Rain | Satoru G. | +18

Summary

┏━━━━━━━━━━━━━━┓ 𝙐𝙣 𝙝𝙤𝙢𝙗𝙧𝙚 𝙢𝙖𝙮𝙤𝙧 𝙮 𝙚𝙢𝙥𝙧𝙚𝙨𝙖𝙧𝙞𝙤 𝙙𝙚 𝙪𝙣 𝙣𝙚𝙜𝙤𝙘𝙞𝙤 𝙨𝙪𝙢𝙖𝙢𝙚𝙣𝙩𝙚 𝙞𝙢𝙥𝙤𝙧𝙩𝙖𝙣𝙩𝙚 𝙚𝙨𝙩𝙖𝙗𝙖 𝙞𝙣𝙩𝙚𝙧𝙚𝙨𝙖𝙙𝙤 𝙚𝙣 𝙪𝙣𝙖 𝙟𝙤𝙫𝙚𝙣 𝙘𝙤𝙣 𝙥𝙧𝙤𝙗𝙡𝙚𝙢𝙖𝙨 𝙥𝙖𝙧𝙚𝙣𝙩𝙖𝙡𝙚𝙨. ¿𝙍𝙚𝙖𝙡𝙢𝙚𝙣𝙩𝙚 𝙛𝙪𝙣𝙘𝙞𝙤𝙣𝙖𝙧𝙞́𝙖? ┗━━━━━━━━━━━━━━┛ ⚠︎Contenido adulto +18⚠︎ ➥Entretenimiento.<br /> ➥Lectora x Satoru Gojo.<br /> ➥Trama o historia originalmente mía.<br /> ➥AU (Alternative Universe).<br /> ➥Se llevará una lógica y buena estructuración posible.

Status
Ongoing
Chapters
3
Rating
n/a
Age Rating
18+

─⊱⋅🥀Cruzando primeras miradas.⋅⊰─

Caminaba en dirección hacia la oficina de Manami, necesitaba la documentación adecuada para la presentación de un nuevo proyecto dentro de la empresa y ella podía brindársela, pues era su asistente personal al igual que con su mejor amigo Suguru. A veces odiaba que fuese algo serio, pero el beneficio que tenía era que hacía el trabajo bien y a veces, hasta lo sorprendía.

—Manami, ¿dónde están las malditas hojas del proyecto de la compañía extranjera? —cuestionó abriendo la puerta sin ni siquiera tocar. No tenía tiempo para ello, ni tampoco estaba de buen humor como para ser paciente.

La mujer se sobresaltó y se le cayeron algunas hojas de las manos, esparciéndose por su escritorio y algunas en el suelo a su alrededor. Las volvió a acomodar mientras se quejaba, pues no gustaba de esa actitud de su jefe Satoru al entrar a la oficina así, no era la primera vez que sucedía.

—¿¡Podría siquiera tocar la puerta!? Justo estaba ordenándolas para entregárselas a su oficina.

—No hubiera venido hasta acá, de no ser por mi asistente que no se apresura en su trabajo.

—¡Hago lo que puedo! El señor Geto es más comprensible que usted. Le pediré que me cambie de puesto. —alineó todas las hojas contra la superficie de su escritorio de forma lineal y se las entregó a Satoru con una cara de molestia.

—Mucha suerte con eso. —tomó las hojas y le sonrió genuinamente. —Yo también soy dueño de esta empresa y podría despedirte.

Salió de la oficina escuchándola gruñir de enojo y fue nuevamente a la sala de reuniones donde lo esperaban importantes empresarios que eran representantes de diferentes compañías, ya que, al tener su interés acerca de un nuevo proyecto, podrían ser los futuros inversionistas.

—Buenas tardes, disculpen la interrupción. —mencionó dejándoles a cada empleado un juego de copias del proyecto del que iba a hablar. —Hubieron pequeños percances administrativos, pero todo está bajo control. ¿Listos para la presentación por parte de la compañía GoGe?

━⊱⋄⋄⋄⋄⊰━

—Vamos, ________. Acompáñanos a la fiesta de esta noche, habrán chicos apuestos que quizá quieran salir contigo. —su amiga la alentó y las demás generaron gestos de enamorada, porque la acompañaban a la parada de autobuses después de clases y ahí todas se subían al mismo tiempo, pero bajaban en diferentes puntos de la ciudad.

—¿Estará Jin? —______ se sonrojó y su amiga asintió con una sonrisa en labios.

—Lo más seguro es que sí. No sé porqué te gusta, si ni siquiera es alguien guapo; es un mocoso que le gusta pasarla en fiestas donde hay adolescentes para cortejarlas y llevarlas a la cama. Choso te sepultará en verdad si llegas a tener algo con él.

—Lo sé, por eso pregunto, para evitarlo. —se sintió apenada mientras mordía su labio inferior desapercibidamente y masajeaba un poco su brazo contrario. Para ella era apuesto a pesar de que ante los demás, era un cretino. —Iré con ustedes, sólo que llegaré un poco tarde para arreglarme bien.

—Sí, sí, tómate tu tiempo. Nosotras estaremos esperándote en la entrada de la casa de Kyomi. —celebraron con pequeños brincos de la emoción y ______ negó con una sonrisa ante sus acciones. En verdad que se divertiría mucho, porque en casa no parecía ser nunca bienvenida y prefería pasarla afuera la mayor parte del tiempo.

━⊱⋄⋄⋄⋄⊰━

Finalizó su último arreglo en ella, se veía en el espejo y su atuendo era al estilo punk como solían vestirse los adolescentes en su etapa de rebeldía para verse más temibles y que nada ni nadie podía controlarlos. Desde afuera de su habitación podía escuchar los gritos de sus padres que discutían por casi cualquier cosa y simplemente intentaba ignorarlos, pero su preocupación siempre estaba en su ser al mantenerse atenta de no escuchar un fuerte golpe hacia su madre y que después todo fuese silencio.

Aunque reiteradas veces había hablado con su madre y su padre a solas por separado, ninguno de los dos parecía tener intención de terminar con aquella tortura que inconscientemente le estaban haciendo a su propia hija, ya que, no pensaban en ella, sino en ellos y sus problemas. Le era difícil mantenerse en aquel hogar y por ello, buscaba cualquier razón para estar afuera, como dormir en la casa de amigas, caminar por las noches en la calle charlando de cualquier cosa junto a Choso y como lo era ese día, salir a fiestas para olvidarse de todos los problemas.

¿No te importa lo que pienso? Deberías de largarte de la casa, aquí eres un problema y sabes que no podemos estar juntos. —gritó su mamá a lo lejos con coraje reflejada en su voz. _______ no dudaba que podría estar llorando mientras le reclamaba.

No me voy a ir, y hazle como quieras. Ésta también es mi casa y yo pago todo aquí. ¿Qué te da el derecho de correrme? —su padre como siempre, intentando demostrar el dominio del hogar, cuando su mamá también aportaba con lo que podía.

¡Eres un pedazo de mierda!

Abrió la ventana de su habitación y salió con cuidado de no hacer mucho ruido. No seguiría escuchando palabras de desprecios entre dos seres que amaba con su alma, aún cuando le habían hecho mucho daño y que se suponía eran sus padres. Cerró la ventana tras de sí y empezó a tomar camino entre unos arbustos para llegar a la otra calle que se ubicaba detrás de su hogar, notando que no habían personas afuera. Estaba solo y no había ningún ruido proveniente de las casas; sabía que todas las familias tenían problemas, pero creía que la suya era peor que la de los demás y que no merecía nada de eso.

A decir verdad, estaba en lo cierto conforme a no merecer aquello; no tenía la culpa de haber nacido en una familia disfuncional por culpa de dos padres que cuando fueron jóvenes, no pensaron con responsabilidad y lógica sobre los problemas que tendrían a futuro si llegaban a tener un hijo o hija.Sin embargo, entendía que no habían tenido una buena educación individualmente ni tampoco eran lo suficiente maduros para ello, más no justificaba nada de lo que aún pasaba en el presente.

Escuchó algunos pasos detrás de ella y se asustó, empezando a caminar mucho más rápido. No quería voltear, tenía miedo de ver al causante de ello y que tuviera un arma o fuese un hombre totalmente horrible que el miedo llegase a paralizarla y no poder actuar. Ahora estaba corriendo, los pasos detrás de ella no se detenían y ya estaba llorando silenciosamente como solía hacerlo al dormirse en su habitación o cuando tenía mucho temor.

—¡Hey, espera!

—¡Aléjate de mí! —exclamó _______ a medida que tumbaba cualquier cosa que tuviera a su paso, como lo eran los botes de basura.

Aquella persona las saltaba como todo un profesional en situaciones callejeras y tuvo que saltarse la cerca de una casa cuando _________ giró hacia un lado para continuar su recorrido, poniéndosele adelante. Lo único que pensaba y quería hacer ella, era llegar a la fiesta para sentirse un poco más segura.

—¿A dónde crees que vas, enana?

—Yo... Uh... —se paralizó, pero no del miedo, sino de la confusión que pronto se volvió un enojo.

—¿Creíste que no me daría cuenta que saliste a esta hora de tu casa?

—Choso, ¡me asustaste!

—Pensé que reconocerías mi voz o que voltearías hacia atrás para verme, pero ya veo que te asusté más que incluso corriste bastante bien. A la próxima no des vuelta en una esquina, métete entre las casas y salta las cercas hasta que te escondas en un lugar y así perderás de vista al tipo. —tiró la colilla de su cigarro al suelo y lo aplastó con su zapato para apagarlo.

—Lo siento, tenía mucho miedo. —ambos comenzaron a caminar juntos hacia aquella dirección que ______ iba.

—Agradece que estaba fumando un cigarro afuera y te vi, porque si no fuese así, quizá no sería yo quien te estuviese persiguiendo. ¿A dónde vas? Es bastante tarde y sabes que para cosas buenas, probablemente no serán.

—Voy a una fiesta, apenas en la tarde me invitaron. ¿Eso sería algo malo? —alzó su ceja, mirándole de costado.

—No, pero ten cuidado de los demás. No olvides el recordar sus rostros.

Para cuando tenga oportunidad de escapar, te lo diga y les metas una paliza. —rodó los ojos por la obviedad, recitando casi lo que hacía años atrás, Choso se le había dicho por su bien.

En aquel entonces, ella era una niña que estaba apenas entrando a su adolescencia y la mayoría de personas de su edad o mayores que ________, podían aprovecharse de su buena bondad, ya que, Choso había visto muchas debilidades y puntos que podrían ser manipulables fácilmente, y todo gracias a las faltas en su hogar.

Él lo entendía, porque también provenía de un hogar peor que el de ________, así que, los dos encontraron ese hermano o hermana en el otro y juraron protegerse hasta que uno de los dos ya no respirara.

—Muy bien. —sonrió y acarició sus cabellos, alborotándoselos rápidamente, cosa que, la escuchó gruñir.

—¡Vas a despeinarme!

—Te faltaba un poco de mi toque para que te veas aún más rebelde. —se rio y a unas casas antes se detuvieron, pues habían llegado a la dichosa fiesta. —¿Es aquí?

—Sí...

—Bien, cualquier cosa, ya conoces mi casa. Adiós, enana. —se despidió sacando otro cigarro de la cajetilla y _______ caminó hacia sus compañeras que estaban en la entrada de la fiesta como habían dicho, recibiéndola con entusiasmo.

━⊱⋄⋄⋄⋄⊰━

Tanto sus amigas, como algunos pocos chicos quisieron subir a un auto y manejar por la ciudad mientras bebían, pero _________ no quería correr el riesgo de tener un choque y perder la vida junto a ellos, por lo que, se ofreció en conducir porque era la única que no había bebido en toda la noche. Agradecía internamente que el auto era automático y no manual, ya que, Choso le había enseñado a conducir el más fácil por si necesitaba llevarlo al hospital en dado caso que tuviera una herida profunda, aunque las posibilidades eran casi nulas.

Las chicas estaban bailando con la música alta y sacaban la mitad de sus cuerpos por la ventana solar con una bebida en mano, disfrutando de la libertad, deseos y futuros sueños a conseguir. __________ tenía la ventana de su costado abajo y podía sentir las ráfagas de aire mover sus cabellos, provocando las sensaciones de tranquilidad en su pecho. A aquello llamaba paz, porque casi nunca podía sentirlo en otro lugar que no fuese con Choso o en su propia soledad.

Conducía por las partes más lujosas de la ciudad, observando las luces de los faroles, los establecimientos de ropa costosa, los grandes edificios de las empresas más importantes que habían ahí y sobre todo, los demás autos lujosos que pasaban a su alrededor. Hubo uno en específico de color negro que salió del estacionamiento de una empresa, tenía la ventana del vidrio polarizado totalmente abajo mientras que cambiaba la estación de radio porque había música que no era de su agrado y la dejó en una particular canción, subiendo nuevamente el vidrio como si todo fuese en cámara lenta al pasar a su lado y los dos se vieron mutuamente, cruzando primeras miradas.

Él tenía una mirada fría y ella una vista linda. Eran tan opuestos, que quizá se atraerían.Y aquella canción, fue el encanto de los dos.¿Qué significado tendría en sus vidas?

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