AYER Y SIEMPRE

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Summary

En un espacio donde la magia se siente en cada rincón, dos chicas, Sam Yong y Henae , se enamoran en el último año de secundaria. Tras una separación forzosa, prometen esperarse, pero el tiempo y las circunstancias crean un abismo entre ellas. La vida les prepara un conmovedor reencuentro años después, pero un compromiso inesperado de Hanae altera el delicado equilibrio que habían construido. A medida que los secretos del pasado emergen y revelaciones mágicas surgen, Sam Yong debe decidir si luchar por su amor perdido o dejarlo ir para siempre. ¿Podrán desafiar al destino que parece haberse interpuesto entre ellas? DERECHOS RESERVADOS, PROHIBIDA LA REPRODUCCIÓN O COPIA DE ESTE ARTÍCULO SIN AUTORIZACIÓN.

Genre
Romance/Drama
Author
laura
Status
Ongoing
Chapters
15
Rating
n/a
Age Rating
18+

1 "Hola extraño"

Son las seis de la mañana, como todos los días la alarma del móvil suena y como siempre ya he despertado antes.


Tengo la misma rutina diaria desde hace más de cinco años, levantarme y esperar a que la alarma suene.


Enciendo mi cafetera y preparo el que será el primero de muchos cafés que suelo tomar al día. El aroma invade todo el apartamento.


-"Buenos días para ti también"!!


Escucho un fuerte maullido a mis pies, Max y Taoyang mis lindos gatitos que rescate una noche fría cuando regresaba del trabajo querían llamar mi atención e indicarme que ya habían despertado también.


-Ya te escuche fuerte y claro Max.


Mi gato mas adulto de tonos amarillos hacia mecer su tazón con su patita indicándome que tenía hambre.


- ¿porqué tanta prisa? Que no vez que ya voy a llenarlo, que impaciente eres chico!!


Se escucha el móvil sonar en la habitación y como todos los días es mamá saludando para asegurarse de que estoy bien, nuestra relación ha sido muy buena siempre y se preocupa por mi bienestar.... !!también chismosear si ya tengo a alguien conmigo!!.


-Hola mamá co....


-Sammy tu tía Mae llamo de nuevo, has estado bebiendo otra vez.


-Mamá dile a tía Mae que deje de espiarme, ya no soy una niña. - Ella solo se preocupa por ti Sammy y yo también. ¿Porqué no vienes a vivir conmigo y tú hermano?


-Ya te dije que no mamá, quiero esperar un poco más.


-Ella no volverá Sammy, han pasado muchos años hija, no crees que es suficiente ya de esperar a que regrese, debes continuar con tu vida.


Encojo mis hombros y dirijo mi mirada hacia el balcón de la habitación, siento como su recuerdo llega a mi mente desde que nos prometimos que volveríamos a estar juntas de nuevo. Sentía que en cualquier momento ella vendría de nuevo tocando mi puerta para decirme que había vuelto por mí pero el silencio me invadía por completo y mí mamá sabía lo difícil que era hablar de ella.


-......


-Te quiero hija, dale un beso a los nenes de mi parte.


-Te amo mamá, hablamos luego.


Llevaba viviendo en el mismo condominio desde que era una niña, mamá y mi hermano Ek un año menor que yo se habían mudado a Nan por su trabajo, el podía cuidar mejor de ella ya que yo pasaba la mayor parte del tiempo por fuera de casa y además la contaminación de la ciudad empeoraba su problema de pulmón.


He intentado mudarme en varias ocasiones pero...mmmm y sí ella vuelve.

.

.

.

Habíamos creado un momento especial para nosotras, siempre esperábamos a que los árboles de cassia en el patio trasero del condominio florecieran para luego hacer algo parecido a un picnic debajo de ellos y recostarnos en sus tallos mirando hacia el cielo en busca de nubes con formas de animales, ahora mis gatos vigilaban a la familia de carpinteros que viven allí y yo seguía admirando las hermosas y amarillas flores que caen como cascadas formando un maravilloso tápate en el suelo. Era nuestro momento mágico y aún lo repetía cada primavera.


-Debo ir a trabajar, pórtense bien.


Me preparó para tomar el ascensor y escucho esa voz chillona y aguda que solo una persona en todo el condominio podía tener...


-Buen día Samy. ¿cuándo vendrás a cocinar algo para mí? - Me gustaría ver lo que pueden hacer esas manos (me hablaba siempre en un tono coqueto).

Mi vecina Tonya intentaba coquetear conmigo cada vez que me veía, la evitaba a toda cuesta.


-Estos días ando muy ocupada Sra Tanya, yo le diré cuando.


-¡No me dejes esperando mucho, siempre me dices lo mismo y no se ha llegado el día!.


-Prometo que lo intentaré, nos vemos después.


La mañana estaba hermosa, las nubes en el cielo tenían un delgado bordado de colores naranja y amarillos típico de Bangkok, era perfecto para salir en la moto. La había comprado con mis primeros ahorros, la llamo Blue Ship, es grande y de un cilindraje alto para poder facilitar mis viajes durante el día y llegar rápido.


Antes de hacer mi visita por los restaurantes pasaba por aquel pequeño Café Bar y pedía la misma bebida de siempre, la chica en la barra ya sabía que darme y como siempre estaba en el celular atendiendo compromisos lo ordenaba con una simple seña que ella ya entendía

-!Sale un spain latte sin azúcar con un toque de canela y que tenga un buen día!.


Y continuaba con mi recorrido. Tenía el trabajo de mis sueños, era la chef comercial de los tres restaurantes más conocidos de la ciudad de los cuáles los padres de mi mejor amigo Phíchaí eran dueños. Debía hacer una visita de inspección y asegurarme de que todo marchará bien así que empiezo visitando el restaurante que mas actividad tenia en la semana por estar cerca de los hoteles.


-Buen día Chef Sam Yong, es un gusto verla.


Inclino mi cabeza para saludar al Chef Loun Pao y le pido informes sobre el funcionamiento de la cocina.


-Todo está marchando excelente Chef no tenemos novedades aún, ya estamos en los preparativos para los próximos eventos y todo esta totalmente cubierto.


-Esas son grandiosas noticias tienes a un gran equipo aquí, puedes llamarme si algo sucede. -Estoy terminando mi recorrido por la cocina cuando mi celular suena y en la pantalla veo que la mamá de Phíchaí llama.


-Buen día Sra Malee


-Buen día Samy llamo para pedirte que pases al hotel, el Sr Kittisak y yo queremos hablar contigo.


-Estaré allí pronto.


Aunque tengo muy buena relación con los padres de Phíchaí, ellos pocas veces me solicitaban reunirnos así que tenía un poco de inquietuden mi mente.

De camino al hotel pienso en lo inquietante que me ha dejado la llamada, tenemos un día al mes en específico para reunirnos y platicar sobre los reportes de los restaurantes así que está vez lo sentía como algo más personal y eso me asustaba un poco. Ingreso al hotel y camino hacía la recepción para hacerles saber que llegué.

-Hola Sam Yong él Sr y la Sra Chiravee te esperan en la oficina, puedes pasar.


-Esta bien, gracias. Me dirijo a la oficina y con mi mano un poco temblorosa y mi voz en un tono bajo anuncio mi llegada a la puerta.


-¿Puedo?. -Buen día Sra y Sra Chiravee. Con las palmas de mis manos juntas inclinó mi cabeza en señal de respeto hacía las personas que se hayan frente a mí.


-Pasa Sammy. ¿Cómo has estado? A pesar de que trabajas para mí llevo tiempo sin verte. Me saluda el papá de Píchaí con una pequeña sonrisa en la comisura de sus labios.


-Hay mucho por hacer Sr Chiravee, ocupo la mayor parte del día visitando los restaurantes y solucionando a todas las inquietudes de nuestros colaboradores.


-Si lo sé, veo como tienes mis restaurantes en orden. Escuche que se acercan unos eventos?.


-Ya esta todo listo, no hay de que preocuparse.


-Esas son excelentes noticias, que bueno que te tenemos a cargo. Mi esposa y yo hemos estado pensando que estos años que llevas trabajando para nosotros has rechazado tu tiempo de vacaciones y decidimos que ya es hora de hacerlo.


-Así es Sammy no puedes estar siempre trabajando. Con un tono a regaños me expresaba la mamá de Píchaí lo preocupada que se sentía por mí obsesión con el trabajo.


-No es necesario Srs Chiravee, estoy bien así.


-No te lo estamos pidiendo Sam, es una orden.

Necesitamos que hagas una vida fuera de los restaurantes por eso te hemos reservado unos días en el hotel de un amigo. -- Así es Sammy. Harán unas festividades allí y sería genial que conozcas otras personas. Ya ellos tenían la decisión tomada por mí asi que no estaban esperando un no como respuesta.


-...mmmm está bien.


-Mañana en la mañana pasará por ti el chofer para llevarte al hotel, pásala bien.


Me había negado a hacer algo más que trabajar durante los últimos años, era la manera de evitar que mi mente se quedará en el ayer y viviera el presente.


Terminó mi día recorriendo el resto de los restaurantes y regreso a casa para hacer las maletas. - Acá están mis pequeños bebes, mamá ha regresado. Saludo a mis gatos que con ansias esperaban a mi llegada cada noche.

.

.

.

De nuevo la alarma, solo que está vez no abra rutina, preparo a Max y Taoyang para dejarlos con tía Mae ella sabrá cuidarlos muy bien.

-Los quiero hijos, pórtense bien con la tía.

Regresare pronto, lo prometo.


-No te preocupes hija, cuidare de ellos como lo haces tú. Toma un merecido descanso, buen viaje.


- ¡¡Gracias tía Mae!!. Me despido de ellos con un beso y tomo el ascensor para salir del edificio.


El chofer ya ha llegado al condominio y me preparo para realizar el viaje al hotel que esta como a unas tres o cuatro horas dependiendo del tráfico, seguía pensativa en relación a porqué tenían tanta insistencia en este viaje los padres de Matón (le había puesto ese sobrenombre a Píshaía cundo nos conocimos en la escuela ya que él me había defendiendo de unos brabucones). Cuándo salimos de la ciudad y las montañas empezaban a cubrir cada rincón olvidé lo estresada que me sentía por tomar este viaje y sólo quise disfrutar del paisaje.


El hotel es hermoso, esta tan cerca de la playa que puedes sentir como el viento que rosa tu piel deja unos pequeños granulos de arena en ella, esa brisa con ese aroma tan peculiar a mar.


Entro al hotel y me dirijo a la recepción, hay muchas personas en el lobby esperando para ser registradas pero yo solo pienso en estar en la habitación pronto.


-Bienvenida. ¿como puedo ayudarle?


-Tengo una reserva


-Me permite su documento por favor... Es correcto Sra Yong, esta es la llave de su habitación puede tomar el ascensor a mano izquierda, piso décimo.


-Esta bien, gracias. ¿Ha qué hora abren el bar? Quería tomarme unos tragos antes de encerrarme en la habitación, no era que estuviera pensando en embriagarme sólo que unos tragos no le caen mal a nadie.


-Ya esta disponible si lo desea.


-Oh Genial!!


Espero a la llegada del ascensor y veo como se acerca una mujer alta y delgada llena de maletas, sus piernas apenas si se podían sostener con tanto peso, se hacia casi imposible que ella pudiera saber en qué dirección daba sus pasos así que decido ofrecerle mi ayuda.


-Permítame ayudarle con las maletas. A que piso se dirije?


-Eh. Oh!. El décimo, pero mi prometida ya está en camino solo que olvido unas cosas en el coche. Unos pequeños ojos cafés detras de unas laminas de cristal un poco oscuras para peotejerlos del sol se asoman por encima de una de las maletas para responder a mi ofrecimiento.


-Yo también me dirijo al décimo piso, permítame ayudarle y así espara a su prometida en la habitación. Ahora que iba en mi misma dirección era mas fácil ayudarla.


-!Esta bien!. Se lo agradezco mucho.


Llevo sus maletas hasta la habitación y percibo que a unas cuantas puertas se encuentra la mía.


-Es usted muy amable, muchas gracias.


-mmmm no hay de qué.


-Por cierto me llamo Saengdao y tú?


- Sam Yong pero solo dime Sam. Un pacler!.

Yo la más antisocial de todas ahora quería hacer una amiga para no sentirme tan sola en el hotel ya que estaría allí por unos días. - Bueno ya me voy a mi habitación. Me despido para dirigirme al cuarto y antes de cruzar la puerta.


-Sam nos dejarias a mi y a mi prometida invitarte a un trago? Es en agradecimiento por tu ayuda.


-Eeh...! Si está bien, allá nos vemos luego.


Por fin estoy en mi habitación, me sentia un poco cansada y sucia por el viaje así que me tomo una ducha para más tarde bajar al bar, quería distraer mi mente con unos tragos y era el único lugar en el qué pensaba estar.


Habían pocas personas en el bar, aún era temprano para estar allí lo que para mi era grandioso ya que no queria tratar con tantos extraños, lo de hablar no sé me daba muy bien y decidí sentarme en la barra para poder estar más cerca del barman y que los tragos no demorarán en llegar.

-Hola!! Me darías algo de beber por favor, del más fuerte que tengas.


-Claro que sí, ya se lo sirvo. -La ceremonia de apertura se realizará esta noche en la playa a las siete, allá también tendremos bebidas. Con una expresión de amabilidad en su rostro el barman se dirige a mi para notificarme de que estarían celebrando por fuera del hotel.


-Genial, aunque preferiría estar aquí. Gracias!!


Justo cuando me preparo para tomar el primer sorbo de mi bebida escucho a lo lejos unas voces acercándose, mientras una de ellas le susurra a la otra. - Es ella mi amor, la mujer de la que te hable. Así que jiro mi cabeza para saludar a aquella mujer que hacía poco menos de dos horas había estado ayudando solo para toparme con una gran sorpresa.

-Hola Sam, te presento a mi prometida Hanae.


-Hol....


- ¿Any?


-Ya se conocían ustedes dos?


-.......


-Hola extraño!! Tiempo sin verte.





"¿Qué se siente ver llegar a quien un día prometió volver, ahora tomada de la mano de otra persona? Después de años de esperar, de soñar con el reencuentro, de imaginar que ese amor sería eterno... Y sin embargo, la realidad golpea como un puñal suave pero certero, al ver que ya no eres tú quien ocupa ese espacio ¿Cómo reaccionar cuando la vida da ese giro inesperado, dejándote entre el amor que fue y la distancia que ahora nos separa?