Capítulo 1
El rubor de mi adre se intensifico mientras hacíamos contacto visual.
Esta no era la primera vez que atrapaba a Mama espiando, pero era la primera vez que ella me notaba viéndola.
Para mi sorpresa y deleita, ella no se fue.
Lucy estaba de rodillas frente a mí, usando un set de lencería negra. No es que cubriera mucho-la correa izquierda se había caído, exponiendo una de sus enormes tetas. Su pezón rosado estaba expuesto e hinchado, y sus bragas estaban a un lado mientras frenéticamente metía tres dedos dentro de ella.
Ella estaba mirándome, con sus labios rodeando mi verga. Aunque no podía hablar, sabía exactamente lo que estaba pensando.
Había funcionado? pregunto ella calladamente, con sus ojos en blanco de placer.
Esa no era parte del plan. A Lucy solo real, realmente le gustaba chupármela.
Mire hacia la puerta. Mama aún estaba ahí, agachada afuera de la puerta del cuarto de mi hermana. Mantuve contacto visual con ella mientras la cabeza de Lucy seguía moviéndose.
Mi verga estaba a la mitad de la garganta de mi hermana, con mi madre incapaz de desviar la mirada, el estado constante de frenesí sexual que había llenado la casa recientemente, el conocimiento de que todo era por mi-era suficiente para ponerme al límite, y empecé a moverme, escuchando a mi hermana ahogándose de placer mientras me venía dentro de ella.
Eso era todo lo que necesitaba para que Lucy empezara a venirse también...pero para mi gran sorpresa, los suaves gemidos del orgasmo de mi hermana hacían eco fuera del cuarto.
Por primera vez, note que Mama no solo nos estaba viendo.
Ella estaba tocándose mientras lo hacía.
Sesión A93:
“Ok Mama,” dije. “Que te haría querer convertir nuestra casa en un hogar nudista?”
“No quiero hablar de eso.”
“Hay alguien con quien hablarías de eso?”
“Si.”
“Me dirías quién?”
“Si.”
“Con quien hablarías de eso?”
“Otros padres.”
Sonreí. Esa era la respuesta que había estado esperando.
“Hipotéticamente: en un periodo de diez años, conocí a una linda chica y empezamos a salir.”
Asintió. Posiblemente incluso con el rastro de una sonrisa.
“Después de un año o dos, nos casamos.”
Asintió.
“Otro año pasa, y llegamos contigo con emocionantes noticias-mi esposa está embarazada. Como reaccionarias?”
“Estoy muy feliz,” respondió Mama con tono monótono.
Sesión A188:
“Hipotéticamente: Embarazo a Lucy.”
Mama gimió. Eso me tomo por sorpresa-sus ojos permanecían totalmente en blanco, su cara no se movió para nada, pero un suave gemido de excitación incontrolablemente salió de sus labios.
“Me dirías si eso te excita?” pregunte con una sonrisa, ya sabiendo la respuesta.
“No.”
Bingo.
Sesión A93:
“Tenemos un hijo. 18 años después, voy contigo por un consejo.”
Asintió.
Nunca me había saltado tanto tiempo en una sola hipótesis, pero Mama parecía aceptarlo sin problema.
“Quiero preguntarte como hablar de sexo con él.”
Asintió. El uso de “el” para referirse a mi hijo de 18 años no la detuvo para nada. Normalmente estas hipótesis requieren al menos un poco de detalle para ser efectivas-quizás Mama ya había pasado tiempo imaginándome, creciendo, sentando cabeza, teniendo hijos.
Ahora, por supuesto, tenía que ser super cuidadoso con no despertar a Mama. Ni siquiera quería pensar en el daño que podría causar si repentinamente regresaba 30 años en el tiempo, con su nieto de sexo indeterminado borrado de su mente.
“Me dirías porque no te gusta hablar con tus hijos de sexo?”
“No.”
Maldita sea, Mama.
Sesión A175:
“No quieres hablar con tus hijos de sexo, o sí?”
“No.”
Un tono rosado apareció en las mejillas de mi madre.
“Si vieras a tus hijos teniendo sexo, no querrías hablar con ellos sobre eso, o sí?”
“No.”
El rubor se intensifico.
“Si vieras a tu hijo lentamente cogiéndose a su hermana, deslizando su verga dentro de ella, llenándola tan duro que apenas puede respirar...si vieras a Lucy estremeciéndose con un orgasmo mientras es cogida por su propio hermano, no les diría nada, o sí?”
“No...”
“Qué tal si vieras que no están usando protección? Qué tal si tu única hija estuviera siendo llenada por la semilla de su hermano-qué tal si ella estuviera chillando y gimiendo de placer mientras él se venía dentro de ella. Qué harías?”
“Yo...yo...”
Los ojos de mi madre se pusieron blancos, y le tomo unos segundos antes de que se calmara lo suficiente para responder.
“No diría nada.”
Sesión A93:
Respire profundamente, intentando no gritar de frustración.
Solo había estado hipnotizando a mi madre por un par de meses, pero se sentía como si hubieran sido 6 malditos años. No importa lo que hacía, seguía pegándome contra la misma maldita pared:
“No quiero hablar de eso.”
O, peor, ella despertaba. Ella despertaba, y yo me quedaba absolutamente sin idea de porqué.
Quería golpear la pared. Quizás eso me ayudaría a romperla.
Me forcé a calmarme. Me tomo unos cuantos segundos antes de calmarme lo suficiente para responder.
Lento y calmado. No había prisa. Especialmente no con Lucy encargándose de mis necesidades sexuales, casi.
Y era importante hacer esto bien; sabía que pasaría si algo salía mal.
Déjenme explicar:
Hace seis meses, encontré una página web que te enseñaba a hipnotizar a los miembros de tu familia.
De hecho, supongo que empezó incluso antes de eso.
Desde que era lo suficientemente mayor para saber lo que era el sexo, había pensado lujuriosamente en mi Mama y mi hermana Lucy. Sus cuerpos perfectos habían sido el centro de mis fantasías desde que había tenido fantasías, y.…bueno, la página web prometía transformar esa lujuria en acción.
Resulto que, es más complicado de lo que piensan. No solo puedes chasquear los dedos, poner a alguien en trance, y despertarlo como tu esclavo sexual.
Quiero decir, no al principio.
La página web entregaba el trance. Unos cuantos minutos a solas con un participante dispuesto, y era capaz de hipnotizarlos, ponerlos en trance, y tener una conversación con sus miradas vacías y voces monótonas.
Nunca recordarían de que habíamos hablado-les hacía preguntas, proponía escenarios hipotéticos, intentaba darles órdenes.
Si no querían obedecer mis ordenes, despertaban. Nunca recordarían que había preguntado o de que habíamos hablado-en lo a ellos concierne, solo los ayudaba a alcanzar un increíble estado de relajación.
Pero lenta, seguramente, me volví mejor en eso. Descubrí como implantar recuerdos; al proponer una hipótesis y lentamente sacar a alguien del trance, estarían convencidos de lo que sea que habíamos hablado había realmente pasado.
Podía cambiar el pasado de las personas.
Podía cambiar a las personas.
Hasta ahora, solo había hipnotizado a tres personas-mi Mama, mi hermana Lucy, y su mejor amiga Marcie.
En más de 90 sesiones, había alterado los recuerdos de mi madre, ajustado su autoestima, y convencerla de vestir con ropa reveladora en la casa. Ella estaba convencida de que los miembros de la familia nunca se fijarían en sus cuerpos, nunca estarían atraídos entre ellos...lo cual me daba pase libre para mirar su cuerpo cada vez que pudiera.
En más de 35 sesiones, Lucy paso de ser una hermana adorable y normal a una esclava devota. Ella estaba dispuesta a hacer lo que sea por mí, mientras no fuera técnicamente incesto.
Había sido muy divertido, empujar la definición de lo que es y no es incesto.
Y en más de 50 sesiones, convertí a Marcie en mi adorada esclava sexual. Literalmente no había nada que ella no hiciera-ella fue la primera persona que me masturbo, la primera persona que me la chupo. Tomo mi virginidad, y se vino mientras lo hacía.
Y luego...la rompí.
Rompí a la mejor amiga de mi hermana.
Aprendí de la forma difícil que si alteras los recuerdos de alguien en una forma que contradice la realidad...solo se apagan. La última vez que vi a Marcie, ella estaba mirando a la nada, sin responder a nada.
Excepto el sexo. Sexo, a eso respondía. Muy entusiasmada.
La condición de Marcie es mi culpa. Lo sé, y nunca me perdonare por eso. La use como conejillo de indias, como una forma de probar cosas antes de intentarlo en mi familia. Lo último que escuche, es que había sido hospitalizada.
Haría lo que sea por evitar que eso le pase a mi familia.
Lo que sea.
El pensamiento recorría mi mente, y mis ojos se iluminaron mientras me daba cuenta de con que había tropezado.
Eso era.
Me senté recto, mirando fijamente los ojos vacíos de mi madre y empecé a hablar rápidamente.
Haría lo que sea por evitar que eso le pase a mi familia.
Quien no?
“Hipotéticamente: tienes 8 años...”
Sesión 37:
Después de que Lucy se había venido con mis dedos en la última sesión, la desperté. Ella se había quedado sentada en silencio por un par de segundos, completa e incuestionablemente desnuda, con una mirada de desenfrenada adoración en sus ojos.
Incluso en mis fantasías más salvajes, nunca había sido tan excitante.
“Chupa mi verga,” me encargue de decir-mi boca estaba seca, y estaba esforzándome por creer que era real.
Esto realmente estaba pasando.
Una mirada de lujuria aprecio en la cara de mi hermana, y ella se puso de rodillas inmediatamente. Mientras sus labios rodeaban mi verga por primera vez, mientras ella gemía de placer por tener una probada de la carne de su propio hermano, la alcance y la tome del cabello.
“Eres mía,” sisee en su oído. Sus ojos se abrieron, su lengua retorció la punta de mi verga, y ella alcanzo y pellizco su pezón. “Córrete para mí.”
“Oh!”
Mi hermana había mencionado en el pasado que se venía fácilmente, pero no tenía idea de que tan fácil. Su cuerpo tembló con un rápido orgasmo, y por un momento sus hermosos e inteligentes ojos se pusieron en blanco.
Sin embargo, a diferencia de cuando estaba en trance, se reenfocaron rápidamente, y se iluminaron con una sonrisa.
“Buena chica,” dije, y en respuesta ella solo puso su boca de nuevo en mi erección y gimió.
Sesión A99:
“Hipotéticamente: Tienes 15 años.”
Asintió.
“Tu madre se sienta contigo para hablar de sexo.”
Asintió.
“Como te sientes?”
“Estoy muy incómoda.”
Sonreí.
Durante meses, había intentado romper esta pared-no importa lo que hacía, mi madre no hablaba de sexo. Ella no lo discutía conmigo, no lo discutía con Lucy-aparentemente hablaría de eso con otros padres, pero ya que no tenía ninguno de esos a la mano, no era particularmente útil.
Pero qué tal si dejaba de intentar romper este bizarro limite, y en su lugar jugaba con él?
Qué tal si el rechazo de Mama para hablar de sexo dejaba de ser un obstáculo...y se volvía una herramienta?
“Hablar de sexo con otras personas es lo peor, no es así?”
“Si.”
“Pero cuando estás sola, pensar en sexo puede ser algo interesante.”
Hubo una larga pausa, y finalmente me encontré con ella asintiendo.
Había tomado un poco de experimentación, pero había descubierto que mientras no demandara que mi madre dijera algo sobre sexo, estaba bien conmigo hablando del tema. Si le preguntaba si encontraba interesante pensar en sexo o no, probablemente despertaría...pero casualmente declararlo un hecho, era capaz de rodear esta rara barrera que había desarrollado.
Una barrera que intentaba cultivar.
Sesión A104:
“Ves un anuncio de infecciones de transmisión sexual. Qué harías?”
“Desviaría la mirada.”
Excelente.
“Escuchas una canción en la radio, sobre dos personas teniendo sexo. Qué harías?”
“La apagaría.”
“Qué harías si no pudieras apagarla?”
“Me taparía los oídos.”
Sonreí.
“Y luego cuando estás sola, te tocas.”
De nuevo, una larga pausa, seguida de ella asintiendo.
“Te llevas al orgasmo, pensando en sexo.”
Asintió.
“Todos tus pensamientos reprimidos sobre sexo te superan, e incontrolablemente te tocas una y otra vez.”
Los oídos de mi madre se pusieron rojos...y ella asintió.
No tenía idea de porque mi Mama era tan mojigata cuando se trataba de este tipo de cosas. Pero se estaba volviendo incesantemente obvio que no importaba-la razón no era importante.
Lo que era importante era el resultado.
“Y cuando te estas tocando, estas pensando en el anuncio. Estas pensando en enfermedades de transmisión sexual. Estas pensando en la canción.”
Asintió. Sonrojada.
“Todas las malicias a las que has intentado no exponerte...entran en tu sistema, y ahora no puedes evitar tocarte mientras piensas en eso.”
Sonrojada. Asintió.
“Eres una esclava de tu lujuria, y tu lujuria es alimentada por la inmoralidad en el mundo, la inmoralidad que ves en todos lados.”
Lo juro, mi Mama no podía sonrojarse más.
Pero aun así asintió.
Sesión C9:
“Hablarías conmigo de BDSM?”
Hubo una pausa. Una pausa lo suficientemente larga que me puso incomodo, así que la rompí para pedir aclaración.
“Hablarías conmigo de BDSM de manera abstracta? Por ejemplo...desde un punto de vista clínico. Sin detalles.”
“Si.”
Genial. Había preparado otras líneas de cuestionamiento en caso de que se rehusara, pero este era el ejemplo más simple que podía pensar.
“Si caminaras hacia una persona al azar y chocas con ella en la calle, eso estaría mal, no es así?”
“Si. Por supuesto.”
Ok, Richard, cálmate. Solo estaba intentando hacer un punto.
“Pero si participaras en una escena BDSM, estaría bien golpear a alguien, no es así?”
“Depende.”
Maldición. Imagine ya que era profesor, estaría muy tenso de realmente saber cómo funcionaba el BDSM.
Quiero decir, no es que realmente yo supiera cómo funciona. Había pasado unos minutos buscándolo, confiando en el conocimiento de Richard siendo la base de lo que ves en TV y en las películas.
Aun así, podría salir bien.
“Definitivamente estaría mejor que golpear a una persona al azar en la calle, verdad?”
“Realmente depende.”
Presione.
“Mi punto es-accidentalmente lastimar a alguien es peor que deliberadamente lastimar a alguien, verdad?”
“No. Todo lo contrario.”
Ok. Quizás no había pensado bien esto.
Había sido difícil concentrarse en mis planes para esta sesión la noche anterior, con mi madre y hermana besándose al otro lado del cuarto.