Celos imprevistos y discusiones estúpidas [CB]

Summary

BaekHyun no creyó en ningún momento que cuando su gato entrara el celo los papeles estarían invertidos.

Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

Capítulo Único (Oneshot)

BaekHyun no sabía cómo no le sangraban los oídos de la cantidad de palabras obscenas y detalles morbosos que había escuchado salir de la boca JongDae. A decir verdad, él no le había pedido que le contara con pelos y señales cómo fue el celo de MinSeok —el híbrido gato de su amigo—, pero éste hizo oídos sordos a sus reclamos por que se callara y le relató todo tan detalladamente que no sabría si podría volver a mirar al híbrido a los ojos sin poder evitar que su cara se tiñera de rojo la próxima vez que lo viera.

Sentía que tendría que lavar sus oídos con agua bendita para desinfectarlos y purificarlos.

Caminando de regreso, de su salida nocturna con JongDae, únicamente pensaba en llegar a su pequeño departamento, donde estaba esperándole su precioso gato pelirrojo y acurrucarse junto a él en el sofá para ver una película juntos. Ya que no trabaja al día siguiente podían permitirse el trasnochar y darle mimos a su amado híbrido durante algunas horas más.

Olvidemos el agua bendita, ChanYeol iba a desinfectarlo con su pureza. Amaba que fuera tan lindo y tierno, siempre que regresaba del trabajo a casa éste se abalanzaba sobre él y le abrazaba, haciendo que el rostro de BaekHyun quedara escondido sobre su pecho. En ese momento BaekHyun aspiraría su aroma, abrazándole de regreso con fuerza, renovando energías después de un día agotador. ChanYeol le diría con esa grave voz que le había echado de menos y luego le daría un corto beso en los labios, que varias veces BaekHyun lo alargaba hasta el punto de faltarles el oxígeno.

A veces BaekHyun se preguntaba cómo una persona tan alta podía ser tan adorable. Llevaba poco tiempo compartiendo su vida con el híbrido, dos meses exactamente. Y no podía estar más contento con él, era todo lo que le habían prometido en la tienda y mucho más. ChanYeol era todo lo que deseaba BaekHyun de una pareja, por algo perdió tantas semanas en buscar y elegir el híbrido perfecto.

ChanYeol fue el elegido.

Una vez en la puerta de su viejo edificio sacó las llaves del bolsillo trasero de su pantalón y abrió la puerta, subió por las escaleras hasta la tercera planta, no porque le gustara, sino que en ese condenado edificio no existía ascensor. Subió con parsimonia y resignado a ello, al menos le venía bien para mantenerse en forma.

Cuando ingresó a su casa ChanYeol no se abalanzó sobre él como esperaba, de hecho, no había ni rastro de su amado felino.

—¿ChanYeol? —llamó encendiendo las luces y quitándose los zapatos.

Caminó hasta el salón, pero no estaba allí. Regresó sobre sus pasos para ir a la habitación que compartían, pero antes de llegar a ella escuchó el agua de la ducha en el cuarto de baño. Eso era curioso. ChanYeol, como cualquier gato normal, le tenía tirria al agua y la mayoría de las veces BaekHyun tenía que llevarlo a empujones, y ducharse con él para que accediera a hacerlo.

Curioso entró sin llamar.

—¿Qué haces duchándote, grandullón? Normalmente tengo que traerte a rastras a la ducha.

El chico estaba metido dentro, sentado en el suelo de la ducha y el agua cayéndole encima. BaekHyun observó su espalda y la punta de su cola moverse despacio. ChanYeol giró la cabeza a oírle, alzando la vista y BaekHyun supo inmediatamente que algo más raro —que el hecho de que se estuviera mojando por decisión propia— estaba pasando ahí.

Los ojos de ChanYeol brillaban de manera intimidante, el bajo dio un paso hacia atrás por inercia.

—BaekHyunee —susurró, tan roncamente que el nombrado se estremeció.

ChanYeol se alzó, dando un paso fuera de la ducha y enseñándole su completa desnudez. El agua escurría de su pelo, bajando por su piel. BaekHyun no se perdió detalle, lo observó de la cabeza a los pies y tragó saliva al ver que ChanYeol estaba excitado, su miembro semierecto lo delataba. Obviamente habían hecho ciertas cosas, pero nunca llegaron al final y todas las veces BaekHyun había empezado esos encuentros, excitando poco a poco al alto que no tenía experiencia en esos temas.

Debido a la actitud extraña que estaba teniendo su híbrido, BaekHyun creía ligeramente qué había pasado. Todo gracias al relato escabroso de JongDae de hace unas horas.

Su ChanYeol había entrado en celo de manera imprevista.

Según había leído en un libro de híbridos felinos esto no pasaba hasta que convivían híbrido y dueño al menos seis meses juntos y se creaba un vínculo fuerte. Pero por lo visto el celo de ChanYeol había decido adelantarse. Esos malditos libros debían ser más detallados y explicar más cosas o que podían pasar este tipo de situaciones, joder.

Ya sintiéndose más cómodo sabiendo exactamente lo que pasaba agarró una toalla y se acercó al alto, hablándole ya relajado y con calma.

—Ven, sécate. ¿Sabes qué te pasa?

—No —contestó ChanYeol, dejándole secar su pelo y orejas gatunas—, siento que todo el cuerpo me arde. Pero no es como las veces que nos hemos acariciado mutuamente. Es como si me quemara y mi piel cosquillea.

—Recuerda que hablamos de esto. Has entrado en celo, ChanYeol —explico BaekHyun con voz cariñosa—. Se te ha adelantado, pero no pasa nada.

—Ahh…

BaekHyun le sonrió, envolviendo la tolla en la cadera del alto. Lo agarró de la mano, con la intensión de guiarlo hasta la habitación y ahí hacer… lo que surgiera. Pero a mitad de camino el alto lo abrazó por detrás. Ocultó el rostro en el cuello de BaekHyun, oliéndole y apretándolo firmemente de la cintura.

En cuestión de segundos ChanYeol estaba lamiendo su cuello, apretándole más. BaekHyun sintió la hombría del alto presionarte contra su espalda baja, excitándose por las lamidas y besos de su sensible cuello se giró, buscando la boca de ChanYeol con anhelo y creciente deseo.

Se vio acorralado contra la pared del pasillo, con ChanYeol besándolo ansioso. El alto separó las piernas de BaekHyun con una de las suyas, restregando su muslo contra la ingle de su dueño, haciéndolo gemir. ChanYeol se estaba comportando demasiado dominante, descolocando completamente a BaekHyun, pero el placer electrizante que estaba sintiendo no le hizo saltar las alarmas, no qué va. Eso pasó cuando ChanYeol lamió su oreja, mordiendo su lobuno para luego susurrarle.

—Deseo tanto estar dentro de ti.

“¿Qué?”

ChanYeol no esperó respuesta y giró a BaekHyun que se había quedado inmóvil al oírle. Sabía que el alto estaba dejándose llevar por su instinto y deseo, era cuestión del celo, pero BaekHyun entró en un pánico momentáneo. Se supone que ChanYeol era la especie de híbrido sumiso, ESO LE HABÍAN DICHO.

Por previas experiencias el bajo le tenía una especie de pánico a ser el pasivo. Todo era culpa de la primera de sus parejas, que se lo hizo pasar horroroso su primera vez. A partir de ahí solamente había tenido relaciones donde era él el que penetraba, pero al final siempre le tomaban por el pasivo o le pedían serlo. Y precisamente por eso BaekHyun quiso que su pareja fuera un híbrido, porque así podría elegir del tipo pasivo y evitar que le metieran nada por su sagrado trasero.

—¡Espera! —chilló girándose, cuando sintió que ChanYeol se restregaba contra sus glúteos—. No, espera.

Volvió a pedir como pudo mientras ChanYeol devoraba sus labios, todavía presionándole contra la pared. Una de las manos del pelirrojo se coló dentro de sus pantalones, haciéndolo gemir sin proponérselo. Sin embargo, el pánico seguía ahí, así que lo empujó y por fin el alto se alejó, pareciendo recuperar la cordura.

BaekHyun sabía que no era culpa del pobre y que éste no se percató de que sus actos habían asustado a su dueño, con sólo mirarlo a su rostro lo supo. No sabía qué hacer, no quería acercarse a él por temor a que se descontrolara al sentir su olor de nuevo —porque estaba seguro que fue eso, creía haberlo leído—, pero quería consolarlo.

—ChanYeol, no has hecho nada malo —dijo como un imbécil, se mordió el labio pensando de manera errática algo con qué solucionar su forma de comportarse. ChanYeol parecía tan pequeñito de pronto—. Ve a la habitación, espérame ahí, ahora voy… Necesito algo de…

Apuntó al baño y salió casi corriendo de regreso al lugar que señalo. Cerrando la puerta y apoyándose contra la superficie de esta. Necesitaba buscar una solución… Tal vez ir y matar a los de la maldita tienda por estafadores. No, tenía que hablar con alguien y que éste le diera alguna idea. Alguien de confianza. ¿Tal vez llamar a KyungSoo? Él sabía de su tipo de fobia, pero su amigo no era dado a hablar de temas sexuales. Así que por lo asquerosamente explicito que fue su compañero de trabajo y amigo JongDae seguramente era él el más indicado. No es que supiera que tenía fobia a ser el pasivo, pero le valdría, aunque tuviera que aguantar unas cuantas bromas a su costa.

Sacó el móvil del bolsillo delantero de su pantalón y llamó al susodicho.

—¿Pasa algo? Es raro que me llames a esta hora, sobre todo cuando acabamos de vernos las caras durante toda una semana.

—¡JongDae!

¿Qué? —la voz de su amigo dejó de ser en tono de broma, pasando a seria. Seguramente creía que de verdad pasaba algo serio.

De hecho, para BaekHyun lo era, pero dudaba que para JongDae fuera serio.

—ChanYeol ha entrado en celo.

—Y por qué demonios me llamas a mí, ve a te que te la meta o…

“¿Qué demonios…?”

—Espera, ¿qué?

—Pues eso. ¿No es de la clase dominante? Me lo dijo Minnie, auch.

Lo escuchó quejarse a lo último, seguramente MinSeok le había arañado por llamarlo por ese apodo que tanto odiaba.

—¡Yo creía que era sumiso, en la tienda me lo aseguraron!

¿Tú como activo? —BaekHyun al otro lado solamente escuchaba las carcajadas de JongDae, estaba bastante tentado a colgarle—. Te la metieron doblada (1) los de la tienda, espera —dijo intentando recuperar el aliento—, ahora literalmente te la van a meter.

—Para de reírte, bastardo —increpó comenzando a molestarse en serio—. Y por mucho que dudes que puedo ser el que la mete, lo hago. Soy el activo en mis relaciones sexuales.

—ChanYeol apesta a dominante, idiota, yo que no tengo el olfato privilegiado de un híbrido lo noté. No sé cómo no te diste cuesta de que no lo era.

—Porque es adorablemente tierno y porque confié en los malditos profesionales de la puta tienda. ¡Me estafaron!

—¿Qué más da? Deberíais estar follando como conejos. No teniendo una discusión estúpida conmigo.

—Ese es el problema, me… —“Mierda fue una mala idea llamar a este desgraciado”, pensó BaekHyun, pero al final se animó a terminar la frase—. ¡Me da pánico, vale!

Más risas se oyeron al otro lado y también pudo oír un: “Para de reírte de él, imbécil, es tu amigo” por parte de MinSeok. Adoraba a ese híbrido, debería estar hablando con él y no con el mamón de su dueño.

Ya irremediablemente molesto espetó:

—Que te jodan, estúpido.

Espera, BaekHyun.

“Aleluya, MinSeok venía a su rescate”.

—Gracias a Dios que le quitaste el móvil a ese animal que tienes por dueño, hyung.

Me disculpo por él, pero en algo tiene razón. ¿Qué más da?

BaekHyun lo escuchó atento, como si el felino negro del otro lado tuviera el conocimiento de todo.

—Pero…

—Escuché todo —lo interrumpió—, puede que te de miedo, pero quieres a ChanYeol ¿verdad?

—Sí, le adoro con todo mi corazón.

Si es así tendrás que armarte de valor y asumir lo que es. Él te quiere también y no va a hacerte daño —dijo con voz tranquilizadora—. Por mucho que esté en celo y se deje llevar por sus instintos por sobre todas las cosas no te hará daño. Si no ya te tiene a ti para que le vayas guiando, seguramente tú sabes más que él del tema y podrás ir diciéndole. Solamente desecha tus miedos.

A medida que el híbrido fue hablando BaekHyun comprendió que tenía razón. ChanYeol no era lo que creía, pero ¿qué mierda importaba? Le quería y adoraba con devoción, si le quería tendría que tirar a la basura el miedo que acarreaba desde su adolescencia

—Gracias, hyung, la próxima vez que vaya de visita te llevaré café de la más alta calidad.

Lo estaré esperando.

BaekHyun finalizó la llamada y rápidamente corrió a su habitación ahí encontró a ChanYeol tumbado sobre la cama, aun solamente con la toalla y mirando al techo. Se sentó en cuanto BaekHyun le llamó por su nombre.

—Lo sien-

—El que lo siento soy yo —lo interrumpió BaekHyun, subiéndose sobre la cama y caminando de rodillas hasta él, seguidamente se sentó a horcajadas sobre la ingle dormida del alto—. Me he comportado como estúpido. Tú no has hecho nada, te quiero.

No se justificó más, lo besó para demostrar sus sentimientos con actos. Abrazándolo con ambos brazos del cuello y con sus manos enredadas en las hebras rojas de cabello de ChanYeol el beso fue aumentando de intensidad. Supo el momento exacto en el que los instintos del alto salieron a flote, porque este dejó de comportarse de manera tranquila para apretarlo anhelante contra su torso desnudo.

Después de unos minutos las grandes manos de ChanYeol agarraron su trasero haciéndolo jadear, obligando a que BaekHyun moviera sus caderas para crear una deliciosa fricción entre sus miembros ya erectos.

BaekHyun se desvistió en la primera oportunidad que tuvo y sacó un bote de lubricante de la mesilla de noche de su lado. Cuando estuvo de espaldas contra la cama y con ChanYeol cernido sobre él, le pidió en un murmullo vergonzoso que tuviera cuidado y que fuera amable.

—Siempre soy amable contigo.

Respondió el alto contra sus labios, volviéndolo a besar. Haciendo que BaekHyun se olvidara de todo. El bajo tenía la intención de ir guiándole, pero parecía que el instinto de ChanYeol le dictaba la manera correcta de actuar. Porque a pesar de BaekHyun se tensó como la cuerda de una guitarra cuando sintió uno de los dedos del pelirrojo rozando su entrada ChanYeol lo calmó.

Atrayendo toda la atención de BaekHyun a lo que hacía en su parte delantera.

ChanYeol lamió el pene del moreno con lentitud, provocándole gemidos descontrolados y apenas se dio cuenta de cuando el primer dedo estuvo entro de él. Saliendo y entrando repetidas veces empapado en exceso de lubricante. Poco después tres dígitos eran los que lo dilataban, de manera tortuosa ChanYeol los introducía y volvía a sacar. Dentro, los abría y cerraba, para prepararlo lo más que pudiera para la penetración.

Por su parte BaekHyun desde hace mucho que había dejado de preocuparse, era una maldita masa temblorosa y caliente. Estaba deseando sentir a ChanYeol en su interior de una buena vez.

Se lo hizo saber, tiró de él hacia arriba y los dedos del pelirrojo salieron de su interior haciendo un chasquido húmedo y obsceno. BaekHyun puso dos almohadas bajo su cadera, para así estar un poco más levantado, ChanYeol esperó en ese proceso de rodillas mirándole deseoso y con el pene goteándole preseminal.

Fue lento y amable, todo dolor que pudo imaginar BaekHyun no ocurrió. Solamente sintió un pequeño escozor y molestia. Que desapareció cuando las penetraciones fueron más acertadas. Cuando la punta del miembro de ChanYeol rozó su próstata los jadeos y gemidos de BaekHyun fueron en crescendo.

ChanYeol jadeaba sobre él, apoyado con ambos brazos a cada lado de la cabeza de BaekHyun y lo observaba fijamente, comiéndoselo con la mirada en todo momento. Cuando el bajo se vino se agarró fieramente de los hombros del híbrido y gimió su nombre, mientras eyaculaba de la manera más satisfactoria y fuerte de toda su jodida vida.

El pelirrojo lo siguió poco después, gimiendo ronco y de una manera que hizo estremecer a BaekHyun completamente. Una vez que culminó por completo salió con cuidado de BaekHyun, apartó las molestas almohadas del trasero de este y se dejó caer sobre el cuerpo de su amo, abrazándolo cariñosamente mientras ambos recuperaban la respiración.

Ninguno de los dos se dio cuenta cuando se quedaron dormidos completamente satisfechos.

FIN

Aclaraciones:

1: En España a veces se usa la frase “meter doblada” para referirse a ser engañado. Al menos por la zona que yo vivo.