Prólogo
Minlix

-"Me iré de viaje por unos días, amor” - susurró con suavidad en el oído del rubio mientras depositaba un sonoro beso en su suave mejilla.
Felix lo miró con tristeza y asintió en silencio
¿Podrías por favor quedarte conmigo?
- “¿Cuándo regresarás?” - cuestionó con intriga al mismo tiempo en el cual se levantaba del sillón, corriendo inconscientemente de los brazos del mayor.
Minho se lavantó del sofá y se acomodó el terno, para después tomar entre sus manos la manija de la maleta de mano.
- “No estoy seguro, lindo” -Felix soltó un suspiro y asintió.
- “Irás de viaje con Jisung, ¿verdad?” - inquirió con el ceño fruncido
- “Es mi socio, sabes que tengo que hacerlo” -le restó importancia- “Será mejor que parta ya o el avión me dejará, cielo”
-“Sé que tratas de esconder algo, Minho y no sé que...” -el coreano le interrumpió lo más rápido que pudo y se acercó a él con pasos lentos, mientras una sonrisa resplandeciente dibujaba sus finos labios.
Labios que anteriormente solo él besaba
Pero ahora...
Ahora eran labios compartidos
Yongbok lo miró impresionado, al parecer no tenía sangre en la cara (1)
- “Sabes que te amo, Lix” - susurró sobre sus labios- “el papel de esposo celoso no te queda para nada bien” -se inclinó un poco y juntó sus labios por unos segundos.
El pecoso se quedó pasmado y unas inmensas ganas de llorar empezaron a invadir todo su ser.
Lee know olía a alguien más
No olía como siempre, tampoco olía a él.
Ni a la combinación de sus perfumes
Olía a Han Jisung
Y lo sabía por que él había abrazado a Jisung en ocasiones anteriores, solo para calmar sus dudas y dejar de pensar que todo eran alucinaciones suyas.
Minho se iría con él y lo dejaría solo.
Como había acostumbrado a hacer desde hace unos meses.
Su matrimonio de 3 años se estaba yendo por la borda y ahora no sabía que hacer.
Solo tenía una opción, la cual no se le hacía para nada encantadora, pero no le quedaba de otra.
Le daría de su misma medicina a su esposo y a su amante.
Porque el que ríe último, ríe mejor.
Y Hyunjin se lo había hecho saber.
Hyunhan

- “¿Es necesario que vayas a ese viaje?” - cuestionó el de cabello largo aferrándose a la pequeña cintura de su esposo.
- “Sí, amor” -asintió dándole un ligero beso en la punta de sus labios- “Minho y yo tenemos que firmar unos acuerdos con los inversores alemanes, este contrato es realmente importante”
Hwang ensombreció su mirada cuando escuchó el nombre de Lee salir de sus labios y lo soltó como si el roce de su piel quemara.
- “Siempre es Minho, ¿es que acaso no tienes otros socios?” - cuestionó irritado
- “Es como mi mano derecha, Hyun” -giró los ojos- “Pero vendré en unos días, lo prometo y pasaremos nuestro aniversario de bodas juntos” -sonrió de lado, colocando sus brazos alrededor del cuello del más alto- “Y podrás hacerme lo que tú quieras “-susurró en su oído, erizando los vellos del ojiverde-“Todo lo que tú quieras”-
Es mejor si no me fío
Hyunjin asintió sin más, nunca podría con Jisung
Era su debilidad, y él lo sabía, por eso se aprovechaba de ello para destruirlo cada vez que podía
El menor siempre lo tuvo en sus manos, y esta no era la excepción.
- “Bien, será mejor que te vayas ahora antes de que mis impulsos hablen por mí y no te deje ir”- susurró sobre sus hinchados belfos.
Han rozó sus labios y asintió con una sonrisa, agarró las maletas que estaban sobre su cama y partió con lentitud, moviendo sus caderas de un lado a otro, haciendo babear al más alto.
Si seguía haciendo eso probablemente no lo dejaría ir y lo arrojaría a su cama.
Pero tenía que hacerlo
Porque quería aclarar su mente y ver con verificar con precisión si todo lo que le dijo Felix era cierto.
Y aunque al principio no estaba muy seguro de lo sus sospechas, Lee parecía tener la misma duda, por lo que empezaron a contactarse.
Hoy era el día decisivo
Hoy verían si sus incógnitas eran ciertas o solo eran cosas que sus mentes inventaban.
Y por más que quisiera ocultarlo, estaba nervioso por todo lo que iba a pasar.
No podía imaginar el solo hecho de que alguien más tocara a su esposo
Era algo inaudito y poco probable.
Pero eran tantas pruebas que se jugaban en ese momento que no se resistió más y compró dos pasajes para Berlín, uno para el rubio y otro para él.
Solo de esa manera sabrían si todo lo que pasaba a sus espaldas era una ilusión o era verdadero.
(1) Es una forma de decir que no tenía vergüenza alguna
Aclaraciones:
Lee Felix 22 años y es rubio
Color de ojos: azules

Hwang Hyunjin 26
Color de ojos: verdes

Han Jisung 23
Color de ojos: azules

Lee Minho 25
Color de ojos: marrones claro
