Prologo
Dedicatoria:
No es quien te roba el corazón, sino quien te hace sentir que lo tienes de vuelta.
Pablo Neruda. Veinte poemas de amor y una canción desesperada.
La música está en nuestra piel.
Etérea e ingrávida, nos envuelve en notas invisibles que se enroscan alrededor del cuerpo, impregnándose de cada sensación con la que la vivimos.
Esa melodía que no puedes sacar de tu cabeza, por más que lo intentes. La oyes una y otra vez, en una repetición incesante, porque no puedes escuchar nada más.
Hasta que te hartas.
Se vuelve insoportable escuchar una sola nota más de esa canción chirriante, que te provoca escalofríos con solo sentir los primeros acordes.
Pero, sea como sea, te domina. La amas o la odias. Ya no hay vuelta atrás.
Porque está en tu piel, en mi piel, en nuestra piel.
Como una dulce sinfonía que puede enloquecer al más racional de los humanos.