Amargos Sueños.
La familia de Kiyoharu disfrutaba de un día familiar, rodeados de muchas familias, los sonidos de los juegos estaban altísimos, los gritos de los niños se hacían presentes, en una noche perfecta con el clima agradable que se podía sentir el olor de la comida pero sobre todo de los dulces. Kiyoharu observaba a los otros niños comiendo esto, a lo cuál pidió uno y sus padres aceptaron. Sus planes fueron subirse a los juegos, ir a comer y por último degustar el dulce. Todo era risa y más risa junto a un gran abrazo de parte de su madre, hasta que una nube oscura invadió el parque, haciendo que todo se volviese borroso de la nada. Desapareciendo sus padres. Kiyo sentía su brazo temblar e inesperadamente sus ojos se abrieron, sólo viendo el techo de su cuarto, suspiró y puso ambos brazos sobre su rostro, su teléfono vibraba con un gran bostezo contestó:——Buenos días.
°°° Eres un dormilón... ¿No viste las llamadas que te hice?.--Contestó con voz fuerte P´lupk.
---Lo lamento men... No me di cuenta que le bajé el volumen, es que no podía dormir luego.
°°°A caso... ¿Esa señora de nuevo te puso a limpiar la casa tan tarde otra vez?. Ella no hace nada en todo el día, cómo se atreve!.
---Ya, ya... No te molestes por eso. Mejor me voy alistar para que llegue a tiempo a clases. Es el primer día, que bueno que ya acabaron las vacaciones. Deja de enojarte y ve a cambiarte.
°°°Ah... si.. sobre eso, no iré, amanecí con un dolor de cabeza.. prefiero estar en cama, terminando de desayunar tomaré alguna pastilla.
---Mmm... está bien. Te informaré cómo estuvo. Te llamo más tarde.
°°°Si!... tienes que contarme si entró alguien guapo. Cruza los dedos men, ya es hora de que mi queridísimo amigo tenga a su big boy..--Finalizó con una risa.
La imaginación de mi amiga está por los aires, de verdad que amaneció con dolor de cabeza, no hay duda..--Pensó.
Durante clases no podía dejar de imaginarse estando en un pequeño parque acostado mientras el aire corre suavemente... y el clima es bueno. Pensando en cómo lo acariciaba su madre hasta hacerlo dormir.
Al terminar las clases se dirige al lugar haciendo lo que imaginó...
{——Ah!...¿Por que hay tanta gente?.. No era lo que tenía en mente!...Ni modos, tengo que aguantar esto a volver a casa. Esperaré a que se vayan, mientras me voy acostar un rato.}--Pensaba.
Finalizó su jornada del día. Con el estomago rugiendo de hambre recordó que en casa lo recibirían con un vaso con agua y un pan, cómo era de costumbre cada vez que llegaba tarde. Así que decidió ir al conbini más cercano.
—Es cierto!, pronto tendré mi celo, es mejor que compre las pastillas... y por ahora creo que sólo llevaré un refresco y esas galletas que tanto me gustan, que creo que están por aquí...
Makoto iba saliendo de un restaurante junto a su mejor amigo Shao.
°°°Shao dijo con urgencias:——Hermano, ¿Podemos pasar por el conbini?...Creo que la comida no ha sido buena.
Makoto preguntó:——¿Conoces alguno cerca?.
°°°A dos cuadras está uno, sólo iré por una pastilla para la agrura.
Ambos llegaron al conbini, Shao se adelantó a pedir la pastilla, mientras Makoto aprovechó por ir por algunas galletas.. enfocado en los dulces, chocó con Kiyo, quién cayó al piso.
°°° Déjame ayudarte, lo lamento... estaba buscando unas galletas y no me di cuenta. --Le tendió la mano ayudándolo.
Makoto no podía quitarle la mirada de encima, su corazón latió fuerte y trataba de no sonrojarse.
---Kiyo se levantó...——¿Galletas?. Yo también no me di cuenta, así que también fue culpa mía, no pasa nada.
°°° En verdad lo lamento. Compraré pastillas para el dolor y algunas curitas.
---No me raspé, no es necesario que gastes. No fue grave.
°°° Ah, si...está bien. Ten cuidado, que hay personas despistadas.. cómo ya te diste cuenta.--Respondió con una risa nerviosa.
Kiyoharu tomó una llamada en ese momento, se despidió. Shao encontró a Makoto y le preguntó:—¿Encontraste las galletas?.
°°°No te imaginas lo que pasó hace un momento...Choqué por accidente con una chica, con ojos claros y lindos, brillaban, aunque parecía cansada, pero aún así no se le quita lo dulce de su aroma. No se cómo no pude darme cuenta de su presencia a lado mío, fue vergonzoso al mismo tiempo.
---Oh vaya!... &...¿Dónde está?. --Preguntó curioso.
Resignado Makoto le respondió:——Ella acaba de irse.
---Es una lástima... Ah! por cierto mi madre acaba de llamar, debemos ir, sabes cómo es.
°°°Si, vamos.