❤ Capítulo uno 💔
Todo inicia como cualquier historia de amor, se conocen de niños, van a la escuela juntos y por ciertos motivos se separan por un tiempo hasta que se vuelven a encontrar. Eso pasó con Izuku y Katsuki cuando entraron a preparatoria, a pesar de que no hablaban mucho, había algo que no se puede ocultar por mucho el simple hecho de estar enamorados.
El primero que quería decir sus sentimientos era el peliverde, pero al ser alguien que es muy nervioso no podía simplemente llegar y decir “me gustas” se le complicaba el cómo comunicarse correctamente, esa era una de las razones, la otra es que no sabía qué actitud tomaría el rubio, así que ideaba muchas formas de decírselo discretamente.
Empezó con pequeñas cartas escribiendo sus cualidades sin llegar a ser impertinente, la verdad no sabía a ciencia cierta si las leía, aun así le dejaba en su casillero una carta a la semana, aunque creía que las tiraba, él no se quería rendir tan fácil.
Por su parte, Katsuki quería ir directo y decirle que le gustaba sin tantos rodeos, pero cada que intentaba decirle algo alguien venía interrumpiendo sus planes, por ello siempre estaba de mal humor, no había momento en que Izuku no estuviese en compañía de alguien.
Un día de pronto encontró una carta en un sobre verde, al principio pensó que era una carta donde le declaraba una chica sus sentimientos, en ese caso la iba a romper, pero al comenzar a leer se dio cuenta de que no era nada de eso, sino todo lo contrario, el simple hecho de leerla causo que sonriera un poco.
Desde entonces cada carta que aparece se ha vuelto algo muy preciado para él, ha guardado cada una dentro de una caja que oculta en cierto lugar dentro de su habitación para que no lo encuentre su madre. La cosa es que quiere saber quién es aquella persona que firma al final como un simple admirador.
Pasando los días no había ningún avance para ninguno de los dos, se sentían ansiosos de poder contar lo que sienten, pero nunca existe tal oportunidad.
Comenzó con un día normal, todo transcurría como siempre hasta que de pronto comenzó a nublarse y posteriormente a llover, de pronto el peliverde recordó que no tenía un paraguas por lo que prefirió esperar a que parara, lo cual no fue el caso. Sus amigos quisieron llevarlo, pero él simplemente se negó, no quería molestarlos.
Izuku tuvo que esperar a que cesara la lluvia; se quedó en la entrada de la escuela donde se refugiaba mientras veía la lluvia caer, en cierta forma le agradaba y le daba una sensación de tranquilidad.
—¿Qué se supone que haces aquí parado?— se asustó un poco al escuchar aquella voz, al voltear ve a Katsuki que sostiene un paraguas, supuso que se quedó un rato en el salón antes de ir a su casa.
—Ah, y-yo— rápidamente se giró para no ver más al rubio, se sentía nervioso cerca de él. —Esperando a que deje de llover— lo dijo tan rápido que Katsuki tardo un poco en entenderle. Para él le vino de maravilla que se encontrara con el peliverde, no dijo nada y se colocó a un lado de él, abrió el paraguas posicionándolo en medio de ellos.
—Vamos, te acompaño a tu casa— al escucharlo decir eso se sorprendió, ya que no creía que se ofreciera a llevarlo, estaba tan nervioso que solo se limitó a asentir. Con eso ambos comenzaron a caminar uno al lado del otro, sintiendo su corazón latir tan rápido, esperando que el contrario no lo escuchara.
En el transcurso del camino ninguno de los dos dijo absolutamente nada, a pesar de que el rubio tenía oportunidad de decir lo que siente, intenta decirlo, pero antes de hacerlo simplemente guarda silencio. Izuku intenta pensar con claridad, pero solo piensa en Katsuki que está a su lado y todas las emociones que está sintiendo, alegría, nervios, miedo de que esto se esfumara, lo que no entiende como es que logra caminar normalmente.
—Deku— hablo por fin con aquel apodo que le dio de niño y nunca lo había escuchado desde entonces. En eso ambos se detienen, el peliverde intenta no voltear esperando a lo que dirá. —Quiero decirte que tú… — de pronto comienza a llover fuerte callando lo que había dicho, por lo tanto, Izuku no escucho lo que dijo, quería saber así que tomo valor, mientras el agua se calmaba.
—¿Qué habías dicho?... Kacchan— cuando lo escucho el rubio sonrió antes de cambiar el paraguas a la otra mano, luego inclinarse y susurrar al oído.
—Dije que me gustas Deku— su corazón se detuvo por un momento, creyó que era un sueño, lo cual era imposible, pero una cosa era clara, ambos sentían lo mismo.
—T-tú también me gustas— alzo su mirada para ver que estaba sorprendido porque correspondió a sus sentimientos, el peliverde acerco su mano a la de Katsuki y con temor tomo su mano a lo que ambos se sonrojan, pero ninguno se separó.
Su relación fue avanzando poco a poco, aunque siempre manteniéndolo en secreto, a excepción de los amigos de Izuku que ya lo suponían y lo confirmaron. El rubio a veces se sentía celoso al ver que otros chicos se acercaba a su novio con otras intenciones o así lo pensaba él, primero fue Kirishima con el cual ya no le hablaba, seguido de Denki al cual miraba con odio, después fue un chico de otro salón llamado Shinso, pero el peor para él era Shoto.
Siempre lo veía cerca del peliverde, quería interponerse y decirle que se alejara de su novio, pero no podía hacerlo, así que solo lo vigilaba de lejos. Realmente el bicolor simplemente veía a Izuku como un buen amigo, ya que es con el que más socializa o eso intenta.
Cierto día el rubio caminaba por los pasillos y frente a él vio al peliverde junto a Shoto los cuales veían algo en el celular, al inclinarse el bicolor al frente Katsuki no soporto, se acercó enojado y empujo a Shoto.
—¡Aléjate de mi novio mitad y mitad!— no midió sus acciones o palabras a causa de los celos, tampoco tomo en cuenta que Denki pasaba por ahí siendo testigo de todo, quedó tan sorprendido como los otros dos al haber escuchado al rubio, por lo cual retrocede y va a contárselo a Kirishima, así inicio que toda la clase supiera sorprendiéndose por ello, pero nunca sintieron algún desprecio hacia la pareja, en cambio, nunca perdieron su amabilidad con ellos.
Esta relación duró hasta la universidad, estaban a punto de graduarse, así que Katsuki tomo la decisión de proponerle matrimonio. No le dijo nada a Izuku y lo llevo a un lugar donde podían tener privacidad, estaban en un puente donde a lo lejos se podía ver la ciudad, era de noche, así que las luces le daban un toque especial. Se arrodilló después de decirle que quería pasar toda su vida con él, entre el llanto de alegría por parte del peliverde acepto, para ellos fue un momento de felicidad que duro muy poco.
El rubio estaba desesperado por encontrar a Izuku, se supone que tenía que haber llegado hace unas horas al departamento, pero nunca apareció; llamo a cada uno de sus conocidos y ninguno sabía de su paradero, tenía miedo de que le hubiera pasado algo más con aquella lluvia aunque no era intensa se preocupaba, decidido tomo un paraguas para salir a buscarlo.
Por su parte, el peliverde se sentía tan dolido por lo que acababa de ver hace unas horas, creía que Katsuki nunca se atrevería a traicionarlo o engañarlo, pero qué equivocado estaba. Sin darse cuenta camino hasta aquel puente donde le propuso matrimonio, no le importo que la lluvia lo mojara, simplemente se quedó de pie. El rubio estuvo en lo correcto de seguir su corazonada e ir al puente encontrándolo ahí.
—Deku ¿dónde est…?— intento tocar su hombro, pero este se apartó y volteo a verlo sin alguna emoción, algo que lo dejo confundido.
—No me llames Deku— logro notar ciento enojo en su voz, no comprendía que era lo que estaba pasando o el porqué estaba actuando de esa forma. —¿Sabes qué?— tomo el anillo de compromiso que tanto había admirado y que ahora ya no tenía valor alguno, se lo lanzo a Katsuki el cual reboto en su pecho, este hizo ruido cuando cayó al suelo. —Ya no me voy a casar contigo— nunca creyó que diría aquellas palabras y el rubio al escucharlo decir eso sintió dolor en el pecho.
—¿Por qué?— fue lo único que pudo preguntar, se sentía mal por lo que estaba pasando, en un momento estaban felices para cambiar completamente.
—¿Y todavía lo preguntas?— el simple hecho de recordarlo le daban tantas ganas de llorar. Por el momento ninguno reflejo lo que estaba sintiendo por dentro, aquel sentimiento de tristeza. —Te vi besarla— el rubio no entendía nada, al no escucharlo decir algo siguió. —A Uraraka, los vi a ambos en el centro comercial— tampoco pensó que su mejor amiga quisiese arrebatarle lo único que en verdad lo hacía feliz.
—Deku eso…
—¡Te dije que no me llamaras Deku!— el simple hecho de escucharlo le lastimaba. Katsuki nunca creyó que Izuku actuaria de esa forma. —Ya no quiero verte ni tampoco a ella… les deseo que sean felices— se dio la vuelta mientras comenzó a irse con el corazón herido mientras dejaba caer por fin aquellas lágrimas que tanto retuvo. Katsuki quería ir tras él, al dar un paso se detiene porque no sabía como explicarle que lo que vio fue realmente un accidente y si realmente confiaría en su palabra.
Ochako había llamado al rubio para comprar un regalo para el cumpleaños del peliverde el cual pronto se acercaría, Iida como Shoto no pudieron ir así que solo fueron ellos dos. El caso es que la castaña casi tropieza y Katsuki logra ayudarla, al momento de que ella se voltea para agradecerle una persona choca con la espalda de él haciendo que se inclina al frente, por lo cual besa por accidente a Ochako, ella en verdad no esperaba eso que rápidamente se alejó y se disculpó aunque ella no era culpable. Después de arreglar ese asunto buscaron aquel regalo.
Él simplemente se quedó de pie sintiéndose terrible por no aclarar las cosas, derrotado dejo caer el paraguas haciendo que la lluvia lo mojara y que esta oculte sus lágrimas. Se propuso a volver a ganar la confianza de aquel que lograba comprenderlo, no quería perder a quien ha alegrado su vida, que lo cambio por completo, quería recuperarlo, así tuviera que suplicar y pedir perdón, lo haría solo por no perderlo.