Sin rostro
¿Quién eres? ¿Por qué no puedo recordarte? Me duele el corazón solo de pensarlo.
Eras alguien cálido; tu sola presencia era capaz de calmarme. Me sentía segura siempre y cuando tú estuvieras ahí; tu sonrisa me transmitía un gran amor. Pero... También desprendías una gran melancolía; puedo recordarte apoyado cerca de las ventanas, observando, quizás anhelando algo que no podías tener, ¿o esperabas a alguien? No lo sabré nunca. Porque no puedo recordar ni siquiera de qué color eran tus ojos y lo único que puedo asegurar es que me amabas.
El olor de las hierbas me hace sentir cerca de ti, no sé el motivo. Te busco en cada persona que pasa a mi lado, pero nadie puede igualarte. ¿Por qué me dejaste?
Siempre te esperaré y querré, mi ángel.