CARPE DIEM

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Summary

Azazel Golubev comienza a experimentar los traumas de todos los abusos que ha sufrido. Descubre nuevos vínculos familiares y secretos que nunca nadie espero que existieran.

Status
Ongoing
Chapters
4
Rating
n/a
Age Rating
18+

Capítulo 1: Mi vida.

Los seres humanos. Para aquellas personas que practican la religión, se cree que fuimos creados a imagen y semejanza de Dios. Somos considerados su mejor creación.

¿Somos la imagen de Dios? Siempre he dicho que es una mentira, mas cuando somos unas malditas ratas que se puede considerar como una plaga en el mundo.

Todos siempre hemos sido interesados. Muchos dirán que no lo son, pero toda relación se promueve por interés ¿tu amigo? Es porque puedes no querer estar solo, ahí, en aquella acción, se esconde nuestro deseo oculto.

—¡Azazel! —me gire viendo a Dimitri que venía sonriendo con mi hermana menor en sus brazos—. Te estas demorando mucho.

—Lo siento, me he distraído.

Como dije. Somos la peor escoria de toda la creación. Soy Azazel Golubev, tengo 20 años y me encuentro estudiando finanzas. Desde que tengo memoria he sido violentado por mi padre, el simplemente me odia mientras que mi madre ignoraba todo lo que sucedía en casa.

Mi padre es Pasha Golubev, hombre de negocios que en su momento fue uno de los mejores ¿En que quedo? Pues un drogadicto que siempre esta metiendo a prostitutas en casa. Mi madre nunca le dice nada, menos cuando ella es la hija de una de las prostitutas de mi abuelo.

Mi madres. Alexandra Kaiser, subió de nivel cuando se caso con mi padre, lo mas seguro es que si no lo hubiera hecho hoy estaría siguiendo los pasos de mi difunta abuela.

—Azazel —baje mi mirada viendo a mi hermano menor—. ¿Me alzas?

Solo lo mire sonriendo y lo alce en mis brazos dejando que me abrazara por el cuello.

Tengo 4 hermanos menores, dos de ellos unos hijos de puta y los otros dos, solo unos pequeños que no saben nada de la vida.

Milena Golubeva. Mi hermana y tiene 17 años, es una desgraciada que siempre esta haciendo de las suyas. Padre la ignora la mayoría del tiempo pero madre siempre esta consintiéndola en todo lo que puede.

Shura Golubev. Tiene 13 años y este si es un hijo de puta. El mismo hijo de Satán, siempre ha sido una piedra en mi zapato, mas porque cada cosa que el me viera hacer se lo contaba a mi padre, quien como siempre me golpeaba por nada.

El tercero es Jasha Golubev, es quien llevo en mis brazos y tiene 4 años. Es un niño demasiado tierno que fue dejado de lado por todos, mi madre nunca lo cuido por lo que tome ese rol.

Y la pequeña de la familia. Eira Golubeva de 3 meses y medio. Sucedió algo bastante similar que con Jasha, ya que cuando nació nadie le presto atención mas que yo. Así que la estoy criando con Jasha.

Bueno “criando” no, tengo que trabajar para ganar dinero. Mi padre solo paga mis estudios para que la prensa no pueda decir que no se preocupa por la educación de su primogénito. Pero todo el resto de gastos los tengo que cubrir por mi mismo.

Así que hay una chica. Rosier Pávlova, tiene 19 años y comenzó a trabajar con nosotros cuando solo tenía 14 años. No se que se le paso por la mente para contratarla a esa edad, pero, ha sido mi salvación. La única que dentro de casa me ayudo, me daba comida cuando nadie nos miraba.

—Oye —mire a Dimitri que estaba sonriendo—. ¿Cuándo llega Rosier?

—Me ha dicho que pasaría por el Orfanato y vendría.

Mi amigo asintió lentamente. Comencé a trabajar como mensajero a los 12 años, mi tarea era simplemente recoger y entregar paquetes, luego entregaba el dinero a mi jefe. Ahorré todo ese dinero y gracias a ello, logré acumular 7.800.000 RUB. Sin embargo, esa suma no era suficiente para comprar un departamento. Tuve que pedirle dinero prestado a mi jefe a cambio de asumir más trabajo. Finalmente, logré comprar un lugar para vivir.

No es algo lujoso. Un departamento de dos habitaciones, cocina y living unidos, un baño y el lugar que mas me gusta a mi. Un pequeño balcón donde puedo fumar sin problemas.

—Rosier ha dicho que me traería algo de comer —mire a Jasha que estaba bostezando apoyándose en mi hombro—.Espero que no lo olvide.

Solo negué de forma leve. Mi hermano si que genero un apego con Rosier, mas aún cuando ella siempre le esta regalando alguna cosa para comer. Siendo sincero soy reacio a esto, siempre he sido castigado con no comer alguna cosa cuando mi padre se enojaba conmigo y me castigaba. Tiendo a ser muy cerrado con los temas de comer dulces y mas aun, cuando se trata de comer un plato de comida, no soy capaz de comerlo todo.

En el momento en que entramos en el departamento sonreí viendo como todo estaba en su lugar. No es algo de lujo, solo es un departamento con un sofá algo viejo, unas sillas y lo único nuevo que hemos comprado han sido unas camas.

—Jasha —el bostezo cuando se separo de mi—. Vamos a que duermas la siesta.

El solo asintió tomando mi mano. Mi hermano siempre duerme la siesta y es normalmente Rosier quien le hace tomarla, pero como hoy no puedo pedirle ayuda ya que no esta, tengo que hacerlo yo.

—Me gusta la nueva casa.

—¿Si? —mi hermano solo asintió de forma lenta mientras que se acomodaba en la cama—. Aunque no es tan grande como la casa de papá.

—Me gusta aquí.

Sonreí comenzando acariciar su cabello de forma suave. Mi hermano es solo un niño pero pareciera que es consiente de todo lo malo que pasaba en casa y eso me molesta, siempre he querido cuidar de mis hermanos pero es como si todo se fuera a la mierda siempre y que de igual forma no puedo cuidarles como quiero.

Cuando mi hermano se quedo dormido negué sonriendo. Simplemente tome una manta tapándolo bien y le coloque las almohadas a un lado para que no se fuera a caer. Regresé a la sala donde mi amigo estaba sonriendo haciendo una seña al coche donde mi hermanita estaba completamente dormida.

—Se durmió ahora —solo negué asintiendo, moví un poco el coche lejos de las sillas de la cocina para que ella no estuviera demasiado cerca del ruido pero si lo suficiente para escucharla—. He pedido de comer.

—¿Por que? Iba a cocinar algo para nosotros ahora.

—Ya pero te conozco y se que debes estar cansado.

Mire a mi amigo sonriendo y me senté junto a él. Iba a trabajar todos los días en las noches para devolver todo el dinero que tengo que regresar, había hecho los cálculos y podía trabajar todos los días por cinco años para poder regresar todo el dinero que había pedido prestado.



Eran las 22:03 hrs., Rosier ya había regresado y se iba a quedar con los niños mientras que yo me encargaba de trabajar. Estaba terminando de ver que no me faltara nada para irme. Hoy tenía que hacer dos cosas. Numero uno: ir a a buscar un paquete y llevarlo a el punto de encuentro. y numero dos: Vendes 20 bolsas de cocaína.

—¿Estarás bien? —me gire viendo a Rosier y solo le di un asentimiento con la cabeza—. Ten cuidado Azazel.

—Lo voy a tener —me acerque a ella sonriendo—. Pero tengo que ganar dinero y poder pagar mi deuda.

—Si me dejaras…

—Rosier —suspire negando de una forma lenta—. No dejare que hagas eso, suficiente es para mi que hayas comprado algunos muebles para la casa.

Ella sonrío y se me acerco dándome un abrazo. No me gusta mucho que me toquen pero con Rosier siempre hemos tenido esta cercanía, pase mis brazos por su cintura devolviéndole el abrazo.

—No te preocupes, haré todo lo mas rápido que pueda.

Ella asintió y me marche. Tengo una motocicleta algo vieja, es un regalo de mi abuelo materno quien murió hace 4 años, el no era tan malo como pensaba pero nunca ha sido capaz de ayudarme con nada, siempre hizo la vista gorda a todo lo que sucedía en casa.

Comencé a conducir al lugar de encuentro donde me iban a entregar la droga que tenia que llevar. El señor Smirnov siempre ha sido bastante cuidadoso con el transporte, por lo que nunca lo hace de grandes cantidades. Siempre estoy moviendo 5 kilos de cocaína que va sellada al vació, es de las pocas veces que veo que hacen eso, pero no soy quien para cuestionar en como hacen las cosas.

Al momento de llegar al hangar de siempre estacione viendo como algunos hombres miraban donde yo estaba estacionando. Fruncí el ceño viendo que muchos de ellos no los conocía, nunca habían venido con el jefe, pero comencé a caminar dentro hasta que uno de ellos me detuvo.

—¿Quién eres?

—Azazel Golubev.

El me miro asintiendo dejándome entrar. Tragué un poco incomodo pero entre en el hangar viendo al jefe que estaba en el suelo arrodillado con dos personas delante de él.

—Me molesta Igor —el hombre que estaba de píe delante del jefe me miro—. Así que a este mocoso es a quien le robas dinero —me quede en silencio cuando estuve a una distancia prudente de ellos—. Azazel Golubev ¿Me equivoco?

—No señor.

—¿Cuánto ganas al mes?

—Entre 120.000 a 140.000 RUB

Mire a Mirko cuando el hombre comenzó a reír. Sabía bien quien podía ser, mas si Mirko estaba aquí pero no quería hacerme ideas raras, además no gano mal.

Cuando Mirko me miro solo negó de forma lenta tomando un poco de espacio de ellos acercándose donde yo me encontraba. Simplemente lo mire en silencio ya que no pensaba acotar nada, no estaba entendiendo bien. Cuando comencé a trabajar el jefe me dijo que le pagaban 160.000 por las entregas, por lo que el generaba una ganancia de 20.000 RUB todos los meses.

—Al parecer el tipo este no te esta dando todo el dinero de las entregas y mi padre se ha enterado de lo que ha hecho.

—Pero el genera una ganancia de 20.000 RUB contratándome.

—¿De que hablas? —me dijo extrañado—. Padre paga 200.000 RUB para que se contraten camellos mas la comisión para el jefe.

En mi mente comenzaron aparecer números, entonces el hijo de puta en los cinco años que llevo trabajando con el me ha estafado con a lo menos con 4.000.000RUB. Negué viendo al jefe, estaba de rodillas pidiendo perdón al señor Smirnov pero este solo negaba.

—Saben que hacer con el ladrón.

Fueron sus hombres quienes sacaron al jefe de aquí, sus gritos me hicieron temblar de forma lenta ya que eran como si supiera que estaba a punto de vivir un infierno. Fueron gritos similares los que daba yo cuando era un niño pequeño, cuando le rogaba a mi padre que no siguiera con sus castigos.

Una mano en mi hombre me hizo despertarme de aquellos recuerdos. Mirko me miro sonriendo y me empujo donde su padre se encontraba, trague viendo como Vladimir Smirnov me miraba de forma sería pero con toda la valentía que tenía me acerque a él.

—4.200.000RUB es lo que te ha robado —el saco una libreta comenzando a leer algo—. Pediste 6.400.000RUB pero haciendo el descuento que corresponde por el dinero que te debía este imbécil baja a 2.200.000RUB

Asentí en completo silencio viendo al señor Smirnov, no pensaba hacer preguntas ahora mismo, menos cuando acaba de ver como tenían a mi ex jefe de rodillas clamando por perdón, siempre escuche que esta hombre era de temer en los negocios.

—Quiero saber algo Azazel Golubev Kaiser —fruncí el ceño ante la mención de mi nombre completo—. Porque el hijo de Pasha se encuentra trabajando hace cinco años conmigo… es raro.

—Necesito dinero.

—Tu padre es millonario.

—No soy mi padre —Mirko me dio un golpe en el brazo y lo mire, este solamente sonrío de forma suave—. Mi padre solo se encarga de mi educación por la prensa, necesitaba juntar dinero e irme de casa.

El solo me miro en silencio y sonrió para acercarse a mi. Intente que no se notara lo nervioso que me encontraba ahora mismo pero es casi imposible, siento que en cualquier momento me va a matar y lo que mas pesar me da es que voy a dejar a mis dos hermanos solos.

Aisha y Jasha me necesitan con vida.

—Quiero que camines conmigo.

Lo mire extrañado pero el solo comenzó a caminar así que no me quedo mas que seguirlo. No fue muy larga la caminata sino que nos adentramos a un pequeño bosque estaba al lado del hangar. El lugar que nos detuvimos era como una especie de altar a Dios en donde una mujer se encontraba de rodillas rezando.

—¿Terminaste Irina?

¿Irina? Escuche ese nombre muchas veces. Bueno lo leía en los periódicos donde el señor Smirnov salía. Irina Morozoba es una amiga de la familia Smirnov desde hace generaciones, ambas familias siempre han tenido buenos lazos comerciales y tras la muerte de la primera esposa del señor Smirnov, el contrajo matrimonio con ella, con quien actualmente tiene 4 hijos y en espera del 5.

Ella solo se levanto y se giro viéndonos con una sonrisa, su vientre se encontraba abultado por lo que solo tomo asiento en una pequeña banca bastante rustica que había a un lado.

—¿Es el? Es mas grande de lo que pensaba —al momento de decir eso me centre en ella, estaba hablando de mi.

—¿Me conoce?

—Fui una vieja amiga de tu padre —llevo su mano a su vientre dándole algunas caricias—. Tu madre me odiaba, pero al menos tu padre me tenía aprecio.

Ella solo se río un poco mientras hablaba pero la confusión estaba instalada en mi mente ¿amiga de mi padre? se que he visto muchos recortes de periódicos donde ellos estaban juntos pero ¿amigos? ¿mi padre ha sido capaz de tener amigos?

Ella golpeó un lugar a su lado. Mi cuerpo no se movió hasta que me dieron un empujón y nuevamente Mirko solo me miro sonriendo, termine sentándome a su lado mientras que solo estaba sonriendo.

—Se que tienes dudas.

—Muchas —ella se río ante lo que dije.

—Si… ¿por donde quieres que empiece?

—¿Es amiga de mi padre?

Ella se quedo en silencio pero pude notar en sus ojos aquel sentimiento de tristeza. Eso me lo confirma, ella ya no es amiga de él ¿Qué es lo que paso?

—Tu padre nos odia mucho —mire esta vez al señor Smirnov que estaba sacando un cigarrillo—. Ya que fui amante de tu madre por muchos años, cuando mi difunta primera esposa estaba viva.

Me quedé completamente congelado al ver al señor Smirnov. ¿Amante de mi madre? ¿De qué estaba hablando? ¿A qué lunáticos drogados acababa de encontrar?