Nuestra venganza

Summary

Naruto, un niño huérfano marcado por el destino, creció bajo la sombra del desprecio y el miedo. Desde que nació, fue señalado como el portador del Zorro de las Nueve Colas, la bestia que una vez sumió a la aldea en el caos y la destrucción. En lugar de recibir amor o comprensión, fue rechazado, humillado y tratado como un monstruo. Solo encontró refugio en el hermano de su mejor amigo, la única persona que le brindó un sentido de pertenencia en un mundo que lo quería ver caer. Con el tiempo, la amargura y el dolor se transformaron en una determinación oscura. Si la aldea lo veía como un villano, entonces se convertiría en uno. No lucharía por su aceptación ni por un lugar entre aquellos que lo despreciaban. En cambio, forjaría su propio camino, uno bañado en la sangre de la venganza. Porque si la gente solo podía verlo como el demonio que habitaba en su interior… entonces les daría exactamente lo que temían.

Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
16+

Capítulo 1

Itachi- Lo siento, Sasuke y Naruto. Pero es importante que escuchen bien esto. Naruto, Sasuke, el cuarto y tercer Hokage me han ordenado aniquilar al clan Uchiha; así que necesito que me ayuden en una misión importante, porque me uniré a los Akatsuki y no volveré hasta un largo, largo tiempo. Tal vez varios años, o tal vez nunca regrese.

Decía un Itachi con una mirada seria, pero a la vez cargada de preocupación. Sabía que dejar atrás a su hermano era un peso insoportable, pero no había elección.

Itachi- Lo siento mucho, Sasuke. No quiero dejarte solo. No otra vez.

Sasuke, con apenas 7 años, lo miró fijamente, sin entender completamente la magnitud de las palabras de su hermano, pero con la determinación de no demostrar debilidad.

Sasuke- No te preocupes, Itachi Nii-san. Lo entiendo. Y además, no estaré solo, tengo a Naruto.

Dijo con voz firme, aunque sus pequeños puños temblaban levemente.

Naruto- Es cierto, Itachi Nii-san. Sasuke siempre estará conmigo. Yo nunca lo dejaría solo.

Itachi sintió un ligero alivio ante las palabras de Naruto. Acarició la cabeza de ambos con un suspiro pesado.

Itachi- Está bien, pero si sucede algo, solo llamen a Daki.

Sasuke- Okay, Itachi Nii-san.

Itachi- Y algo más, deben actuar como rivales o simplemente no se acerquen en público para que no los separen y nunca se muestren débiles ante la aldea.

Dijo a punto de irse, sabiendo que estas serían las últimas palabras que les dedicaría por mucho tiempo.

Sasuke- Está bien, hermano.

Cinco años han pasado desde la masacre del clan Uchiha. En una aldea sumida en su propia hipocresía, un chico de apenas 12 años corría a toda velocidad, escapando de unos Jonin.

Naruto- ¡Ya ríndanse!

Les da coraje que ustedes no tienen el valor de hacer lo que yo hago, ¿verdad? ¡Perdedores, mediocres, nunca me atraparán!

Se reía mientras sorteaba las calles con una facilidad asombrosa, sus pies apenas tocaban el suelo, como si la adrenalina le diera alas.

En la torre del Hokage.

Ninja- Lord Hokage, tenemos una emergencia.

Sarutobi- Espero que no me molesten con una trivialidad y no me digas que es Naruto de nuevo.

Ninja- Es que es Naruto de nuevo.

Escaló hasta los grandes rostros de piedra y pintó todas las caras de los antiguos Hokages.

Sarutobi suspiró, con la vista cansada.

De vuelta con Naruto.

Iruka- ¡Naruto, espera!

Naruto- ¡Ja, ja, ja! ¡Eso fue muy fácil!

Pero su risa murió de golpe al sentir una sombra tras él.

Naruto- ¡Ahh!

Iruka estaba justo detrás de él, su expresión era la de alguien que estaba al límite de la paciencia.

Naruto- ¿De dónde saliste, Iruka-sensei?

Iruka- No, ¿qué haces tú aquí? ¡Deberías estar en clases!

De vuelta a la academia.

Iruka- ¡Estoy harto de esto, Naruto! Tú fallaste en tu examen de graduación la última vez, y la vez anterior a esa, mañana tendrás otra oportunidad y la estás desperdiciando de nuevo.

Naruto giró la cabeza, ignorando la reprimenda. Pero en su interior, un nudo de frustración se apretaba con fuerza.

Iruka- Y como tú fallaste, todos tendrán que repasar el jutsu de transformación.

Unos minutos después.

Sakura- Bueno, llegó Sakura, hagámoslo. ¡Transformación!

Iruka- Bien, te transformaste en mi.

Sasuke miraba en silencio, pero su mente estaba en otro lado.

Pov Sasuke- Tks, Naruto, ya verás cuando llegues a casa.

Iruka- Bien, siguiente. Sasuke Uchiha.

El mencionado avanzó sin decir una palabra. Su transformación fue perfecta, como todo lo que hacía.

Iruka- Bien.

Sasuke volvió a su lugar, pero su mente estaba inquieta. Algo grande estaba por suceder esa noche, pero algo le preocupaba.

Tiempo después, ya en la noche.

Iruka- Naruto, ¿por qué pintaste los rostros Hokages? ¿Sabes quiénes fueron?

Naruto- Claro que sí. Todo el mundo lo sabe, fueron los más grandes shinobis de su tiempo, lo mejor de lo mejor. Y el Cuarto Hokage.

Se calló, un profundo enojo le revolvía el estómago.

Naruto- Fue el que salvó a la aldea del zorro de las nueve colas, fue el más sorprendente.

Dijo con una sonrisa amarga, ocultando el ardor de la soledad.

Al día siguiente, en un baño con un cartel de “Baño dañado”.

Naruto- Tks, odio a esos aldeanos. Murmura uno por aquí, otro por allí.

Sasuke- Llegas tarde.

Naruto- Lo siento, Sasuke.

Dijo con su sonrisa despreocupada, aunque sus ojos reflejaban otra historia.

Sasuke- Tsk, maldito dobe.

Naruto- No te enojes conmigo, Sasuke.

Se acercó sin previo aviso y lo abrazó con fuerza.

Sasuke- ¡Dobe idiota! Ya suéltame.

Naruto- Je, je, je.

Sin soltarlo, dejó un beso en su cuello.

Sasuke- Ven aquí, dobe idiota.

Lo agarró por la camisa y lo besó con furia, con desesperación contenida.

Naruto- Aunque seas un enojón, tienes tu lado cariñoso.

Sasuke suspiró, desviando la mirada.

Sasuke- ¿Qué dijo Itachi sobre Mitsuki?

Naruto- ¿Hoy empieza la misión, verdad?

Sus ojos azules se tornaron de un rojo carmín intenso. Un nuevo capítulo en sus vidas estaba por comenzar.

Pasaron dos horas desde el encuentro de Naruto y Sasuke.

Iruka- Bien.

Comencemos con el examen final.

Cuando mencioné su nombre.

El examen final será del jutsu de clonación.

Pov Naruto- Justo como dijo Sasuke. Poniendo sus manos en su mejilla

Naruto avanzó hasta enfrente de la mesa donde estaban las bandas y replicó un clon fallido.

Mitsuki- Iruka-sensei, falló, pero sus movimientos no estuvieron mal y logró sin dudar una réplica. Este es su tercer intento y tú sabes cuánto desea convertirse en ninja. Deberíamos darle una oportunidad de probarlo.

Pero este se enojó pensando que le darían su banda de ninja, aunque se alegró al escuchar a su sensei decir.

Iruka- Mitsuki-sensei, los otros estudiantes crearon al menos tres réplicas efectivas, pero Naruto solo creó una y mírala, es lamentable. No puedo aprobarlo.

Al final del examen ninja.

Damián- ¡Fue increíble!

Ahora somos ninjas genuinos.

Shainin- ¡Ay por Dios! ¿Puedes verlo?

Es el muchacho, escuché que fue el único que reprobó.

Dongen- ¡Ja! Pues se lo merece.

Imagínate qué hubiera pasado si se hubiera convertido en ninja, porque él es el chico de.

Naruto- Tsk.

Mirándolas desde su columpio.

Aparece Mitsuki.

Sarutobi- Sabes, Iruka, hay algo de lo que tenemos que hablar.

Mirando el columpio de Naruto, ya que se había ido con Mitsuki.

Mitsuki- Iruka-sensei es estricto, pero no está en tu contra.

Naruto- ¿Entonces por qué solo a mí?

Finge tristeza.

Mitsuki- Él desea que seas fuerte con todo su corazón.

Pero eso nunca pasará si se te dan fáciles las cosas.

Él es como tú, sin padres, ni familia.

Un rayo de enojo apareció en el rostro de Naruto, pero lo disimuló rápidamente por su misión mantuvo su compostura, mientras le mandaba a Sasuke mensajes de señas sobre lo que estaba hablando con Mitsuki. Y así se extendió la conversación hasta que anocheció.

Todo iba de acuerdo a lo que le había dicho Itachi.

Al irse Mitsuki, apareció Sasuke y le dijo lo que escuchó cuando Iruka y el Tercer Hokage hablaban.

una hora antes, con Iruka y Sarutobi.

Sarutobi- Iruka, al parecer hay un traidor que está en búsqueda de Naruto para obtener el poder del Zorro de las Nueve Colas.

Iruka- Lord Hokage, ¿qué quiere decir?

Sarutobi- Quiero decir que hay que eliminar al Zorro. Solo ha causado desastres.

Iruka- Pero Lord Hokage, si se elimina al Zorro de las Nueve Colas, Naruto también morirá y el clan Uzumaki se extinguirá.

Sarutobi- Lo sé.

Pero con un jutsu hay una pequeña posibilidad de que no muera.

Y así no se perderá el poder de los Uzumaki.

Iruka- ¿Pero por qué me está diciendo esto, Lord Hokage?

Sarutobi- Porque quiero que mantengas vigilado a Naruto.

Volviendo con Sasuke y Naruto.

Naruto- Son las 6 pm, ya me tengo que ir. Chao, Sasuke.

Le da un beso en la mejilla

Sasuke- Anda con cuidado, dobe.

Después de que Naruto tomara el pergamino sagrado, se dio cuenta de que Mitsuki lo vio, pero se retiró y Mitsuki corrió hasta la casa de Iruka, luego se dirigió a la Torre Hokage para decirles que Naruto se robó el pergamino sagrado. Sin embargo, Sasuke los estaba siguiendo desde la oscuridad para asegurarse de que sus planes salieran a la perfección.

Pero al ver que el Hokage después de ordenar que atraparan a Naruto, se sentó en frente de una especie de bola de cristal, Sasuke se alarmó porque su genjutsu no era lo suficientemente poderoso para poner en una ilusión al Hokage. Fue hacia una cueva oculta y le mandó un mensaje a su hermano.

Pov Sasuke- Tsk, Naruto, por favor que todavía no te encuentren.

Su hermano llegó repentinamente.

Itachi- Sasuke, ¿qué pasó?

Sasuke- Hermano, algo nos falló. El Hokage está vigilando a Naruto por una bola de cristal y mi genjutsu no lo alcanzará. Y a Naruto lo están por encontrar.

Itachi- Ok, yo me encargo del Hokage. Tú ve donde Naruto.

Sasuke- Ten cuidado, hermano, hay anbus.

Naruto llegó al lugar donde Mitsuki le indicó y duplicó con un jutsu el pergamino para examinarlo más tarde y antes de que lo encontraran, escondió el original y se quedó con la copia, pues se dio cuenta de que Iruka estaba cerca.

Minutos después, Iruka encontró a Naruto un poco rasguñado y cansado, pero al escuchar que solo aprendió una técnica y que por aprender este jutsu del pergamino pasaría la prueba, Iruka le preguntó de dónde sacó esa idea.

Naruto- Mitsuki-sensei me dijo al respecto, dattebayo.

Él me dijo dónde encontrar el pergamino y este lugar. Diciéndolo con su “típico” tono de felicidad.

Pov Iruka- ¿Mitsuki?

Mirando minutos después hacia atrás.

Iruka- ¡CUIDADO!

Lanzando a Naruto hacia un lado y recibiendo el ataque de Mitsuki.

Mitsuki- Veo que encontraste nuestro escondite.

Iruka- Con que así son las cosas.

Debí haberlo sabido.

Mitsuki- Naruto, dame el pergamino ahora.

Naruto- Aguarden un segundo.

¿Qué sucede aquí?

Fingiendo sorpresa y alteración

Iruka- Naruto, no permitas que Mitsuki tome el pergamino.

Eso contiene jutsus prohibidos que pueden poner en peligro a la aldea.

Mitsuki te utilizó para obtener el pergamino para su propio poder.

Mitsuki- Naruto.

Iruka solo está tratando de asustarte porque no quiere que tengas el pergamino.

Naruto- ¿Ah?

Fingiendo sorpresa

Iruka- Deja de mentir, Mitsuki.

No dejes que te engañe, Naruto.

Mitsuki- No, jajaja.

Te diré quién realmente miente.

Iruka- ¡NO, MITSUKI!

Mitsuki- Han estado engañándote toda tu vida, Naruto.

Desde el decreto de hace 12 años.

Naruto- ¿Qué decreto?

Mitsuki- Todos lo saben, excepto tú.

El aire se volvía pesado, cargado con la furia contenida de una tormenta a punto de estallar.

Iruka jadeaba, sus heridas sangraban profundamente, pero aun así se mantenía en pie, protegiendo a Naruto con su propio cuerpo. Mitsuki lo miraba con desdén, sus ojos reflejaban la frialdad de un hombre sin remordimientos.

Iruka- No le digas, está prohibido.

Rogó Iruka, con la voz quebrada por el dolor.

Mitsuki sonrió con crueldad.

Mitsuki- El decreto es que nadie debe decirte sobre el Zorro de las Nueve Colas que está dentro de ti.

Avanzó un paso, disfrutando la expresión de confusión y terror en el rostro de Naruto.

Mitsuki- El espíritu del monstruo que mató a cientos de aldeanos y destruyó la aldea está dentro de tu cuerpo.

El silencio se hizo insoportable.

Mitsuki- Tú eres el Zorro de las Nueve Colas.

El mundo de Naruto pareció colapsar en ese instante. Sus manos temblaban, su respiración se aceleraba. Un escalofrío recorrió su espina dorsal, pero no fue por sorpresa sino por una emoción que disimuló con enojo y miedo.

Iruka- ¡Detente!

Gritó Iruka, clavando sus propias uñas en su carne, tratando de soportar el dolor físico y el emociona.

Iruka- No le hagas esto.

Pero ya era demasiado tarde. Mitsuki lo sabía. Había sembrado la semilla de la desesperación en Naruto.

De pronto, el aire vibró con una energía oscura. Naruto sintió su sangre hervir, su piel quemar. Algo dentro de él rugía, despertando.

Mitsuki no perdió la oportunidad.

Con un movimiento veloz, se lanzó contra Naruto, su kunai brillando a la luz de la luna. Pero antes de que pudiera alcanzarlo, Iruka se interpuso una vez más. Un grito ahogado escapó de sus labios cuando el arma se clavó en su costado.

Naruto- ¡Iruka-sensei!

Naruto gritó con desesperación, sosteniendo a su maestro antes de que cayera al suelo.

La sangre manchaba sus manos, su ropa y su alma.

Iruka, con su aliento entrecortado, tomó la mano de Naruto y la apretó con fuerza.

Iruka- Naruto, tú no eres un monstruo.

Su voz era débil, pero en sus ojos no había duda.

Iruka- Yo sé lo que se siente estar solo, sentirse vacío.

Iruka- Pensé que nunca importaría a nadie, que nunca recibiría amor. Pero no quiero que tú pases por lo mismo.

Naruto sintió un nudo en la garganta.

Naruto- Sensei.

Pero la voz burlona de Mitsuki lo sacó de su dolor.

Mitsuki- Qué conmovedor, pero deja de mentirle.

Se inclinó sobre ellos, disfrutando el momento.

Mitsuki- Tú lo odias, Iruka. No olvides que este mocoso es la razón por la que tus padres murieron. En el fondo, desearías que nunca hubiera nacido.

El rostro de Iruka se endureció.

Iruka- Eso no es cierto.

Mitsuki- ¡Por supuesto que lo es!

Y tarde o temprano, él lo sabrá. No importa cuánto lo protejas, cuánto le mientas. En el fondo, Naruto siempre será una bestia.

Naruto bajó la mirada. Su mente estaba tranquila aunque en el exterior se veía alterado, porque esas palabras ya se lo habían dicho miles de veces, para después salir corriendo hacia dentro del bosque.

Mitsuki- Mira sus ojos, Iruka.

Susurró Mitsuki con satisfacción.

Mitsuki- Es la mirada de la bestia.

Iruka, con su cuerpo debilitado, miró a Naruto y su corazón se detuvo por un instante.

Los ojos de Naruto brillaban en la oscuridad, teñidos de un rojo profundo, con pupilas rasgadas.

El aire se cargó de una energía peligrosa.

Iruka- No, Naruto no es así.

Susurró Iruka, como si intentara convencer tanto a Mitsuki como a sí mismo.

Mitsuki sonrió con arrogancia.

Mitsuki- Patético.

Chasqueó la lengua y giró sobre sus talones.

Tan pronto como elimine a Naruto y obtenga el pergamino, volveré por ti.

En la Torre Hokage el Tercer Hokage observaba la escena desde su bola de cristal, su rostro marcado por la preocupación.

Sarutobi- Esto no es bueno.

Pov Sarutobi- Mitsuki tenía una lengua afilada, y sus palabras eran veneno puro. Sabía exactamente cómo herir a Naruto en lo más profundo. Si el chico continuaba sosteniendo el pergamino, el sello que contenía al Zorro podría debilitarse y si eso ocurría, todos pagarían el precio.

Un golpe en la puerta interrumpió sus pensamientos.

Sarutobi- Adelante.

Un ambu de máscara de halcón entró con unos documentos. Pero cuando Sarutobi tocó el sobre, sintió una punzada de mareo. Su visión se nubló por un instante.

Sin darse cuenta, cayó en un genjutsu.

La figura de Itachi Uchiha se desvaneció entre las sombras.

Volviendo con Naruto.

Iruka- Naruto, todo lo que te dijo Mitsuki es mentira.

Dame el pergamino.

Recibió un golpe de Naruto.

Mitsuki- ¿Cómo supiste que no era Iruka?

Una niebla salió de ambos.

Iruka- Porque yo soy Iruka.

Mitsuki- Sigo sin entender, porque proteges a ese monstruo.

Él mató a tu familia.

No lo entiendes, Naruto es igual a mi. El quiere el pergamino para su propio poder y venganza. Así como los monstruos, él destruirá la aldea.

Iruka- Tienes razón, pero así no es Naruto. El se esfuerza para todo, supera sus límites

Mitsuki- Qué tonterías dices. Te iba a dejar para después, pero ahora solo quiero eliminarte.

Una hoja cayó dejando a Iruka en el mismo genjutsu de Sarutobi, mostrando una realidad que no era.

Mitsuki se quedó en shock, pero eso no duró mucho ya que Naruto salió.

Naruto- Hola, Sensei.

Mitsuki- Tch, así que estabas escondido como la rata que eres.

Gruñó Mitsuki, pero su voz carecía de la misma confianza de antes.

Mitsuki estaba a punto de atacar de nuevo cuando algo lo detuvo.

Un escalofrío le recorrió la espalda.

Un susurro.

Un sonido seco, apenas perceptible.

Cling.

El leve roce de metal contra la piel.

Un kunai había cortado su mejilla.

Mitsuki llevó la mano a la herida, con los ojos abiertos como platos.

Mitsuki- ¿Qué?

A la luz de la luna, una silueta apareció al lado de Naruto.

Sasuke Uchiha.

Su mirada oscura estaba fija en Mitsuki, con la frialdad de un asesino.

Naruto aplaudió lentamente, con una sonrisa torcida.

Naruto- Vaya, vaya, qué decepcionante.

Mitsuki sintió un nudo en la garganta cuando los ojos de Naruto se encontraron con los suyos.

Eran rojos como la sangre.

Eran los ojos de la bestia.

Mitsuki- ¿Qué demonios?

Tus ojos.

Naruto avanzó lentamente hacia Mitsuki, su voz resonando como un eco en la noche.

Naruto- Dime, Mitsuki-sensei.

¿No fuiste tú quien dijo que estos ojos son de un monstruo?

El aire vibró con una presencia abrumadora.

El suelo crujió bajo sus pies.

El chakra de Naruto se filtró como una sombra viviente, envolviéndolo en un aura carmesí.

Naruto- Entonces.

Susurró Naruto, inclinando la cabeza, con una sonrisa que no era suya.

Naruto- ¿Qué tan monstruo quieres que sea?

Continuará.