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— SeHun tengo un problema, ¡mi padre me ha prohibido todo! Me ha prohibido salir a bares, dijo que me estará vigilando, y apenas de un paso en algunos esos lugares, o se me vea con algún hombre, me quitará todo; estoy desesperado hace 2 semanas que no tengo sexo y ¡me estoy volviendo loco!
— Pues llámale a uno de tus tantos novios, y mételo a tu casa de la misma forma en que tú lo haces cuando te escapas y estás castigado.
— Lo pensé, y lo intenté, pero mi papá lo suponía y puso vigilancia en toda la casa.
— Es tu culpa, te dije que debías mantener perfil bajo.
— Sí, bueno, ya lo hice, y ahora estoy castigado al extremo — Jun hizo un puchero y se cruzó de brazos — ¿No harás algo por tu mejor amigo?
— No lo mereces, y no quiero meterme en problemas.
— Simplemente, debes dejar que entre alguno de mis invitados a tu casa, y darnos un cuarto; papá confía en ti, así que si le decimos que era tu amigo, no me dirá, ni te dirá nada, y tendrás un amigo feliz por siempre.
— ¿Por siempre? Seguro, que después de 2 días me lo volverás a pedir — aquellos suspiros desgastados, demostraban lo mucho que conocía a JunMyeon
— ¿1 semana? — JunMyeon lo miró con aquellos ojos brillosos y tiernos, dando ganada la jugada con eso.
— Solo lo haré una vez, y con mis reglas.
— Claro, dímelo — Jun se le acercó peligrosamente al rostro, viéndolo a los ojos con “interés” e inocencia.
— Solo te daré una hora — Jun iba a quejarse, pero SeHun lo calló con su dedo — Mis reglas.
— Bien, veré, qué hago con ese tiempo.
— Una hora, un solo tipo, sin ruidos ni gemidos, solo en ese cuartito y en la cama. Tú vas a lavar y acomodar todo, así que si encuentro algo raro en algún mueble, le diré a tu padre.
— Le estás quitando todo lo divertido — Jun se cruzó de brazos y SeHun bebió de su té.
— Mi casa, mis reglas. ¿Vas a aceptar o no?
— No es tu casa, es de tus papás, pero bueno —dejó salir de sus pulmones un gran suspiro, y transformó su actitud — Acepto, gracias, te amo, eres el mejor amigo que pude tener — Jun besó su mejilla con emoción, y SeHun solo pudo suspirar en desacuerdo.
Sus padres eran amigos desde la universidad, y ellos al nacer también lo fueron, habían estado juntos siempre, y sé conocían perfectamente.
JunMyeon era el típico hijo de papás millonarios consentido, caprichoso, que hacía todo lo que le decían que no hiciera, que salía a fiestas, que le importaba casi nada la universidad, y que era imagen de constantes chismes; pero SeHun culpaba esa actitud, a los padres de JunMyeon, puesto que en su etapa formativa se habían concentrado más en el trabajo, que en su propio hijo, y por eso le habían dado y permitido todo, como para compensar su falta de tiempo a él. Pero a pesar de eso, sabía que lo adoraban, tal como los propios padres de SeHun, y él mismo.
Los padres de SeHun lo veían como otro hijo más. Lo veían como el hijo hermoso y social que no tenían, además de que JunMyeon con su belleza y su inteligencia (mal dirigida, según SeHun) sabía perfectamente cómo tratar a sus padres, para tenerlos comiendo de su mano, tal como a él, debía admitir.
Pero a pesar de ser un joven consentido, caprichoso, berrinchudo, y ahora un ninfómano completo, SeHun sabía que JunMyeon era tierno, amable, dadivoso, honesto, optimista, generoso, confiable y hasta cierto punto humilde.
Quizá no lo demostraba, a menudo, por sus “amigos” de la misma clase que ellos, pero cuando solo estaban los dos, disfrutaban de ir a lugares poco lujosos, de vestir ropa vieja y holgada, de ayudar a otras personas, y hacer acciones de caridad.
JunMyeon no era un chico malo, pero su entorno lo había hecho así; dejando solo a SeHun como el verdadero conocedor de la personalidad y gustos de JunMyeon.
Y si bien, los propios padres de SeHun conocían su faceta tierna, no conocían su lado depravado y manipulador; sin duda, solo SeHun lo conocía a la perfección.
Por otro lado, SeHun era todo lo contrario; siempre había sido un niño tierno y educado, y ahora que era adulto no les causaba problemas a sus padres; era alguien fácil de querer y acceder, aunque a la mayoría de las personas les daba miedo, por lo solitario y serio que era. Al contrario de JunMyeon, no le gustaba salir a fiestas, ni siquiera parecía tener deseos sexuales, según JunMyeon.
Y por eso, JiHoo y JeJin (los padres de JunMyeon) lo adoraban; para ellos, SeHun era un ejemplo a seguir, y a pesar de adorar a sus propios hijos, con el otro sentían que habían completado la perfección en hijos.
Hasta cierto punto era extraño, porque parecía que sus padres habían cambiado de hijos; ya que mientras que HyoRa y YeonSeok (los padres de SeHun) eran muy sociables, les gustaba salir a fiestas, ser el foco de atención, y sus muestras de afecto no se veían censuradas ni un poco, siendo perfecto para ellos tener un hijo como JunMyeon. Los padres de JunMyeon eran más elegantes y serios, trabajaban demasiado, y les gustaba mantener una imagen baja ante los medios, además que eran demasiado discretos en su relación; era raro verlos darse alguna prueba de afecto en público, pero según lo que contaba JunMyeon, eran unos románticos empedernidos estando solos, y su madre tenía las riendas de la relación; por lo que creían que SeHun habría quedado mejor como hijo de ellos.
Así era su situación, extraña pero cómoda. Cada vez que iban a la casa del otro, eran un integrante más de la familia, y se sentían como en casa.
Y en la parte de su relación amistosa, eran inseparables a pesar de lo distintos que eran; JunMyeon siempre acudía a SeHun cuando tenía un problema, y él lo resolvía en cada ocasión, enojándose por unos días con el otro por su imprudencia, pero regresando a él a cada llamada.
Por otro lado, SeHun siempre buscaba a JunMyeon para pasar el rato, lo hacía sentir en casa, y le era demasiado divertido estar con él. Quizá no compartían tantos pasatiempos en común, pero al final solo ellos podían hacer que el otro hiciera algo que normalmente no harían.
Al final, SeHun siempre accedía a todo lo que JunMyeon le pedía, siempre lo salvaba y ayudaba, sin esperar nada a cambio; porque sentía que resolverle la vida a JunMyeon era su propósito de vida, más cuando esos ojos lo manipulaban de la mejor manera.
Incluso él mismo, había malcriado a ese doncel, pero no le molestaba, y aunque a veces se quejara y se lo recriminara, creía que JunMyeon era perfecto, y que merecía cada cosa que hacía por él.
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SeHun: Hoy, de 3 a 4, ni un minuto más. Mis papás podrían llegar en cualquier momento.
JunMyeon: Oki
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Llego 1 hora antes de la hora solicitada por SeHun, con muchas bolsas cargando; el mayordomo le había abierto, sabiendo que básicamente era como su casa. SeHun estaba en el comedor trabajando mientras comía algo.
El alto alzó su mirada al escuchar la voz característica de JunMyeon hablar con el mayordomo, y no pudo evitar sonreír, negando al verlo llegar con muchas cosas, y casi arrastrando sus pies con esas pantuflas que eran exclusivas de él.
Pantuflas de conejo, totalmente infantiles; pero que eran un capricho más de JunMyeon.
— ¿Y usarás esas pantuflas? — SeHun señaló sus pies, mientras Jun dejaba todas sus cosas en la mesa.
— ¿Qué tiene? No es como que me las vaya a dejar cuando me atiendan — Jun lo fue a abrazar y darle un beso en la mejilla, como saludo.
— No seas asqueroso, me dejas todo babeado — SeHun intentaba alejarse, pero solo obtenía que JunMyeon lo jalara de la cabeza y pegara más sus labios húmedos en su mejilla.
— Te gusta, si no te gustara ya me hubieras dejado de hablar o algo — Jun esculcó una de sus tantas bolsas, sacando una tela.
— ¿Y eso? ¿Piensas hacer algún juego de roles? — SeHun lo molestó.
— No idiota, te compré una playera — le extendió una playera negra, algo holgada frente a él.
— Gracias, me gusta — SeHun la tomó.
— Nada de gracias, pontéela; aun así ya no saldrás de casa, ¿o sí? — SeHun negó — Entonces pontéela.
— Jun, todavía no me iba a cambiar.
— Pues ya lo harás — JunMyeon era terco, y le gustaba que las cosas se hicieran como quería, así que no le extraño sentir las manos de su mejor amigo sobre él, quitándole la camisa que llevaba.
— Me caes tan mal — SeHun se dejó quitar la camisa, y después poner esa playera negra.
— Aja, sí, me adoras desde que nací, ¿o te recuerdo cómo dice tu mamá que me mirabas por horas de tu lado de la cuna?
— Mi madre es una exagerada, yo era un bebe como tú, así que ni siquiera recuerdo eso — Jun se separó para ver el resultado, y lo miro con ternura — ¿Qué?
— Te queda genial, creí que te quedaría grande, pero se ajustó a tus tontos músculos. —SeHun a pesar de ser un casi introvertido, hacía mucho deporte, de allí su buen físico y sus fans que a la vez le tenían cierto miedo.
— ¿Entonces me queda genial o me estás ofendiendo? — SeHun se rio, y volvió la atención a su laptop.
— Los dos — Jun se acercó a él, pero SeHun mantuvo su mirada en sus asuntos — ¿Por qué no te consigues novia con un cuerpo como el tuyo? Me pregunto cómo no tienes a nadie cuando eres guapo, caballeroso, musculoso y casi meas dinero — SeHun lo volteó a ver mal.
— ¿Vamos de nuevo con eso?
— ¿Qué tiene? Es la verdad, ni siquiera eres para conseguirte un polvo de vez en cuando; seguro estás frustrado sexualmente, y no sé cómo lo soportas. Con ese cuerpo sano, seguro tendrías en tu cama a quien quisieras; en verdad, no te entiendo, eres raro.
— No, solo soy un hombre que espera acostarse con alguien a quien quiera, no me gustaría ir de cama en cama, o estar con personas con las que ni siquiera tengo un lazo afectivo. Te he dicho que las relaciones sexuales son algo íntimo.
— Qué aburrido eres, ahora ya me pondrás en cara, que me acuesto con cualquier persona sin tener un lazo afectivo con ellos.
— Te lo pongo en cara, así como tú me pones en cara, que no tengo relaciones sexuales diario como tú.
— Ya no es diario, recuerda, que llevo 2 semanas sin sexo; además, si tengo un lazo con ellos, se me hacen guapos y ya, es suficiente lazo afectivo como para ir a la cama.
— Quizás para ti, yo no podría, y no me harás cambiar de opinión; ni volverás a intentar llevarme a un lugar a conocer personas.
— Ni que estuvieras viéndote con alguien, solo quiero ayudarte a conseguir pareja — SeHun lo miró en silencio — ¿Tienes a alguien? ¡¿Y no me lo habías dicho!?
— Es de recién, he estado saliendo con una chica — JunMyeon frunció el ceño, y con fuerza de voluntad se sentó en las piernas de SeHun, viéndolo a los ojos.
No era raro para ellos, JunMyeon muchas veces se sentaba en sus piernas y nadie decía nada; era como una acción natural y que no les parecía rara a ninguno de sus familiares, ni cercanos; solo a personas que apenas conocían, y creían que eran pareja.
— ¿Cómo se llama? ¿La conozco? ¿Es serio?
— Irene, no la conoces, y supongo que sí; seguí tu consejo de salir a conocer a alguien, y ahora nos estamos viendo.
— De seguro la conociste en una biblioteca — JunMyeon lo tomó de la cara para que lo viera a los ojos — Lo sabía, tus ojos nunca mienten.
— Es mejor que conocer personas, entre muchos borrachos.
— Grosero — Jun le golpeó el pecho, y se recargó en su hombro, mirando su laptop; SeHun volvió a su trabajo, dejando a JunMyeon en su regazo.
— Mocoso, malcriado y pervertido.
— Debes presentármela, ya veré si les doy la bendición o no.
— No necesito tu bendición, ni siquiera a mis padres les pido su opinión.
— Tú sabes que soy bueno juzgando a las personas; cada vez que te digo que alguien no es para ti, acaba mal; si me agradan, duras más tiempo con ellas.
— No tiene que ver con que las apruebes — suspiró riendo. Era cómico tener un amigo así.
— Si lo tiene, ahora no me contradigas, Hun.
— Señor, llegó su invitado.
El mayordomo anunció, y ambos voltearon. JunMyeon seguía entre los brazos de SeHun, y peor aún, en su regazo.
El hombre que estaba detrás del mayordomo los miró con una ceja alzada, y sonrió al ver a JunMyeon, bien vestido y viéndose hermoso, obviamente.
— No me dijiste que haríamos un trío — dijo cuando el mayordomo se fue, y JunMyeon se removió para alzarse, pero SeHun no lo dejó, tenía una cara seria — ¿Así que te vamos a compartir? No se ve que tu amigo sea sumiso.
— No habrá ningún trío — SeHun tensaba la mandíbula.
— ¿Entonces eres su novio? ¿Te gusta ver cómo lo follan o algo así? — SeHun apretó su puño aún más.
— Hunnie, déjame parar — JunMyeon le susurró, y quitó su brazo, para que se alzara — Espérame un momento, ¿sí?
— Claro, bombón — el tipo se retiró de la habitación.
— JunMyeon ese tipo no me gusta, y te lo he dicho. ¿De todos, debiste traer a ese?
— Era el único disponible para un anuncio tan precipitado; e igual no entiendo tu desprecio a él.
— Es un idiota, narcisista, que solo te ve como una pieza de carne; ni siquiera te respeta, JunMyeon.
— El punto es que me vea solo como un pedazo de carne, ¿no? Sabes qué odio que, solo por coger con ellos, crean que ya pasaré toda la vida a su lado.
— Ya solo tienes 45 minutos, tu noviecito no es tan puntual.
— No te enojes, solo es sexo — Jun le dejó un beso en la mejilla — ¡Gracias, te juro que seré mejor amigo que antes!
SeHun suspiró estando solo, no entendía por qué JunMyeon se empeñaba en conseguir novios idiotas, que solo lo buscaban cada vez que querían sexo; cuando con su rostro, cuerpo y personalidad podría conseguirse un novio que lo adorara y pusiera de prioridad ante todo.
Pero después de todo, JunMyeon tenía razón en que él también solo los usaba; antes había tenido novios serios, pero habían acabado de forma muy mala sus relaciones.
Algunos, incluso después de que Jun los hubiera dejado, lo seguían acosando; otros incluso se habían atrevido a ponerle un dedo encima de mala forma, y otros lo habían dejado sin explicación; y en cada una de esas ocasiones, SeHun lo consoló, y cuidó.
Pero el idiota que había llevado ese día, le desagradaba desde el primer día que lo conoció; su vibra le causaba algún tipo de desconfianza, y fue peor cuando lo escucho hablar con sus amigos de “sus logros sexuales” con mujeres u hombres; supuso que si así hablaba de todos, JunMyeon no sería la excepción, y su amigo no merecía eso.
Podría ser promiscuo y libertino, pero no existió un motivo suficiente fundamentado para que pudieran insultarlo o tratarlo como prostituta. Y confirmo todas sus sospechas, cuando en otra fiesta de personas importantes, el tipo estaba allí, y mientras veía a JunMyeon les contaba a sus amigos, como JunMyeon se veía tan educado y tierno con todas las personas, pero era una completa puta en la cama, pareciendo sediento de una verga bien dura.
Cuando SeHun escuchó eso, sintió la peor repugnancia por el lenguaje del tipo, y por cómo se refería a JunMyeon que era un ser adorable a pesar de todo; y obviamente le había dicho todo a JunMyeon, pero este, en lugar de darle la razón, se había ido con ese tipo a algún sitio.
— Oye SeHun — alzó la cabeza, y no pudo evitar mirar mal a ese hombre — ¿Por qué esa mirada? Myeon acaba de decir que no eres su novio.
— ¿Qué quieres?
— Me preguntaba si tienes algunos condones y lubricante que me prestes — el tipo le dijo desvergonzado.
— ¿Qué no trajiste los tuyos? Es tu responsabilidad.
— Sí, se me olvidó por la prisa; ¿entonces tienes? Aunque sea aceite y un condón, tengo un chico urgido.
— Escucha, idiota, no tengo nada de eso — SeHun iba a seguir, pero recordó que el tipo era invitado de JunMyeon, y que debía respetar a sus parejas sexuales.
— Incluso un tipo que usa una playera negra con pantalón de traje debería tener condones, ¿eres virgen a caso?
— Te dije que no tengo, ve a comprar si tanto quieres.
— Oh vamos, te recuerdo que solo nos diste 1 hora, ya sabes, hermano, eso ni siquiera servirá para que se trague toda mi verga.
— Lárgate.
— ¿Qué?
— Lárgate de mi casa, ¿Eres sordo o estúpido? ¿No es clara la indicación?
SeHun se puso de pie, quizá se veía mal con su pantalón de traje y su playera negra casual, pero estaba perfecto para golpear a idiotas narcisistas que ni siquiera sabían respetar a los demás.
Caminó hacia él, y el tipo alzó las manos en señal de paz, pero no le importaba a SeHun, se encargó de empujarlo hasta que retrocediera.
— Vamos, hermano, solo te estaba dando los hechos, ¿por qué tanta molestia?
— Vete o te saco a la fuerza.
— Puto idiota, ni que me urgiera mucho follar un hoyo — escupió y salió de su casa azotando la puerta.
SeHun no se dio cuenta de lo que había hecho hasta que se dio cuenta de que JunMyeon lo mataría por expulsarle a su conquista, y quitarle la oportunidad de satisfacer sus necesidades básicas.
Quizás tendría a un JunMyeon enojado con él por unos días, pero al menos estaría tranquilo, de saber que le había quitado de encima a JunMyeon a un idiota.
Subió a las habitaciones, tocando la puerta del cuarto que había sido destinado para su mejor amigo.
— ¡Entra! —JunMyeon se escuchaba tembloroso y dudó en abrir.
— Soy SeHun — un silencio se escuchó en la habitación, y después pasos apresurados, hasta que Jun por sí mismo abrió la puerta, teniendo una bata y sus hombros descubiertos.
— ¿Qué pasa? — al ver las piernas desnudas de JunMyeon, supuso que el idiota ese, hasta le había pedido prepararse, en lugar de ser un buen hombre para su amigo.
— Él se fue, se canceló tu cita de sexo — JunMyeon abrió la boca sorprendido, y exhaló mucho aire, como si hubiera estado conteniendo la respiración.
— ¿Cómo que se fue? ¿Qué paso?
— Te dije que era un idiota, lo corrí.
— ¿Por qué? Me habías dado permiso de hacer esto, te dije que solo era sexo, ¿por qué lo corriste si ni siquiera iba a tener sexo contigo?
— Entonces le hubieras advertido que me hablara apropiadamente, que no le permitiría faltarte al respeto, o mínimo que no creyera que soy su amigo.
— SeHun, estúpido — JunMyeon le azotó la puerta en la cara, y SeHun solo soltó un suspiro, dirigiéndose a la biblioteca a encerrarse, sintiéndose enojado por la falta de raciocinio de JunMyeon.
JunMyeon se estaba visitando de nuevo mientras escupía maldiciones; todas dedicadas a su amigo, tan propio y educado.
Si muchas veces le agradecía, que se preocupara por él, y que lo protegiera de algunos tipos, debido a sus antecedentes de relaciones; en ocasiones, como esta, le parecía tan odioso que SeHun quisiera imponer su poder en sus parejas, como si él aprobara con quien podía acostarse.
Y no, no era como él, porque al final casi todas las parejas de SeHun le caían bien y los dejaba ser felices, aunque a él no le parecieran las personas correctas, pero nunca lo obligaba a dejarlas, o las corría de su vida.
Una vez vestido, salió de la habitación, azotando la puerta, que ni siquiera tenía la culpa de su enfado. Sabía dónde encontraría a su amigo, seguramente fundido en alguna lectura, para que pudiera relajarse nuevamente y olvidar su recién enfrentamiento.
Y tal como lo esperaba, SeHun estaba sentado en un sillón mientras sus manos paseaban por las hojas de un gordo libro.
— ¿Así de fácil olvidarás que me arruinaste mi hora de sexo? ¿Aunque acepté todas tus condiciones?
— No es que lo olvide, pero entiende Jun; así solo sea “sexo” no deberías meterte con hombres que ni siquiera te valoran o respetan. Una vez que los dejes, podrían hablar pestes de ti.
— Todos lo hacen, ya estoy acostumbrado — Jun intentó relajarse, quizá debería seguir sumamente enojado, pero se sentía más decepcionado que enojado; y al final SeHun era como su droga tranquilizante.
— Porque no buscas buenos tipos, deberías dejar de buscar solo sexo, e intentar buscar algo serio, en lugares propios; si no siempre encuentras canallas.
— SeHun, no todos los hombres son como tú, la mayoría solo piensan en sexo, o te tienen en una relación seria y después te engañan; tu idea del amor no es real, no como tú imaginas.
— Ese tipo, Zhang, era un buen hombre, te quería y te respetaba, pero lo alejaste.
— Él dijo cosas extrañas de nosotros dos, ¿cómo podría seguir con él? Ni siquiera creía que podríamos estar juntos para siempre.
— ¿Qué dijo?
— Lo que todo el mundo, que tú y yo parecemos pareja, y que en algún momento él tendría que perderme por dejarme ser feliz contigo — se encogió de hombros, y se sentó en el sillón de alado — En fin, me acabas de arruinar mi día, hazte responsable.
— No regresará, y ya acabó tu hora, ahora tendrás que esperar a que la casa esté disponible.
— Eres un mentiroso, deberías hacerte responsable de esto; después de todo, eres el culpable.
— Creí que evitaríamos ayudarnos en estas cosas, cuando lo hicimos fue incómodo después, ¿no recuerdas?
— Éramos adolescentes y ni siquiera lo hicimos como se debía, solo nos las jalamos y por eso fue espantoso; además, no te estoy pidiendo que me masturbes — Jun, le hablo con franqueza.
Justamente cuando tenían 15 años, ambos curiosos por el sexo, se habían masturbado juntos, pero ni siquiera lo habían hecho bien, o se habían provocado antes de ello; simplemente se habían bajado los pantalones y se habían tocado en el pene, uno al otro; no besos, no ponerse calientes, ni absolutamente nada; por eso JunMyeon más grande se dio cuenta de que quizá no hubiera sido tan malo si hubieran llevado más preparación.
— ¿Entonces? ¿Quieres que te penetre? — SeHun rodó los ojos, y Jun le aventó una revista.
— Eres un completo idiota, te pido que me beses.
— ¿Besarte? ¿No es muy poco para tu insaciable cuerpo pervertido?
— Para tu información, no; si me gusta el sexo, pero si son buenos besadores, con eso tengo suficiente.
— Oh, supongo que aún no te conozco completamente; tienes tu lado romántico después de todo.
— ¿Entonces me ayudarás o mejor me largo a frustrarme en mi casa? ¿Para qué quedarme más aquí?
— Alto, ¿cómo quieres que te dé una respuesta rápida? Me estás pidiendo besarte, y soy tu mejor amigo desde que éramos bebes.
— Por eso mismo, ¿no has escuchado el dicho de “los amigos que se besan son la mejor compañía”? — SeHun negó — Pues ya lo escuchaste, además tenemos la confianza, me has visto desnudo y yo a ti; solo será un beso. ¿Sí?
— ¿Y si no soy buen besador?
— Estimularé mi mente, imaginando otras cosas — SeHun se carcajeó y negó.
— Eres un pervertido, y es raro que digas que pensaras en otras cosas mientras me besas a mí.
— Bueno, entonces mejor me voy; todavía que me arruinas mi cita, eres un idiota — JunMyeon se puso de pie, decidido a irse.
— Ya, Junmy, ven — SeHun suspiró y dejó a lado su libro, palmeando su regazo — Solo un beso, ¿Sí? Por arruinar tu cita.
— ¿Pero estás seguro? ¿No te vas a sentir incómodo después? — al parecer, a JunMyeon le entró raciocinio, y SeHun se volvió a burlar.
— ¿Ahora te pones a pensar? Vamos, ven, si lo quieres, estará bien por mí. Deben existir muchos mejores amigos que se han besado.
— Solo un beso, o me volveré loco — Jun se fue acercando poco a poco a SeHun, como si sintiera timidez.
—Sí, cariño; solo no te quejes, si te arruino, la calentura — SeHun le jaló de la mano, haciendo que se sentara en su regazo, tal como en muchas ocasiones atrás.
— ¿Nada cambiará?
— No, fuimos el primer beso del otro, ¿algo cambió? — Jun negó, y pasó sus manos por los hombros de SeHun, mirándolo a los ojos — Quiero esa confianza de hace un momento.
— Tonto — JunMyeon miró la mirada con cariño de SeHun, y su sonrisa altanera. Antes de besarlo, y separarse, asegurándose del rostro que ponía SeHun.
Al ver que nada había cambiado en su mirada, volvió a hacerlo, moviendo sus labios más lentos mientras SeHun le correspondía con la misma lentitud; y al tomar más confianza, JunMyeon enredó sus dedos en el cabello de SeHun, masajeando este, mientras abría más la boca.
Después de experimentar en sus relaciones, se había dado cuenta de cuánto le prendían los besos; era un punto débil que tenía, y si sabían lo que hacían con la boca, con un solo beso, lo volvían una gelatina.
La intensidad de su beso subió, sintió la lengua de SeHun deslizarse entre sus labios, y el sonido de sus labios juntarse, incluso las manos de SeHun en sus caderas.
Nunca se habría imaginado que SeHun fuera tan buen besador.
Lo estaba haciendo perderse en la sensación del movimiento de su boca, en su olor corporal, y en sus manos, afianzándolo a él. Pudo tener suficiente con un beso, pero su amigo movía demasiado bien la boca, lo besaba con tratar pasión y sentimiento que JunMyeon bajó una mano a la espalda de SeHun, para incitarlo a más.
JunMyeon abrió más su boca para que SeHun hiciera con ella lo que quisiera, en absoluto se sentía mal.
Hasta que su cuerpo lo traicionó y movió su cadera en busca de más estímulo, rozándose con SeHun y sacándole un extraño gemido. Se separó de él, escuchando sus labios tronar y sus ojos brillosos, comenzaron a enfocar a ese atractivo hombre.
— ¿Fue bueno? — Jun asintió, sonriendo, y comenzó a agachar la mirada lentamente al pantalón de SeHun — ¿Qué? No me puedes culpar, soy hombre.
— No te culpo, es solo que pensé que no te gustaban de esta forma los chicos.
— No eres cualquier chico, Junmy. Eres precioso, genial y divertido, sería más raro que mi cuerpo no reaccionara ante alguien como tú.
— ¿Quieres intentarlo? — Jun balbuceo inseguro, cuando lo hicieron aproximadamente hace 8 años, fue un desastre, y que ahora tuvieran experiencia no aseguraba que fuera bueno.
— ¿Crees que no será tan malo como la última vez? — SeHun se rio, su pecho seguía moviéndose irregularmente por la falta de aire, y sus labios estaban hinchados y brillosos, su cabello desalineado gracias a las manos de JunMyeon.
— Espero que no lo sea — Jun puso una mano en el pecho fornido de SeHun, tanteándolo, fingiendo sorpresa; sacándole otra risa a SeHun.
— Ya, tentón — SeHun le dio un golpe en su trasero. Normalmente, hacían eso de broma. Si alguno estaba en una posición rara, se nalgeaban, o si se estaban molestando también — Hagámoslo.
— Intentaré que no sea traumante para ninguno, ¿sí? — SeHun asintió.
JunMyeon bajó más la mano, y miró a SeHun cuando tocó el sitio donde estaba el bulto de SeHun; el alto mordió sus labios y cerró los ojos, y JunMyeon acomodó su mano para agarrar todo sobre la tela.
Sorprendiéndose de lo grande que parecía, si bien se habían visto desnudos antes, nunca había puesto mucha atención al miembro de su amigo, no es como que le importará mucho, no hasta ahora, desabrocho el pantalón del alto, y bajo el elástico de su bóxer negro, viendo aquel grueso miembro haciendo contraste con su mano.
Era grande, hermoso y majestuoso, ¿Cómo no lo había notado?
— ¿Qué pasa? ¿Nunca habías visto uno? — SeHun se dignó a mirarlo, viendo cómo la mano de Jun lo tocaba.
— No como el tuyo — lo agarró firmemente cuando estuvo completamente fuera del bóxer, subiendo y bajando su mano para darle placer a SeHun; viendo cómo su amigo apretaba sus muslos y soltaba balbuceos extraños, pero sumamente sexis.
— Faltas tú.
SeHun le desabrochó el pantalón, y lo bajó un poco junto a sus calzoncillos; Jun alzando un poco para hacer más fácil el trabajo y para poder pegarse más a SeHun.
Ambos gimieron cuando sus miembros tuvieron fricción; SeHun tomó de la cintura al más bajo, mientras JunMyeon agarraba sus miembros juntos y empezaba a masturbarlos.
Ni SeHun ni JunMyeon decían nada, pero sus ojos y gemidos decían la buena experiencia que estaban teniendo. JunMyeon estaba embobado en ese miembro junto al suyo, en los gemidos tan masculinos de SeHun.
— Bésame, bésame SeHun.
SeHun lo complacío completamente, besándolo de una forma mágica, y sintiendo su corazón latir como loco; su mano subía y bajaba con mayor rapidez entre sus miembros; sus gemidos ahogados por los besos del otro.
JunMyeon se tensó cuando SeHun mordió su labio, y le indicó que estaba a nada de correrse. SeHun no parecía nada indiferente a la sensación, estaba tan duro y lleno de líquido pre seminal, contra su mano; con su pecho tensado bajo esa playera negra, y sus besos desordenados comiéndole la boca.
— Me voy a correr — JunMyeon le avisó, y SeHun pasó una de sus grandes manos por una de sus nalgas, apretándola con su mano.
Le había cubierto una nalga completa con solo una mano, y JunMyeon imaginó cómo se sentiría tener uno de esos dedos dentro de él. Corriéndose inmediatamente, entre sus cuerpos. SeHun siguiéndolo casi a los segundos, mordiéndole nuevamente su labio antes de separarse entre jadeos.
No dijeron nada mientras sus respiraciones volvían a la normalidad, JunMyeon recargándose en el hombro de SeHun mientras que escuchaba sus fuertes exhalaciones, y sentía en su mano el semen de ambos.
— ¿Fue mejor? ¿O un desastre? — Jun preguntó cuando recuperó su aliento, aún escondido en el cuello de SeHun.
— Maravilloso, supongo que hace 8 años solo lo hicimos por hacer.
— Hemos superado ese horrendo trauma, entonces — JunMyeon comenzó a reírse y salió de su escondite, viéndolo a la cara — Eres bueno besando.
— Gracias, tú también — SeHun miró sus labios, y se acercó para besarlo. Ambos correspondiendo con lentitud.
— ¡SeHun, hijo! Ya llegamos — la madre de SeHun gritó, y ambos se asustaron; separándose de inmediato para acomodar su ropa y limpiarse entre sí.
SeHun se maldijo por perder la cuenta del tiempo, y dejarse llevar completamente por ese precioso chico, que había tenido en su regazo.
JunMyeon empezó a reírse por los nervios y la situación inesperada. Había fajado con su mejor amigo que tenía una polla maravillosa.
¿La abstinencia lo había vuelto loco? Quizá sí, pero no se arrepentía de nada; incluso si no hubiera llamado la madre de SeHun, probablemente estaría pidiéndole ir al siguiente nivel.
— Péinate un poco, realmente te ves como si te acabaran de sacar la leche — JunMyeon se rio, y lo ayudó a peinarse.
— No seas vulgar, Junmy — lo nalgeo, alejándolo de él.
— ¿Más vulgar que tener su polla en mi mano?
— Shhh, no más.
— Oye, pero en verdad nunca te masturbas, ¿verdad? Sacaste como litros de semen, básicamente todo lo que había en mi mano era tuyo.
— Estás demente, ninfómano.
Hola, hola, perdonen si algo anda mal, no le se muy bien a esta app, asi que es lo primerito que subo ajajajja, ya les traje un SeHo que igualemente ya he publicado en Wattpad, me encuentro igual que aqui, por si gustan leerlo por alla, debido a que es mas seguro que actualice antes alla, que aca.