May Day En El Bote De Cedro (R18) by Akashi at Inkitt
Customize readability
Aa

May Day en el bote de cedro (R18)

All Rights Reserved ©

Summary

Lo que comenzó como los sueños de un joven enamorado terminó reducido a un bote a la deriva y a una única persona: Shadow, su «Príncipe de Humo». ⚠️ ADVERTENCIA ⚠️ - Temas de toxicidad extrema y abuso. - Temas de autodesprecio. - Idealización del dolor. - Contenido sexual explícito. - Lenguaje adulto. 💗En caso de que este contenido no sea de tu preferencia, te pido respetuosamente que no continúes leyendo y evites dejar comentarios despectivos💗

Genre
Erotica
Author
Akashi
Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

Capitulo Definitivo

Sí… definitivamente lo más adulto que he visto.

Menos mal que es ficción, porque en serio sería para perder la paciencia.

Y por si no se entendió.

Esto no busca verse bonito ni romántico, precisamente porque no lo es.

Es un asunto que no vale la pena seguir considerando.

Una bandera americana se agita con el viento sobre el bote.

Bendito todo aquello que jamás debió pasar…

Y cómo Shadow me tiene ahí, sobre la madera carcomida que apesta a humo.

Es lo único que evita que todo se venga abajo.

¿Qué virtud tendría alguien más que no encuentre en ti?

¿Quién podría ser más digno de amor que tú? El hombre de facciones más perfectas.

¿Qué podría superar lo que eres para mí?

No quiero una versión mejor de la vida, te quiero en ella.

Tú eres mi deseo hecho realidad.

Eres aquello que tanto anhelaba.

Eres exactamente lo que estaba buscando.

No obstante, estar con el amor de tu vida también puede doler como una deriva.

¿Sí saben de qué hablo, no?

¿Cuánto tiempo puedes vivir tragando la sal de algo que ya se está hundiendo?

Solía creer en los finales felices.

Era lo bastante ingenuo para pensar que el amor era una ilusión garantizada.

Incluso así, el amor no se otorga por mérito.

Supongo que, al final… es rendirse entre almohadas húmedas.

Mi príncipe azul no llegó en un caballo.

Llegó oliendo a tabaco, con una mirada que parecía odiarme, pero también necesitarme.

Y lo peor de todo…

Lo que más me duele de este fracaso hermoso es que, si volviera a nacer…

Elegiría otra vez este bote sucio solo por el privilegio de verte encender un cigarrillo en la penumbra.

¿En qué momento dejé de querer salir de aquí?

¿En qué mar se ahogan los que aún se aman?

Fíjate en ti, Shadow.

Eres un vórtice tan jodidamente perfecto.

Te observo sin decir nada.

Con el sol quemándonos los hombros y la sal pegada a la piel.

Y me pregunto en qué momento cambié mis ambiciones por este aislamiento contigo.

Durante la noche, en mi cama, clamé por aquel que ama a mi ser.

Lo busqué, más no lo encontré.

Me prometí que me levantaría y recorrería la ciudad, calle por calle, buscándolo.

Lo busqué, más no lo encontré.

Me dieron encuentro los guardias que recorrían la ciudad.

Y les pregunté si habían visto a quien me quitaba el sueño.

Tan pronto como me aparté de ellos, di con él por fin.

Lo llevé conmigo y no lo dejé ir.

Lo tomé de la mano y lo llevé a la casa de mi madre.

A quienes estén leyendo esto, les pido encarecidamente…

No interfieran con el amor hasta que llegue su momento.

Yo era ese chico que leía poesía barata y soñaba con un loft en Manhattan.

Especialmente ese poeta que me da asco cuando se parece demasiado a mí.

De paso por Laurel Canyon, sin tener ni puta idea.

Recorriendo la Quinta Avenida en otoño…

Del brazo de un príncipe azul que me sostiene la puerta y me besa bajo la lluvia.

Al atardecer, nos dejamos llevar por Central Park con un helado de vainilla francesa.

Entramos al Morgan Library & Museum, entre manuscritos antiguos.

Pero mi príncipe resultó ser un hombre hecho de humo.

Nicotina.

Tabaco.

Hierbas secas, amargas, que se rompen al tocarlas y se consumen al inhalarlas.

A veces, cuando el motor del bote se apaga y no se oye nada…

Me acuerdo de nosotros antes de todo esto.

Me vienen a la mente los domingos por la mañana, cuando todavía queríamos ser “decentes”.

Me hacías usar esa camisa blanca que odiaba y me llevabas a la iglesia.

Siempre sentados atrás, con las manos entrelazadas bajo el libro de alabanzas.

Me gustaba el olor del aire ahumado y la madera vieja.

Pero más aún cómo se tensaba tu mandíbula cuando oías al sacerdote hablar del pecado.

Tú sabías que no había salvación para nosotros.

Me mirabas de reojo.

El mundo rogaba perdón, nosotros, otra cosa.

No era un infierno, amor.

Era libertad en un mundo que nos quería arrodillados.

Mi fe son las olas y tu encendedor en la noche.

Cambié los templos por el mar y este bote que apenas aguanta.

Me hablas con dureza.

Me alejas.

Y tienes esa maldita manía de hacerme sentir que soy un estorbo en tu mundo solitario.

Eres todo lo que mi madre me dijo que me arruinaría.

Ella quería para mí un chico con un futuro brillante.

No un hombre que solo sabe mirar al mar con ganas de hundirse.

Contra todo, sigo aquí.

Aferrado a lo poco que quedó, sin saber nadar hacia un lugar donde no estés tú.

Es en la noche de la cabina donde la marea cambia.

Porque ahí, Shadow, dejas de ser tan distante.

Vuelven a mí esas noches en las que me hacías el amor.

Te perdoné y me perdonaste sin una sola palabra entre nosotros.

¿Qué se confiesa cuando no hay Dios escuchando?

¿Qué pecado éramos nosotros dentro de esa madera?

Es lento.

Delicado.

Hermoso.

Sublime.

Absolutamente incapaz de contener el deseo.

Tus manos recorren mi espalda con apuro.

Me besas con los labios calientes y un dejo de cigarro.

“¿Te duele, mi amor?”

“Dime si duele… quiero hacértelo bien”.

“Te amo…”

“Te amo… maldita sea, cómo te amo”.

“Te amo tanto que me da asco lo que me haces sentir…”

“Gime…”

“Gime más fuerte…”

“Deja de morderte los labios y grita”.

“Abre bien esas piernas”.

“Quiero que todo el puto océano escuche cómo te estoy follando”.

Mientras tus labios buscan los míos como el único lugar donde saciar la sed en este desierto de agua.

En medio de esos intervalos, siento que vivo realmente en esa ciudad que imaginé.

¿Era real ese lugar… o solo una versión de ti que inventé?

Ese príncipe existe, aunque disfrazado de desdén.

Pero luego llegan esas noches donde no hay absolución ni súplicas.

Solo desesperación y cólera.

Cuando me follas hasta olvidar mi nombre.

Como un animal en celo.

Desprovisto de ternura.

De manera áspera.

Más necesidad que ternura.

Más hambre que amor.

Solo… ¿necesidad?

¿Obsesión?

¿Devoción?

¿Dominio?

¿Un impulso?

¿Una forma torcida de amor?

Mientras nos besábamos me acostabas en el colchón.

Sentía tu mano metiéndose directo en mis shorts y mi ropa interior hasta que tocabas mi vagina.

Estaba hirviendo.

Por supuesto que contigo me hacías mojarme rápido.

Es que no puedo evitarlo, cariño.

¿Tienes idea de lo mucho que me calientas?

Me acariciabas ahí abajo con un ímpetu que me hacía temblar.

Con tus propios dedos juntabas todo mi flujo para mojar bien mi clítoris y empezabas a dedearme.

Yo trataba de separar mis labios de los tuyos para poder gemir.

Para gritar que me dolía y me encantaba, pero tú no me dejabas.

Me tapabas la boca con tus besos y me apretabas el clítoris más fuerte.

Me jalaste las piernas para abrirme.

Me desnudaste y te encontraste con toda mi humedad blanca en la tela.

No dijiste ni una palabra, te metiste ahí abajo de una vez.

Sentí tu lengua húmeda golpeando directamente mi parte más sensible de la vulva.

Arqué la espalda, mis caderas buscaban tu boca sin poder detenerlas.

Un gemido largo se me escapó.

Cerré los ojos.

Puta.

Puta madre.

Dios…

¿Es esto lo que llaman perderse en el placer?

¿Esto es lo que se siente tocar la gloria?

¿Cómo puede sentirse esto tan perfecto?

Sentía que me mojaba más con cada segundo.

¿Hablamos de amor o de una adicción emocional?

¿Es esto amor o una dependencia que me confunde?

Te apreté el cuello con mis muslos con todas mis fuerzas, queriendo asfixiarte ahí abajo.

Me abriste los labios vaginales con los dedos.

Y ahí perdí la noción de todo.

Empezaste a succionar mi clítoris como si quisieses arrancarmelo.

Estaba tan empapado que se oía el ruido de tu boca tragándose todo mi flujo.

Mis dedos se enredaron en tu pelo mientras me devorabas con la lengua.

Me obligaste a abrirme más, sujetándome de las nalgas mientras te ahogabas conmigo.

Me vine en tu cara sofocando un grito…

Empujando mi vagina contra tu boca hasta que no pude más.

Me gustaba sentir que te ahogabas en mí.

Que no podías respirar si no era a través de mi ser.

Te quedaste ahí un momento, limpiando con la lengua lo que quedaba.

Y mientras me hacías eso, solo podía pensar en lo mucho que quería que me dejaras embarazado.

Quería que me llenarás de ti en ese colchón asqueroso.

Quería un bebé.

Un bebé tuyo.

Cargarlo en mis brazos.

Amamantarlo.

Que de mis senos de alimente.

Follar cuando mi vientre estuviese grande e hinchado.

Fóllame como a un animal mientras tu hijo patea entre los dos.

Me excita el simple hecho de pensarlo.

Fóllame más duro. Embarázame. Déjame a tu bebé.

Saliste de la cama y te sentaste en la orilla del colchón.

Sin apartar la mirada de mí… te agarraste la verga con una mano apretándola.

Empezaste a jalar tu pene frente a mi cara.

Dándote pajas rápidas hasta que se te puso negra y venosa.

Me obligaste a ver cómo su punta se ponía roja y brillante.

- Mira cómo me pones - gruñiste.

Acabaste con unos últimos jalones, y luego me agarraste por las caderas.

Me abriste las piernas de un tirón y me senté de golpe sobre tu pene.

La empujaste hasta el fondo de un solo impacto.

Era… grande de verdad.

Sabía lo que debía hacer, pero terminar haciéndote sonaba mejor.

Mis senos saltaban sin control mientras subía y bajaba sobre tí.

Sentía mis pezones arder.

Mi vagina tan abierta y caliente.

Aprecio que sepas que…

Detrás de esta carita linda solo hay una mente podrida.

Solo piensa en porno y en lo mucho que me gusta que me trates como a una perra.

Me vuelves un animal obsceno.

Un indecente.

Un lascivo.

No quiero amor.

Quiero que me vacíes tu leche caliente ahí dentro para sentir que sirvo para algo en este bote.

Amo sentir tu verga dándome asco y placer a la vez.

Disfruto sentir el roce de su vello púbico contra mi clítoris.

Disfruto que este hombre me meta el pene hasta las vísceras en esta barca de mierda.

Me gusta sentirme así de usado.

Todo empapado de mi propio flujo que salpica el colchón con cada choque de nuestras pelvis.

Habito esta sensación sin darle significado.

Sé lo que es, y aun así no me alejo.

Cambiaría mi alma mil veces por este dolor.

Por sentir que me deforma por dentro.

Sé que no valgo nada para él.

Pero me da igual si me sigue follando con ese odio que me hace correrme una y otra vez.

- Eso es, trágatela toda, que no quede ni un centímetro afuera - soltaste.

Me hundí más fuerte, sintiendo tus huevos golpear contra mis nalgas.

No hay preguntas suaves ahora.

Solo el choque de nuestros cuerpos.

Tu urgencia y tu respiración entrecortada buscando mis gemidos.

Mi sumisión.

Mi dolor convertido en placer.

Hay algo en tu crueldad que me atrapa.

Que uses mi cuerpo para soltar todo el peso que cargas contra la vida, Dios y contra ti mismo.

Me sujetas fuerte, hundiendo tus dedos en mis caderas, y en ese breve momento, todo se pierde.

El dolor afuera desaparece.

El fuego que provocas por dentro es lo único que me mantiene despierto.

Me odio por necesitar tanto ambas versiones de ti.

Necesito que me cuides como a un ángel y que me deshagas como a una muñeca.

Porque cuando terminas, tumbado sobre mí, respirando con dificultad contra mi cuello…

Es el único instante en que te tengo para mí solo.

Sin compartirte.

Donde te devoro entero y eres completamente mío.

Sin nada entre nosotros. Sin secretos.

Dicen que los nacidos un 25 de mayo llevamos una dualidad dentro.

Hijos de la primavera que ya empieza a arder con el calor del verano.

Quizás ahí reside la razón por la que te amo así.

Quizás por eso mi forma de amarte eres tú, Shadow.

Porque veo flores en tu hostilidad y calor en tu apatía.

Hoy el calendario marca mi día.

El momento en que el universo decidió que este chico soñador debía existir.

Y mi regalo no son joyas ni luces de la ciudad.

Es este dolor punzante de vivir a tu lado.

He nacido para terminar aquí.

En este bote.

Celebrando mi existencia con el único hombre que sabe que mi alma no es blanca…

Sino azul profundo y turbio.

Brindo por este 25 de mayo.

Por la vida que me llevó hasta ti, y por el talento de ver belleza en lo que eres.

Al final, este es el trato.

Cambié mi cuento de hadas por este bote que huele a sudor, madera vieja y sábanas sucias.

Es un caos.

Me consume y me mata lentamente… pero es nuestro puto paraíso.

Y si mañana el mar decide llevarnos consigo, que así sea.

No necesito el perdón de Dios… solo que me hunda con tu nombre en los labios.

En mi vigésimo cuarto viaje alrededor del sol, dejo esto como prueba de que sigo respirando.

¿He estado viviendo o solo sobreviviendo?

Fin.

CRÉDITOS FINALES.

ESCRITO Y DIRIGIDO POR: Lita Velvet

ENFOQUE DE EVOLUCIÓN: Obra desarrollada a lo largo de 3 meses de redacción (Febrero - Mayo 2026)

INSPIRACIÓN LITERARIA: Cantar de los Cantares (Capítulo 3: 1-4)

BANDA SONORA: "Cinnamon Girl" - Lana Del Rey "Blue Velvet" - Lana Del Rey

PROTAGONISTAS: Shadow ... El Príncipe de Humo. Sonic ... El chico del Paraíso Azul

LOCALIZACIÓN: Un bote de mierda a la deriva. Laurel Canyon / Quinta Avenida (en sueños).

UNA PRODUCCIÓN DE: © 2026 Lita Velvet Originals.

En honor a mi 24º viaje alrededor del sol.

NO ANIMALS (OR HEDGEHOGS) WERE HARMED IN THE MAKING OF THIS HEARTBREAK.

Let Akashi know what you thought about this chapter!
Love this

0

Love this

Funny

0

Funny

Spicy

0

Spicy

Suspenseful

0

Suspenseful

Emotional

0

Emotional

Profound

0

Profound

Heartwarming

0

Heartwarming

Shocking

0

Shocking

Good Writing

0

Good Writing

Compelling Plot

0

Compelling Plot

Great Character

0

Great Character

Strong Dialog

0

Strong Dialog

Further Recommendations

Merry Christmas - Adventskalender 2025

Aelyn Raven: Wieder eine tolle Geschichte. Leider bin ich erst jetzt dazu gekommen sie zu lesen, aber das tut der Geschichte keinen Abbruch *g* ich freue mich schon auf den nächsten Adventskalender

Read Now
Die Wölfe von Welby

maryketteler: Ich bin von diesem Roman sehr angetan. Es handelt sich um eine wunderschöne Geschichte, die durch ein tolles Happy End abgeschlossen wird.

Read Now
My Playboy Roommate

luisasabato: Spitze! Sehr zu empfehlen und hoffe auf ein Happy End

Read Now
 Mehrfach zurückgewiesene Gefährtin

ceawlin_57bwwa: Für alle die auf Herz Schmerz Geschichten stehen. Gebrochene Frau trifft Alpha der nur das Beste will, aber keine Ahnung hat wie man mit Jemand verletztem umgehen soll.

Read Now
The Orc's Pet

mtasker: I really loved this story. Author, please keep writing such amazing and interesting stories.

Read Now
My Blacksmith Savior

Martina partsch: Eine liebenswerte,nette Liebesgeschichte mit einem emotionalen Happy End,fast wie im Märchen.Danke für die schöne Geschichte .

Read Now
Luna de Verano - Die Gefährtin des Alphas (Band 1)

Jana: Ich mag die Stärke von Eleonora, teilweise wird etwas tief in die Klischeekiste gegriffen.

Read Now
Called by the Alpha

Lohana Francisco: Livro bem detalhado , estou gostando até o atual momento.

Read Now
May Day en el bote de cedro (R18)