Alternos.
En algún momento de nuestras vidas, todos nos hemos hecho la misma pregunta: ¿qué habría pasado si...? Si hubiera tomado una decisión diferente, si hubiera dicho algo más, si hubiera girado a la izquierda en lugar de la derecha, o incluso, si hubiera tomado té en lugar de café. A veces, las elecciones más triviales pueden desatar una cadena de eventos que nunca imaginamos.
Se dice que el multiverso es un entramado infinito de posibilidades, donde cada decisión, por mínima que parezca, abre la puerta a una realidad alterna. En un mundo paralelo, tal vez te convertiste en alguien completamente distinto, o tal vez sigues siendo el mismo... solo que con una vida que nunca imaginaste.
Pero, ¿podemos ver esos mundos? ¿Podemos cruzar la línea que nos separa de lo que pudo haber sido? En teoría, no. Son solo sombras de posibilidades, realidades que coexisten sin tocarse. Y, sin embargo, hay momentos en los que la barrera entre ellas parece volverse más delgada... lo suficiente como para hacernos cuestionar si, en verdad, estamos tan aislados de nuestras otras versiones.
Después de todo, el destino no siempre respeta las reglas...