Unique
El día había transcurrido de una manera pacífica o eso quería creer, después de probar la salada carne que le ofreció Minho supo que todo los viniese de él lo aceptaría sin dudarlo y le mentiría diciendo lo riquísimo que era solo para su hermosa sonrisa.
Pero todo cambió cuando Chan dijo que dormiría junto a Minho y este parecía no tener reproche, su mayor disfrutaba de verlo sufrir o por qué le arrebataba tal oportunidad de observar a su hyung favorito en short y un polo gigante.
Le rezaba a todos los santos habidos y por haber con tener esa gran oportunidad y se la habían negado drásticamente, en lugar de cumplirle a él, le dieron la oportunidad a su más grande enemigo.
Es decir, ama a chan como su hermano mayor,pero no podía evitar sentir repulsión al saber que él compartía sentimientos hacia Minho y no contento con eso, planeaba declarársele pronto.
Está más que claro que él no lo permitirá, en la vida Han Jisung dejará que su no "esposo" esté con otro hombre que no sea él, después y antes del matrimonio.
Su palabras cristianas de "no envidiarás el bien ajeno" le llegaban altamente, cómo pretenden que no envidie semejante oportunidad para dormir pegado a su hyung y deleitarse con su tan hermoso cuerpo, lindas facciones y sobre todo sus increíbles piernas.
No lo malinterpreten, pero Minho tenía semejante cuerpo y él lo sabía, sabía cómo hacerle babear por él cuando usaba shorts diminutos en su departamento o cuando se subía encima de él en las bromas que hacían.
Y aquella vez que su entrada rozó discretamente con su erección mañanera después de una pijamada y solo se limitó a gemir, no por protesta o disgusto, lo hizo por satisfacción.
Diablos, él intenta ser un hombre fuerte, Minho lo hace más débil.
Minho era su perdición y su tentación .
Tentación hecha realidad, todo de él simplemente parecía tan irreal que lo convertía en una persona demasiado hermosa, tanto que no podía dejar de agradecerse por hacer el bien en otra vida y vivir esta junto a tal delicioso manjar, es decir, su compañero.
Manjar que el mundo le prohibía.
Él solo pedía una vez y ya.
Probar aquel delicioso manjar, tan apetecible, tan sumiso, tan hermoso.
Aún que sabemos que no dejaría que su deleite fuera efímero.
Llevaba demasiados años esperando por ddleiyarse con él, desde la eea prendebut cuando tenia 18 años y ahora con casi 23 años tenia que hacerlo.
- Sung, ayúdame a buscar mis pantalones..sung?- toca al menor para hacerlo entrar en razón.
- Si, te lo meteré..- vio la expresión de sorpresa en el rostro de Minho y dimensionó su hablar- Es decir, en que le puedo ayudar?
- ¿Dijiste "te lo meteré"?, ¿Que me meterás?
"Esta" pensó.
- Nada hyung, tonterías mías.- Minho se acercó un poquito bastante a su oreja y le susurró.
- Pense que me meterías tu deliciosa, grande y gruesa polla, realmente lo ansio, sung...métela tan profundo que pueda sentirlo hasta mi útero y lléname para solo darte hijos, cuantos tú quieras.. seré tu recipiente de semen...¡ah!- gimió al sentir una nalgada.- sung...Mgh!
- Maldita perra ofrecida, así te entregas a cualquiera, cierto?- dijo tomando a su hyung de sus desnudas caderas.
Lo sentó sobre su regazo para empezar a retirarle la camiseta larga que llevaba, le enfureció más que esta sea de Chan.
- ¿Por qué mierda estás con su camiseta?- Dijo furioso, qué necesidad tenía él de usar ropa ajena.
- Y-yo...Chan hyung..m-me la presto ¡Ngh!- gimió al sentir una embestida falsa contra su entrada.- Y-yo quería usar t-tu cami- ah! C-camiseta ¡Mggg! ¡Han!- Las embestidas en falso aumentaron conforme iba soltando sus palabras impidiéndole comunicarse con efectividad.
- Tonto no soy, Minho.- Dijo tomándolo por el mentón- Dime, ¿Por qué tienes su camiseta?
- P-porque él dijo q-que s-si y-yo...- Sus palabras salían entrecortadas por la presión en su mentón y la creciente erección que se frotaba con su mojado coño.- Y-yo u-usaba s-su...
- Habla bien, Minho. No colmes mi paciencia o te irá peor.- Amenazó para darle una sonora nalgada a su mayor esté emitiendo un agudo gemido por el placer y dolor generado.- Parece que no te afecta que azote tu culo, prepárate.
Lo tomo por los muslos y lo tumbo en el sofá bocabajo para dejar a la vista sus nalgas desnudas, sus bragas se encontraban consumidas por las nalgas del mayor, tan gruesas y pomposas que parecían comerse su ropa interior.
Deseaba poner su miembro en lugar de esas bragas color celeste, no olvidando el motivo de la posición comenzó con severos golpes dirigidos a ambos glúteos que no tardaron en tornarse rojos por la fuerza y brutalidad que ejercía el menor con su cuerpo, solo podía reaccionar con sus gemidos, llenos de gozo y placer ante el cruel acto, se acababa de dar cuenta cuánto le excitaba ser tratado así por su menor y como también lo ponía cuando lo trataba como si fuera un puta barata.
- Anda, seguiré dándote más nalgadas hasta que mi mano esté impregnada en tus glúteos y que todos sepan que eres mi putita.- Más golpes fueron dados, pero esta vez uno no se dirigió a sus nalgas, es decir, tomó otro rumbo y terminó por dar en su coño.
Este golpe lo saco de quicio y comenzó a gemir más alto y con goce, su pequeña bolita nervios estaba hinchada y cada golpe le daba un estímulo que le recorría todo el cuerpo llenándolo de una inexplicable sensación de éxtasis.
Sus bragas fueron retiradas, el contrario las tomó y las olió, no le pareció raro.
Jisung tenía la costumbre de oler su ropa interior, lo había visto masturbándose con estas en su mano, pasó su lengua por la pequeña mancha de sus jugos.
Lo cual lejos de causarle asco o repulsión, le dieron más ganas de sentir su dura polla en su interior, ese periodo del año donde se sentía tan necesitado había llegado y esperaba poder cumplir su fantasía con el menor.
Soñaba con tener a su menor follándolo en todas posiciones, reventándole el útero de semen, dejarlo tan lleno que lo único en lo que piense sea la grande y gruesa polla de Han Jisung.
- H-Han..T-tú...Q-quieres...chupar...mi ¡Ah!- Gimió ante el golpe sorpresa recibido en su coño.
Algo escurría por sus muslos, Han no tardó en tomarlo con los dedos y probarlo, quedando fascinado ante el sabor dulce que este tenía, volteo al mayor para sentarlo en el sofá con las piernas abiertas y comenzó a lamerlo todo. Pasó su lengua por sus delicados labios vaginales, para entrar en su pequeña entrada y subió hasta su clítoris, para enterrarse en su interior mientras chupaba todos los jugos.
¿Cómo supo que le ofrecería su coño?
Se preocuparía por eso después, primero necesitaba que su menor le continuase jodiendo el coño con su lengua por lo menos unos minutos más.
O eso deseaba antes de que sus ojitos se cerraran mientras llegaba a su ansiado clímax.
Su coño estaba hinchado, saciado y satisfecho.
Le había follado satisfactoriamente el coño, o bueno, chupado.
El menor lo había llevado a su habitación y lo dejó recostado en su cama e incluso le había puesto un pijama que reconoció como la de Ji.
Se había retirado de la habitación sin dejarlo darle la explicación de porque usaba la camiseta de Chan.
La verdad era que el mayor le sugirió dormir juntos en la grabación para sacarle celos y que esté por fin se declarase al mayor, pero todo se fue al carajo cuando su vientre se sintió cálido y las enormes ganas de tener a jisung entre sus piernas parecieran, solo atinó a ofrecerse como puta. Dios, que pena, además de eso le había dicho que podría ser su "depósito de semen".
La calentura sin duda le hacía decir unas cosas, pero no le echaría toda la culpa a la calentura cierta parte de él sentía la misma necesidad sin estar en ese periodo, era el efecto Han como le decía junto a Chan.
Había comenzado a sentirse atraído por su menor después del dulce beso que le dejó en el cuello en aquella grabación, su pulso se aceleró tanto que temió tener un paro en su momento, afortunadamente eso no pasó. Pero lo que sí pasó fue que cayó en cuenta de estar perdidamente enamorado de Han Jisung, su Han Jisung, nadie más tenía el derecho de llamarle "Hannie" si no es él, bueno a excepción de su suegrita ella también puede.
Unos pasos se iban acercando, ¿Quién podría ser?
- Hyung, ¿Está despierto?, Le traje el desayuno..- Dijo tocando la puerta suavemente.- Minhonnie..
- S-si, puedes pasar.- dijo tratando de recuperar su semblante serio.
El menor ingresó a la habitación segundos después, encontrándose con un lindo Minho recién levantado con mechones de cabello morados apuntando en todas las direcciones, sin duda, era hermoso.
- Tome, Hyung.- Le deja la bandeja en las piernas.
- Ji, no te hubieras molestado, gracias.- Dijo para sonreírle y mostrar sus dientes de conejito.- ¿Te puedo recompensar?
El menor lo vio con una cara de sorpresa y una leve expresión de coquetería.
- Nada sexual, Ji.
- Ah, está bien. Igual no solo pienso en eso.
- Entonces, dime, ¿Qué es?- dijo retirando la bandeja y comenzando a acercarse a su menor.- Porque quiero saber si es lo mismo que yo.
- Sí.- toma fuertemente a su mayor de la cintura y termina con el espacio entre ellos fundiéndose en un lindo beso.
El beso se prolonga por unos segundos más, el menor toma al mayor de la cintura y lo coloca sobre su regazo.
- Mhm, Ji...Tengo hambre...- dijo el mayor entre el beso- Quiero decirte algo....¡Mhg!- gimió al sentir la erección formándose en su parte baja.
El menor termina el beso separándose del mayor y observando el lindo desastre que ahora era su mayor con sus ojitos lagrimosos por la falta de oxígeno, sus cabellos alborotados y sus labios rojos e hinchados.
Juraría que amaba esa vista, pero
¿Cuánto tiempo le duraría? Min le había dicho que quería decirle algo, ya se habrá dado cuenta de que el tiene sentimientos y Min solo lo quiere para follar o quizás ya se enteró de las cosas para nada santas que él desea hacer.
Todos esos pensamientos le fueron invadiendo y llenándolo de confusión, pero sobre todo tristeza.
En ninguno de los posibles escenarios él terminaba junto a su mayor, solo eran burlas y distanciamiento del contrario.
No se había dado cuenta pero comenzó a llorar.
- ¿Ji?.....¿Estás bien?,¿Te duele algo?- El mayor lo abrazó por los hombros sacándolo de su burbuja de tristeza.- L-lo siento muchísimo, y-yo no debí obligarte, te a-amo y mucho, por favor no te enojes conmigo.
- Hyung, yo...
- Shh, no lo digas, sé que me querrás lejos de ti, pero déjame abrazarte una última vez.- El mayor ahora comenzó a sollozar en el hombro del menor.- L-lo siento, yo, arruiné todo.
Dijo para intentar salir de su escondite y poder levantarse sin verle la cara al menor.
- ¿Dónde crees que vas?- lo toma por la cintura para nuevamente ponerlo en su regazo.- Yo también te amo, no sabes cuánto, ¿Eso era lo que me querías decir?
- Ujum-Dijo con la cabeza agachada.- y-yo tenía m-miedo de q-que...¡Ah!- las mano grandes del menor comenzaron con suaves caricias sobre los muslos del mayor.- Mhm, a-aún estoy s-sensible..
- Lo sé, pero no tocaré nada más, cuéntame, ¿Por qué usaste la camiseta de Chan?- interrogó.
- Él dijo que si la usaba, t-tu te podrías...- no estaba seguro si terminar la oración, se morirá de vergüenza.
- ¿Me pondría?, ¿Celoso?...Aww, Hyung eres tan adorable -dijo para subir una de sus manos y acariciar la mejilla derecha del mayor- Obviamente me pondría celoso. No me gusta nada que uses ropa de otro hombre que no sea yo.
- Pero ya no lo estás cierto?
- No, ahora te tengo solo para mi.
- ¿Eh?, ¡Ji!
El menor comenzó a dejarle suaves besos húmedos en su cuello para dejar un lindo rastro de besos en su níveo cuello.
- Mhm, J-Jisung...Antes de tener sexo, debes saber que yo...
- ¿Te puedes embarazar? Lo sé, ayer me dijiste que podrías darme la cantidad de hijos que quisiera, lo pensé y creo que quiero tres.
- ¿Qué? ¡Es mucho, No!
- Está bien, tendremos cuantos tú -lo señaló- quieras, pero ahora...Minho....Lee Minho.
- ¿Sí?
- ¿Quisieras ser mi novio?
- ¡Si!, me sentí tan culpable de tener sexo sin ser pareja, dejaría muy mal parados a los donceles.
- Aww, obviamente te lo pediría, mi vida. Ahora necesito usar mi depósito de semen.
- ¡Ji, no digas eso! Es vergonzoso...
- Me pareció tierno.
No pants?
By: Maix!