Prólogo
Érase una vez, un pueblo maldito, atrapado en el tiempo y borrado de todo recuerdo más allá de sus límites. Tantos fueron los siglos que pasaron encerrados que sus habitantes terminaron olvidando el nombre del que un día consideraron su hogar.
Fue un poderoso hechicero el que lanzó la maldición, pero fue a una hermosa joven a la que culparon de ello. El embrujo no solo los despojó de su esperanza manteniéndolos cautivos, sino que convirtió a la muchacha en un monstruo del que todo el mundo afirmaba que era incapaz de amar y la clave para romper el conjuro. Si deseaban recuperar su libertad alguien debía entrar en su corazón.
No obstante, si aquel obstáculo no era suficiente, el Hechicero se aseguró de que la maldición fuera imposible de romper, pues... ¿Quién se atrevería a acercarse a ella si todo el que lo intentaba terminaba muriendo?








