πPrΓ³logoπ
El olor a sangre era adictivo, pero no como los gritos desgarradores de sus vΓctimas, a quienes encontraba placenteros sus ΓΊltimos segundos de agonΓa; en especial el brillo desvaneciΓ©ndose de sus miradas antes de abandonar el mundo en manos de un asesino serial, cuyo amor por la mΓΊsica y el arte, hallaba en los cuerpos mutilados de las personas que caΓan a sus pies ante su inigualable atractivo fΓsico.
βΒΏPor quΓ© confiaste en mΓ? βle preguntΓ³ a la chica a quiΓ©n acababa de abrirle la yugular y ella, horrorizada, intentaba inΓΊtilmente de arrastrarse hasta la puerta mientras que, de su garganta, brotaba una cascada de sangre, impidiΓ©ndole respirar. Y al no obtener respuesta de la fΓ©mina, la agarrΓ³ del cabello y tirΓ³ hacia atrΓ‘s con brusquedadβesto es simplemente para que aprendas a no confiar en los desconocidos jΓ³venes con una excelente aparienciaβse burlΓ³, lamiΓ©ndole la oreja que tenΓa salpicaduras de sangreβporque puede que yo sea del agrado en el sexo femenino, pero no es bilateral. Odio a las mujeres, sin embargoβ¦
La chica dejΓ³ escapar un ΓΊltimo gorjeo dΓ©bil de su garganta, escupiendo sangre y se quedΓ³ inmΓ³vil, con los ojos abiertos.
ββ¦ amo crear arte con sus cadΓ‘veres al ritmo de la mΓΊsica clΓ‘sicaβsusurrΓ³ en la oreja de la pobre joven y lanzΓ³ su cuerpo inerte al suelo, sobre el charco de sangreβy tΓΊ serΓ‘s la primera obra profesional que harΓ©. He practicado demasiado con animales, y es momento de que brillemos juntos.
Un segundo despuΓ©s, Γ©l se desnudΓ³ completamente y se deslizΓ³ sobre ella, manchΓ‘ndose de su sangre y tocΓ‘ndola con satisfacciΓ³n en cada rincΓ³n.
EncendiΓ³ una pequeΓ±a radio y emergiΓ³ de ella mΓΊsica clΓ‘sica de violΓn, que era ideal para estremecer a cualquier persona y relajarse.
Su obsesiΓ³n por la mΓΊsica era tal, que encontraba en la agonΓa de sus vΓctimas la mejor sinfonΓa que jamΓ‘s se habΓa compuesto.
βSerΓ‘s una innovaciΓ³n en el mundo musicalβdijo con Γ©xtasis y besΓ³ su clavΓculaβEdvard Grieg y Johan Svendsen estarΓ‘n orgullosos de nosotrosβsuspirΓ³, recorriendo la piel entre los pechos desnudos de ellaβel primer violΓn humano, creado por mΓ, ΒΏacaso no es increΓble? TrascenderΓ‘s y seremos muy famosos, todo gracias a ti, Fiolinjenta mi.
AlargΓ³ la mano para acercar el cuchillo carnicero que habΓa dejado sobre el borde de la cama y comenzΓ³ su labor.
βNo solo serΓ‘s el primer instrumento humano que harΓ©βcanturreΓ³, excitado al sentir la sangre caliente salir por la herida reciΓ©n hecha en la espalda de la joven infelizβcrearΓ© mi propia orquesta con mΓ‘s cuerpos perfectos de mujeres estΓΊpidas y patΓ©ticas que nadie extraΓ±arΓ‘ en este mundo y trascenderΓ‘n gracias a mΓ. ConocerΓ‘n la fama y el Γ©xito conmigoβ¦









Empezamos fuerte
Me encanta!!!!!
Empezamos fuerte