1.Russu Ojos Azules.
Mi nombre es Russu Westek Mc Hill,tengo 25 años y soy una exitosa detective en el área de homicidios, en el Distrito 333.
Soy una chica común, o éso creo yo.
Mi cabello es corto, castaño y mis ojos son azules.
Me levanté como todos los días, abriendo las cortinas hacia Ciudad Plateada.
Observando por unos segundos el paisaje de tan cultural ciudad, mi departamento se encontraba en el piso 70, dónde podía ver el transito pasar, pero para suerte mía, mis vidrios estaban adecuados a "detener el ruido de la calle". Suspiré mientras el señor Ket, mi gato negro subía a la ventana para llamarme la atención.
-¡Oh lo sé, de nuevo olvide tu comida en la noche!- dije en disculpa mientras lo veía- ya se que no es excusa llegar tan cansada...Pero éste maldito caso...
Fuí a la cocina, directamente al estante donde guardaba su comida. Ket estaba impaciente.
Mi teléfono comenzó a sonar de repente. Busqué el manos libres... Rayos, estaba en la entrada.
Me lo puse en el oído y contesté mientras comenzaba a servir la comida de mi gato.
-Wesket al habla- contesté mientras esperaba.
-O este...Perdona, es que me dijeron que pasará a recogerte, pero es muy temprano - dijo una voz nerviosa.
-¿Quién eres?-dije molesta pensando qué era una broma de alguien en el trabajo.
-Soy el detective Lintu-dijo la voz tratando de ser firme pero se notaba su nerviosismo en el tono de voz.
¿Estaba nervioso por conocerme?
-Oh, espera, tengo otra llamada- dije mientras llamaba a mi jefe.
-¿Qué pasa Wesket?- respondió mi jefe.
- Éso mismo me gustaría saber jefe- dije fingiendo molestia- un loco dice que viene a recogerme.
-¿El detective Lintu?- preguntó mi jefe.
-¿Usted lo mandó?-pregunté sorprendida.
-Bueno, le dije que tendría que compartir contigo todo el día...Pero...
-¡Por favor jefe, son las seis treinta de la mañana!-dije en tono de queja.
-Lleguen juntos al trabajo, es mi orden.Por favor no le arranques la cabeza- dijo mi jefe antes de colgar.
Estaba a punto de hacer un berrinche.
-Muy bien extraño- dije mientras regresaba con el que "debía recogerme"- ¿Dónde diablos estás?
-Afuera de tu departamento- respondió el extraño detective.
Abrí la puerta sin importarme qué era un extraño, y aún más sin recordar cómo me encontraba. Usaba una camiseta holgada y un short demasiado corto, acababa de levantarme.
El extraño entró y sentí su mirada recorriendome.
-Entra, tengo prisa-dije mientras le daba una rápida mirada- y cierra.
La primera impresión que me dió fue la de un fanfarrón, de un presumido.
Era ligeramente más alto que yo, usaba una gabardina negra, y al parecer su color predilecto era el negro. Su cabello era ligeramente más largo que lo reglamentario para un detective.
-¿Señorita Wesket?-preguntó el mientras cerraba la puerta.
-Noo, soy un maldito robot- dije de manera impaciente y sarcástica.
Comencé a buscar mi ropa cuándo de nuevo sonó mi teléfono.
-¿No piensa contestar?- dijo él.
-Tengo algo de prisa por tu culpa- dije mintiendo.
Lancé mi ropa al baño y contesté.
-¿Sí?- dije mientras lo miraba.
-Pensé que nunca contestarías- dijo una voz conocida.
-Lo siento,sabes que tengo mucho trabajo-respondí apenada.
-¿Ser tu padre no es suficiente como para convertirse en tu prioridad?
-No,no creo. Sabes cómo soy cuándo algo me obsesiona- dije mientras entraba al baño.
-Espero que no hayas olvidado la cena de hoy-dijo mi padre.
-No lo hice, te veré más tarde, disculpa pero tengo prisa.
Me sentí mal por tratarlo así, pero ese extraño me estaba... Molestando.
Me apresuré a bañarme,mientras no dejaba de pensar porqué mi jefe quería a semejante presumido junto a mi.
No era una persona que necesitará de un compañero. No quería uno.
Salí despeinada mientras me acomodaba mis botas.
-Soy Lintu-repitió él incómodo.
-¿Y qué quieres un premio por saber tu nombre o qué?- le pregunté molesta.
Me miré al espejo para delinearme los ojos y poner un maquillaje discreto.
-¿Qué hace un detective tan nuevo como tú escoltándome al trabajo?- dije sin mirarlo.
-Son ordenes del jefe, nuestro jefe- dijo el sin emoción.
Ese hombre ocultaba algo, parecía muy nervioso e inquieto en el teléfono y de frente se comportaba diferente.
-Así que no estas muy de acuerdo con que te manden a ésta sección.
-¿Cómo lo...?- dijo el sorprendido.
-Es mi especialidad-dije sonriendo orgullosa.
Le miré a los ojos, era sincero en su emoción.No, más bien estaba muy emocionado por conocerme.
Sus ojos verdes demostraban emoción mezclada con miedo y nerviosismo.
¿Por qué lo ponía nervioso?
-¿Nos conocemos?-dije mientras trataba de recordar si antes nos habíamos visto.
-No. Al menos no que yo sepa.
-Dame diez minutos y salimos- dije mientras buscaba las llaves de mi nave.