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Luces intermitentes conectadas a la música, iluminan el rostro del rubio, mientras que baila en la pista junto a sus amigos.
Desde el otro lado del salón, los ojos del pelinegro no le quitan la vista. Él sabe bien que lo que elija hoy, no tiene vuelta atrás. Lo sabe y decide.
Ya pasaron cinco años, desde que dijo no a sus sentimientos y viajó a Nueva York para poner la mayor distancia que podía entre ellos.
Cuanto dolor habia soportado. Las noches de llanto ahogado, la culpa de verlo a él llorar y suplicar que no se vaya en el aeropuerto, las cartas que guardaba como un tesoro, todo lo habia empujado a este momento.
—¿Vas a seguir viéndolo? Sé que se ve hermoso, todos estan mirándolo, y cualquier idiota que no lo conozca se le va a acercar... Ya es tiempo de que hagas algo Jungkook— palmea su hombro.
—Es precioso. Él sabe lo que provoca en todos, en mi, Tae—
—Y sigues aquí—
—¿Y si ya no siente nada por mi? ¿Qué se supone que le diga?—
—Jungkook, camina hacia él, hazle un gesto con la cabeza y luego sigue al baño. Irá detrás de ti, lo aseguro— lo empuja y bebe su trago.
El pelinegro toma aire pero camina, saluda y sonrie hasta conectar la mirada con el rubio. Le guiña y arroja un beso, cambiando de rumbo.
—Esa fue una clara señal Mimi—
—No fue para mi Sun— niega.
—Claro que si. Míralo, está esperándote, ya síguelo— lo empuja.
El rubio camina, y sigue no tan cerca al único hombre que le robo su corazón. Solos en el baño, se miran sin acercarse.
—¿Qué fue eso?—
—Quería verte y hablarte. Llamé tu atención, sin llamar la de los otros. ¿Cómo has estado, Jimin?—
—Bien. Me fui de mi casa y dejé atrás a mi familia tóxica. ¿Hablaste con Namjoon?—
—No. Solamente Taehyung sabe que volví. Las cosas no están bien con tu hermano, y solo quería verte primero y decirte que... Me arrepentí tanto de lo que hice; realmente lo sufrí— traga saliva.
—¿Y qué quieres que haga con eso? Yo sufrí aquí, después de tu rechazo, y que mi hermano quisiera emparejarme con cuanto socio me mirara. Cinco años, sin verte, sin escucharte, ni una noticia y ahora vienes y me dices que sufriste, y que te arrepientes, ¿para qué?—
—No tengo derecho a nada—
—No lo tienes. Te rogué Jungkook, me puse de rodillas pidiéndote que no te vayas, y aun asi me dejaste en el piso llorando. ¿Qué quieres ahora?—
Jungkook se acerca cauteloso, y sin apartar la vista de los labios del rubio, coloca un mano en su cintura.
—Cinco años, o una vida nunca serán suficientes para olvidar lo que siento por ti... Estás en mi corazón y mi mente cada maldito minuto del día y me negué a sentirlo y dejarlo libre, porque creí que era lo correcto, creí que yo no era suficiente, creí que le estaba fallando a Namjoon y que lejos de mi, aunque te costara serías feliz... Me hundí tanto en mi dolor, solo y arrepentido, que tardé seis meses en volver de Busan, porque no sabía como mirarte a la cara; tu llanto, tus lágrimas, tu voz en mi cabeza, todo me hacia pensar que no tenía que acercarme de nuevo, no debía molestarte, porque yo te perdí, te abandoné— alza la mirada y encuentra los ojos vidriosos del rubio.
—Te amo con mas de lo que mi alma puede permitirme y no amaré a nadie jamás de esta manera. Soy yo, él que se arrodilla hoy, y te pide que lo perdones por lo estúpido que fui; aun si ya no sientes nada por mi, y si me dices que me aleje para siempre no volverás a verme cerca. No volveré a lastimarte— se arrodilla con sus brazos alrededor del cuerpo temblando del menor.
—J-jungkook... Yo, jamás amé a nadie mas, no pude, no puedo... Me destrozaste cuando te fuiste y dejé de pensar en ser feliz. Dediqué mis días a estudiar, a mis amigos, a buscar la manera de dejar a mi familia atrás para que no pudieran controlarme ni exigirme nada... Cada día que me sentía agotado emocionalmente, leía una de tus cartas y así lloraba, descargaba y volvía a empezar— le toca la cabeza.
—No es fácil tenerte asi, y aguantar las ganas de abrazarte y besarte; pero no me lo puedes pedir y esperar a que olvide mi dolor y me entregue con todo de mi, de nuevo. ¿Quién me asegura que al ver a mi hermano no te sientas culpable y me digas que no puedes con nosotros? ¿Quién me asegura que no te irás y me apartarás de ti? ¿Quién me asegura que no voy a terminar llorando hasta desmayarme por ti?— sus mejillas están empapadas.
—Te aseguro que no me sentiré culpable de amarte, no me iré ni me apartaré de ti, y no volverás a llorar de tristeza. Realmente fue muy duro no verte, no tenerte cerca, ni oir tu voz... Entendí que hice mal en poner a los demás sobre mis sentimientos y los tuyos, entendí que el amor no es malo, ni tiene que doler; entendi que no cometí ningún error al enamorarme del chico mas hermoso, inteligente y generoso que conocí en la vida... No te estoy pidiendo que te olvides de nada, ni que me entregues tu corazón en bandeja de plata; te pido que me des la oportunidad de demostrarte lo que siento por ti y de amarte, sin que nos importe nada mas que nuestros sentimientos. Tu y yo— apunta a los corazones.
—Tengo que pensarlo. Dame tiempo y te diré lo que quiero— retrocede levemente de sus brazos.
Jungkook baja la cabeza y toma aire asintiendo. Se pone de pie y alza la mirada, viendo que los dos están con los ojos rojos. Con calma se acerca y lo envuelve en sus brazos y esta vez es correspondido.
El sollozo de Jimin retumba sobre su cuello y se aferra a él. Permanecen un rato unidos, hasta que golpean la puerta.
—¿Jimin estás ahi? Namjoon llegó y te está buscando— Sun suena nerviosa.
—Jungkook, tienen que irse de aquí, salgan por atrás— Taehyung ingresa al baño directamente.
—Mi auto está cerca de la puerta, no te voy a dejar solo— le dice al rubio que se habia congelado.
—Jimin reacciona— dice Sun y Tae la mira nerviosa.
—Tienes las cosas de él, las tuyas, yo tengo todo aquí -señala su bolsillo- vámonos— caminan hacia la puerta trasera y suben al auto.
El.pelinegro, comienza a manejar los primeros minutos sin rumbo y después directo a su departamento.