Recuperando tu Amor

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Summary

Dabel nunca pensó que su matrimonio se desmonaria tan pronto como llego, aunque sabía que Tadeo jamás la amaría, nunca perdió la esperanza de ser correspondida, pero sobretodo, nunca pensó que la traición llegara de la persona más cerca de ella. Sabia las consecuencias de casarse con él, y las reglas que el mismo Tadeo había impuesto en su matrimonio, un salvavidas como ella lo decía, despreciada por sus padres sin comprender porque tanta diferencia, ahora las cosas han cambiado y la llegada de ella, ha hecho una tormenta oscura en su matrimonio. —Sabes que nunca te amé, que solo me casé contigo, para vengarme de ella. —Y eso lo sé perfectamente. —¿Y qué ha cambiado ahora? No vengas que estas celosa, es la mujer que siempre ame, y que siempre desee casarme con ella. —Dabel, le dolía sus palabras, pero era mejor tomar su dignidad y dejarlo libre con ella. —Yo no seré la otra. —¿La otra? Nunca lo has sido, porque nunca te he tocado, ni deseado en mi cama, no me inspiras hacerte mía —Entonces, tanto te me desprecias, lo hare fácil para ti. —Tadeo solo negó burlándose. —Que quiero decir, con fácil —Quiero el divorcio.

Status
Ongoing
Chapters
2
Rating
n/a
Age Rating
18+

Capítulo 1

Dabel miraba el reloj con tanta impaciencia, sabía que no tardaría en llegar su esposo, aunque su matrimonio no había amor, al menos le agradaba verlo comer lo que ella misma preparaba, mas ahora, su aniversario, aunque no esperaba un regalo, su presencia esta noche estaría bien.

A pesar de que su amiga había dicho que sería como otro dia mas, haciéndole saber el desinterés de Tadeo hacia ella, nunca la invitaba a sus reuniones, incluso mucho menos convivir con sus amigos de la universidad, todos sabían porque Tadeo se había casado con ella, y ella sabía que esto sería un largo camino.

Aun así, no le importaba, ha estado enamorada de Tadeo desde la secundaria, pero el siempre había estado interesado en su hermana menos, la princesa y la consentida de sus padres, aquella que todo le pasaban y le cumplían sus caprichos mientras a ella, cualquier cosa por mas mínima le mostraban sus errores, incluso si algo salía bien en la vida de Dabel, solo quería opacar a la pobre Cataleya, su madre era especialista en hacerle ver el desprecio y la comparación.

Tal vez todo se debía a su compleción un poco robusta desde peña, comía escondidas, y aunque su nana siempre en la noche le subía algo para cenar, su madre estaba atenta en su alimentación, alejando que nunca será como su hermosa hermana que parecía que fue bendecida por la misma diosa de la belleza. Eso le causo una inseguridad en su persona, vistiéndose como una persona dejada para su joven edad.

No negaba Cataleya era delgada, y siempre tenían una risa escandalosa, llamando la atención del sexo opuesto, mientras ella siempre en aquel rincón de la pared, siendo invisible para todos, y para Tadeo.

Odiaba no ser como ella, pero a pesar de todo, no podía hacerlo, era su hermana y no tenía la culpa que ella no tuviera gracia.

Vio como ambos se hicieron novios, y como ambos compartían momentos, y como su propia hermana le hacía saber todo lo que el mismo Tadeo le hacía, disfrutando hacerla sentir mal. Conocía los sentimientos de Dabel.

—¿Crees que alguien como tú se fijaría? Mirare, ni siquiera eres bonita, deberías dejar de ver a mi novio, nos casaremos y seremos la pareja perfecta del club, no sé porque no te vas lejos.

—Porque eres así conmigo, tengo suficiente con nuestra madre.

—No importa, solo aléjate de Tadeo, me casare con él, me dio el anillo y hoy lo daremos el anuncio.

Calaba, claro que calaba, verlos anunciar el compromiso, verlos escuchar todo lo que sería su vida perfecta, y dos días antes de la boda, todo cambio, nunca entendió el motivo en aquel momento, que llevó a su hermana a cancelar el comprimido a dos días de la boda.

Solo los gritos de Tadeo pidiendo una explicación sobre la conducta de Cataleya, se cubrió la boca la saber que ella había huido con un amigo suyo, algo que el mismo Tadeo no iba a perdonar la traición, la humillación, saber que lo había engañado con otro.

Todo estaba a nada de la boda, el banquete, el salón, las invitaciones, todo, el no sería humillado, y de pronto la mirada de Tadeo cruzo con Dabel, y si era una completa locura.

Volvió a mirar la hora, era tarde, tal vez había olvidado que dia era, ¿A quién engañaba? Él nunca se acordaba, mucho menos de su cumpleaños.

Cuando se dio cuenta había despertado, la hora indicaba más de las diez de la noche, suspiro, sobándose le hombre que había quedado entumido, miro el teléfono, no había ningún mensaje salvo de su amiga.

No tuvo más remedí que responderlo, no tardo en tener su respuesta, con una molestia que ella solo suspiro, nunca le agrado Tadeo, alejando que merecía alguien mejor que un hombre que nunca la vera como su esposa, mucho menos darle su lugar. Pensó que el amor llegaría un dia, pero ese dia jamás llegó.

—Te dije que no te esmeraras, eres tonta, te quiero, pero él no es bueno para ti, deberías dejarlo, sabes que tengo razón, no ganas con ser su esposa. —la escucho decir cuando prefirió marcarle.

—Lo amo—respondí ella.

—El amor nunca será suficiente para Tadeo si no es Cataleya, menos.... Solo piénsalo, además no olvides que Cataleya regreso.

—Se lo que intentas decir, pero solo son rumores, mis padres me lo dirían, si ella regreso, y no creo que Tadeo la vea, no después de lo que paso.

—Bueno, tu misma has dicho que lleva días llegando tarde, y lo notas raro, tienes la respuesta, instinto de mujer nunca falla.

—No creo que Tadeo tenga una amante.

—Él nunca se ha querido acostar contigo, hasta cuando vas esperar, solo divórciate y di que tiene difusión eréctil, será más creíble a que digan que nunca se consumó.

—¿Y qué hare?

—Lo que haces cuando él no está, tienes un trabajo, tienes tu propio dinero, no morirás de hambre, y si es el techo vente a vivir conmigo, yo te dejare quedarte. —ella suspiro cansada, era mejor irse a la cama.

—Bueno, me acostare, supongo que me niego aceptarlo.

—Eres terca, eso es todo, eres bonita, y tienes un gran corazón, no como esa arpía, le gustan malditas, por eso uno es como es después, solo piénsalo, además tienes que tener la cabeza fresca se acerca la colección, Dabel, no le des prioridad algo que nunca te dará su lugar, es solo un consejo, y no me confiaría con tu hermana, ellos fueron pareja, se casarían, y bueno todo mundo supo que su relación era un torrente, sé que incomoda, pero tu aceptaste casarte con él, solo porque él quiso desquitarse con ella, no le funciono, amate, de acuerdo, te dejo, cuídate.

Dabel cerró los ojos cuando se fue acostar en la cama, aun no llegaba su esposa, y ya era casi media noche, suspiro, resignada, y tomo su laptop para ver la cotización con los proveedores, tenía un trabajo que empezó desde cero y se había hecho una marca, una de las más cotizadas, bajo un seudónimo, nadie sabe el verdadero nombre que había atrás de aquella marca que todas querían ser vestidas por ella.

Al prenderla algo le llamo la atención, y era ver las notificaciones de su esposo, le había prestado anoche su laptop, comentado que la suya, estaba en reparación y necesitaba enviar unos correos, dudosa lo hizo cerrando cualquier cosa que pudiera el descubrir de su otra vidasecreta, mas nunca pensó que su esposo olvidara dejar su aplicación de celular sincronizada en su laptop, dudo en ver las notificaciones, pero no pudo resistir cuando noto un mensaje que le llamo la atención, sobre todo, que la imagen mostraba unos labios carnosos, le dio clic y tal vez nunca debió ver aquello.

Los mensajes, las cosas que esa mujer decía, y lo que su esposo respondía, el corazón se le estrujo completamente, sobre todo, el ultimo mensaje donde le enviaron una foto de él, celebrando con unos amigos y el tomando de la cintura aquella mujer besándola en el cuello.

Sintió el cuerpo hormiguear, incluso sus manos se paralizaron, pero sobretodo, su curiosidad fue más cuando intento hacer zoom, a la foto, viendo a la mujer que su esposo sostenía.

La decepción llegó y los ojos se le llenar de lágrimas, después de todo, nunca sería ella, nunca sería la mujer que el viera como lo hace con ella, y a pesar de todo, siempre la iba a preferir a ella.

“Por aquellos tiempos, que a pesar de todo nunca se olvida” decía, sus labios temblaron y cerro la pantalla, haciéndose ovillo, su hermana siempre ganaba, su hermana, había vuelto, y solo para recuperar lo que había dejado.

Pero más le dolió fue la respuesta de el “Siempre ha sido la mujer que he amado” con eso cerro los ojos y deseo esa noche no llorar más.