que mi mami era un ángel, un bello ángel, y no me importo lo que dijo por qué yo te puedo ver y me arrupas al igual que papi, te amo mami


Soobin sonrió mientras seguía escuchando a su hijo y volteo a un lado de este, una lágrima salió de sus ojos al verlo, sus cabello negro y suave, piel lechosa, boquita color fresa y sus hermosos ojitos azules... con esa hermosa sonrisa y luz de siempre, pero ahora se veía mucho más hermoso...


-Te amo Woonie...-


-Yo los amo mucho más Binie...-


El Alfa peliazul sonrió, volviendo a ver a sus Amores, Niki hablaba a su madre, mientras Jungwon solo reía con su cachorro y esposo, se sentía vivo...el dolor ya no existía...eso le gustaba...


...Pero más le gustaba ver a su familia, cantar esa bella canción junto a Soobin, y por las noches, cantarle y arrupar a su pequeño y luego bailar con su esposo con pasos torpes a la Luz de la luna mientras tararean su última canción...y al llegar el amanecer...volver a decir adiós hasta que caiga nuevamente la noche...