Bookdrabble Kisspril || Jicheol

Summary

Este es un bookdrabble que está participando en la dinámica de la página "Es de Fanfics" en su Kisspril, que es toda una semana a partir del día 23 de abril al 30 de abril. Los drabbles participantes fueron extendidos a un máximo de 1000 palabras, por lo que cada drabble es más largo que un drabble normal. Espero que disfruten conmigo esta semana de Jicheol <3

Status
Complete
Chapters
8
Rating
n/a
Age Rating
16+

Día 23: Primer beso


El silencio reinaba en el estudio de Jihoon. Se sentía la tensión fuertemente ubicada alrededor de las computadoras, justo donde estaba Seungcheol escuchando con mucho detenimiento la canción que el menor le reproducía en la grabadora.

Seungcheol frunció el ceño e hizo un sonido muy parecido al resoplar de la nariz cuando le molesta algo. Jihoon enarcó una ceja y lo miró con ambos brazos cruzados.

—No sé, creo que esta canción es un poco… —se detuvo al notar el rostro desdeñoso del castaño —. No me gusta, Jihoon, la canción no me dice nada.

El tono marcado por la frustración de las palabras de Seungcheol hicieron que Jihoon alzara la mirada al techo y suspirara con molestia.

—Estoy mezclando los pensamientos de cada miembro para que todos se sientan identificados con la canción —respondió —, no puedes solo desechar lo que sentimos.

—No estoy desechando nada, es solo que ¿cómo esperas a que los fans entiendan esto? Es demasiado abstracto.

Seungcheol sacudió la cabeza y lo miró impaciente. Jihoon cerró la laptop con fuerza y se levantó de la silla para acercarse a la ventana y tomar un poco de aire fresco. Por unos instantes, Seungcheol trató de darle otra oportunidad a la canción poniéndola desde el inicio, pero su frustración comenzó desde el minuto uno. Negó con la cabeza y lanzó un nuevo suspiro al aire.

—Esto ni siquiera suena a algo que nosotros sacaríamos en un álbum.

Jihoon miró a sus espaldas y lo observó con una mirada desafiante.

—¡No puedes seguir diciéndome cómo hacer mi trabajo, cuando tú no puedes hacer el tuyo! —lanzó con crueldad, a lo que Seungcheol enmudeció tratando de encontrar una respuesta rápida a sus palabras—. Estoy haciendo lo mejor que puedo en solo tres días, ¿crees que hago magia? ¿Quieres que saque una obra maestra en tres días?

—¡¿Insinúas que esto es mi culpa?! —Seungcheol se levantó y caminó hasta él para encararlo. La tensión en la habitación era palpable, como una cuerda a punto de romperse. Seungcheol y Jihoon quedaron frente a frente desafiando al otro a ceder primero —. Trate de que nos dieran más tiempo, pero esos imbéciles de la mesa directiva dijeron que no estábamos siendo productivos y que necesitaban un b-side cuando antes. ¡No me culpes a mí!

—¡¿Estás obligándome a ser productivo?! —el rostro de Jihoon enrojeció de la rabia —¿Y tú?

—¡No eres el único que está estresado! Seungkwan está en cama por el resfriado, a Minghao le regresaron las agruras como en el debut, Wonwoo está que no puede con la gastritis —pensó en cada uno de sus amigos, pero a ciencia cierta, Seungcheol sintió que estaba haciendo menos las necesidades de su dongsaeng —. Por favor, Jihoon, solo vamos a calmarnos y continuar trabajando.

—¿Pero qué hay de mí? —Jihoon puso las manos en su pecho haciendo un ademán de querer abrazarse, como si necesitara estar seguro en un momento de frustración constante —¿por qué no te preocupas por mí, como lo haces con ellos? No es que no los quiera, pero a mí también me duele el cuerpo del estrés, me canso… ¡SOY HUMANO!

En un momento así ¿qué podría pasar? Seungcheol tomó un paso más adelante cerca de Jihoon y lo agarró por los hombros. Por un instante, parecía que estaban a punto de estallar en un enfrentamiento físico, pero en lugar de eso, algo en el ambiente cambió drásticamente cuando percibió el cuerpo tenso del menor, algo que Jihoon también notó con dureza y respirando pesadamente, un impulso casi irrefrenable de actuar conforme su cabeza le decía inundó su cuerpo obligándolo a chocar sus labios contra los labios del mayor.

Seungcheol abrió mucho los ojos, estaba sorprendido, estaba confundido, aun así, no se apartó. El mundo se detuvo ante los ojos del líder, olvidando por completo toda la conversación de hace un segundo. Aquella disputa entre los dos quedó en un segundo plano y consiguieron concentrarse en aquel beso tan ardiente que los envolvió en una nueva sensación extraña entre el deseo y el enojo.

Unos segundos más bastaron antes de separarse. Seungcheol lo miró apaciguado y Jihoon escondió su rostro en el pecho del mayor. No quería que viera que estaba tan rojo como un tomate, que su respiración estaba entrecortada y su cabeza notablemente en las nubes. Apretó la boca y suspiró.

—¿Jihoonie? —acarició su espalda esperando a por una respuesta.

—Lo siento.

—Yo también lo siento. No debí alzar la voz, tampoco debí haberme rendido ante los directivos. A mí me interesa como te encuentras —dijo buscando el rostro de Jihoon y levantándole el mentón con el pulgar —, no quiero que te sientas mal jamás.

El mayor vio en el rostro contrario una vergüenza que crecía cada vez que continuaba mirándole a los ojos. Seungcheol sonrió y luego, ya con el coraje de volverlo a hacer, volvió a besar los labios del menor ahora a conciencia. Jihoon no se negó y afianzó el beso colocando su mano en la parte de atrás del cuello de Seungcheol.

—Me quedaré contigo y te ayudaré hasta que los dos terminemos con esto —susurró en los labios de Jihoon a lo que este asintió con agradecimiento.

Los dos continuaron frente a las computadoras, al teclado y ante todo el equipo de audio de Jihoon, cargados de más paciencia que antes, hasta que los primeros rayos de sol se asomaron por el horizonte.